El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
lunes, 7 de julio de 2008
Sesión IV. Cuentos comentados
Parece que las fiestas no son obstáculo para nuestros amigos escritores, pues hemos recibido gran cantidad de textos esta semana y como siempre ha habido de todo, algunos más flojillos que otros, algunos realmente estupendos y otros más en que se nota el progreso de quienes van tomando nota acerca de los sutiles resortes que impulsan una buen cuento o un relato corto. En ese sentido, conviene dejar claro que los textos que hemos elegido esta semana están francamente bien hechos y que seguiremos insistiendo sobre el primer cuidado que debe tener un escritor: el lenguaje. Un lenguaje elaborado resulta siempre eficaz y no hay nada más alejado de la literatura que pensar lo contrario. El escritor que cree que una buena historia se puede contar desprolijamente, sin atención ni pulcritud, difícilmente conseguirá escribir un buen cuento: No existe diferencia entre eso que se llama fondo y forma. De allí que hemos insistido con una propuesta en la que hemos comprobado -en la mayoría de los casos- se ha seguido la pauta planteada: que la descripción no es un elemento estático, apenas un simple decorado de la narración. Nada de eso: una buena descripción -rápida o lenta, telegráfica o exhaustiva- es parte integral de la acción. A ello debemos que nuestro lector vea, huela, sienta, perciba, se sumerja en nuestra historia, por aparentemente mínima que ésta sea. Pero sobre todo, hemos advertido que el punto de vista, el ángulo desde donde se observa y se cuenta la historia, también resulta imprescindible: de él depende el tono de la narración, su capacidad para sugestionarnos y entregarnos a la ficción que el narrador nos propone. Saber decidir entre un narrador en primera persona o un narrador omnisciente, «imitar» la voz de un niño o de un anciano, alternar de un lado a otro, gracias un narrador más dúctil, es emplear a fondo un recurso de capital importancia. ¿Recuerdan qué persuasivo resulta Holden Caulfield en El guardián entre el centeno? ¿Y la Beatriz de Primavera con una esquina rota? En ese sentido, les recomendamos vivamente la lectura de Una tarde con campanas, del venezolano Juan Carlos Méndez Guédez, pero también busquen entre sus personajes preferidos y advertirán lo importante que es encontrar una voz y un ángulo narrativo. Pero de eso hablaremos en nuestras próximas consignas. Por ahora, a leer y comentar los cuentos de nuestros compañeros.
[Publicado el 04/1/2008 a las 15:58]
Saludos a Jorge y Eva,
mandé mi texto el jueves y no me llega. ¿Hubo algún error de mi parte? Gracias por la rpta.
Comentado por: Orlando el 10/1/2008 a las 03:46
Mmmm... a mí el cuento que más me gustó fue el del chico de la plaza de Trujillo... mmm... una consulta... ¿hay la posibilidad de ponernos nota? es decir, si es que mi cuento es realmente malo... me lo dirán???? o sí es recontra bueno????? todos tienen cosas buenas y malas... creo que sería interesante ponernos notas... tipo.. del 0 al 20! (je, je, je... uso tanto "tres puntos" porque soy romántico ;-)
ah!!! y aún no puedo creer que esté haciendo este taller con Jorge Eduardo.. wow! wow! wow!
Comentado por: Arthur el 10/1/2008 a las 03:27
Es notable como al recibir la imagen literaria que un autor transmite, cada lector la decodifica y reconstruye de acuerdo a su propio universo simbólico. A Leonardo le choca el símil del enjambre porque posiblemente se lo imagina en vuelo. A mí, por el contrario, me remitió inmediatamente a abejas, a un grupo de ellas bullendo arracimadas sobre un panal, y por eso me pareció acertada la comparación.
Con respecto al cuento de Carmen, tuve que leerlo tres veces para poder compenetrarme de la trama; las dos primeras para acostumbrarme a los modismos de lenguaje del protagonista. A partir de ahí, descubrí una visión muy tierna de ese período en que el cuerpo del hombre comienza a avasallar la mente del niño.
Comentado por: Alicia el 09/1/2008 a las 20:20
Hola, me llamo Manuel, acabo de descubrir este blog y me parece muy interesante.Me he leido todas las recomendaciones y propuestas, asi como textos y sus comentarios. Espero poder participar en la proxima propuesta.
