El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 22 de marzo de 2010

 Blog de Jorge Eduardo Benavides

Lo político - maravilloso

En un post anterior comentaba, a propósito del más reciente libro de Luisgé Martín, "Las manos cortadas" las escasas novelas de contenido político que se escriben en España, al menos en los últimos años. Quizá se deba, dirán algunos, al hecho de que desde la entrada de la democracia, el tema ha perdido su atractivo ficcional, cosa que no ocurre en Hispanoamérica, donde todavía sigue perseverando -aunque también en declive- la novela de trama intensamente política y con muy buenos representantes, como el chileno Pedro Lemebel ("Tengo miedo torero") o el boliviano Edmundo Paz Soldán, quien además agrega un importante ingrediente, poco frecuentado en dicho género: la presencia de lo High Tech, por decirlo de alguna manera. No sólo ellos escriben ficción política  y quizá sería interesante volver sobre el asunto en otro post, pero en este caso, simplemente los pongo como ejemplo de contraste respecto a la situación en España. Y es que las novelas de corte político, como aquella magnífica y desasosegante novela de Eduardo Mendoza, "La verdad sobre el caso Savolta", son muy pocas. Realmente son escasas las novelas que dejando de lado la Guerra Civil -un género en sí mismo- se propongan ahondar, por ejemplo, en la Transición. Prueba de ello quizá es que en el frondoso jardín editorial español de los últimos tiempos resulta casi un exotismo la  muy reciente novela de Cercas, "Anatomía de un Instante". Pensemos en "El Socialista Sentimental" de Paco Umbral, o en esa tan extraña como maravillosa novela de José Julio Perlado, "Lágrimas Negras", donde un elemento mágico parece rondar las páginas más políticas de esta suerte de universo potencialmente distópico que plantea Perlado. Incluyamos también "Lo real", de Belén Gopegui y esa ambiciosa saga de Francisco Casavella, "El día del Watusi". Pero creo que hay poco más.

En todo caso, el tema político -la intriga abiertamente política, quiero decir- no parece interesar mucho a los narradores españoles. Y resulta curioso por tres razones: Primero,  porque muchos escritores son perseverantes tertulianos, acérrimos columnistas, analistas perspicaces y opinadores vehementes de asuntos claramente políticos, como podemos comprobar abriendo las páginas de la prensa diaria, u oyendo cualquier programa de radio o viendo alguna tertulia televisiva. Segundo, porque precisamente desde la Transición existe en España un caldo nutricio de temas claramente políticos y potencialmente susceptibles de ser novelados: tramas inmobiliarias, conspiraciones parlamentarias, ataques terroristas, corrupciones de toda índole, separatismo, transfuguismo, dinero y poder, esperpento casi propio de lo real maravilloso. Y tercero, porque muchos de esos escritores crecieron leyendo las novelas hispanoamericanas (marcadamente políticas en su mayoría...) de las que un gran porcentaje se declara deudor o admirador. ¿Qué ocurre entonces? Quizá sea que el aspecto político lo tienen más que resuelto como opinantes de prensa y espacio público. Quizá que el panorama político les resulta inverosímil para ser susceptible de ficcionalizarse. Quizá que han tomado buena nota de que la novela política parece en declive incluso al otro lado del Charco. Pero yo me aventuro a creer que, simplemente, el rapidísimo cambio que supuso la Transición apenas les ha dejado tiempo para digerir y aceptar que la política no sólo es el territorio ríspido donde ocurren los pormenores de nuestra vida cívica y electoral, sino también la comarca de nuestros más recónditos sueños y pesadillas.

 

[Publicado el 12/1/2010 a las 11:22]

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Comentarios (7)

  • ¡Saludos! es la primera vez que escribo aquí.
    Un gran ejemplo de novela política es "Memorias de una Dama", supongo que el mundillo editorial se hará reson de su prohibición en la República Dominicana, que es de donde procede Diana Minnetti (ahora no sé, disculpen, si hay tanta doble consonante en su apellido), la protagonista de Roncagliolo, una mujer de la alta sociedad muy al tanto del who' is who de la aristocracia oligárquica, y no sólo americana.

    Comentado por: Nicolás el 21/1/2010 a las 13:56

  • En una situación radio-tele-comunicativa como la actual en España, en la que con lo cobrado por un par de horas opinando en público es fácil cubrir todas las facturas domésticas del mes, es humano que a los escritores no les interese un trabajo del espesor y compromiso de una novela política.
    Tú mismo, Jorge, ya apuntas los motivos de la carencia; motivos que comparto, sobre todo en cuanto a los dos primeros.
    Lo peor de las apestosas tramas de corrupción, traiciones o transfuguismo viene a ser el que, a fuerza de repetirse, resultan aburridas de solemnidad y, como consecuencia, tremendamente difíciles de sostener como línea argumental de una ficción mínimamente entretenida.
    Además, ¿para qué leer novelas políticas si cada telediario es ya, en sí mismo, un cuento?

