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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 23 de noviembre de 2008

 Curso de escritura creativa de Jorge Eduardo Benavides

Soy minero

Cuando me preguntan -a veces hay impertinentes así- si vivo de la literatura, siempre digo que sí. Y no miento, aunque matizo: «pero no de la mía». Salvo casos contados, no conozco a ningún escritor que viva exclusivamente de sus libros. Es cierto que estos, en algunos momentos, pueden representar una cierta entrada económica, un alivio o un aliciente, pero casi nunca es el grueso del dinero que necesita para vivir -incluso modestamente- un escritor. Por eso un buen número de colegas son profesores, agentes culturales, abogados, diplomáticos, técnicos administrativos y vendedores de electrodomésticos. Algunos como yo, tenemos la inmensa fortuna de dedicarnos siempre a la literatura y hemos conseguido que este sea un medio de vida: los talleres literarios, las asesorías y correcciones de novelas, los artículos para periódicos y revistas, las conferencias y charlas... todo permite  generar dinero suficiente para dedicarse a escribir. Qué duda cabe, me siento un privilegiado. Lo que ocurre, como casi siempre, es que todas esas labores, a poco que uno se descuide, terminan por quitarle el tiempo que supuestamente uno se ha ganado evitando un trabajo oficinesco y de horario inflexible. Ahora mismo, en la Biblioteca Nacional donde acudo a escribir todos los días, me encuentro con que varias horas se me han ido componiendo un par de artículos, corrigiendo tres o cuatro cuentos de mi taller presencial y redactando estas notas que tienen un poco de advertencia e ironía, claro.

Pero los escritores que ganan lo suficiente para vivir incluso con mucha holgura, se pasan la vida buscando tiempo para escribir, pues ellos también tienen sus compromisos y obligaciones: charlas y conferencias, artículos de opinión para prensa de aquí y de allá... ellos deben de estar y no solo ser. Un grandísimo escritor que vive en Madrid me dijo hace no mucho: «la mitad de mi tiempo lo empleo en conseguir que la otra mitad sea exclusivamente para escribir.» De manera que la búsqueda de un tiempo hipotéticamente ideal para escribir es una ilusión algo pueril. Y saberlo constituye el quid de la cuestión, pues en los muchos años que tengo dedicado a la literatura, como escritor y como profesor, he ido encontrándome con dos clases de interesados en la escritura de ficción: los que sueñan con escribir, con su parafernalia y su supuesto boato, con el reconocimiento, el dinero (?) y la fama(!) y los que disfrutarían de todo eso, pero como elemento accesorio al hecho primordial de escribir, de resolver el desafío que comporta acometer una novela, terminar un libro de cuentos... y empezar otro, con la misma ilusión, idéntica alegría y exacto miedo. /upload/fotos/blogs_entradas/minerook_med.jpgEstos últimos, invariablemente, son los que acaban consiguiendo acercarse a lo que los primeros sólo fantasean. Sobre todo porque saben que ello se consigue exclusivamente con trabajo, con esfuerzo, con disciplina. El escritor es un minero. ¿Y el talento?, me dirán algunos. El talento es el mineral que yace en lo más profundo de esa mina cuyas entrañas horadamos día a día escribiendo y corrigiendo. Si hay talento, sólo lo sabremos después de unos cuantos años de dura prospección, de arduo trabajo. Por lo tanto, no hay que perder el tiempo especulando sobre si uno tiene talento o no. Allí, en el fondo de cada uno, está la veta del talento. Los perezosos jamás lo encontrarán. Recuerden: El mejor momento para empezar a escribir la novela o el libro de cuentos es ahora. Ahoritita, que dicen mis amigos mexicanos...