Saludos
Comentado por: Manuel Martin el 08/1/2008 a las 23:31
Cuento de Rafael Borrás: Creo que es el que me gusta más. Supongo que por la descripción, las imágenes que nos dibuja en la mente, y esa capacidad envidiable para mantener el orden en lo que quiere contar.
jeje....sobre el párrafo introductorio, creo que quedó claro.
Cuento de José Aguilar: Me gusta la descripción que se hace de la plaza y los elementos que la rodean, todo bien enmarcado dentro de las apreciaciones de Paco. Pero me da la impresión de que el hilo de la historia, que trata acerca de la relación entre Paco y su mujer, en especial a la edad que deben tener; se pierde un poco en medio de la descripción y talvez le quite algo de agilidad a la narración.
Cuento de Carmen Pujol: En éste se nota más que en ningún otro el punto de vista del personaje. Creo que escribir en el lenguaje propio de un joven, sea del país que sea, tiene sus riesgos, en especial cuando uno se dirige a lectores de nacionalidades diferentes. Sin embargo, ella lo supo con hacer con éxito, puesto que el cuento se entiende bien, salvo por una que otra palabra que dentro del contexto no se torna tan desconocida.
Cuento de Rodrigo Vigo: Es cierto que tengo deficiencias en la descripción. Una sola palabra no basta, a veces, para expresar una idea. Y además es necesario aportar más datos sobre el personaje para que la historia no que de tanto en el aire, o como sólo una descripción. Trataré de mejorar.
Saludos.
Comentado por: Rodrigo el 08/1/2008 a las 22:45
Comentario a Santo Domingo, de José Aguilar
La descripción de la plaza a través de los ojos de Paco me ha parecido muy vívida, y aunque el conflicto conyugal subyacente, y que se ha señalado como "el cuento enterrado en la descripción", no me parece que tenga la fuerza necesaria para que el texto acceda a la jerarquía de relato, en cuanto a su forma de cumplir con el ejericio propuesto, me parece que lo hace sobradamente. Quizá yo no tenga ahora, tras leer Santo Domingo, una idea real de la plaza principal de Murcia ni de su Iglesia, pero sí tengo un buen manojo de sensaciones, sé que esa plaza es capaz de generar en un observador como Paco (trazado con habilidad por José), determinados agobios que se reflejan en su forma de mirar ("pese a ser de superficie considerable, no le pareció demasiado espaciosa", por ejemplo) o su carácter compasivo cuando nos habla de la relación entre niños y palomas.
Pues eso, que como ejercicio, me parece logrado, no así como cuento, para lo que faltaría un conflicto más evidente y un mayor desarrollo.
Para terminar, agrego que esta comparación no acaba de convencerme: "El grupo de turistas se movía lentamente como un enjambre de insectos alrededor de la joven guía...", y es que en mi cabeza al menos un enjambre nunca está relacionado con la idea de lentitud, sino de vivacidad.
Comentado por: Leonardo Cabrera el 08/1/2008 a las 12:11
Comentario a Fiebre, de Carmen Pujol
Antes de ir a lo estrictamente relativo al ejercicio, quiero consignar que a mí no se me ha hecho nada complicado entender los giros particulares que Carmen a puesto en la voz de su narrador. No creo que sólo un español pueda entenderlos, sino que cualquier lector inteligente (y adiestrado en la lectura de traducciones hechas en España, como las de Anagrama), puede comprenderlos sin mayor dificultad.
Respecto a la narración en sí, debo decir que me ha caído bien que, a pesar de que el ejercicio estaba referido a la descripción de un lugar, Carmen haya puesto el énfasis en lo que yo creo que es lo más importante: describir al personaje a medida que se nos revela cómo ve este personaje el mundo. Es decir, la plaza es una realidad física y por más que los observadores se la apropien de modo personal, en base a sus distintas capacidades y formas de percibirla, podemos afirmar que esas mil plazas distintas existen en la intimidad psíquica de los observadores, más allá de que en la realidad sólo exista una plaza. Cuando nosotros accedemos a la mirada particular de un sujeto, en realidad no conocemos esa única plaza que existe en verdad, sino que llegamos a entender de qué forma ese sujeto percibe lo que está describiendo. Esto no es otra cosa que conocer al sujeto a travñes de una especie de descripción indirecta.
