El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
Clase VII. El punto de vista (…y III)
Como hemos visto en nuestras clases anteriores, el punto de vista resulta la piedra angular de la narración, pues gracias a su acertada elección podremos ofrecer al lector un ángulo adecuado y persuasivo de nuestra historia. La primera persona suele enfrentarse con la dificultad de no resultar impostada, obligando al lector a detenerse cada cierto tramo para preguntarse a quién le está contando el personaje; la segunda persona funciona como un narrador frente al espejo, mucho más intimista y ambiguo que la primera persona, como alguien que susurra en nuestro oído lo que hicimos o incluso lo que haremos: queda pues en una suerte de nebulosa entre el narrador omnisciente y el monólogo interior. La tercera persona suele funcionar con distintos enfoques, tan pronto como una mirada de gran angular, ofreciendo el vasto panorama de lo que acontece, tan pronto acercándose tanto a uno de los personajes que casi parece hablar desde su conciencia. Naturalmente hay entre estas tres personas narrativas infinidad de cruces, sutiles maneras de encabalgarse, desdoblamientos y escorzos que hacen de una novela o de un cuento un rico entramado en el que a veces no suele ser fácil distinguir al narrador y la historia parece levantarse frente a nosotros como por arte de magia. Veamos un ejemplo de esos cambios de narrador:
"Supe que había sucedido algo irreparable en el momento en que un hombre abrió la puerta de esa habitación de hotel y vi a mi mujer sentada al fondo, mirando por la ventana de muy extraña manera. Fue a mi regreso de un viaje corto, sólo cuatro días por cosas de trabajo, dice Aguilar, y asegura que al partir la dejó bien,(...)"
Delirio. Laura Restrepo.
En este ejemplo observamos claramente la presencia de dos narradores uno en tercera persona (dice Aguilar) y otro en primera persona (supe; vi...). En contra de lo que pueda parecer, estos cambios de narrador y punto de vista son más habituales de lo que creemos en las novelas, y al lector le suelen pasar desapercibidos. Y aquí tocamos un tema importante como es que el escritor intenta convencernos de que el mundo que ha inventado es real, y por lo tanto, si ese cambio de narrador o de punto de vista está justificado y se hace con habilidad, al lector le puede pasar desapercibido. O como en el ejemplo que hemos puesto de Delirio, podemos entender que así se nos va a contar la historia, de manera que lo integramos perfectamente dentro de la ficción que se nos está mostrando. El problema aparece cuando ese cambio se hace sin justificación aparente y entonces se abre una grieta por donde se colará la sospecha del lector de que lo que está leyendo no es posible. Por ejemplo, imaginemos que de pronto en un cuento un personaje se mete en la mente de otro, de manera que nos cuenta lo que está soñando su compañero de piso. Obviamente o es un médium o será algo imposible para un narrador-personaje y por lo tanto, será difícil que el lector lo acepte sin más...
Uno de los maestros en este recurso para «disolver» al narrador es el argentino Julio Cortázar. Innumerables cuentos suyos dan buena fe de ello, ya sea saltando de una primera persona a otra sin advertencia alguna, como en «Señorita Cora», pasando como por un anillo de Moebius de una segunda persona a otra en «Usted se tendió a tu lado» (el título en este caso, lo dice todo) o bien utilizando voces, inflexiones, cambios de registro y un vasto arsenal de recursos en casi todos sus cuentos. Leerlo es constatar lo difícil que resulta el cuento -ese género esquivo por excelencia- y principalmente es aprender la importancia de la elección en el punto de vista, la mucha práctica que requiere elegir con sabiduría desde dónde vamos a narrar nuestra historia a fin de que nuestro narrador resulte convincente.