[Publicado el 26/8/2008 a las 11:03]

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Comentarios (16)

  • Qué mejor alegoría el que cada quien se compare con un minero que escarba en las entrañas de esa mina que es la escritura!
    Mi comentario viene a que, en muchos talleres, el coordinador del taller comete el grave error de enseñar a los talleristas a escribir como él, en vez de darles solo las herramientas para que encuentren su propio estilo y voz.
    No sé si la figura del minero haya sido espóntanea o no, pero a mi mente viene lo que un buen coordinador de taller literio debe hacer: no regalarnos su riqueza, sino darnos las herramientas para que cada quien encuentre la suya propia!
    Un saludo, Jorge!
    Yo también estuve desconectado un buen rato.
    Saludos
    Atte. Kid patético

    Comentado por: Juan carlos Esquivel el 02/9/2008 a las 13:16

  • Jorge:
    Hace días no rondaba por aquí y estos apuntes tuyos están una maravilla.
    Recuerdo que hace unos meses cuando te escribí que abandonaba el taller virtual porque me iba a embarcar en un proyecto de novela tu me dijiste que la novela es una carrera de resistencia donde la disciplina es la clave. Así es. Ya voy por la mitad y cada día estoy más metido en las profundidades de mi propia mina. Claro, con mucha frecuencia me invento excusas para distraerme, pero es importante sobreponerse al auto saboteo y seguir adelante. Es duro, a veces me canso, pero sobretodo lo disfruto mucho.
    Un abrazo,

    Samuel
    http://www.elcuadernodesamuel.blogspot.com/

    Comentado por: Samuel Arias el 02/9/2008 a las 01:46

  • Qué mejor alegoría el que cada quien se compare con un minero que escarba en las entrañas de esa mina que es la escritura!
    Mi comentario viene a que, en muchos talleres, el coordinador del taller comete el grave error de enseñar a los talleristas a escribir como él, en vez de darles solo las herramientas para que encuentren su propio estilo y voz.
    No sé si la figura del minero haya sido espóntanea o no, pero a mi mente viene lo que un buen coordinador de taller literio debe hacer: no regalarnos su riqueza, sino darnos las herramientas para que cada quien encuentre la suya propia!
    Un saludo, Jorge!
    Yo también estuve desconectado un buen rato.
    Saludos
    Atte. Kid patético

    Comentado por: Juan Carlos Esquivel el 28/8/2008 a las 23:37

  • Debo mencionar que desde que conocí este taller, mi interés por escribir como algo más que un simple hobby ha crecido exponencialmente (mucho ayuda ser abogado, me imagino que Jorge debe saber lo árida y poco creativa que puede ser esta profesión). Curiosamente muchos escritores fueron abogados en principio y muchos colegas me han confesado que hubieran preferidos dedicarse a escribir y se consuelan leyendo muchos libros (no de derecho precisamente).

    Yo creo que a muchos, a la hora de elegir profesiones, nos llenaron la cabeza de miedos tales como 'escribiendo te morirás de hambre' o 'eso es sólo para muy pocos elegidos' y viéndolo desde otra óptica creo que no es tan así. Desgraciadamente el concepto para los que están afuera es que el que no publica no tiene oportunidad, e incluso publicando no hay garantías. Cierto es todo ello, pero nadie ve que esto es un mundo mucho más amplio, que no sólo de escribir libros se vive. La meta no debe ser sólo publicar, hay que disfrutar del camino y de todo lo que vemos al paso. Como bien dice Guido Cuadros, a veces no podemos escribir pero no podemos evitar componer historias, imaginar párrafos con todo lo que vemos y percibimos a nuestro alrededor. Mejorar, cambiar, ampliar lo que tenemos al frente. Eso es un don que no todos poseen y los que lo tenemos deberíamos aprovecharlo antes que no devore el conformismo de los que no se atreven a hacer lo que realmente les gustó.

