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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 20 de julio de 2008

 Consignas para escritores de Jorge Eduardo Benavides

Sesión VII. Cuentos comentados

Esta semana hemos tenido un gran número de participantes, muchos con ejercicios  de planteamientos sugerentes y finales sorpresivos, con discursos audaces y elaboraciones llenas de imaginación... pero también, gran parte de ellos ha tenido el mismo problema: cambiar a la tercera persona cuando la propuesta requería manejarse siempre en primera persona. Como verán en los comentarios que hemos agregado a los textos que colgamos, muchas de nuestras observaciones tienen que ver con ese ángulo narrativo que llamamos «focalizador» y que viene a ser algo así como la cámara subjetiva, el punto de observación elegido para narrar. Normalmente el focalizador se sitúa en la tercera persona y muy cerca de un personaje: desde allí nos cuenta lo que ocurre, de tal manera que uno tiene la impresión de que está mirando el acontecer desde uno de los actores de la historia. En el caso de nuestra consigna, situamos el focalizador en una primera persona, ese que al llegar a su casa se «ve» salir y decide seguirse. Pero también dejamos en primera persona a quien sigue: él mismo. Así, tenemos dos personajes (para los efectos de la ficción así es) en primera persona, de tal manera que podemos pasar de la conciencia y visión de uno de ellos a la conciencia y visión del otro sin abandonar la persona gramatical elegida. En muchos casos, ya decimos, se abandonó la primera persona y el narrador se situó en la tercera («Él caminaba muy rápido...») con lo cual, aunque técnicamente impecable, el texto se desmarcaba de los criterios propuestos. Les recomendamos a todos que insistan en el ejercicio y verán qué rigor requiere dejar siempre claro que se trata de dos, aunque la persona narrativa sea la misma. De todas formas, debemos decir que estamos muy satisfechos por la evolución de nuestros participantes habituales y por el entusiasmo de quienes recién se incorporan. A todos les emplazamos para que cuelguen comentarios y observaciones. Buen fin de semana!


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[Publicado el 15/2/2008 a las 15:21]

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Comentarios (22)

  • Se está queriendo boicotear este "bendito rincón" ¿o es que me lo parece?

    Comentado por: Anna el 01/4/2008 a las 18:55

  • señores vaya que ahora si se estan atrasando terriblemente con la entrega de la nueva propuesta. son tres dias de retraso y me parece muy poco profesional
    atte.

    Comentado por: ringo genovez el 25/2/2008 a las 03:25

  • Hola. Paso a comentar.

    El Perseguidor de Víctor Sabate me gustó mucho. Me quedo con la paranoia del personaje: ".. pensé que tal vez también yo me estaba siguiendo a mí mismo, y ese hipotético yo perseguido nuevamente me seguía a mí mismo". También con sus críticas a sí mismo y con el final, con ese robo tan divertido. La consigna se cumple, a pesar del comentario de Jorge y Eva con respecto a que la perspectiva se inclina más a un lado y no mantiene la ambigüedad. Para efecto del cuento, la cosa funciona.

    La Duda de Rafael Borrás es, creo, el que más se aleja del ejercicio. Se interna bastante en los problemas del personaje, quedándose en un solo yo. Tampoco enganché con la anécdota, lamentablemente, y esto creo que es más un tema de gustos, quizás por el estilo algo recargado, quizás porque no me identifiqué con las tribulaciones de la mujer.

    El cuento de Manuel Holgado tiene un buen final que cierra, me parece, perfecto la anécdota que desarrolla, sencilla pero bien pensada. El uso de la primera persona, tal como lo solicitaba la consigna, me parece inmpecable. Y sobre esto, quería apuntar un momento del 3er. párrafo, cuando el narrador dice ME DESCUBRÍ. Ese cara a cara es como el punto de quiebre del cuento. ¿Qué es lo que lleva al personaje a decepcionarse, al punto de no volver nunca más? La pregunta aún me resuena.

    Finalmente, el cuento de Edilberto Cabrera va directo al grano. Es conciso, el uso de frases cortas le confiere a la acción nervio, refleja lo que el narrador vive al encontrarse consigo mismo, el apuro, la desesperación por alcanzarse. Sin embargo, me hubiese gustado algo más de extrañeza -o sorpresa- ante un hecho que supera a la realidad, a pesar de que menciona como asunto cotidiano el que su sombra salga de noche mientras duerme.