La propuesta:
Por imperativos laborales -estaré una semana en Miami dictando un taller de narrativa- esta vez queremos proponerles dos cosas: no queremos que escriban sino que lean. Y que lean en concreto un cuento de Cortazar titulado «La salud de los enfermos» que adjuntamos por si acaso alguien no lo tiene a mano. Lo que nos interesa, más que un análisis del cuento, es que se centren en un aspecto muy concreto del mismo: el narrador y el punto de vista. ¿Quién cuenta, desde dónde? Queremos pues que cuelguen sus comentarios en el blog sin extenderse demasiado, naturalmente. Lo segundo que les vamos a pedir es que cuelguen también en el blog tres títulos de películas (inventadas). Una de terror, una cómica y una del oeste. Estos tres títulos irán al final del comentario sobre el narrador del cuento de Cortázar y quedarán expuestos durante esta semana para que todos podamos leerlos. El próximo viernes 29 de febrero colgaremos una nueva clase y la propuesta tendrá que ver con estos títulos inventados, aunque por el momento preferimos no adelantarles nada...
Buen fin de semana!
[Publicado el 22/2/2008 a las 11:21]
Mis compañeros del taller ya han dicho lo más relevante sobre el cuento de Cortázar. Solo me permito añadir que un valor de la narración de Cortázar es su capacidad para hacer de las digresiones partes esenciales de la caracterización de los personajes, todo dentro de la atmósfera de familiaridad que se ha mencionado. Cortázar no mueve la historia como lo hacen los principiantes -conjunto en el que me incluyo-, es decir, marcando el ritmo de la narración con oraciones como "La tía enfermó", "sus familiares le ocultaron...", "finalmente, sucedió..." En lugar de eso, sus relatos parecen la viva voz de alguien que se concentra solo en su decir, que siempre entraña una historia, pero no es únicamente eso. Este relato me deja la imagen de esta familia viviendo coralmente, no solo una historia. Ahí está la dificultad y el genio que la traza. ¿Cómo lograrlo?, ¿cómo hacer de la digresión un aliado?, ¿cómo impedir que el relato sea solo una historia?
Mis títulos son los siguientes:
Comedia: Los siete primeros días de mi matrimonio
Terror: Mi matrimonio
Oeste: Los siete últimos días de mi matrimonio...
Realmente, no, esos no son. Son los siguientes:
Comedia: Una vida sentimental
Terror: ¡Bebed la sangre!
Oeste: Paris en Texas
Comentado por: Marco el 29/2/2008 a las 02:12
Queridos amigos,
como comenta Eva Valeije, el uso del discurso indirecto libre coloca al narrador en una situación ambigua y muy práctica para crear la ilusión de que se trata de alguien cercano, quizá de un familiar. No hay tal: es sólo la ilusión generada por la "familiaridad" del discurso utilizado. De todas formas, ha resultado muy positiva la lectura, pues la gran cantidad de comentarios bien esgrimidos demuestran en nuestros participantes una gran agudeza para desmenuzar un aspecto técnico que resulta de capital importancia en los cuentos. Y en cuanto a los títulos de películas, hay algunos realmente geniales. Vamos a ver qué hacen mañana cuando colguemos la propuesta...
saludos a todos desde Miami!
Jorge
Comentado por: Jorge el 28/2/2008 a las 17:51
No sé si llego muy tarde para comentar algo sobre el cuento. En la primera lectura creí que había varios narradores, uno en tercera persona, y otros que podían ser algunos de los familiares a los que se refería. Luego leí los comentarios (ventajas de llegar tarde), y releí el cuento y volví a asombrarme, como tantos otros, del genio de Cortázar.
Títulos de películas:
Terror: Un día soleado.
Comedia: Llegar tarde a la partida.
Oeste: Cinco puntas.
gracias. Un saludo a todos.