    Comentado por: Rafael Borrás el 16/1/2010 a las 21:11

  • Me gusta una definición de uso "anglosajoide" para esas situaciones limítrofes (border-line que dirían ellos) entre ficción y hechos:
    "faction". No es ni "fiction" ni "non-fiction".
    No sé, en castellano podría ser ¿ensaeño? ¿ensueyo? ¿novelecho?

    Comentado por: Pepe Aguilar el 15/1/2010 a las 14:45

  • Para buena novela política, la que estoy leyendo ahora de Jorge, <<Un millón de soles>>, donde describe de maravilla las intrigas palaciegas, los complots, la corrupción y la doblez moral de la dictadura peruana de Velasco. Lo que me parece sorprendente es el paralelismo tan absoluto que tiene con la situación de hoy en Venezuela: cambias el nombre de Velasco por el de Chavez y Lima por Caracas y tienes una rediografía perfecta del populismo en Latinoamérica. Muy recomendable.
    Y yo sigo insistiendo que el libro de Cercas no es una novela. Evidentemente toda obra escrita tiene automáticamente unas dosis de ficción, pero el mismo autor reconoce en el prólogo que su libro es el resultado del fracaso de intentar escribir una novela. Para mí, sigue siendo un ensayo, ni siquiera lo encuadraría en el género de novela de no ficción al estilo de <<A sangre fría>> de Capote. Pero en fin, no es más que mi humilde opinión.

    Comentado por: José Luis Rodríguez-Núñez el 15/1/2010 a las 10:24

  • Tienes rzón, Jorge, en España el tema político, más allá dela guerra civil, apenas se ha tocado, Lo estuve conversado con otros amigos de un taller donde leemos tu blog :)
    Estuvo animadísimo el debate y cada uno aportó ideas interesantes sobre la cuestión. Creo personalmente que los escritores españoles, en su prisa por ser europeos, prefieren no tocar ciertos temas por temor a ser aburridos o dar una imagen excesivamente esperpéntica de la sociedad de la forman parte.

    Comentado por: Javier el 14/1/2010 a las 13:38

  • Dictaduras latinoamericanas equivamente temáticamente a la guerra civil española? Como si a españa le faltara dictadura...

    Comentado por: . el 13/1/2010 a las 20:47

  • ¿Pero la novela política en Latinoamérica no se circunscribe principalmente al problema de las dictaduras, en lo que se conoce como "novela de dictador"? Quizá esa novela de dictador sea el correlato que se puede contraponer a la novela de la Guerra Civil aquí en España. Sería de gran ayuda que nos dieras más títulos de libros que sean de intriga política escrita en español, si los encuentras; pienso en novelas como la de Robert Harris, "El poder en la sombra" ("The Ghost"), que se ambienta en el mundo de la política contemporánea inglesa.

    ¡Un saludo y sigue así con el blog! (que si los perros ladran es porque andamos, diría Don Quijote...)

    Comentado por: Juan Carlos el 13/1/2010 a las 11:36

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Biografía

Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, Perú, 1964), estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Garcilaso de la Vega, en Lima. Trabajó como periodista radiofónico en la capital y en 1987 fue finalista en la bienal de relatos COPE (Lima); un año más tarde ganó el Premio de Cuentos José María Arguedas de la Federación Peruana de Escritores. En 1991 se trasladó a Tenerife, donde puso en marcha talleres literarios para diversas instituciones. Ha sido finalista del concurso de cuentos NH Hoteles del año 2000. Desde 2002 vive en Madrid donde continúa impartiendo sus talleres literarios. Su más reciente novela es La paz de los vencidos, galardonada con el XII Premio Novela Corta "Julio Ramón Ribeyro".

 

Cursos presenciales en Madrid

Jorge Eduardo Benavides imparte cursos presenciales en Madrid y ofrece un servicio de lectura y asesoría literaria y editorial. Más información en www.jorgeeduardobenavides.com
http://www.cfnovelistas.com/ 

Bibliografía

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La paz de los vencidos (2009). Alfaguara

Un millón de soles (2008). Alfaguara 

La noche de Morgana (2005). Alfaguara

El año que rompí contigo (2003). Alfaguara

Los años inútiles (2002). Alfaguara

Cuentario y otros relatos (1989). Editorial Okura

Premios

2009 Premio Novela Corta "Julio Ramón Ribeyro" (Banco Central de Reserva del Perú)

2003 Finalista del Premio Rómulo Gallegos

2003 Finalista del Premio Tigre Juan de novela

2003 Premio Nuevo Talento FNAC

2000 Finalista del Concurso NH de Relatos

Premio de Cuentos "José María Arguedas" de la Federación Peruana de Escritores

1989 Finalista de la Bienal de Cuentos COPE (Lima)

 

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