    Comentado por: Eduardo Izaguirre el 22/2/2008 a las 06:07

  • Sin duda alguna este ejercicio ha resultado muy provechoso. Y los cuentos publicados de los compañeros del taller -con los comentarios de Jorge- han terminado de enriquecer aùn mas el tema.
    He sido del grupo que se ha desviado en contar el cuento en primera persona, pero estoy seguro que ahora la leccion esta aprendida.
    De los cuentos publicados me ha gustado como algunos de ellos, a pesar que breves logran no solo cumplir con la tarea asignada, sino jugar con ese desdoblamiento, y un muy buen final.
    Estare ansioso y a la espera de las nuevas tareas, y nuevamente agradezco a Eva y Jorge por su dedicacion a este taller.

    Comentado por: Alvaro Arrivillaga el 22/2/2008 a las 05:02

  • Esta idea de sugerir obras que nos hayan impactado me parece muy interesante. No hay nada que me guste más que sorprenderme ante lo que solo unos pocos son capaces de crear, transmitir, lograr. Hago mi aporte: "El lugar perdido", de Norma Huidobro. Me impresionó el monólogo interno de los personajes, y también un diálogo interior y unilateral que uno de los personajes sostiene con otro. Además, me gustó mucho la actitud lúdica hacia el lenguage. Más allá del argumento, me encantó como está escrita. Les dejo este título y hasta pronto.

    Comentado por: Cecilia de la Vega el 21/2/2008 a las 23:52

  • Hola Pepe apoyo tu propuesta creo que es muy interesante. Yo todavía carezco de conocimientos suficientes para explicar porque son excelentes determinados cuentos y novelas, pero espero con vosotros aprender a hacerlo.
    De momento, te recomiendo un libro, para mí magistral y un relato.
    La novela "El hombre sentimental" de Javier Marías. El relato no es de un escritor español pero lo acabo de leer hace nada y me encantó "Sobre el agua" de Guy de Maupassant. Hasta pronto

    Comentado por: Pi el 21/2/2008 a las 15:20

  • Gracias por tener en cuenta mi propuesta Jorge. La verdad es que la idea me surgió leyendo un libro de F. Prose "CÓMO LEE UN BUEN ESCRITOR en la Editorial: Ares y Mares", donde su autora utiliza la lectura atenta, escrutadora, de fragmentos de autores consagrados (Dostoievski, Flaubert, Kafka, Austen, Dickens, Woolf, Chéjov)a los que disecciona y explica para mejor "uso" de aspirantes a juntaletras. Permitidme el atrevimiento (que es más una solicitid): algo similar pero con autores de lengua castellana (al fín y al cabo la traducción puede hacer desfallecer algún fragmento ocasionalmente) podría ser tu/vuestro próximo estupendo libro, (aunque sea en publicación electrónica). Esta autora es también coordinadora de talleres de escritura y es muy interesante la justificación de los mismos en el prólogo. A pesar de algún comentario que se ha colado en este blog ocasionalmente, también los pintores, fotógrafos, etc. acuden a talleres de su "área creativa". ¿Qué hay de malo en los de escritores?.

    Comentado por: Pepe Aguilar el 21/2/2008 a las 12:33

  • Estimado Pepe,
    es un planteamiento muy sugerente, la verdad: no sólo hacer una lista de cuentos o novelas que nos gustan, sino una lista de ficciones en la que aprendamos cosas muy concretas. Buenos inicios...por ejemplo ese de Tolstoi que dice: "Todas las familias felices se parecen entre sí; las infelices son desgraciadas según su propia manera." Es estupendo, verdad?, O algún cuentos impecables en segunda persona, o un monólogo interior maestro, o cómo se resuelven ciertos aspectos técnicos... prometemos darle vueltas al asunto y en algún momento ofrecerles esa lista, algo así como el Top Ten de la mecánica cuéntica.
    saludos a todos!
    Jorge