Comentado por: manuel holgado el 28/2/2008 a las 15:35
Estimados amigos,
Como habéis podido comprobar la propuesta de esta semana no era tan sencilla como podría parecer en un principio, sino que requería de una atenta lectura y una posterior reflexión sobre quién nos está contando esta historia. Pues bien, lo que sucede en este cuento de Cortázar es que parece que el narrador está dentro de la familia, participa de lo que allí sucede y crea la ilusión de ser un miembro de la misma. Esto lo consigue, como acertadamente habéis apuntado algunos, llamando a los personajes por su nombre familiar lo que nos induce a pensar que es uno de ellos. Pero si realizamos una lectura más profunda nos damos cuenta de que no es ninguno de los tíos (Clelia y Roque) ni tampoco es uno de los hermanos (Carlos, Rosa, Pepa o Alejandro) Entonces ¿quién nos lo está contando? El narrador crea la ilusión de que se encuentra dentro del espacio narrado cuando de hecho no es así, de manera que nos encontramos ante un narrador que se encuentra a medio camino entre el narrador testigo y el omnisciente. Y ello ocurre porque usa el más sugestivo de los tres discursos narrativos, a saber, el discurso libre indirecto, tema sobre el que nos explayaremos más adelante. Baste saber, por ahora, que esta forma de posicionarse del narrador (en tercera persona) suprime el verbo que indica su participación. En lugar de decir “Carlos le dijo a mamá que tenía que comprender que eran nuevos tiempos”, se limita a decir “Mamá tendría que comprender que eran nuevos tiempos…” Al suprimir sujeto, verbo y partícula, la frase resulta engañosamente cercana. Como decimos, tocaremos este tema más adelante porque resulta muy práctico para encarar una forma narrativa autogenerada, es decir, sin que parezca siempre contada por un narrador omnisciente.
Eva
Comentado por: Eva el 28/2/2008 a las 10:00
Bien, técnicamente es obvio que el narrador es omnisciente y está en tercera persona. La focalización dominante es la de algún hijo, tal vez que no existe, bueno más allá de que exista o no en la historia, la voz es la de un hijo; aunque la focalización a veces toma la voz de la madre con relación clara a las cartas o a las noticias inventadas (o no inventadas? aaaa! Cortázar tenía que ser!) por los demás personajes.
Terror: Cerradura incompleta
Cómica: La loca
Oeste: Hasta comer tu arena.
Comentado por: Rimbaud el 28/2/2008 a las 04:38
A mi parecer el narrador es omnisciente y focaliza muchas veces desde el punto de vista de la madre, entre otros ángulos. Es desde ese punto de vista que se “ve” lo que acontece alrededor del cuento. Pero esa focalización varía durante el cuento, no siempre es el mismo. El texto me ha parecido muy bueno, con un suspenso hasta el punto final.
Títulos:
Terror: De algo hay que morir
Cómica: De algo hay que reír
Oeste: Mi último caballo
Comentado por: Paolo el 27/2/2008 a las 23:59
Comentado por: Rodrigo el 27/2/2008 a las 22:40
Comentado por: Samuel Arias el 27/2/2008 a las 20:36
¡Ah! ¡Yo sabía que me hacía acordar a algo! Acá está:
"Bioy Casares había cenado conmigo esa noche y nos demoró una vasta polémica sobre la ejecución de una novela en primera persona, cuyo narrador omitiera o desfigurara los hechos e incurriera en diversas contradicciones, que permitieran a unos pocos lectores -a muy pocos lectores- la adivinación de una realidad atroz o banal"
Jorge Luis Borges.
Tlön, Uqbar, Orbis Tertius.(1944)
La propuesta, el archivo fallido de Jorge, el cuento de Cortázar, nuestras esforzadas interpretaciones, en cierta forma, emanan de este pàrrafo de Borges, o confluyen a él.
Comentado por: Alicia el 27/2/2008 a las 19:38
Efectivamente como dijo Jorge, el cuento de Cortazar ha resultado muy bueno para ejemplificar el punto de vista y el narrador.
Concretamente me parece que en el cuento “La salud de los enfermos”, esta contado en primera persona, un hijo.
Este hijo que narra, lo ve de un ángulo general, y nos cuenta todo lo que ahí pasa, sin mencionar como el interviene específicamente en la historia, no es un personaje que tome un papel. Quizás un hijo menor que solo observa y no tiene un rol especifico como personaje en la historia. Asi dice, por ejemplo: "la vida de mamá era bien penosa, y aunque poco se quejaba había que hacer todo lo posible por acompañarla y distraerla".
Pero también me da la sensación que interviene un narrador omnisciente sobre todo en el tema de los diálogos, en donde hay mucha información, como para pensar que el personaje que narra, sepa detalles específicos.
En fin, me parece que interviene un personaje para contar desde primera persona, y que en la narracion Cortazar cambia a un narrador omniciente, para hacernos conocer otros detalles de la historia.
Mis titulos:
Terror: Una noche en el cementerio
Comica: Luna de miel para tres
Oeste: Pluma negra.
