El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
El coste de los precios

El mapa del hambre.
La subida de los precios de los alimentos en el mundo no parece, desgraciadamente, un fenómeno coyuntural, sino estructural, que puede tener graves consecuencias y generar más conflictos sociales. Se vio en México hace unos meses con el maíz; o posteriormente en Argentina. Ya ha provocado disturbios en varias partes de África. En Etiopía, ya aquejada por hambrunas hace 25 años, el Gobierno ha tenido que instalar centros de distribución de cereales. Ahora llega la subida del arroz de un 42% en un trimestre, y en algunos casos de un 50% en dos semanas. A diferencia de hace décadas, estas subidas afectan directamente a los llamados nuevos pobres urbanos, en las barriadas del Tercer Mundo que, con el éxodo del campo a las ciudades, ya no disponen de ningún terruño en el que cultivar (lo que no quita para que la mayoría, dos terceras partes, de los 1.000 millones de más pobres de la Tierra sigan estando en zonas rurales). La situación se agrava con la cantidad de jóvenes africanos urbanos y en paro. El crecimiento, sin más, no equivale a la equidad. En África no se ha traducido en una mayor distribución de esta riqueza que hubiera puesto en manos de más gente más dinero para pagar estos alimentos.
El encarecimiento del petróleo y de los carburantes, el aumento de la población, algunas malas cosechas en Asia y en África , el cambio climático y las sequías en África y las inundaciones en Asia, o la dedicación de algunas cosechas de cereales a los biocarburantes, entre otros factores, han contribuido a esta tragedia que alimenta una inflación que afecta más a los más pobres, ya sean países o capas de población, y que en buena parte ha anulado el impacto de la ayuda exterior en África. Es un drama que parece tener pocas soluciones a corto plazo. Al menos no se atisbaron en la cumbre sobre gobernanza progresista de este fin de semana en Watford (Inglaterra), organizada por Gordon Brown y Policy Network. El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, por su parte, ha propuesto "un nuevo pacto (new deal) para la política alimentaria global" y un fondo de emergencia de los donantes, una inyección urgente de dinero de los países ricos a las poblaciones más afectadas de los pobres para que puedan comprar alimentos, sin esperar al lento goteo de la ayuda oficial.
Para el ex primer ministro portugués y actual presidente de la agencia de refugiados de la ONU (ACNUR), António Guterres, la mayoría de los países más afectados no tiene la capacidad de financiar un subsidio de estos alimentos. Donlad Kaberuka, presidente del Grupo del Banco de Desarrollo Africano, csonidera que si hay una crisis financiera internacional, "para muchos lo que hay es una crisis en el mercado alimentario", agravada por las migraciones internas en esos países. En 2007 por primera vez en la historia vivían más personas en las urbes que en zonas rurales. En África subsahariana esta proporción se sitúa entre un 35 y un 50% y sigue creciendo rápidamente. En las actuales condiciones, es una garantía para el desastre y los disturbios sociales y geográficos.
Para garantizar el suministro interno, Vietnam, India, China y Egipto, entre otros, han recortado sus exportaciones de alimentos, con lo que supone de merma de ingresos. Y mientras, se sigue hablando de la necesidad de liberalizar el comercio. Los países africanos están rebajando los aranceles a la importación de estos productos, y endeudándose más para pagar los cereales u otros alimentos que importan (cuya factura ha doblado para los Estados más pobres en los últimos cinco años), según la FAO (organización de la ONU para los alimentos y la agricultura). Si la Ronda Doha de la Organización Mundial del Comercia tuviera el éxito que se busca, y que podría estar cercano, y si por ejemplo, EE UU suprimiera las subvenciones a su agricultura, los precios de los alimentos subirían como recordaba el Financial Times, que añadía que la supresión general de los subsidios y los aranceles podría incluso ser negativa para los países más pobres de África subsahariana, importadores netos de alimentos.
Una vez más, ha fallado la prevención, y no hay cura a la vista. Esta crisis alimentaria global castiga a los más castigados, y requiere soluciones de urgencia. Eso realmente sería política progresista. Mientras, el espectro de las hambrunas vuelve a África y a otros lugares del mundo, esta vez de la mano de la subida de precios de los alimentos, no de la falta de ellos, aunque algo tiene de "regreso a la escasez".