    Comentado por: Jorge el 20/2/2008 a las 19:02

  • Hola de nuevo,
    Una cuestión para todos los bloggeros aunque más dirigida a Jorge y Eva. En algunos comentarios y consignas se han dejado caer "algunos buenos ejemplos de" y recomendaciones de lectura más o menos imprescindibles. ¿Podríamos disfrutar de un pequeño listado de relatos "canónicos" donde destaque especialmente bien una virtud concreta, una solución técnica brillante, una estructura original, un comienzo "que atrape", etc..? Aunque creo que todos leemos bastante (nunca lo suficiente) una guía de relatos así, al menos a mí me ayudaría a moverme en esta selva.
    Un abrazo

    Comentado por: Pepe Aguilar el 20/2/2008 a las 13:26

  • Me está sirviendo de mucho volver a leer todos los trabajos de mis compañeros, asi como los comentarios de los profesores. Creo que ahora y en solitario, he comprendido la propuesta y todo lo relativo a los narradores. Estoy satisfecha, me parece que si tubiera que repetir el trabajo lo haría bien.
    Un saludo afectuoso de Ana

    Comentado por: Ana el 19/2/2008 a las 16:18

  • Vamos allá con los comentarios:

    -El cuento de Manuel Holgado es el que más me ha gustado. Además de que creo que cumple bastante bien los requisitos del ejercicio, funciona estupendamente como microrelato autónomo. Me gusta también el final, aunque yo me habría quedado con lo de “a menudo sueño con otra vida”, que evoca al “Sueño de la mariposa” de Chuang-Tzu, y quitaría lo de “ahora ni siquiera estoy seguro de existir”, que me suena demasiado solemne.
    -El punto de partida del ejercicio de esta semana era muy interesante, pero también muy difícil si además de ceñirnos estrictamente al ejercicio de focalización queríamos desarrollar una historia más o menos compleja. Manuel Holgado encuentra el equilibrio con un relato muy corto y basado más en una imagen que en una trama. Los dos cuentos más largos de los cuatro que se han colgado (el de Rafael Borrás y el mío), en cambio, son los que han tenido más problemas para encontrar un equilibrio entre el ejercicio y la historia. En el caso del de Rafael, el cuento es el que tiene la historia más compleja de los cuatro, y creo que eso redunda también en el desequilibrio más claro entre ejercicio e historia. Creo que el cuento empieza mezclando bien los dos aspectos y luego llega un momento en el que se abandona a la historia en detrimento del objetivo del ejercicio. Sobre el cuento en sí, también debo decir que, a pesar de que me gusta que haya intentado cosas difíciles en tan poco espacio, la estructura me parece un poco confusa (mientras leía debía volver atrás a menudo para comprenderlo bien) y el lenguaje demasiado recargado para mi gusto, aunque entiendo que eso es justificable ya que la narradora es la protagonista y por la personalidad que tiene ese estilo le cuadra bien.
    -Sobre el cuento de Edilberto Cabrera, me parece que, al igual que el de Manuel, se basa más en un par de imágenes que en una trama, lo que facilita las cosas a la hora de ceñirse al ejercicio y hace que se adecúe mejor al objetivo de la focalización narrativa. Coincido con las observaciones de Jorge y Eva sobre el final del cuento, donde el desdoblamiento narrativo mejoraría mucho el cuento.
    -Finalmente, sobre mi cuento, me gustaría dar las gracias a todos los participantes y a Jorge y a Eva por los comentarios, son realmente útiles. Después de leerlos la verdad es que si tuviera que volver a escribir el ejercicio cambiaría algunas cosas que creo que mejorarían el texto. Y supongo que ése es el mejor elogio que se le puede hacer a un taller. Releyéndolo ahora, por ejemplo, me sorprende que no se me haya ocurrido al escribir hacer un desdoblamiento similar al que proponen Jorge y Eva para el final del cuento de Edilberto Cabrera en el final del mío, con el yo que se queda parado con cara de tonto enfrente de la tienda y el yo que regresa a casa en metro con la bolsa.

    Un saludo a todos
    Víctor

    Comentado por: Víctor Sabaté el 19/2/2008 a las 11:38

  • El cuento de Manuel es correcto pero escaso, tiene buenos elementos pero le faltó anécdota, cuando logró atraparme se terminó. La historia de Rafael es muy buena pero no logra desplegar el recurso que Jorge nos propone, vemos un solo personaje, no dos.
    El de Víctor me gustó mucho, pierde un poco de fuerza en la descripción minuciosa del recorrido, pero el último párrafo y la resolución están muy, muy bien, me encantó.