En cuanto a lo de la "exposición forzada", coincido con el comentario que se le ha hecho al relato, y creo que sólo se logra evitarla cuando uno ha entrado de verdad en la piel del narrador y se mueve con naturalidad en la historia, sin artificios, más preocupado por sentir lo que se escribe que por lo que pensarán los futuros lectores (o profesores del taller, en este caso). Y eso es muy difícil de lograr en un ejercicio tan breve.
Comentado por: Leonardo Cabrera el 08/1/2008 a las 11:41
Saludos señores:
Hace algunos meses, quizá ocho o nueve, buscaba en línea (me refiero a Internet) alguna pagina que me brindara información sobre literatura latinoamericana sin obtener resultados que en definitiva colmaran mis espectativas; sin embargo, durante esta travesía y dado mi ya descubierto apego a la literatura y la creación, llegó a mis manos un texto de Santiago Roncagliolo quien, por esos tiempos, aparecía con sus opiniones en este sitio y, siguiéndolo, encontré el blog.
Hoy visito el lugar cada vez que las ganas de llenar este vicio literato me lo piden.
A lo que quería arribar es a lo siguiente; no es hasta hoy que encontré este lado de la página donde al parecer se envían cuentos y creaciones cortas que si no entendí mal, son evaluadas y analizadas por su respetable opinión y critica.
A mi edad, con veintidós años, paso horas entre los libros de mi especialidad en leyes, pero mas tiempo aun, entre los de mi verdadera pasión: La literatura.
Asiduo seguidor de Mario Vargas Llosa, Santiago Roncagliolo, Jaime Baily y García Márquez entre otros, estoy ahora en la búsqueda de editoriales que acepten mi propuesta
narrativa y me encantaría que ustedes recibieran mis creaciones y pues dieran su opinión.
¿A dónde tengo que enviarla vía Internet?, la dirección web, y datos como esos que desconozco desearía me los proporcionen.
Esperare con ansias su respuesta.
Atte.
Un amigo desde Tacna, Perú.
Daniel Arnaldo Zegarra Rivera.
Comentado por: Daniel Arnaldo Zegarra Rivera el 07/1/2008 a las 18:21
Bueno, Samuel y Eduardo, tenéis razón. Cuando a uno le dicen dos veces en muy poco tiempo que un sombrero no le sienta bien ... será quizá porque realmente ese sombrero no le sienta bien. Así que me lo voy a pensar mucho en el futuro a la hora de poner un parrafillo "de aperitivo" en un relato puramente narrativo. Es más, nueve sobre diez que no lo pondré más. Gracias a los dos.
Comentado por: Rafael Borrás el 07/1/2008 a las 17:01
Voy a ampliar un poco mi apresurado comentario del otro día.
Como bien se ha señalado, el relato de José realiza una descripción dinámica de las sensaciones de Paco y de su entorno. No me parece necesario desarrollarlo más en el aspecto de la relación conyugal. No hay tal conflicto, es una relación estancada, con un orden de cosas anquilosado, un matrimonio de jubilados con una esposa dominante y verborrágica y un marido resignado y aburrido que sólo trata de transitar esta nueva etapa con la mayor comodidad posible.
Como lectores nos gustaría una descripción más minuciosa de la plaza, pero, a pesar de que esa es la consigna, Paco no puede proporcionárnosla. Le duele la cabeza, el fuerte resplandor del sol le molesta mucho, sabemos que no ve bien porque no distingue si el edificio está abandonado o en obra, con toda seguridad entrecierra un poco los ojos y todo se le presenta confuso y un poco informe, y así lo transmite. La enorme sombra del ficus se le presenta como un oasis salvador y en ella centra su mirada.
Una vez sentado a la sombra, y momentáneamente a salvo, me lo imagino suspirando y dejando vagar la vista y los pensamientos, deteniéndose a filosofar con humor acerca de palomas y niños en pugna (...los niños aún no han sido desenmascarados...¡genial!). Al placer de liberar sus pies se añade el de observar, ¡sin oirla!, a su mujer tratando de imponer su criterio a viva voz como siempre.
La aparición del elemento inesperado y el comentario del vecino, cortan el clima de placidez y auguran una incógnita ominosa...pero aquí se nos termina...y nos dan ganas de que aparezca un cartelito que diga: ¡No se pierda el próximo capítulo!.
Comentado por: Alicia el 07/1/2008 a las 16:21
Hola a todos,
Creo que en algún momento ya explicamos las razones que nos llevaron a establecer las dos páginas por participante pero no nos supone ninguna molestia volverlo a hacer. Para nuestra satisfacción cada semana se incorporan nuevos integrantes a este pequeño curso y como es nuestra intención atender al mayor número posible, es necesario poner un límite a la cantidad de material que cada uno de ustedes nos envían. Creemos que es fácil de entender, sólo somos dos personas corrigiendo y poniendo toda nuestra voluntad para que la mayor parte reciba su comentario correspondiente. Pero esto no es una norma absolutamente inflexible, de manera que cuando alguien nos ha enviado algunas líneas que han excedido de los dos folios también se le ha hecho su corrección y no lo consideramos una violación de las directrices. Si les pedimos que se ciñan a estos límites lo más posible por respeto a todos los que formamos este taller, pero tampoco hay que dramatizar. Y efectivamente el texto de Rafael estaba incluso por debajo de esos dos folios.
Un saludo,
Eva
Comentado por: Eva el 07/1/2008 a las 15:20
Hola:
En general disfrute mucho leyendo los textos. Sólo tengo dos breves comentarios: 1) Considero innecesario el primer párrafo en El Tesoro de Rafael Borrás. Rafael, haz la prueba, suprimelo y vuélvelo a leer ¿qué gana o qué pierde el texto?
2) Quiero felicitar a Carmen por su cuento. Me parece que logras exponer adecuadamente la voz del niño y eso le da gran credibilidad al texto.
Un saludo,
Samuel
Comentado por: Samuel Arias el 07/1/2008 a las 14:09
Comentarios a El tesoro y Santo Domingo. Efectivamente, todo un placer estético leer El tesoro. Y creo que es un ejemplo perfecto de lo que comentaba Jorge sobre la necesidad de no descuidar el lenguaje. Mi enhorabuena. He disfrutado muchísimo leyéndolo. La descripción evocadora y despaciosa me ha dado la impresión, sin embargo, que podría encuadrarse más en un capítulo de novela, que en un cuento. Pero me temo que ahí entramos en un terreno resbaladizo sobre lo que es o no cuento…
Santo Domingo me ha gustado de diferente forma. El texto también está muy cuidado pero tiene esa cosa inquietante esbozada en la relación entre la pareja, que lo hace muy atractivo y más cercano a lo que para mí, es un cuento. Imagino que debido a la necesidad de hacer un ejercicio descriptivo, la “acción” ha quedado en segundo plano, tan sólo insinuada… y me he quedado con las ganas.
Ah, y muchas gracias por los comentarios a Fiebre.
Carmen
Comentado por: Carmen el 07/1/2008 a las 13:26
Hola, me llamo Alejandra Sirvent, soy licenciada en Derecho y escritora en ciernes y vivo en Asturias. Actualmente, estoy preparando algunos talleres para impartir aquí en mi región. Siento haber estado "out" durante las fiestas y no haber mirado antes los comentarios sobre mi descripción. He estado trabajando, escribiendo, fundamentalmente. Estoy de acuerdo con que el texto es demasiado etéreo. Parece un esbozo de un fantasma en vez de un ser real. Era Mark Twain el que decía que las personas reales quieren ser personajes de ficción, pero los personajes de ficción aspiran a ser personas reales así que hay que tratarlos como tal. Ramfis, un nombre que escogí por su sonoridad, porque quería reflejar a un personaje bello y este personaje histórico era famoso por su belleza por eso las connotaciones que tenía para mí este nombre eran las de un hombre bello, no es real. No entendemos realmente por qué la protagonista intenta dibujar algo incorpóreo, abstracto, y no lo entendemos porque primero ha debido de haber algo concreto. En eso me he confundido. La impresión del lector no debe de ser la de la protagonista. Lo que debe hacer un escritor es presentar la realidad, lo tangible, lo que se puede tocar, oler, ver... para que el lector formase su propia impresión.