Publicado en El País el 6 de abril de 2008
[Publicado el 07/4/2008 a las 07:00]
[Etiquetas: alimentos, precios, África]
creo que el gran causante del aumento de los precios de los alimentos es la mayor demanda de cereales , oleaginosas y azucar para la producción de biocombustibles,todo ello estimulado por la innegable presencia del calentamiento global con sus nefastas consecuencias en todo el mundo y por el aumento desmesurado del precio del petroleo ,ademas de la voracidad por dierentes comodities de parte de china e india.Tambien todo esto favorecido por la debilidad imparable del dolar
Comentado por: José Antonio Diaz Montenegro el 20/4/2008 a las 23:14
Entre todas las causas para el aumento en los commodities, entre ellos los alimentos, la más punzante es la especulación ante la depreciación del dólar y la voracidad de materias primas por parte de China y la India. Los desastres producidos por el clima le añadirían más impulso a un movimiento subyancente. La devaluación del dólar, que con toda seguridad continuará en este año ya que nadie en EE.UU quiere perderse el único efecto positivo de la crisis, en conjunción con la decisión financiera global de apostar al alza de los commodities sólo puede tener un final: una encarnizada lucha por las materias entre Estados Unidos y China y entre las mismas potencias asiáticas, sumado a una creciente y peligrosa inestabilidad mundial.
http://eldolarespapelpintado.blogspot.com
Comentado por: Marcelo Graham Neill el 07/4/2008 a las 20:30
La economía capitalista ha evolucionado hacia un sistema económico que padece tres defectos importantes , muy difíciles de corregir y con consecuencias muy perniciosas para las capas mas bajas de la sociedad.
En primer lugar la existencia de enormes desequilibrios económicos que se traduce en cosas como la existencia de una política de costes ilógica e irracional, el valor de mercado es muy superior al valor real de productos y servicios, incluido el conjunto de actividades que engloban eso que se conoce como el mundo del ocio, el tiempo libre a cuyas actividades los ciudadanos , pertenecientes a la capa que sea , dedican una importante parte de sus ingresos. Desequilibrios económicos que se manifiestan con ejemplos como el de que dos noches de hotel cuesten lo mismo que lo que gasta una familia media para vivir dignamente durante un mes, o en que en determinados sitios elitistas, para seleccionar la clientela entre otras razones, una café cueste tres veces mas, como poco, que en el local que se encuentra a cruzar la calle.
Desequilibrios económicos que se traducen además en una desigual distribución de los beneficios entre empresario, accionistas y los empleados de las diferentes categorías.
Estos y otros muchos desequilibrios económicos afectan a la economía como si de un efecto domino se tratara elevando los costes de producción y de los servicios, disminuyendo la competitividad, elevando el coste de vida de todos los estratos sociales , desde los mas altos a los mas bajos, además la desigual distribución de beneficios congela salarios disminuyendo el poder adquisitivo de los sectores sociales pertenecientes a las capas mas bajas.
Los desequilibrios económicos provocan otro gran defecto del sistema económico y es el de generar grandes desigualdades sociales, ampliándolas cada día mas, pues cada día los ricos son mas ricos y los pobres tienen menor poder adquisitivo y por lo tanto peor calidad de vida.
Los desequilibrios también originan el otro defecto grave del sistema económico y es el de una muy baja competitividad de las empresas en el mundo global que se esta construyendo, en el que se desea suprimir las fronteras, los aranceles, los proteccionismos de lo local y favorecer que se pueda fabricar allí donde sea mas rentable originando el imparable, por el momento, fenómeno de la deslocalización con la consecuente destrucción de puestos de trabajo.
Lo mas grave de todo esto es que los dirigentes y políticos actuales parece que carecen de ideas para solucionar los problemas sociales que acarrean los defectos del actual sistema económico , o si las hay no pueden o no se atreven a llevarlas adelante, recurriendo a impulsar únicamente dos actividades la construcción y el turismo, una ya con graves problemas y la otra ,el turismo, progresa por el mismo camino pues es de suponer que una crisis económica como la que parece aproximarse, mas pronto o mas tarde, tendrá también que afectar de alguna forma a este sector.