Comentado por: Alvaro Arrivillaga el 27/2/2008 a las 17:02
Hola, es la primera vez que escribo y la verdad no me resulta nada fácil la tarea, pero ahi voy...
Me parece que en este cuento el narrador habla con una familiaridad y un tono tan intimista que da la impresión de que es uno de los protagonistas, parte de la familia de esta historia, y tal vez lo sea, pero si se lee atentamente es claro que el narrador es omniciente, nunca hace referncia a él mismo ni se mete en la conciencia de los personajes. Sin embargo es tan aguda la forma en que cuenta determinados detalles, que deja expuestos los sentimientos de los personajes sin tener que narrarlos explícitamente. Es realmente una genialidad y no puedo decir mucho más de mi escritor preferido.
TITULOS DE PELICULAS:
De terror: Cacería nocturna
Cómica: Primera clase
Del Oeste: La ley de los duros
Comentado por: María Ringuelet el 27/2/2008 a las 15:57
He vuelto a leer el cuento y desde mi ignorancia me gustaría rectificar lo que he escrito en el comentario anterior. Después de la segunda lectura veo un narrador omnisciente, puesto que da pelos y señales de todos los personajes y de sus sentimientos. En cuanto al punto de vista del narrador, aunque no lo diga no parece estar de acuerdo en el juego que día a día representa toda la familia, ya que al final los "autoengañados" son todos mientras la madre parece adivinar la realidad.Un saludo afectuoso de Ana Herrera
Comentado por: Ana Herrera el 26/2/2008 a las 18:03
Hola regreso despues de tiempo con ganas de reintegrame a este magnifico taller.
Quisiera hacerles notar que en la pagina principal de el boomeran.com aun no actualizan la ultima entrada, y creo que deberian arreglar eso, para llegar a esta ultima entrada hay que hacerlo via ''archivo'' y no deberia ser asi, creo la entrada mas reciente deberia tener un enlace directo desde la pagina principal de elboomeran, como era antes.
Sobre el cuento de Cotazar, me parecio magnifico, ya lo habia leido antes, pero ahora disfrute mas la lectura. El narrador es un narrador ambiguo, entre omnisciente y parte de la familia, como un ''integrante-fantasma'' de la familia que esta enterado de toda la situacion y de todos los detalles. Si, mi veredicto es ese: es un narrador ambiguo entre omnisciente y ''miembro-fantasma''por asi decirlo, de la familia.
Pese a este complejo narrador, la historia se lee facil, he ahi la genialidad de Cortazar, uno de los mejores cuentistas d la historia de la literatura.
Me fue imposible pensar o elegir un solo titulo de pelicula por categoria, asi que aca propongo un manojo de ellos:
Peliculas de terror:
-''El ataque de los zombies caníbales terroristas''
-''Chancho''
-''Johnnie Órganos''
-''Niñitos putrefactos''
-''El cadáver nuclear''
-''Placer y mutilación''
-''La invasión de los extraterrestres fantasmas asesinos''
Películas de Comedia:
-''Mi abuelo se volvió loco''
-''Barrenderos en huelga''
-''Llevo tu nombre tatuado en mi trasero''
-''El baile del Chino''
-''Anarquía en el geriátrico''
-''No me regalen nada esta Navidad''
Westerns:
-''Billy the Kid vs. Billy the Kid''
-''Tres muertos y una bala''
-''Las botas o la vida''
-''Indios con pistolas''
-''Sírveme un whiskey, estas muerto''
Comentado por: Guido Cuadros el 26/2/2008 a las 04:44
El narrador es un omnisciente incompleto -porque se queda sólo en las acciones de los protagonistas sin descubrirnos sus pensamientos más profundos- en tercera persona, esta última disfrazada de primera por la familiaridad con la que se desenvuelve en medio de los personajes -el uso de mamá y tío-. La sensación es que se trata de un personaje más, uno de los hijos o hermanos o tíos, pero no es.
Títulos.