    Comentado por: Alicia el 18/2/2008 a las 23:10

  • El cuento que más me ha gustado y que me parece que se ajusta más a la propuesta es el de Edilberto. Tiene acción, es inquietante, se diferencian claramente los dos "yo". El encontronazo le da una dimensión muy interesante y resuelve muy bien al final. Tal vez necesite algún ajustecito, como dice Jorge (por ejemplo que el perseguidor sienta el golpe que recibe el perseguido), pero me pareció muy interesante.

    Comentado por: Alicia el 18/2/2008 a las 22:53

  • Hola a todos. He leido los cuatro textos y creo que todos ellos me han aportado cosas y creo que eso es muy positivo. Por eso siento que debo darles a todos, en primer lugar, las gracias.
    Víctor Sabaté - Me gusta mucho la idea de la lucha de esos dos yoes que todos tenemos. Uno tímido y conformista y otro al que le enerva esa actitud. Creo que todos los tímidos sabemos, la dualidad que se nos plantea normalmente cuando hay que enfrentarse socialmente a algo, y no quieres ser tímido pero lo eres. Me encanta la solución final con el hurto de la bolsa.
    MANUEL HOLGADO - Me ha gustado mucho pero creo que la inquietud se diluye demasiado al final. A mí "no me he vuelto a ver", me encanta pero me hubiera gustado que se siguiera buscando, en vez de dudar de su existencia. No sé es una opinión.
    RAFAEL BORRÁS - En este relato me he perdido un poco. Creo que necesito volver a leerlo porque no lo he entendido muy bien.
    EDILBERTO - Me gusta mucho el juego con la sombra. Pero me parece que el final está muy precipitado. Me hubiera gustado conocer un poco más a los personajes.
    Bueno, sólo son opiniones y no sé si les serviran de algo. De nuevo, gracias a todos

    Comentado por: Pi el 18/2/2008 a las 19:46

  • Perdón Jorge, mil perdones, te he cambiado el nombre. Disculpame.

    Comentado por: Trini http://calvario.wordpress.com/ el 18/2/2008 a las 18:23

  • Me resulta complicadísimo valorar los textos de mis compañeros. Soy novata en esto, pero lo voy a intentar, disculpen si mi crítica les molesta.

    Cuento de Manuel Holgado:
    Me parece un principio muy ingenioso para un cuento largo. Me gusta.
    Casi al final, encuentro un punto de confusión en: “Me quedé paralizado, sin saber qué hacer, mientras en mi cara se dibujaba un gesto de asombro,…” No se si se queda paralizado narrador o personaje.

    Cuento de Rafael Borras:
    Me gusta la tensión que desprenden los dos primeros párrafos, después me da la impresión que el argumento se desparrama un poco, aunque no pierde conexión el texto.

    Cuento de Víctor Sabaté:
    Es el que más he disfrutado, aparte del paseo por Barcelona, no se si es el que más se acerca al ejercicio, pero desde el principio crea una inquietud por lo que viene detrás que te empuja a seguir leyendo, pienso que eso no es fácil de conseguir. Además, las frases largas y los párrafos extensos, aportan tirantez a la lectura. Felicidades.

    Cuento de Edilberto Cabrera:
    Tal vez sea en este cuento donde mejor he visto los dos personajes, ha debido ser complicado, como dice Javier, el texto es de vértigo.

    En cualquier caso me han gustado mucho los cuatro, sobre todo ver como son capaces de desarrollar una idea y extenderse en descripciones y detalles, que crean una atmosfera palpable, cosa que a mí personalmente, me resulta difícil.
    Un saludo

    Comentado por: Trini http://calvario.wordpress.com/ el 18/2/2008 a las 18:15

  • Rafael: Me gusta el juego de las descripciones y situaciones, revelan que dominio y recursos no te faltan. Tal vez, el propósito de poner sobre el tapete el conflicto emocional del personaje, te ha llevado a centrar tu atención en uno solo de los “yoes”. Es claro que con un pequeño ajuste podrás alinearla perfectamente a la propuesta del Taller.

    Manuel: Te comento que, para mí, el hecho de encontrarme “conmigo mismo”, no podía dejar de ser sorprendente, pues, no es habitual ese desdoblamiento en la vida de cualquiera. Por eso entendí que la forma apropiada de seguir el relato era insistiendo en ese estado de duda, asombro, que Jorge deja sentado en la propuesta al decir: “Intrigado, decidí seguirme…” Hago este comentario porque, a mi modo de ver, esa sensación de sorpresa se diluye en tu relato. Tal vez por aquí esté (además de lo ya dicho) el pequeño ajuste que sugiero.

    Víctor: A mi modo de ver, creo que eres quien mejor ha trabajado la propuesta de Jorge. Se nota la ambivalencia de los “yoes”. Sin embargo, creo que podrías trabajar la sensación de sorpresa que, como lo he dicho, sugiere la propuesta. Pero, comprendo también que, finalmente, se trata de opciones.

    Comentado por: Edilberto Cabrera el 18/2/2008 a las 11:54

  • Hola amigos,
    Asombrado por la solvencia con la que habéis resuelto este ejercicio, que a mí me ha parecido de una considerable dificultad, haré algunos comentarios, más por aquello de “animar el cotarro” que porque realmente crea que aporto nada que los demás no hayan ya apuntado.
    A pesar de su brevedad (o gracias a ella), el de Edilberto me parece el que tiene más fuerza como relato, independientemente de su capacidad de jugar con ambos yoes. Con las correcciones sugeridas por los “profes”, me parece que es el más sólido de los tres.
    El cuento de Victor Sabaté me parece el mejor conseguido técnicamente de cara al ejercicio ya que, dotando al “yo observador” de la capacidad de “juzgar” o de realizar reflexiones sobre el “yo perseguido”, permite no perderse en la maraña de la primera persona e identificar siempre la posición de “ambos” personajes. Solo he echado en falta un final más potente después de recorrer con el personaje media Barcelona (es broma).
    El de Manuel también me ha defraudado un poco por su final…sin pretender ser sarcástico, lo de “me quedé paralizado, sin saber qué hacer, mientras en mi cara se dibujaba un gesto de asombro, primero, y de decepción después”, es lo que me ha pasado a mí al acabar de leerlo.
    Por último, el de Rafael me gustó por más “argumental”, superando bien las dificultades del ejercicio, aunque al final, coincido con Jorge y Eva que abandona un poco el corsé de los yoes. Sólo un pero, en el que difiero de los profes: el lenguaje de Rafael en este relato me parece demasiado alambicado y, personalmente, me aleja un poco del personaje y de su historia (quizá por limitaciones en mi propio léxico), pero, como ejemplo, lo de “brebajes traidores, ínfulas libertinas, polvillos soñadores y asignaturas pendientes” me parece excesivo.
    En cualquier caso, gracias por el buen rato que he pasado recorriendo vuestras historias.

    Comentado por: Pepe Aguilar el 16/2/2008 a las 18:05

  • Es muy interesante el poder hacer una “crítica” a textos de personas que han intentado un trabajo con el mismo propósito que el mío. Y así, al igual que en el mío, al terminar cualquier cosa, ya le veo defectos por todos lados, así, en esta ocasión también me ha ocurrido y he pensado: esa reflexión no pega ahí, esa aclaración está de más, etc.

    Comentarios al texto de Manuel:
    Creo que los primeros párrafos están demasiado llenos de lugares; no digo ya lugares comunes pero sí de lugares: escaleras, calles, portales, giros a la izquierda, a derechas...
    Es curioso, pero por lo demás normal, que casi todos hayamos enfocado la sugerencia por el lado de la pesadilla o el de la enfermedad.
    Me ha gustado especialmente el plano superpuesto de realidades que parece entreverse entre el lugar de su emplazamiento real y un pasado remoto a modo de poltergeit (ruinas de bombardeos antiguos).