    Comentado por: Ernesto el 28/8/2008 a las 20:42

  • Jorge, no habia visto tus textos aqui, deliciosos. Nos habremos topado una o dos veces en casa de america, escritor colombiano, acabo de publicar con la otra orilla una novela, Serpentinas tricolores, y te felicito por este blog. manuel mejia

    Comentado por: manuel mejia el 28/8/2008 a las 19:19

  • En cuanto a mi recomendación respecto al tiempo que dedicamos a escribir... para empezar, creo que uno sabe íntimamente, en su fuero interno, como dicen los entendidos, cuando no está haciendo el esfuerzo necesario para conseguir ese tiempo valioso y muchas veces esquivo. Y más vale no engañarse. Ahora bien, creo que cada uno debería plantear su propio ritmo de trabajo (a condición claro, de que sea un ritmo y no una arritmia...) Pero creo que nadie debería imponerse jornadas que no se puedan cumplir: muy pocos tienen ocho horas diarias para dedicarle a la literatura ni, muchas veces, idéntico horario, ni idénticas ganas de dedicar toda una jornada a escribir. De manera que si lo que uno quiere es tener una mínima disciplina debería ponerse, por ejemplo, "cuotas horarias". Cuánto puedo escribir, tirando por lo bajo, en una semana? Ocho horas, cinco, cuatro? Y procurar que durante ese tiempo, durante esa semana, podamos cumplir con ello. Es más ventajoso de lo que se piensa, pues resulta más fácil de cumplir que imponerse horarios imposibles y cuyo incumplimiento sólo ahonda en la sensación de no estar haciendo lo debido.
    En cuanto a lo de nuestro taller, que pregunta Ana: Eva y yo estamos dejando a punto las clases próximas y empezaremos ya la segunda semana de septiembre, pues antes quiero acabar con esta serie. Quedan dos o tres temas, nada más. Luego, a lo nuestro, que es escribir
    saludos a todos

    Comentado por: Jorge el 28/8/2008 a las 18:10

  • Seguramente ya está dicho en otros posts, pero, como yo me he incorporado tarde, ignoro cuándo retomarás las clases con propuestas y cuándo darás por finalizado el curso. Gracias.
    Un saludo.

    Comentado por: Cristina_H el 28/8/2008 a las 10:57

  • Estoy aprendiendo mucho en esta época de vacaciones, con los artículos del profesor
    y los de los alumnos, Estoy encantada porque yo ignoraba todo sobre literatura, sobre editores, escritores etc. Muchas gracias al Sr. Benavides por tener la gentileza de no descansar en el verano, pero lo cierto es que a mi me ha venido muy bien. Gracias de nuevo y un saludo afectuoso para todos de Ana Herrera

    Comentado por: Ana Herrera Peña el 28/8/2008 a las 10:12

  • A mi me pasa mas o menos lo mismo que a usted, y eso que yo no tengo ni un solo libro escrito!!!

    pero entre el trabajo, y el poco tiempo libre que tengo para leer libros, comics o ver peliculas, y descansar ya no me queda tiempo para escribir.

    Quiero escribir y nada aun no tengo nada. eso si, todo el dia voy pensando en parrafos enteros que creo en mi cabeza, me parece que muy buenos la mayoria de ellos, pero no tengo donde grabarlos o escribirlos y al final invariablemente los olvido, o pierdo las ganas de transcribirlos llegando a casa en la noche, pues ya no salen tan frescos e ingeniosos y vivos de como los pense en la mañana o en la tarde mientras me encontraba deambulando por la ciudad (mi trabajo es de courier en la empresa Suzuki/Chevrolet y recorro Lima por sus cuatro costados).

    Al margen de mi situacion que recomiendo usted señor Jorge?
    1-es de aquellos que dicen que para escribir no hay momento y que se puede hacer ''por pedacitos'' a lo largo del dia mientras venga la inspiracion.