Terror: No son sombras
Cómica: Matrimonio masivo
Oeste: Dos balas a la medianoche
Comentado por: Eduardo Izaguirre el 26/2/2008 a las 04:38
Pienso que Cortázar trata de confundirnos con el rol del narrador. En un princpio está narrado como si se tratara de un narrador externo, y luego empieza a sentirse como si el propio narrador fuera un integrante de la familia. No creo que quede claro al final si lo es o no lo es, no creo que tampoco sea crucial para la historia. Creo que Cortázar una vez más se regocija con el juego.
De terror: La despedida.
Cómica: La Gorda.
Western: A tres pulgadas del pezón izquierdo.
Comentado por: Chiara Roggero el 25/2/2008 a las 21:18
Me armé un buen lío porque al principio pensé que estaba clarísimo que el narrador era uno de los hijos de la madre enferma; más tarde,como la cosa no cuadraba demasiado, reescribí un nuevo cuento desde el punto de vista de un narrador-hijo al que nadie hace caso y como no valorado por la madre... un folletín, vaya.
Gracias Samuel por chivármelo.
Terror: Cucarachas rubias
Cómica: Las ventosidades de tía Angelita
Oeste: Tus márgenes serán frontera
Saludos
Carmen
Comentado por: Carmen el 25/2/2008 a las 17:05
1. La salud de los enfermos
El narrador es en tercera persona. La magnifica trampa está en llamar a algunos personajes por su posición en la familia: mama, tío Roque, Tía, Clelia; y no utilizar en ningún momento el posesivo “mi”. El hecho que en algunas regiones llamemos a nuestros familiares sin utilizar el posesivo genera la falsa idea de que fuese un narrador personaje, testigo, en primera persona.
Esta trampa permite tener un narrador omnisciente, pero limitado (pues en ningún momento nos revela los pensamientos de los personajes ni hace intromisiones “editoriales”; sólo nos cuenta las acciones) y a la vez muy familiar, muy cercano que da una inmensa verosimilitud al relato.
2. Los títulos de las películas:
Terror: Lilith
Comedia: Dientes de leche
Western: Tres días antes de morir
Comentado por: Samuel Arias el 25/2/2008 a las 15:53
Creo que Cortázar usa la tercera persona. El narrador siente cierta culpa por lo que hace y lo justifica. Y se acerca y se aleja creando en la narración esos cambios, esos distintos planos de narración. La madre se da cuenta de todo (por ese detalle en las cartas, su hijo no le llama como suele hacerlo) y decide, imagino que para esquivar el dolor que supone la realidad,seguir el juego. Al final parece que los que fingían abiertamente han caido en la trampa de la ficción y la han convertido en su realidad. La verdad es que uno se da cuenta de que el título contiene toda la esencia del relato.
TERROR - La casa del embarcadero
CÓMICA - Los pasteles de la risa
OESTE - El caballo del malo
Comentado por: pi el 25/2/2008 a las 14:54
La voz narradora de este cuento parece estar formada por todos y cada uno de los hijos. Tienen a la vez una visión panorámica y una percepción protagónica de lo que sucede. Cortázar describe una típica familia de clase media argentina a mediados del siglo veinte, un sólido entramado que incluye a tíos y primos. Y esto confirma el comentario de la compañera ambetta: aquí sólo decimos "mamà", cuando un hijo habla de su madre con sus hermanos o con relaciones muy cercanas.
En su afán de proteger a su madre enferma,y preservarla del impacto y el dolor de la muerte de uno de los hijos,y posteriormente de Clelia (posiblemente su hermana)elaboran una minuciosa trama destinada a ocultarle estos hechos. Cuando ella empieza a sospechar e intuye la verdad, tolera y pasa a formar parte de la simulación, posiblemente como mecanismo de defensa, sabiendo que cuando se ponga en palabras la tragedia, no la va a poder soportar. Al prolongarse tanto tiempo este estado de cosas, pasa a formar parte de la rutina y de la historia familiar, al punto que cuando llega la falsa carta de Alejandro para su madre ya fallecida, por un instante quien la recibe tiene la sensación de que Alejandro, realmente está en Recife y debe anunciarle la muerte de su madre.
Titulos de películas:
Terror: La noche que mi padre volvió de su tumba.
Oeste: Botas polvorientas.
Cómica: Montaña risa.
