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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 26 de mayo de 2017

 Blog de Roberto Herrscher

Insólito: estudiar para saber más

Margaret Thome Bekema acaba de recibir su título de bachiller. Ha terminado sus estudios secundarios a los 97 años. Es un caso insólito porque nos hace pensar en el viejo y eterno valor de estudiar. ¿Para qué estudiamos? ¿Para quién? ¿Para hacer qué con lo que hemos aprendido?

Los diarios de todo el mundo se hicieron eco de esta noticia. Yo creo que tiene dos elementos que la hacen tan atractiva. Uno, por supuesto, es la edad de la señora. Demuestra que no hay edad para el saber. Que mantener la mente activa y el asombro despierto es la mejor terapia para envejecer con gracia y alegría. Pero además de admiración, la noticia causa extrañeza: ¿por qué iba a terminar su secundario esta señora en su novena década?

Ya no le serviría para entrar o para subir en el mercado de trabajo. Ya no sería un título o información útil en el sentido en que ahora se entiende la utilidad: para sacarle provecho y ganar más, para ganarle a otros en la lucha feroz por obtener un empleo. Margaret abandonó sus estudios a los 17 años para ayudar a su familia, y luego se dedicó a cuidar a su madre enferma. De la vida, de las virtudes que hacen grande a una persona, de psicología y de economía doméstica ya había aprendido más que varios doctores y muchos ministros.

Y sin embargo volvió a las aulas. Quería aprender. Quería terminar algo que había dejado aparcado. Quería que su familia se sintiera orgullosa de ella. Quería, en resumen, lo esencial. Mucho de los que se enseña en las escuelas, los colegios y las universidades son conocimientos que la humanidad adquirió y desarrolló por las ganas y la necesidad de saber más. Entendemos el devenir de los planetas, el laborioso camino de los insectos y la lenta marcha de la sangre por nuestro propio cuerpo porque miles de curiosos necesitaron saber. La literatura, la música, la pintura, el cine… en toda creación genuina hay algo del espíritu de esta anciana. Si todo fuera funcional, si el aprender fuera solo para el beneficio inmediato, no habríamos salido de la prehistoria.

Me emociona la historia de Margaret Thome Bekema. Me recuerda la anécdota que me contó mi editora y amiga, la directora de la Oficina de Publicaciones de la Universidad de Barcelona Meritxell Anton: un gran catedrático le dijo que lo que más le gustaría sería volver a cursar el bachillerato. Y otra historia, más conocida. La noche antes de ser ejecutado obligándolo a beber cicuta, se dice que Sócrates pidió a uno de los carceleros que le enseñara una canción que estaba tarareando. ¿Por qué quieres aprender algo nuevo?, le preguntó el carcelero. ¿Para qué, si vas a morir mañana? 

[Publicado el 09/11/2015 a las 22:20]

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Comentarios (10)

  • Es maravilloso e increíble saber que siguen existiendo personas que no se dan por vencidas y que siguen cumpliendo sus sueños y metas demostrando a las nuevas generaciones que no existen obstáculos o impedimentos para la superación personal. Lo que se es que nunca es tarde para aprender ya que cada día se tiene conocimiento de diferentes cosas ya sea al leer , escuchar y observar.

    Comentado por: Patricia Santana Ramirez el 15/1/2016 a las 03:26

  • Existen muchas circunstancias por las cuales a veces, nos preparamos profesional o académicamente a una edad avanzada, ya sea por cuestiones económicas, personales, laborales, familiares, etc. Lo importante es no perder el objetivo de querer y aspirar a una superación que vaya más allá de lo meramente profesional, es decir, se debiera buscar una superación personal con la cual podamos desarrollarnos cada vez mejor como personas, para así poder convivir e interactuar dentro de la sociedad con nuestros semejantes. Considero que la edad no tiene que ser un límite a nuestra capacidad, sino por el contrario, debe de ser un estímulo para poder llegar a la meta que nos hemos propuesto. No hay nada mejor que el conocimiento adquirido y puesto en práctica, mismo que es inagotable, aparejado a la cultura que se obtiene por medio de él.