    2- o es usted de los escritores que se ponen un horario de escritura fijo al dia, por decir de lunes a sabado de 9am a 3pm, y no se mueven del escritorio asi escriban un capitulo entero o dos lineas>??

    que recomienda en otro caso, hay otras metodologias aparte de estas dos??

    saludos

    Guido Cuadros

    Comentado por: Guido Cuadros el 28/8/2008 a las 05:05

  • Igual que a Rosa, me gustó mucho lo del escritor como minero, Jorge. Me encantó también lo que nos dijiste en el taller en Miami: escribir es como cortar jamón. En cuanto al ahoritita que usamos tanto los mexicanos... Si te dicen, -Ahoritita regreso-, hay que hacerse a la idea de que va para largo. Ahoritita me pongo a escribir. Eso me he estado diciendo todos estos meses en que he seguido tu blog. Y nada.

    Acabo de regresar de viaje y me estoy enterando de que pronto terminará definitivamente este taller virtual. ¡Qué tristeza! ¿Harás un libro? ¿Una recopilación de todas las clases, con los textos seleccionados? Si no, tengo que empezar a imprimirlo todo. Eso sí ahora mismo.

    Comentado por: Gloria el 27/8/2008 a las 15:48

  • Me encantó, Jorge, lo del escritor como minero. Leyéndolo me dan ganas de volver a la mina "ahoritita" mismo. Gracias

    Comentado por: Rosa Nicolás el 27/8/2008 a las 11:34

  • Por cierto, Pepe, muy interesante ese extracto. Buscaré la entrevista entera.

    Comentado por: Cristina_H el 27/8/2008 a las 10:32

  • Jo, Lula, podías haber usado los anuncios para entrar al blog y advertirnos!!!!! En cualquier caso... anoche yo estaba de viaje (por cierto, también aparece en la Wikipedia)

    Pues sí, Jorge, es cierto que todos nos quejamos siempre de la falta de tiempo. No sólo hablo de escritores o aspirantes a ello, sino que todo el mundo se queja siempre de su falta de tiempo para realizar un montón de cosas. A mí, cuando oigo eso de "no tengo tiempo", le respondo: "claro que tienes tiempo, lo que sucede es que tienes otras prioridades o... que gestionas muy mal tus 24 horas" (pero dicho con amabilidad, claro)
    Me ha gustado la cita de ese grandísimo autor. Y también tu frase de: "resolver el desafío que comporta acometer una novela, terminar un libro de cuentos... y empezar otro, con la misma ilusión, idéntica alegría y exacto miedo". Creo que hay autores reconocidos que sienten pavor cada vez que se enfrentan con el papel en blanco.
    Saludos.
    Cristina.

    Comentado por: Cristina_H el 27/8/2008 a las 10:31

  • Puesto que a cualquiera que escribe le zumba en la fantasía, de manera más o menos consciente, el sueño de ver su obra editada, creo que lo que se ha tratado en el taller en este periodo de descanso ha sido cuando menos interesante. El hecho de que muchos no hayan participado se debe seguramente a la prudencia y al respeto cuando uno no sabe del tema. Siempre hay, desde luego, quien, al no tener opinión, en lugar de observar para ir haciéndose una idea, se dedica a decir que aquello de lo que se trata no tiene interés. Lo digo en relación con cierto comentario que acabo de leer, registrado la semana pasada, que pretendía cortar de tajo un tema tan interesante y sobre el que tantos escritores en ciernes se preguntan: el editor, los porcentajes, el agente... Ya anticipó el profesor, por otra parte, que se iniciaba una temporada de descanso vacacional en el taller. Quien protestó por eso se ve que no lo sigue habitualmente. Aparte de todo quiero enviar mi reconocimiento al profesor Benavides pues, aún en vacaciones, ha estado al pie del cañón. Por cierto, anoche lo vi en TV Madrid y, además de buen escritor (que eso ya lo sabía), me pareció una persona encantadora y tan certera y afable como se desprende de sus comentarios.
    Saludos y mis mejores deseos.

