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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 9 de diciembre de 2019

 Blog de Roberto Herrscher

Para escribir crónicas tengo una herramienta secreta. Se llama Lisa.

Lisa retozando en una laguna en un bosque del norte de Cataluña (foto tomada muy caseramente con el móvil)

Acaba de cumplir tres años. Es negra azabache y saca una lengua descomunal cuando está cansada. Es un hermoso perro labrador hembra. ¿O debería decir una labradora?

Lisa tiene las cualidades perfectas para el periodismo: se detiene a oler cada pis y caca que encuentra en la calle, mete la nariz en el culo de todos los perros con los que se encuentra, tiene mucha paciencia y se adapta con gran inteligencia emocional a los juegos que proponen los otros chuchos.

En nuestra división del trabajo familiar, yo la saco a primera hora de la mañana y  después de cenar. Cuando volvemos de una cena o un espectáculo, ni siquiera me quito el abrigo. Abro la puerta, tomo la correa y la acompaño a la calle, aunque sean las cuatro de la mañana.

Cuando Lisa y yo salimos, mientras espero que de vueltas por el pasto y se decida a bajar las patas y levantar la cola, aprovecho para pensar, meditar, decidir, evaluar. Trabajo muy concentrado. Como mis salidas con Lisa son pura acción y alegría (Lisa siempre me pone contento), me deja toda la cabeza libre para darle vueltas a la crónica, el reportaje, el perfil, la clase o el capítulo de libro que estoy tramando.

*          *          *

Creo que todos tenemos que tener uno o más momentos en el día en que nos obliguemos a desempeñar una tarea que nos dé tiempo para pensar. Tenemos que estar solos – puede ser en el baño, o caminando por la calle, o en la cama, o en un sillón – o mejor aún, con una perra como Lisa, que nos mira como diciendo: ¿Ya está? ¿Ya te diste cuenta de cómo tiene que empezar esa crónica? ¿Podemos volver?

Hace un par de años estaba trabajando en un largo perfil de Plácido Domingo para la revista Gatopardo. No lo hubiera podido hacer sin esas mañanas y noches con Lisa. ¿Qué tengo hoy? ¿Cómo voy?, me preguntaba cada día mientras recogía la caca en su bolsita negra y le hacía el moño.

En uno de esos momentos me vino la primera escena como una iluminación.

En un momento de la última función de ópera que cantó Domingo antes de cumplir los 70, las chicas del coro lo elevan sobre sus cabezas, y él, acostado sobre las manos de las bailarinas, descalzo, se pone a caminar por la pared mientras canta un aria muy difícil.

Es en parte una escena circense, pero es mucho más: es gran arte, es un auto-desafío de un artista único y es la escena en la que veo, escucho, percibo con mis sentidos la locura de un hombre a punto de cumplir 70 años, que ya lo ha hecho todo, pero que necesita seguir caminando por las paredes.

Creo que es un buen comienzo, y muchos me lo comentaron después. Pero para que llegue la inspiración uno tiene que ponerse en situación, estar abierto, ayudarse. Y yo se lo debo a mi perrita negra.

*          *          *

Nunca me siento a proponer, a organizar o a escribir un texto largo sin haber dedicado conscientemente dos, tres o cuatro salidas con Lisa a darle vueltas en la cabeza.

Por eso les recomiendo a los que quieran escribir algo complejo (y casi todo lo que vale la pena es complejo), que se impongan una tarea diaria que no les implique estar con otra gente, ni frente a la tele, ni ante la pantalla. Cocinar es bueno. Lavar los platos, mejor.

Pero lo mejor de todo, para mí, es hacerse con un perro como la que duerme ahora a mis pies. ¿Verdad, Lisa?  

[Publicado el 24/4/2013 a las 21:04]

[Etiquetas: Crónicas, periodismo narrativo, Plácido Domingo, revista Gatopardo]

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Comentarios (9)

  • ¡Larga vida a Lisa y a ti Roberto! Calma y reflexión en tiempos difíciles. Nunca demasiada calma. Pero sobre todo, muchas reflexiones tuyas, amigo.
    Un abrazo!

    Comentado por: Kierkegaard el 27/4/2013 a las 22:24

  • ¡Qué alegría! ¡Cuántos mensajes! Lisa y yo estamos muy agradecidos. Parece que este llamado a la pausa, a pensar las cosas bien antes de escribirlas, ha resonado en algún rincón de ustedes. Es algo parecido a lo que decía Virginia Woolf en "Un cuarto para una misma": un espacio y un tiempo propios. En su caso, era un valiente y lúcido alegato por el derecho de las mujeres. Todos necesitamos calma y reflexión, y también me alegro que muchos hayan sentido, como yo, que la cercanía con los animales nos puede humanizar.

    Comentado por: Roberto Herrscher el 25/4/2013 a las 19:32

  • Coincido plenamente con vos, cuando lavo los platos en la casa o cocino (esa es participación en el trabajo doméstico) estoy dándole vuelta a cómo iniciar un escrito, cómo titular algo, qué diablos me falta leer o consultar y por ello me identifico con tu escrito. Desconectarse en una sociedad hiperconectada, pero sobretodo alimentar un hábito que suponga eso, a unos les parece una gran rareza, especialmente si se trata de leer libros o revistas. Lástima.

    Roberto, he tenido el privilegio de conocer a Lisa y pasear guiado por tu conocimiento. A ambos un abrazo.

    Comentado por: Juan Fernando Lara el 25/4/2013 a las 17:11

  • Saludos. Tu escrito nos permite reflexionar sobre la importancia de tener un espacio para nosotros mismos, que sea fuente de inspiración y creatividad, como lo es Lisa para ti.
    Tu recomendación es muy acertada, debemos buscar alguna actividad que nos relaje y nos haga olvidar los problemas, de esa manera podremos encontrar respuestas asertivas a las situaciones de nuestra vida y sobre todo podremos alcanzar un crecimiento interior.

    Comentado por: sandra el 25/4/2013 a las 06:27

  • Un excelente aviso que puede tomarse como algo establecido y que todos saben, pero no todos lo toman en cuenta, para que la creatividad fluya siempre es necesaria darse un buen respiro.

    Comentado por: Isaac Torres el 25/4/2013 a las 05:28

  • coincido con roberto en que todos deberiamos tener una forma de concentrarnos haciendo algo que nos distraiga para encontrar una mejor solucion ya sea al trabajo o algun problema que nos aqueje en el momento

    Comentado por: Alejandra Isabel Munoz Padilla el 25/4/2013 a las 03:48

  • Qué bonita forma de compartirnos lo que a usted le ayuda a concentrarse y no dudo que a inspirarse para realizar su trabajo. Muchas veces, nosotros como personas pertenecientes a una sociedad, hoy en día muy exigente, trabajamos de forma mecanizada y no de la forma en la cual usted realiza su trabajo, es decir, trabajamos solo para sacar el trabajo y nos guste o no, lo haremos con o sin inspiración. En cambio, usted y las personas las cuales buscan inspirarse con ayuda de algo o alguien para realizar no solo su trabajo, si no sus actividades diarias, tienen como resultado lo mejor que ustedes pueden hacer y no solo un trabajo hecho solo por hacer y cumplir.
    En ocasiones suena gracioso como nuestras mascotas, hacen las mismas cosas que nosotros, solo que no se ven ni sienten tan mal como nosotros… bien dicen que las mascotas se parecen a su dueño. En sentido figurado.

    Comentado por: Guadalupe Rodriguez Vargas el 25/4/2013 a las 03:13

  • Un hermoso relato que cuenta lo maravilloso que puede ser los animales en nuestra vida, esa mágica comunicación que se da sin intercambio de palabras. Esos pocos minutos que no hacen olvidarnos del mundo y sus problemas, y lo mejor es que nos llenan de inspiración. Si nos dejáramos guiar como ellos, por instinto, quizá tendríamos un mundo diferente al que estamos viviendo.

    Comentado por: Belén Enríquez el 25/4/2013 a las 00:17

  • Hola Roberto tienes mucha razón, vivimos a veces tan aprisa que nos olvidamos de pensar o meditar, darnos el tiempo de analizar las cosas para poder tomar buenas decisiones, muchas veces cuando decidimos algo al cabo del tiempo pensamos ¿cómo no pensé que ésto pasaría? o ¿cómo no lo vi venir? al analizar cualquier situación con tiempo sin premuras podemos ver los pormenores que se nos pueden ir al apresurarnos en decidir algo, que bonito que tu hermosa perra te motive a meditar, que sea tu motor para emprender tus proyectos, necesito encontrar algo que me obligue a meditar diario en la toma de mis decisiones, no me agrada mucho la idea de lavar trastos jajaja bueno no lo sé tal vez necesito intentarlo gracias por la reflexión y saludos!

    Comentado por: Griselda Bravo el 24/4/2013 a las 23:18

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Biografía

Es escritor y periodista, especializado en cultura, sociedad y medio ambiente, y profesor de periodismo.
Nació en Buenos Aires en 1962, estudió sociología y teatro en su ciudad natal, periodismo en Nueva York y reporterismo ambiental en Berlín. Es licenciado en Sociología por la Universidad de Buenos Aires y Master en Periodismo por Columbia University.
Es profesor de la Escuela de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado en Santiago de Chile, donde dirige el Diplomado en Escritura Narrativa de No Ficción. Entre 1998 y 2016 vivió en Barcelona, donde dirigió por 18 años el Master en Periodismo BCN_NY, organizado por IL3-Universidad de Barcelona y la Universidad de Columbia en Nueva York. Escribe habitualmente para la revista Opera News y el diario La Vanguardia, y colabora con The New York Times en español, La Folha de Sao Paulo y la revista Ñ de Clarín en Argentina.
Herrscher es el autor de Periodismo narrativo, publicado en España por la Editorial de la Universidad de Barcelona, en Chile por SIL-Universidad Finis Terrae, en Argentina por Marea, en Colombia por Ícono y en Costa Rica por Germinal. También es autor del relato de no ficción Los viajes del Penélope, editado por Tusquets Argentina en 2007 y traducido al inglés y publicado por Südpol como The Voyages of the Penelope en 2010, y de la antología de crónicas, perfiles y ensayos sobre música El arte de escuchar (Publicacions UB, 2015).
Actualmente trabaja en Crónicas bananeras, una investigación histórica y crónica de viajes sobre las ‘repúblicas bananeras' de Centroamérica, para Tusquets. Asimismo, dirige la colección Periodismo Activo de Publicacions de la UB, elegida en 2018 como la mejor colección por la Asociación de Editoriales Universitarias.
Es autor de capítulos en los libros La noticia deseada y Soldados de Noé (Argentina), Analizando los medios y la comunicación y Domadores de historias (Chile), y La Crítica y Libro de las palabras (Colombia), entre otros. Trabajó como reportero y editor en el Buenos Aires Herald, la agencia IPS y las revistas Hombres de Maíz y Lateral. Sus reportajes, crónicas y perfiles han sido publicados en medios como La Vanguardia, El Periódico de Catalunya, Ajo Blanco, El Ciervo, Lateral, Room, Quimera, Gentleman, Gatopardo, Travesías, Etiqueta Negra, Página 12, Perfil, y Puentes.
Ha dado clases y seminarios en Ithaca College (EE.UU.), las universidades degli Studi di Milano (Italia), Colonia (Alemania), Católica de Valparaíso y Finis Terrae (Chile), los masters en periodismo de Clarín/San Andrés (Argentina) y U. Complutense de Madrid/ABC (España). entre otras. Es miembro de la International Associationfor Literary Journalism Studies (IALJS), y fellow del Seminario de Salzburgo y la Inter American Foundation. En 1998 obtuvo el 3er. premio de la Foreign Press Association de Nueva York. 

Blog: www.periodistanarrativo.wordpress.com

 Twitter: @RMHerrscher

 

Bibliografía

 

El arte de escuchar (2015)
Universidad de Barcelona 

Periodismo narrativo (2012)
Universidad de Barcelona

 

Periodismo narrativo (2009)
SIL-Universidad Finis Terrae 

 

 

Los viajes del Penélope (2007)
Editorial Tusquets 

Obras asociadas

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