    Comentado por: Pedro Mtz. Jz. el 05/12/2015 a las 21:57

  • Hay un punto clave en el texto, que menciona que “Si todo fuera funcional, si el aprender fuera solo para el beneficio inmediato, no habríamos salido de la prehistoria”; al respecto yo opino que el estudio se hace por satisfacción personal, y que si a temprana edad no fue posible concluir los estudios, nunca es tarde para hacerlo, nunca podemos abandonar el interés de nuestra superación personal, el día que abandonamos el interés por la superación personal, por el logro de nuestros ideales, ese día, aunque en vida, morimos.

    Comentado por: Jorge Luis Lara Lopez el 05/12/2015 a las 17:21

  • En una opinión personal, siento que la decisión de la señora Margaret Thome, es admirable porque no importa la edad que tenga una persona, sino las ganas de cumplir un sueño y hacerlo realidad. Aun más admirable es su perseverancia, paciencia y confianza en ella misma, pues demostró que nunca es tarde para continuar algo que se deja inconcluso, a pesar de las adversidades en el camino. No hay nada como la satisfacción personal de hacer lo que amas.
    Personalmente me siento identificada, pues pienso que lo único imposible en esta vida, es aquello que no se intenta por miedo a fracasar.

    Comentado por: Maria Castillo el 05/12/2015 a las 04:24

  • ESTE ARTICULO ME INTERESO MUCHO POR EL HECHO DE QUE CUALQUIER PERSONA PUDE ESTUDIAR NO IMPORTA LA EDAD. MARCELA PEREZ

    Comentado por: MARCELA el 11/11/2015 a las 01:11

  • ¿Para qué estudiamos? ¿Para quién? ¿Para hacer qué con lo que hemos aprendido?


    Esto es decisivo.


    Ahí va un chiste que me han contao esta mañana y que, forzando un poco el artículo con el chiste, puede venir al pelo para responder a esas tres preguntas. Y denunciar, de algún modo, esa veta intrínseca del saber que agota o condena o finiquita más que aliviar. Dice así:


    Estaban dos doctorandos de medicina viendo venir hacia ellos a un señor mayor. Se fijaron en su forma de caminar. Uno de los doctorandos se atrevió a hacer un diagnóstico del padecimiento en base a ese andar dis-armónico. La patología que padece este paciente es, claramente, ciática. El otro, mirándolo más exhaustivamente, contradijo a su compañero. Diagnóstico: reuma complicado con gota, total: artritis reumatoide. Al llegar el señor mayor a la altura de los doctorandos estos, tras saludarlo cordialmente le preguntaron cuál de ellos se equivocaba al determinar su padecimiento analizando su forma de caminar, si el que intuía ciática o si el que intuía artritis reumatoide. A lo que el señor mayor respondió: pues miren ustedes, qué quieren que les diga… Nos hemos equivocado los tres. ¿¡Cómo que los tres!?, exclamaron los doctorandos al señor mientras se volvían el uno hacia el otro sorprendidos. Sí, respondió el señor mayor, los tres. Ni es ciática lo que usted intuyó, ni tampoco artritis lo que usted previó. Ni tampoco lo que yo me creía; que, creyendo que me iba a tirar un pedo, me cagado encima.

    Comentado por: Dieciseis.1 el 10/11/2015 a las 11:19

  • Es algo sorprendente y admirable, el encontrarse con historias como esta.
    yo personalmente me siento, identificada con esta historia ya que por motivos similares hace aproximadamente dos años abandone el bachillerato y ahora espero concluir para al igual que Margareth hacer que mi familia se sienta orgullosa

    Comentado por: Guadalupe Monserrth Rodriguez Aguilar el 10/11/2015 a las 06:18

  • Es algo sorprendente y admirable, el encontrarse con historias como esta.
    yo personalmente me siento, identificada con esta historia ya que por motivos similares hace aproximadamente dos años abandone el bachillerato y ahora espero concluir para al igual que Margareth hacer que mi familia se sienta orgullosa

    Comentado por: Guadalupe Monserrth Rodriguez Aguilar el 10/11/2015 a las 06:10

  • Al leer este artículo me lleno de entusiasmo tengo 40 años acabo de iniciar el bachillerato a distancia y estaba pensando en dejarlo porque se me hace difícil pero creo que puedo continuar gracias al ejemplo de Margareth

    Comentado por: Sandra Vázquez Ramírez el 10/11/2015 a las 03:22

  • Margareth es Ud un ejemplo para muchas personas pues no hay edad para aprender. Es verdad que la sabiduria se adquiere con las vivencias pero hay que hecharle una manita con el estudio pues se requiere un gran esfuerzo. MUCHAS FELICIDADES!!

    Comentado por: veronica sanchez el 10/11/2015 a las 01:07

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Biografía

Es periodista, reportero especializado en cultura, sociedad y medio ambiente, y profesor de periodismo.

Nació en Buenos Aires en 1962, estudió sociología y teatro en su ciudad natal, periodismo en Nueva York y reporterismo ambiental en Berlín. Es licenciado en Sociología por la Universidad de Buenos Aires y Master en Periodismo por Columbia University. Desde 1998 vive y trabaja en Barcelona, donde dirige y enseña en el Master en Periodismo BCN_NY, organizado por IL3-Universidad de Barcelona y la Universidad de Columbia en Nueva York. Es el corresponsal en España de la revista Opera News.

Herrscher es el autor de Periodismo narrativo, publicado por SIL-Universidad Finis Terrae en 2009, y del relato de no ficción Los viajes del Penélope, editado por Tusquets Argentina en 2007 y traducido al inglés y publicado por Südpol como The Voyages of the Penelope en 2010. Actualmente trabaja en Crónicas bananeras, una investigación histórica y crónica de viajes sobre las ‘repúblicas bananeras' de Centroamérica, para Tusquets. Asimismo, dirige la colección Periodismo Activo de Publicacions de la UB, donde saldrá este año la versión española de Periodismo narrativo.

Es autor de capítulos en los libros La noticia deseada y Soldados de Noé (Argentina), Analizando los medios y la comunicación y Domadores de historias (Chile). Trabajó como reportero y editor en el Buenos Aires Herald, la agencia IPS y las revistas Hombres de Maíz y Lateral. Sus reportajes, crónicas y perfiles han sido publicados en medios como La Vanguardia, El Periódico de Catalunya, Ajo Blanco, El Ciervo, Lateral, Room, Quimera, Gentleman, Gatopardo, Travesías, Etiqueta Negra, Página 12, Perfil, y Puentes.

Ha dado clases y seminarios en Ithaca College (EE.UU.), las universidades degli Studi di Milano (Italia), Colonia (Alemania), Católica de Valparaíso y Finis Terrae (Chile), los masters en periodismo de Clarín/San Andrés (Argentina) y U. Complutense de Madrid/ABC (España). entre otras. Es miembro de la International Association for Literary Journalism Studies (IALJS), y fellow del Seminario de Salzburgo y la Inter American Foundation. En 1998 obtuvo el 3er. premio de la Foreign Press Association de Nueva York.

 

Blog: www.periodistanarrativo.wordpress.com

 

Twitter: @RMHerrscher

 

Bibliografía

 

El arte de escuchar (2015)
Universidad de Barcelona 

Periodismo narrativo (2012)
Universidad de Barcelona

 

Periodismo narrativo (2009)
SIL-Universidad Finis Terrae 

 

 

Los viajes del Penélope (2007)
Editorial Tusquets 

Obras asociadas

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