    Comentado por: lula el 26/8/2008 a las 17:30

  • A propósito del post de esta semana he encontrado en http://culturab.blogspot.com/ este fragmento de entrevista a un “joven narrador” (Juan Fernando Andrade, del que, por cierto nunca he leído nada en papel pero me gusta su blog) que creo que coincide con la posición de Jorge. Me gustó mucho cómo expresa la necesaria pasión en la empresa.


    P: ¿Algún consejo a los jóvenes narradores?


    R: Me ofendes, yo soy un joven narrador, ¡Ja!
    Como dijo el maestro Yoda en El imperio contraataca: Do or do not, there is no try. Esto se hace o no se hace. Hay que leer, siempre, todo el tiempo. Hay que estar dispuesto a la soledad, a la falta de tiempo, a la falta de dinero y a desconectarse del resto para escribir algo que pueda conectar. Hay que estar dispuesto al fracaso comercial y al éxito comercial. Hay que estar dispuesto a todo, menos a dejar de escribir. Si lo que quieres es escribir, escribe, que ese sea el norte. Escribe reseñas, artículos, crónicas, horóscopos, cartas al director, entrevistas, relatos de viaje, comentarios deportivos, canciones, recetas, e-mails, mensajes de texto, solicitudes. El talento es nada, la disciplina es todo. Y no mientas, la gente siempre sabe cuando estás mintiendo. Hay que hacer la tarea, investigar, construir. Escribir no es inventar, es saber. Hay que entender que vida solo hay una y que uno tomó la decisión de usar la suya para escribir.

    [Sin ser tan apocalíptico como en la última frase...no está nada mal ¿no?, un abrazo, Pepe]

    Comentado por: Pepe Aguilar el 26/8/2008 a las 16:28

  • Me parece muy interesante este comentario de Jorge y creo que debería provocarnos una reflexión. Es cierto que todos andamos muy atareados con nuestro trabajos, familias y obligaciones y tenemos la tendencia a pensar que aquellos que hacen aquella actividad que a nosotros nos gustaría son unos afortunados que disponen de todo su tiempo para ello. Pero parece ser que no es así, más bien todo lo contrario: es un esfuerzo añadido al que realizamos todos. Es un buen dato para aquellos que piensan que los demás tienen suerte, mejor situación personal o cualquier otra ventaja y ellos no. Quizás lo que nos cuesta admitir es que otros se esfuerzan más.

    Comentado por: Isabel B. el 26/8/2008 a las 14:32

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Biografía

Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, Perú, 1964), estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Garcilaso de la Vega, en Lima. Trabajó como periodista radiofónico en la capital y en 1987 fue finalista en la bienal de relatos COPE (Lima); un año más tarde ganó el Premio de Cuentos José María Arguedas de la Federación Peruana de Escritores. En 1991 se trasladó a Tenerife, donde puso en marcha talleres literarios para diversas instituciones. Ha sido finalista del concurso de cuentos NH Hoteles del año 2000. Desde 2002 vive en Madrid donde continúa impartiendo sus talleres literarios. Su nueva novela, Un millón de soles, se publica en España en febrero de 2008.

 

Cursos presenciales en Madrid

Jorge Eduardo Benavides imparte cursos presenciales en Madrid y ofrece un servicio de lectura y asesoría literaria y editorial. Más información en www.jorgeeduardobenavides.com 

Bibliografía

/upload/fotos/obras/unmillondesoles_med.jpg

Un millón de soles (2008). Alfaguara 

La noche de Morgana (2005). Alfaguara

El año que rompí contigo (2003). Alfaguara

Los años inútiles (2002). Alfaguara

Cuentario y otros relatos (1989). Editorial Okura

Premios

2003 Finalista del Premio Rómulo Gallegos

2003 Finalista del Premio Tigre Juan de novela

2003 Premio Nuevo Talento FNAC

2000 Finalista del Concurso NH de Relatos

Premio de Cuentos "José María Arguedas" de la Federación Peruana de Escritores

1989 Finalista de la Bienal de Cuentos COPE (Lima)

 

Obras asociadas

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