Comentado por: Alicia el 24/2/2008 a las 21:16
En el cuento de Cortázar veo un narrador en tercera persona, omnipresente, alguien de la casa testigo cercano y minucioso de absolutamente todos los hechos y conversaciones que se producen alrededor de mamá. Es además un narrador omnisciente, puesto que sabe lo que sienten en diferentes ocasiones algunos de los miembros de la familia. Y, por último, en algún momento narra desde dentro de la figura de la madre, porque reproduce lo que ésta escucha que le dice la familia para engañarla. El último párrafo parece como una especie de guiño al lector: podemos llegar a creernos nuestras mentiras a base de contarlas a todas horas.
Película de terror.- Mis queridísimos cadáveres.
Cómica.- Un zángano en el Pentágono.
Del Oeste.- El jinete que nunca llegó.
Comentado por: Rafael Borrás el 23/2/2008 a las 21:56
Lo de que se lo cuenta a un hermano ausente y no a un simple conocido o amigo es cuestión cultural. En España nadie le diría a otro "mamá" hablando de su madre a no ser que el otro fuese su herman@ pero en otros países sí puede ser así, por lo que he escuchado, así que digamos que lo cuenta a alguien más.
Comentado por: ambetta el 23/2/2008 a las 21:48
Ahora sí lo he leído entero, parece que no pero ese cambio del principio afecta al cuento y mucho. Lo de en qué persona habla me he hecho algo de lío, al decir Ana lo de la segunda persona me ha sorprendido pero al volver al cuento he pensado que la persona podría ser la primera puesto que habla de mamá, como de mi mamá, se entiende. El relato es como si se lo contara - de tú - a alguien más. Es como si un hermano, que no tomara parte activa en las cartas y demás, un hermano espectador, se lo contara a otro que estuvo ausente. Quiero decir, que me he dado cuenta de que no tengo claro eso del punto de vista, no usa nunca el yo, yo hice, yo vi etc pero al decir mamá es como si dijese mi mamá que sí sería primera. Una primera que cuenta lo que sabe o algo así aunque el efecto que en realidad me produce el cuento no es ése. Me produce la sensación de un narrador ajeno que usa el artificio de mamá como manera de narrar. No tengo la sensación en verdad de que sea un hermano el que lo cuenta. Eso no debería ser bueno según lo que nos han explicado, sin embargo, me gusta el cuento. Lo de usar mamá es como que te lo acerca sentimentalmente. Da una ligera sensación de irrealidad, de cuento, de leyenda o fábula, tal vez por todo eso y tal vez a propósito.
Comentado por: ambetta el 23/2/2008 a las 21:44
La salud de los enfermos
Creo que el punto de vista del narrador, situado en segunda persona, es presentar una familia unida (morbosamente unida) en total complicidad, ocultando la muerte de Alejandro y Clelia para proteger a la madre enferma. En las primeras páginas el narrador nos cuenta la historia de la familia sin tomar partido, para pasar a "focalizador" después, cuando los personajes inician sus conversaciones.
Al final del cuento, parece querer llevar al lector a reflexionar sobre la comedia que la familia ha representado, cuando Marta, la madre, reconoce el trabajo que se han tomado todos para que ella no sufriera.
Los tres titulos
El apagón - terror
Pepito el mago - cómica
El tirano - Oeste
Comentado por: Ana Herrera el 23/2/2008 a las 18:38
Amigos,
por error se nos ha "colado" un texto que usamos en el taller presencial, con esa trampa que tan bien ha advertido Pepe. Ahora hemos colgado el texto original de Cortázar como fichero adjunto para quienes no lo tengan o no lo consigan.Esta al final de nuestra consigna. Es decir, no usen el texto del link, que es el que equivocado, sino el del archivo adjunto. Sentimos mucho el error, pero al menos hemos comprobado que ha permitido interesantes comentarios. A quienes lo han leído en esa versión equivocada, les pedimos, por favor, que lo lean de nuevo.
saludos a todos
Jorge
Comentado por: Jorge el 23/2/2008 a las 13:54
Buenos días y buen ejercicio.
