PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 13 de agosto de 2020

 Javier Fernández de Castro

Roumeli

 

Casi coincidiendo con su muerte -ocurrida en Inglaterra el 10 de junio de 2011 - aparece en España Roumeli, con una excelente y muy meritoria traducción de Dolores Payás. Patrick Leigh Fermor está considerado como uno de los mejores escritores contemporáneos de libros de viajes y quien se adentre de su mano en ese vasto espacio imaginario llamado Roumeli podrá apreciar de inmediato el porqué de tan alto aprecio.

Dicho de forma muy general, la mejor manera de entrar en contacto con un país extranjero es contar con un buen guía, es decir, alguien que por ser nativo o conocer bien la lengua y la idiosincrasia del país en cuestión facilita que el viajero pueda atravesar sin dificultades esa primera y muy espesa barrera que impone la ignorancia. Tanto en Mani, o el recuento de sus viajes por el sur del Peloponeso, como en Roumeli, lo mismo pero por la zona norte de Grecia, el lector tiene el privilegio de adentrarse en zonas remotas e inaccesibles para un viajero normal siguiendo la estela de un hombre que amaba apasionadamente aquello que descubría a su paso y que preguntaba, buscaba y se interesaba por todo lo relativo a las personas y pueblos con los que entraba en contacto. Todo ello con la inapreciable ventaja de que luego lo escribía  con una prosa de una belleza y una tensión literaria inigualables. A modo de cata o anticipo de lo que vendrá después, propongo al lector que vaya directamente al capítulo titulado "Al norte del golfo" (página 207 de la edición de Acantilado). La simple y desagradable sorpresa que les supone a los viajeros descubrir que han llegado a un pueblo de pescadores en el que no les van a servir langosta "porque no hay costumbre de salir a pescarla" no permite presagiar en absoluto que, apenas unas páginas después, lector y viajeros se van a ver involucrados en la extravagante búsqueda de unos zapatos que el venerado Lord Byron usaba en el momento de su muerte, ocurrida en una ciudad cercana al pueblo en el que no tenían por costumbre salir a pescar langostas. Por descontado que la búsqueda de los zapatos abarca un radio de acción en el que, entre otros muchos episodios,  interviene una irascible y adorable nonagenaria biznieta del poeta que consume su tiempo en una inmensa propiedad de Sussex sacando brillo a los tacos con los que aniquilará al visitante que ose aceptarle disputar una partida de billar. Pero casi lo mismo ocurre con el prodigioso capítulo inicial, dedicado a los míticos pastores sarakatsáni (con los que Fermor  no tiene inconveniente en remontarse hasta la Grecia homérica), su visita a los desiertos y vertiginosos monasterios de Meteora o el paso por cualquier otro lugar  al que le conduzca su insaciable curiosidad y su no menos insaciable apetito por lo griego.

Y si, como ya he dicho, para adentrarse en un país desconocido es indispensable contar con un buen guía, hacerlo de la mano de Patrick Leigh Fermor es, por decirlo parafraseando el título de uno de sus mejores libros, un regalo.  Por seguir diciéndolo  como él mismo lo dice (pág, 80 y ss) ,"en las últimas semanas había empezado a comprender algo que constituye uno de los placeres más gratuitos e importantes de Grecia. El regalo, en este caso [...] se trata de un vínculo amistoso e inmediato que establece una relación de igual a igual entre los seres humanos.  Algo que funde las barreras jerárquicas, económicas, de origen social y, salvo en algunos casos de enconadas enemistades tribales, las diferencias políticas y de nacionalidad [...] La existencia, proclama la visión griega, es un tormento, un enemigo, una aventura y una broma  en la que todos participamos por igual. Hay que sacarle provecho, experimentar y burlarnos de ella en complicidad con nuestros compañeros de alegrías y de desdichas".

Ese "Tiempo de los regalos" que daba título al recuento de su gran viaje de juventud a través de la Europa en plena efervescencia hitleriana, es en cierto modo una filosofía de vida, o una actitud que le permitió ascender a los palacios y descender a las tabernas, sentarse a las mesas mejor surtidas o compartir un mendrugo de pan y unos restos de queso ofrecidos por un pastor aceptando todo ello como un regalo inapreciable que nos brinda esta existencia que es un tormento, pero que merece ser compartida con nuestros compañeros de alegrías y de desdichas.  Además de vivir apasionadamente, Patrick Leigh Fermor supo transmitir admirablemente esa pasión y ello es lo que hace tan gratificante la lectura de sus libros.

Roumeli.

Viajes por el norte de Grecia.

Patrick Leigh Fermor

Acantilado

[Publicado el 27/6/2011 a las 07:28]

Compartir:

Comentarios (3)

  • Gracias por conocer a este autor

    Comentado por: ZIMMY el 04/9/2011 a las 11:51

  • La publicación de este libro parece una señal para que la nación griega sobrelleve el duro futuro que les espera. Siempre les quedará la admiración y simpatía de muchos filohelenos. ¡Ahora más que nunca a apretar los dientes y leventia!

    Comentado por: David el 05/7/2011 a las 07:36

  • Leigh-Fermor amaba apasionadamente Grecia, como tantos autros filhelenos. Me pregunto, con tanto como debemos a Grecia en ancestrales derechos de autor, ¿no debería el mundo ayudarle ahora que los barbaros están de nuevo a las puertas? Alain (Grenoble)

    Comentado por: Alain Garcia el 28/6/2011 a las 07:33

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Javier Fernández de Castro (Aranda de Duero, Burgos, 1942) ha ejercido entre otros los oficios de corresponsal de prensa (Londres) y profesor universitario (San Sebastián), aunque mayoritariamente su actividad laboral ha estado vinculada al mundo editorial.  En paralelo a sus trabajos para unos y otros, se ha dedicado asiduamente a la escritura, contando en su haber con una decena de libros, en especial novelas. Desde hace unos años reside de forma permanente en  Barcelona.

Bibliografía

Entre sus novelas se podrían destacar Laberinto de fango (1981), La novia del capitán (1986), La guerra de los trofeos (1986), Tiempo de Beleño ( 1995) y La tierra prometida (Premio Ciudad de Barcelona 1999). En el año 2000 publicó El cuento de la mucha muerte, rebautizado como Crónica por el editor, y que es la continuación de La tierra prometida. En 2008 apareció en Editorial  Bruguera,  Tres cuentos de otoño, su primera pero no última incursión en el relato corto.

 

Traducciones

Wagenbach (2011)

 

Edición alemana del libro Tiempo de beleño, Plaza&Janés, 1994 

 

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2020 | Fundación Formentor | Barceló Torre de Madrid. Plaza de España, 18 28008 Madrid (España) | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres