El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 14 de febrero de 2012

 Agresiones cotidianas / Blog de Sanjuana Martínez

No hay milico bueno

En América Latina el Ejército ha sido símbolo de violaciones de derechos humanos e impunidad. Históricamente los esfuerzos de gobernantes y funcionarios por convertirle en un cuerpo heroico, honorable y dispuesto a combatir el crimen, han sido inútiles.

La historia demuestra como los ejércitos latinoamericanos han cometido los crímenes más deleznables en nombre de la "seguridad nacional": golpes de Estado, desapariciones forzadas, torturas, ejecuciones sumarias, violaciones, secuestros, robo...

El escritor Ernesto Sabato, quien presidió la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) ocurrida durante las dictaduras militares de Argentina, me lo dijo durante la última entrevista que le hice en Buenos Aires hace algunos años: "En América Latina, después de San Martín, son todos iguales. No hay milico bueno". Excluyó a José Francisco de San Martín quien junto a Simón Bolívar es considerado el libertador más importante del dominio español en Sudamérica.

Sorprende ver como algunas personas y medios de comunicación han cedido a la seducción de estar del lado de los militares, incluso en violaciones flagrantes de la legalidad constitucional como un golpe de Estado. Periódicos importantes y cadenas internacionales de noticias apoyaron en un principio el golpe de los militares en Honduras. La CNN abrió sus noticieros con el siguiente titular: "Sucesión forzada en Honduras". Fue un error que algunos medios intentaron corregir, pero lo sucedido quedó para el análisis de contendido y tratamiento de la información... y particularmente como un ejemplo, de lo que no se debe hacer en periodismo.  

El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha tenido una política progresista en España y conservadora-neoliberal en América Latina. Al menos esa es la percepción que tengo desde este lado del Atlántico. Tal vez su postura obedece a los intereses estratégicos de cientos de empresas españolas que recolonizan el conteniente. Lo mismo pasa con algunos medios españoles: son progresistas en casa, pero conservadores en el tratamiento informativo sobre Latinoamérica.

¿Y que sucede? La información no llega. Las violaciones de derechos humanos cometidas por los militares mexicanos están incluidas en informes de Human Rigths Watch o Amnistía Internacional y solo sobre estos documentos se trabaja. No se hace periodismo de campo, sino de escritorio. No se transmite el sentir de una víctima, la vida de una madre que lleva días, meses, años, buscando a su hijo desaparecido a manos de los militares.

En México existen más de 600 personas desaparecidas, la mayor parte de estas desapariciones son atribuidas a las fuerzas armadas que cuentan con cárceles clandestinas distribuidas por todo el país. Sobrevivientes del cautiverio dan cuenta de las mismas. Existen miles de páginas en el Archivo de la Nación ubicado simbólicamente en la crujía de Lecumberri, que ofrecen los detalles más escabrosos de estos casos.

"Yo pensaba que solo en Argentina, Chile, o Guatemala había desaparecidos", me dijo un colega español cuando supo que el número de desaparecidos en México crece en cada sexenio desde que el expresidente priísta Luis Echeverría inaugurara el siniestro método para combatir a adversarios políticos y luchadores sociales. Durante los tres años de la administración de Felipe Calderón se han registrado más de 40 desaparecidos. 

Desde que el presidente declaró la "guerra contra el narcotráfico" y sacó a la calle a más de 40 mil soldados,  las violaciones de derechos humanos han aumentado vertiginosamente. Tan solo el año pasado la Comisión Nacional de Derechos Humanos contabilizó 631 denuncias de torturas, violaciones contra niñas y mujeres, redadas indiscriminadas, detenciones arbitrarias, tocamientos obscenos en los retenes, allanamientos, cateos ilegales, incomunicación, secuestro, discriminación...

Hay políticos, funcionarios e incluso periodistas que justifican los delitos del Ejército. Es un tema casi prohibido en la prensa mexicana. Del ejército, reconocen algunos colegas, "solo se puede hablar bien, lo demás no existe".

No es verdad, los delitos del ejército existen: la Corte Interamericana de Derechos Humanos acaba de reconocer la desaparición forzada de Rosendo Radilla Pacheco hace 35 años y ha obligado al estado mexicano a comparecer en San José Costa Rica. El ejército ha gozado de impunidad durante décadas gracias al fuero militar, pero el secretario de gobernación Fernando Gómez Mont acudió a la cita para defender la justicia militar argumentando que es imparcial. Algo muy difícil de creer a la luz de los hechos: la mayoría de los culpables gozan de libertad y quienes finalmente son condenados reciben prerrogativas, privilegios y penas reducidas comparativamente a las leyes civiles.

El problema se complica para México porque Estados Unidos ha condicionado la ayuda de la Iniciativa Mérida a un reporte íntegro de las violaciones de los militares....Seguramente habrá buenos militares, pero viviendo por encima de la ley, todos son iguales: "No hay milico bueno", como bien dijo el gran Sabato.       

[Publicado el 13/7/2009 a las 09:26]

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Comentarios (6)

  • Soy Criminólogo Particular, participé en los controles de confianza de la SSPF aun siendo particular, en ese tiempo emocionado por participar en el cambio de justicia que se ofrecía....Te decián: Sacale la información a todos los que entrevistes!, cuando hace 7 años los policías tenían miedo decir no a la quincena aportada por el crimen organizado, mencionaban nombres, lugares, cantidades, sobornos de altos funcionarios creyendo que colaborando el Gobierno los protegería...Engañados Nunca el Gobierno Federal lo ayudó, al Contrario vi como muchos fueron asesinados, con certeza no supe pero creo que esa información que pasamos en un reporte colaboro para sus muertes o desapariciones, nunca supimos en manos de quien quedó esa información ni su uso....
    Lo peor que cuando te piden colaborar pagarte poco y a 6 u 8 meses, te piden que infles tu Recibo de Honorarios por que el 20 % extra es para REPARTIRLES A LOS QUE ESTAN ORGANIZANDO LOS EXAMENES DE CONTROL DE CONFIANZA.
    Algunos han hecho millones de ganancia de esta pseudo lucha, entre ellos mucha gente con pocos escrupulos que se da cuenta de la vasca en que trabajan y aun siguen ahi...Ahora me da vergüenza e impotencia haber estado ahi...Y veo como esta noble herramienta del polígrafo en manos de mentes perversas hacen tanto daño....
    No hay programas de prevención de delitos en las Instituciones, Solo por que salen mal en un examen te dan de baja asi limpia sus sucias manos el Gobierno Federal, argumentándose y excediéndoos en estos controles, van, vuelven a ir vuelven a regresar y así 4 o 5 veces aplican exámenes a los mismos pues nunca se investiga, creen que el Detector de Mentiras lee mentes o es la bolita magica, sin saber el daño que hacen al hacer mal uso de prestigiada herramienta.
    Es verdad, esta pseudo Lucha del Gobierno federal es contra algunos criminales para fortalecer a Otros, es una Obia estrategia de Guerra.... !!!! Pues Nadie Cuestionara la Lucha VS el Narco Obiamente !!! ...
    Usando a los pobremente subordinados Soldados que por acatar ordenes superiores Ni Huelen los planes perversos en que son utilizadas sus vidas....Creo que no serán malos ciudadanos, pero para lo que son usados ellos no les alcanza a Pensar mas alla pues asi son adiestrados....QUIENES LOS USAN EN SUS INTERESES ESTRATEGICOS, SON LOS PERVERSOS MALIGNOS.

    POR UN LADO SE REPRIME INFORMACION Y NOTAS DE ABUSOS....POR OTRO SE FOMENTA EL EXITO DE UN CRIMINAL (joaquin loera) A COSTAS DE SUS DELITOS CRIMENES Y TRAFICO DE DROGAS.

    Comentado por: GS el 21/1/2012 a las 09:46

  • la policia existe porque ustedes manga de inutiles no se saben defender solos.