Gracias a todos por sus comentarios, y a Eva y a Jorge especialmente por su dedicación.
Comentaré los cuentos de esta semana en una próxima entrada.
Un saludo afectuoso,
Alejandra.
Comentado por: Alejandra Sirvent el 07/1/2008 a las 13:24
Comentario a “Santo Domingo”.
Una historia que podría integrarse en otra más amplia. O, lo que es lo mismo, podría haber sido entresacada de un texto más largo y luego ajustado a las restricciones de la propuesta. Está bien estructurado y el lector se ubica rápidamente en el escenario. Es explícito y tiene buen ritmo. Los detalles de la relación conyugal y el accidente de la rama merecerían, desde luego, un desarrollo más generoso de la historia, porque en mi opinión sobran mimbres para fabricar un buen relato corto.
Comentario a “Fiebre”.
El escrito es fresco y de tono casi insolente, como suelen ser los chavales de ahora. Materializa una idea para mí muy original: la visión desde la ventana de un joven convaleciente que se muere por salir de donde está, celoso de que su chica esté donde él quisiera estar y con quien él no quisiera que estuviera. La descripción de la plaza me parece algo somera, pero suficiente - y más en un texto más bien corto - para equilibrarse con la acción y, sobre todo, con los sufrimientos mentales del chaval, que representan el eje narrativo. La parte final del patinaje imaginado tiene ritmo de “comic”. No me ha chirriado el “argot”, quizá por mi nacionalidad y mi cercanía geográfica a la autora. Y no caí en el detalle de la exposición forzada.
Comentario al cuento de John Curtis.
Me gusta la descripción del recorrido, prácticamente desde que sale de la cama, hasta que vuelve a quedarse dormido en la plaza - a pesar de que manifiesta que “había dormido bien” en el hotel -. Creo que el autor debe ser muy joven y le es muy fácil coger el sueño. O quizá ha pretendido, voluntariamente o no, cerrar una especie de circunferencia narrativa imaginaria en esta corta exposición. Hay algunos adjetivos que nos resultan poco usuales a los españoles, lo cual es otra de las ventajas de este curso: enriquecer el léxico. Echo de menos yo también saber un poco más del protagonista. Al menos de dónde sale y el porqué. De todas formas me parece un texto espontáneo, ligero y muy bien trabado.
No tengo favorito. En lo tres hay detalles muy interesantes.
PD.- Guido, al margen de lo que puedan decirte Eva y Jorge, debo añadir que mi cuento tiene una extensión real de menos de dos páginas. Pero para desahogar su lectura utilicé en su presentación un recurso muy frecuente: introduje una línea en blanco entre cada dos párrafos y otra bajo el título. Lo “estiré” en aras de la estética visual. Un total de quince líneas añadidas al texto inicial. Si no lo hubiera hecho sobrarían todavía algunas para alcanzar esas dos páginas exigibles como máximo.
Comentado por: Rafael Borrás el 07/1/2008 a las 07:07
Solo un comentario técnico por el momento:el cuento de R.Borrás tiene más de 2 páginas. Se violó una de las directivas de la consigna, la de no exceder las 2 páginas. ¿Quiere decir esto que a partir de ahora podemos entregar textos de más de dos páginas?
Guido Cuadros
Comentado por: Guido Cuadros el 07/1/2008 a las 03:32
Estamos aprendiendo todos, de eso se trata el ejecricio. No todos los participantes tienen habilidades para el cuento, o para la novela. Dificilmente se puede navegar en estos dos oceanos, menos cuando se esta empezando. Cada quien hace su mejor esfuerzo y ser publicado en el fichero es un orgullo que genera la responsabilidad de mejorar constantemente en lo que se hace. Parte de ser buenos lectores, antes que escritores es dejarse llevar por el escrtor y caminar sus pasos. Sino lo logramos, tambien el escritor debe analizar si su texto es atractivo o no para cualquier publico, más ahora en un mundo literario sin fronteras. Como decia Cortazar, somos ciudadanos latinoamericanos y gracias a la literatura podemos conocer sin estar fisicamente alli, las culturas de este gran continente hispanoamericano.