    Comentario a Rafael Borrás.
    Un texto bien escrito que sin embargo he debido leer varias veces porque creo que se hacen incisos superfluos que despistan del hilo principal. Hay que plasmar –digo yo- el tronco despojado de cualquier hojarasca, pero lo sé, ...qué difícil conseguirlo. Me resulta chocante la confesión de que es mujer casada, deseada, pieza, etc. Creo que se resalta mucho más el arrepentimiento de la mujer que su desdoblamiento.

    Comentario a Víctor Sabaté.

    Creo que se podría dejar claro la inseguridad que sufre en el primer párrafo con menos palabras. Bajo mi punto de visa debería haber interactuado más de cerca con el personaje y no limitarlo a la sola persecución. Comprendo la dificultad “¿Y qué coño le digo a mi yo?” Y confieso que me ocurrió lo mismo y por eso en contadas ocasiones hice que apenas se rozaran en el espacio.

    Cometario a Edilberto Cabrera.

    Me ha gustado el ritmo, la cadencia de las frases. Y es que el que más se ha ajustado a la consigna, bajo mi punto de vista, a pesar de su brevedad y de que su “yo” sea una sombra tramposa, jeje.
    Saludos.

    Comentado por: hermann el 15/2/2008 a las 20:45

  • Hola a todos:
    Me resulta muy difícil opinar acerca de los trabajos de los demás. Siempre sostengo que para opinar hay que saber. Por lo tanto mis comentarios serán sólamente un reflejo de mis muy personales gustos y pareceres. Todos los cuentos me gustaron mucho, por diferentes motivos. El primero y el último me parecieron sumamente inquietantes. Creo que contienen ideas que se podrían desarrollar aún más. De cualquier manera, no sé por qué los finales me resultaron a poco. Cuando escribí mi relato me pasó lo mismo, me costó muchísimo darle un cierre. En el segundo, destaco el uso del lenguaje y el desarrollo del personaje, que me pareció encantador. Coincido con el comentario de Jorge que por ahí se pierde un poco la idea planteada en la consigna de los dos yo. Y del tercero destaco el final que me resultó inesperado y desopilante. Esta posibilidad de burlarse de uno mismo y hasta de hacerse pasar un mal rato me resultó muy ocurrente.
    En un mensaje anterior incluí la dirección de mi blog con la intención de compartir con ustedes mi escrito. Creo que sería muy enriquecedor si pudiéramos leer lo que escribimos la mayoría.
    No recibí todavía el comentario de mi cuento. No sé que habrá pasado. ¿Lo habré mandado mal? ¿fuera de hora tal vez? Me parece que no...
    Quedo a la espera de la siguiente consigna. Hasta ahora todas me han parecido muy interesantes y me han dejado mucho.
    Saludos a todos!
    Cecilia
    alias Quillén
    http://www.zapalinacuentacuentos.blogspot.com/

    Comentado por: Cecilia de la Vega el 15/2/2008 a las 18:10

  • Sobre el relato de Rafael: me gustan las descripciones, sobre todo la primera, la de sí misma, y la historia que cuenta.
    Me parece que en algunos párrafos se pierde de vista la consigna de esta lección ("Hacía un rato que me había despertado...", "Confieso que soy tan mujer casada...", y desde "Tras seguirme más de una hora..." hasta el final), porque en ellos el relato está narrado en primera persona convencional; incluso, en varios de estos pasajes, el narrador cambia, y parece ser la "yo perseguida", pues relata acciones o emociones que la perseguidora se supone que desconoce al principio, cuando se encuentra a la otra al salir de casa.
    Claro que, por otra parte, este intercambio de papeles (en el supuesto de que yo lo haya entendido bien), le da un aliciente nuevo al cuento, al mezclar los dos narradores.
    Para mí, el párrafo que comienza por "Comprobé que, de tan ensimismada...", es el más conseguido, por la magnífica correspondencia entre lo que la observadora está viendo y contando, y lo que la observada está sintiendo.

    Víctor: Creo que todo el cuento se ajusta muy bien a la consigna, y me gusta mucho el sentido del humor con el que el narrador se ve a sí mismo y sus costumbres desde fuera; en ningún momento se pierde de vista que son dos personajes, aunque se hable siempre en primera persona. Me gusta especialmente la vuelta de tuerca que se da cuando menciona a la mujer tomando un café con ella misma.