    Comentado por: Pablo el 20/1/2012 a las 18:51

  • sepasaron pork lepegan abusibos

    Comentado por: luisangel el 02/10/2009 a las 23:05

  • Los militares son adiestrados y adoctrinados para seguir órdenes sin cuestionamientos éticos. “Si el mando se equivoca, vuelve a mandar”, suelen decir con descaro.

    Para ellos, la frase de Maquiavelo es un principio inquebrantable: “El fin justifica los medios”.

    Su fin último nunca es la justicia, sino la aniquilación del contrario, entendiendo como contrario a cualquiera, individuos o grupos, que se interponga con los intereses políticos, económicos o ideológicos de su comandante en jefe.

    Entre más avanzada sea una sociedad, menos militarizada estará. Entre más retrógrado e ilegítimo un gobierno, como el de Felipe Calderón en México, más uso hará de las fuerzas militares.

    Los medios masivos de comunicación europeos, norteamericanos y latinoamericanos, con dignas excepciones, han sido cómplices con su silencio, de los innumerables y atroces abusos del ejército en Latinoamérica.

    En el caso de México, resulta indignante y vergonzoso escuchar a los presentadores de noticias, repitiendo como autómatas el discurso oficial que glorifica a las fuerzas armadas en su supuesta lucha heroica contra el narcotráfico, pero que al mismo tiempo oculta las violaciones e incluso asesinatos a inocentes cometidos dichas fuerzas castrenses.

    Comentado por: Manuel el 19/7/2009 a las 20:56

  • dioses&iglesias,
    ejércitos&fuerzasarmadas,
    los dos peores inventos de homas y homos pretendidamente sapiens

    Comentado por: jbv a 10.710 km el 14/7/2009 a las 18:08

  • guán
    "el narcotráfico consiguió penetrar en todas las instituciones y prosiguió desde ellas la incansable persecusión del narcotráfico"
    (el roto, elpaís, madrid, 14.07.2009)

    dos
    ¿justicia militar?
    o es militar y no es justicia,
    o es justicia y no militar

    trois
    aquí nos tienen defendiendo al impresentable zelaya a quienes tememos que la temporal (tem po ral) inactividad de los gorilas sudacas no sea sino un receso, una moda
    honduras, ¿el primer zarpazo del retorno de la caverna?

    Comentado por: jbv a 10.710 km el 14/7/2009 a las 18:03

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Biografía

Sanjuana Martínez es egresada de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Continuó sus estudios de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid. Ha investigado asuntos relacionados con la defensa de los derechos humanos, violencia de género, la actividad terrorista y el crimen organizado, tanto en México como en Estados Unidos y Europa. Ha trabajado para Milenio Diario de Monterrey, Canal 2, la revista Proceso y el periódico La Jornada.  Por sus investigaciones sobre los delitos de pederastia cometidos por el clero, recibió el Premio Nacional de Periodismo 2006. El Club de Periodistas de México le entregó en 2007 el primer Premio Nacional de Periodismo por sus reportajes, crónicas, entrevistas y artículos. Y en 2008 por sus trabajos difundidos en La Jornada recibió el Premio Ortega y Gasset de Periodismo. Ha publicado los libros: Manto púrpura. Pederastia clerical en tiempos del cardenal Norberto Rivera Carrera (Grijalbo), La cara oculta del Vaticano (Plaza y Janés), Si se puede. El movimiento de los hispanos que cambiará a Estados Unidos (Grijalbo). Por su libro Prueba de fe. La red de cardenales y obispos en la pederastia clerical (Editorial Planeta) recibió en 2008 el premio "Rodolfo Walsh" de la Semana Negra de Gijón. Sus último libros son: Se venden niños (Editorial Temas de Hoy), Periodismo incómodo (UANL), Verdades que no mueren (Ediciones Oficio) y La frontera del narco (Planeta, 2011). Es coautora de los textos: Los intocables (Editorial Planeta), Un día sin inmigrantes (Grijalbo) y Voces de Babel (Alfaguara).

 

Actualmente desarrolla su labor periodística como freelance. Radica en Monterrey y colabora con varios medios mexicanos y extranjeros.

 

Bibliografía

 
 
 
 
 
 
 

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