Comentado por: Fabio Parrra el 07/1/2008 a las 03:04
Agradezco mucho vuestros comentarios y, con ellos, las posibilidades de mejorar el cuento que envié para esta "consigna". Es cierto que quedan muchas cosas en el aire en ese relato. En parte creo que se debe a la longitud limitada por las condiciones de partida que Jorge y Eva nos sugieren (lo que, por otro lado, a mí me ayuda mucho). También quise, de alguna forma, dejar "espacios" que pudieran alimentarse con vuestra imaginación como lectores. Si no lo habéis hecho ya, os recomiendo disfrutar con el comentario de Manuel Vicent en el seminario sobre Kapucinski de esta misma página-boomeran. De todos modos, asumo que parte de las dificultades de "cocinar" son las dosis y, muy seguramente, no me quedaron muy proporcionadas.
En cambio, el relato de Rafael lo veo absolutamente equilibrado en este sentido: lo que imaginamos de sus paisajes y de sus vivencias de niño y lo que se nos revela y se contrasta con su visión actual...¡estupendo!.
Comentado por: jose aguilar el 06/1/2008 a las 00:15
Hola Alicia,
agradecemos tu presentación en este blog y te damos la bienvenida al taller. Ya sabes que para participar sólo necesitas seguir las consignas correspondientes y entrar en el "aviso importante" que se encuentra en la parte superior derecha de esta página donde encontrarás las indicaciones oportunas para enviar los textos.
Un saludo cordial,
Eva
Comentado por: Eva el 05/1/2008 a las 18:26
¡Hola! Me llamo Alicia Gallegos, nací y vivo en Buenos Aires, Argentina. Tengo cincuenta años, cinco hijos y estoy cursando el Profesorado de Historia Social.
Descubrí el blog el martes pasado y me gustó mucho. Traté de terminar un relato para el jueves pero no lo conseguí. No importa, me sirvió de precalentamiento para la próxima consigna.
En cuanto a los cuentos de hoy, el que más me gustó es el de José Aguilar; es el que tiene más "gancho", el que más me atrapó. Me hubiera gustado una mayor profundización acerca del misterio de la rama, creo que hubiera redondeado mejor el relato, pero igual me pareció muy bueno.
¡Saludos a todos, y hasta la próxima!
Comentado por: Alicia el 05/1/2008 a las 18:13
Agradezco a Eva y a Jorge el análisis del texto. Entiendo el comentario de Eduardo sobre el primer párrafo, pero a veces utilizo un inicio breve algo abstracto antes de pasar a lo puramente descriptivo. Es una manera de poner de relieve la idea básica de la narración que viene después, como una suerte de entradilla previa que despierte el interés, y, de paso, hacer menos abrupto el comienzo. De todas formas es una manía de escritura como cualquier otra; lo acepto. También es cierto que me ha faltado capacidad para diseñar el texto de manera que sólo existieran los ojos del niño. He de confesar que me resultó muy difícil porque ese lugar existe, y no lejos de donde vivo – no es exactamente como se describe en el cuento, pero sí muy parecido -. Recuerdo bien cómo lo veía de niño, pero quizá es lo que no he sabido transmitir adecuadamente. Hay, por supuesto, muchos detalles autobiográficos en el relato, aunque en grumos muy diseminados y bastante disueltos. Repito, gracias por los comentarios presentes y futuros, vengan de donde vengan y sean del signo que sean. De todos se debe aprender.
Comentado por: Rafael Borrás el 05/1/2008 a las 14:32
Estimados Eva y Jorge: Estoy aprendiendo un montón con vuestras consignas y comentarios pero lo de la "exposición forzada" se lleva la palma. ¡Gracias por el descubrimiento! Además releyendo mi cuento, me doy cuenta, como también dice Eduardo, que chirría en ese aspecto en muchos pasajes. Y no, Ringo, no es catalán, simplemente he intentado emular con más o menos fortuna la parla de los niños de esa edad.
Carmen
Comentado por: Carmen el 05/1/2008 a las 13:39
Hola,
reconozco mi predilección por el relato psicológico, así que mi favorito claramente es "Santo domingo" de J.Aguilar (lo que menos me gusta es el título), la historia sí me interesa mucho, me gustaría saber más del señor Paco,de su relación...