La salud de los enfermos:
El narrador actúa en tercera persona en todo el texto, pero desde dos puntos de vista un tanto alejados uno de otro. En principio, como si el objetivo estuviera más abierto, nos hace una descripción general de situación y personajes, sin implicación con ellos. De repente la narración da un giro y el narrador se sitúa en el centro de los personajes para hacer un relato más cercano, se implica en ellos. Pasa de llamar Marta, en los primeros párrafos, a llamar mamá en el resto del texto. No hace reflexiones ni describe más allá de lo que hacen o dicen los personajes. No es omnisciente.
Películas:
Terror: “Culto inquebrantable”
Cómica: “Los remedios de Tía Enriqueta”
Del Oeste: “Una estrella de cinco puntas”
Comentado por: Trini http://calvario.wordpress.com/ el 23/2/2008 a las 08:27
Hola. Les escribo desde Argentina. Me parece muy bueno este espacio. Voy a las consignas.
1. La salud de los enfermos.
Creo que en este cuento Cortázar emplea un narrador en tercera persona muy cercano a lo que sucede, pero no omnisciente. El uso de la palabra "mamá", cuando se refiere a la madre de Alejandro, hace que sintamos al narrador como un hermano más, pero no lo es. Se mueve invisible entre los personajes. No es omnisciente, si bien escucha todo, no sabe lo que piensan los hermanos, los tíos, y, sobre todo, la madre. Esto es necesario para el cuento, crea la ambigüedad, y la tensión que sobre ésta se apoya. Tensión que se corta en el final, confirmándose el sentido del título, que ya se percibía desde mucho antes, su doble significado.
2. Títulos de películas
De terror: "Anestesia"
Cómica: "Anastasia"
Del oeste: "An east sight"
Saludos.
Comentado por: Fernando Pellegrinet el 23/2/2008 a las 01:34
No lo he leído entero, con lo del narrador más o menos de acuerdo con Pepe, parece que es una tercera persona, omnisciente, y luego uno de los hermanos cuando habla de mamá, que al ser muy cercano podría también identificar los sentimientos de los demás. No sé si hay alguna primera persona en algún momento. En cuanto al final - sí, salté hasta él - lo entendí como que en realidad es la madre la que "finge" para ayudar al resto de la familia a mantener vivos a los ausentes, ella es la fuerte. Algo así, francamente ahora mismo no tengo ganas de leer de cabo a rabo.
Comentado por: ambetta el 22/2/2008 a las 21:33
Hola consignatarios y amigos,
Por partes:
Uno: ¿esto tiene trampa?: según parece, en el relato que aparece en el link al cuento del texto de Jorge, se han trastocado algunos personajes sobre el cuento original y “mamá” es, al principio del cuento, “Marta”. El cuento de Cortázar puede leerse correctamente (creo) en: http://www.literatura.us/cortazar/enfermos.htm o en http://www.geocities.com/juliocortazar_arg/saludenferm.htm
Dos: Aún leyendo lo que creo es el original y, a la vez, la trampa de Jorge y Eva, en una especie de metaesquizofrenia metaliteraria, el narrador no aparece claramente identificable. Por un lado, si “queremos” que sea real, debería ser un hermano más (hermano de Rosa, Pepa, Carlos y el difunto Alejandro) y, por tanto, sobrino de Clelia, Roque (hermanos de mamá). Sin embargo, como narra desde la más absoluta omniscencia (conoce cada reacción a cada noticia, las conversaciones privadas entre su madre y los demás, cuando no hay nadie más presente), el narrador podría ser el propio Alejandro, aunque el efecto queda diluido al ser nombrado en tercera persona.
Tres: aún así…cuando la madre dice “Ya no les daremos más trabajo” ¿a quiénes se refiere con ese plural? ¿a los vivos y a los muertos?
Cuatro: Y el final (si queremos que sea la clave) inquietante y genial. No sé si lo he acabado de entender pero aún podríamos jugar otra dimensión: si los demás hermanos, a fuerza de crearle una existencia, una historia a Alejandro, si a fuerza de “contarlo” no lo han mantenido vivo, como Rosa lo vive en ese instante al final, como nosotros lo vemos vivo al contar la historia de su vida inventada después de muerto.