"No es por la benevolencia del carnicero, del cervecero y del panadero que podemos contar con nuestra cena, sino por su propio interés." Adam Smith (1723-1790) ( benevolencia.blogspot.com).
http://larefineria.blogspot.com
Comentado por: ECO el 07/4/2008 a las 14:19
Me parece acertada la tesis del Financial Times,la liberalización del comercio de alimentos y la supresión de los subsidios agricolas,entre otros efectos negativos,tendria como consecuencia un empeoramiento del suministro de alimentos para los sectores,y no solo del tercer mundo,mas desfavorecidos de población.
Curiosamente estas propuestas son presentadas,el otro dia el informe de la OCDE pedia el fin de las subvenciones a la agricultura,"para acabar con el cambio climatico ",como progresistas.
Por lo demas se olvida que los precios de los alimentos en origen tal y como el grafico que adjunta Ortega pone de manifiesto,no han subido durante los ultimos decenios,incluso en algunos casos han bajado.Con la evolución de los factores que Ortega expone,el aumento de la población y el mayor poder adquisitivo de una parte de ella considerable tal vez sea el mas significativo,esa situación no podia durar,una vez que el impulso de la ultima revolución verde se agotase.
Comentado por: maleas el 07/4/2008 a las 10:23
Si la tesis acertada del artículo es que el hambre viene motivada por los precios, ¿a qué viene citar una vez más entre los factores causantes al cambio climático, con sus sequías y sus inundaciones? Me fastidia porque creo que más bien es lo contrario. El clima global no ha empeorado y las cosechas de cereales siguen aumentando. Es precisamente el temor a los desastres del CO2 lo que ha promocionado a los biocombustibles y estos sí que han sido uno de los factores que han hecho subir los precios.
Comentado por: anton el 07/4/2008 a las 09:15
Andrés Ortega Klein nació en Madrid en 1954. Es hijo de español (José Ortega Spottorno fundador de Alianza Editorial y de El País e hijo a su vez de José Ortega y Gasset) y francesa (Simone Ortega, autora de 1.080 recetas de cocina). Estudió bachillerato francés en Madrid, se licenció en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense y posteriormente realizó un Master en Relaciones Internacionales en la London School of Economic (LSE) con una beca de la Fundación March. En Londres inició su carrera periodística como corresponsal para El País, pasando posteriormente a Bruselas donde cubrió el final de las negociaciones de ingreso de España en la hoy Unión Europea.
Durante la primera Presidencia española del Consejo comunitario en 1989, trabajó como asesor ejecutivo para el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Francisco Fernández Ordóñez. A principios de 1990, pasó al recién creado Departamento de Estudios de la Presidencia del Gobierno encabezado por Felipe González, que dirigió entre 1995 y 1996. Se incorporó entonces a la sección de Opinión de El País como editorialista y columnista. En 2004, se convirtió en el primer director de Foreign Policy Edición Española (FP), publica por la Fundación FRIDE.
Junto a su labor de análisis de la realidad internacional en El País y en FP, ha publicado en numerosos medios especializados en España y otros países y participado en los principales foros. Ha publicado cuatro libros: El purgatorio de la OTAN (1986), La razón de Europa (1994); Horizontes cercanos: Guía para un mundo en cambio (2000) y La fuerza de los pocos (primavera de 2007). En 2002 fue galardonado con el Premio Madariaga de Periodismo Europeo (prensa escrita).
La fuerza de los pocos (2007), Galaxia Gutenberg.
Horizontes cercanos: Guía para un mundo en cambio(2000), Taurus.
La razón de Europa (1994), Aguilar.
El purgatorio de la OTAN (1986), Ediciones El País.
Artículo
"The power of the few" (en Open Democracy, 4 de octubre de 2007)
Entrevista en la edición online de Newsweek.
2002 Premio Madariaga de Periodismo Europeo (prensa escrita).
16/5/2008 05:18
Publicado por: Javier
14/5/2008 22:33
la verdad siempre habia querido...
Publicado por: lucia cruz morelos
13/5/2008 23:58
mejorm mmm ja q feo prefiero a...
Publicado por: sodi
13/5/2008 00:28
Publicado por: kdj
10/5/2008 18:24
Publicado por: Ana Román
03/5/2008 00:27
Publicado por: jesús
03/5/2008 00:21
La verdad es que Dios es uno...
Publicado por: Alicia
02/5/2008 23:33
Publicado por: Jose Gonzalez
29/4/2008 19:43
Publicado por: alicedd
28/4/2008 12:41
Publicado por: Diego Cruz
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