    Edilberto: Lo veo también ajustado al objetivo (excepto al principio, cuando cree seguir a su sombra, no a él mismo), y me resulta muy curiosa la historia de que uno se persiga a sí mismo sin poder alcanzarse, hasta el momento de la muerte, en el que le surge la duda de si realmente quiere alcanzarse.

    Y gracias por vuestros comentarios.

    Comentado por: Manuel Holgado el 15/2/2008 a las 18:08

  • Comentario al texto de Manuel.
    Me ha parecido un escrito breve pero muy interesante. La explicación del segundo párrafo resulta indispensable para entender el juego de identidad doble. Muy sugestivo el decorado de una casa abandonada, víctima de bombardeos, y además vecina, como escenario de dicho desdoblamiento. Algo escueto el texto, pero creo que suficiente para al menos plantear el arranque de una historia de intriga que podría dar mucho juego. Excepto en el segundo párrafo, me parece impecable la utilización simultánea del personaje focalizador y el personaje actor.

    Comentarios al texto de Víctor.
    Creo que es un texto amplio, pormenorizado y trabajado. Me llaman la atención dos cosas. Primero, el protagonismo del focalizador-observador. Estoy de acuerdo que es éste sobre quien recae la mayor parte del peso de la historia con sus cuitas, pensamientos y movimientos para mantener la distancia. El personaje observado veo que se esconde en varios tramos del texto. En segundo lugar, la capacidad de este focalizador de erigirse, además de en conocedor absoluto de su otro yo observado, en un juez del mismo que, encima, se provoca lástima o irritación, y que saca conclusiones para mejorar su personalidad en el futuro. Realmente parece que no se gusta a sí mismo demasiado. Se permite incluso realizar comparaciones de comportamiento respecto a su mujer. Por último, me parece una idea brillante el párrafo final en que uno se roba la bolsa a sí mismo.

    Comentarios al cuento de Edilberto.
    Lo he leído despacio varias veces y he terminado por sentirlo como si fuera la descripción de una pesadilla en un sólo párrafo. Provoca inquietud y temor, como la de un delirio al que se asiste sin voluntad propia, con la sola opción de ser testigos de cómo corremos, salimos o entramos, volamos o morimos. Quizá porque siempre me quedo con ganas de más, me hubiera gustado un mayor detalle en la descripción del ambiente y del personaje. Pero esto es algo muy personal de cada cual y, en el caso que nos ocupa, probablemente sea mejor la concisión en aras de cierto vértigo narrativo. En cuanto a la propuesta, en este texto yo solo he visto al focalizador, ese observador del otro yo observado y víctima.

    Por lo que respecta a mi texto, me limitaré a agradecer a Eva sus certeros apuntes y a esperar los de mis compañeros.

    Comentado por: Rafael Borrás el 15/2/2008 a las 17:31

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Biografía

Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, Perú, 1964), estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Garcilaso de la Vega, en Lima. Trabajó como periodista radiofónico en la capital y en 1987 fue finalista en la bienal de relatos COPE (Lima); un año más tarde ganó el Premio de Cuentos José María Arguedas de la Federación Peruana de Escritores. En 1991 se trasladó a Tenerife, donde puso en marcha talleres literarios para diversas instituciones. Ha sido finalista del concurso de cuentos NH Hoteles del año 2000. Desde 2002 vive en Madrid donde continúa impartiendo sus talleres literarios. Su nueva novela, Un millón de soles, se publica en España en febrero de 2008.

 

www.jorgeeduardobenavides.com

Bibliografía

/upload/fotos/obras/unmillondesoles_med.jpg

Un millón de soles (2008). Alfaguara 

La noche de Morgana (2005). Alfaguara

El año que rompí contigo (2003). Alfaguara

Los años inútiles (2002). Alfaguara

Cuentario y otros relatos (1989). Editorial Okura

Premios

2003 Finalista del Premio Rómulo Gallegos

2003 Finalista del Premio Tigre Juan de novela

2003 Premio Nuevo Talento FNAC

2000 Finalista del Concurso NH de Relatos

Premio de Cuentos "José María Arguedas" de la Federación Peruana de Escritores

1989 Finalista de la Bienal de Cuentos COPE (Lima)

 

Obras asociadas

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