Quinto: ¿lo he entendido? ¿me he perdido?. ¡¡¡Ayuda!!!
TITULOS DE PELICULAS:
De terror: “Ofrenda de sangre”
Cómica: “Mis magníficos desastres (con ellas)”
Del Oeste: “Lejos de Idaho”
Comentado por: Pepe Aguilar el 22/2/2008 a las 21:14
La palabra felicidad es demasiado ambiciosa, dicha es quizás menos pretenciosa. Schopenhauer sostenía que el arte de la felicidad consistía ante todo en el conocimiento de sí mismo y en el aprovechamiento de la propia personalidad con vistas a conseguir la alegría del ánimo, la salud del cuerpo y tranquilidad del espíritu. La vida -según él- es una lucha continua, en perpetuo dolor, que sólo puede ser aliviado a través del arte y el ascetismo. A mí, la literatura no me ha salvado ni mitigado el sufrimiento. El conocimiento es un viento feroz y su silencio, la piel. Mis lecturas sólo me han servido para reanudar el vínculo con los creadores y sus obras literarias: Cabrera Infante, hace un “collage” con todos los hechos y nombres que terminan por dilatar el presente. Durrell es una especie de Anti-Proust que clama el imposible regreso, el milagro de la madeleine reflejándose inversamente en el perverso milagro del perfume de Justine que, reconocido alejaba para siempre a su amante. Pizarnik me inhibe. La belleza de sus versos son descubrimientos casi milagrosos del lenguaje. Los escritores del postboom escriben para satisfacer las demandas del mercado. Ellos se consideran producto de la cultura light (en estos tiempos donde lo que importa es el "aquí y ahora"), y se entregan a la fácil formula de "escribir para entretener". Así pues, después de haber estado leyendo con el cálculo y la astucia de los grandes -según parece, no han dejado sucesores- es obvio, sentirme perturbada a la hora de escribir. Sin embargo, me digo día trás día, debo ser más racional o intelectual, pero lamentablemente, me he quedado atrapada en las fantasías ocasionales perdiendo de esta forma los grandes hallazgos.
http://patriciaventiliterario.blogspot.com/
Comentado por: patricia el 22/2/2008 a las 19:07
Entretenida tarea la de esta semana.
Para escribir, hay que leer.
Y lo de los nombres de las peliculas, fabuloso, ya veremos que se viene!!
Saludes a todos, y que sea un fin de semana de mucha lectura!
Comentado por: Alvaro Arrivillaga el 22/2/2008 a las 18:52
Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, Perú, 1964), estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Garcilaso de la Vega, en Lima. Trabajó como periodista radiofónico en la capital y en 1987 fue finalista en la bienal de relatos COPE (Lima); un año más tarde ganó el Premio de Cuentos José María Arguedas de la Federación Peruana de Escritores. En 1991 se trasladó a Tenerife, donde puso en marcha talleres literarios para diversas instituciones. Ha sido finalista del concurso de cuentos NH Hoteles del año 2000. Desde 2002 vive en Madrid donde continúa impartiendo sus talleres literarios. Su nueva novela, Un millón de soles, se publica en España en febrero de 2008.

Un millón de soles (2008). Alfaguara
La noche de Morgana (2005). Alfaguara
El año que rompí contigo (2003). Alfaguara
Los años inútiles (2002). Alfaguara
Cuentario y otros relatos (1989). Editorial Okura
2003 Finalista del Premio Rómulo Gallegos
2003 Finalista del Premio Tigre Juan de novela
2003 Premio Nuevo Talento FNAC
2000 Finalista del Concurso NH de Relatos
Premio de Cuentos "José María Arguedas" de la Federación Peruana de Escritores
1989 Finalista de la Bienal de Cuentos COPE (Lima)
04/7/2008 22:44
he tenido la suerte de haber...
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04/7/2008 16:43
Estimados profesores: siento...
Publicado por: Ana Herrera Peña
04/7/2008 04:44
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Hola! Me llamo Carlos Arnal,...
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Hola . kisiera decir ke la tesis...
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27/6/2008 18:17
Estimado amigos: Por un error...
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27/6/2008 16:30
Hola a todos. Quisiera antes que...
Publicado por: Jose R. Pino
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