El relato de Rodrigo V. es corecto sí, pero le echo en falta algo de chispa; sí, una redacción correcta.
Del texto de Rafael B. destaco la imagen: "Hacia arriba en contra de la ley de la gravedad". Pero es cierto, no habla el niño, sino el adulto. El primer párrafo (como decía Chejov)quizá sobre, para entrar directamente en las descripciones que son, en este caso, cuidadas, prolijas y certeras.
Del relato de Carmen P., defender con Eva el uso del lenguaje usado frente al comentario de Ringo G. (que me parece que confunde el argot con el catalán). Sí me parece interesante la propuesta, la voz narrativa, más de adolescente que de niño. Y también me chirrío al leerlo cuando se va un poco el narrador (no sabía que se llamaba exposición forzada, siempre se aprende algo).
saludos
Comentado por: eduardo el 04/1/2008 a las 22:51
Estimado Ringo,
Como nuevo participante del taller nos gustaría que te presentaras, tal como les pedimos a todos los que pasan por aquí. Y en cuanto a tu comentario, comprendemos que a veces la jerga de un lugar determinado pueda resultar difícil de entender y en ese sentido los escritores deberían hacer un esfuerzo por contextualizar su argot. (Nota para todos...) Pero lo mismo me ocurre a mí y a muchos españoles con la jerga de cada pais hispanoamericano... si viérais lo difícil que resulta a veces entenderos! Por fortuna los editores españoles tuvieron a bien arriesgarse y apostar por unos jóvenes escritores hispanomericanos que utilizaban un castellano a veces muy difícil para el lector español, pero éste rápidamente los asumió como propios y como grandes: son los Carlos Fuentes, Vargas Llosa, Cortázar, etc. Por eso creo que el esfuerzo del escritor y el del lector nos enriquece a ambos. En lo que respecta al cuento de Carmen, pensamos que se entiende bastante bien. Ahora, que parezca "insoportable", es algo más difícil de entender y parece obedecer a una cuestión de gusto muy, muy personal, y que por supuesto no compartimos.
saludos
Eva
Comentado por: Eva el 04/1/2008 a las 20:36
Comentario cuento C. Pujol:
Este cuento solo podría venderse a una editorial española, esta saturada de jerga de ese país que por momentos se hace incomprensible o insoportable para alguien que no hable como la gente de ese país, parece catalán o lo que sea menos español.
Comentado por: Ringo Genovez el 04/1/2008 a las 19:00
Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, Perú, 1964), estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Garcilaso de la Vega, en Lima. Trabajó como periodista radiofónico en la capital y en 1987 fue finalista en la bienal de relatos COPE (Lima); un año más tarde ganó el Premio de Cuentos José María Arguedas de la Federación Peruana de Escritores. En 1991 se trasladó a Tenerife, donde puso en marcha talleres literarios para diversas instituciones. Ha sido finalista del concurso de cuentos NH Hoteles del año 2000. Desde 2002 vive en Madrid donde continúa impartiendo sus talleres literarios. Su nueva novela, Un millón de soles, se publica en España en febrero de 2008.

Un millón de soles (2008). Alfaguara
La noche de Morgana (2005). Alfaguara
El año que rompí contigo (2003). Alfaguara
Los años inútiles (2002). Alfaguara
Cuentario y otros relatos (1989). Editorial Okura
2003 Finalista del Premio Rómulo Gallegos
2003 Finalista del Premio Tigre Juan de novela
2003 Premio Nuevo Talento FNAC
2000 Finalista del Concurso NH de Relatos
Premio de Cuentos "José María Arguedas" de la Federación Peruana de Escritores
1989 Finalista de la Bienal de Cuentos COPE (Lima)
06/7/2008 16:36
Publicado por: ana Herrera
06/7/2008 09:58
Hola a todos los talleristas,...
Publicado por: Jhonjul Segura López
05/7/2008 19:39
Publicado por: Carlos Arnal
05/7/2008 17:19
Uuuhhh! Estuve ocupada y hace un...
Publicado por: Alicia
04/7/2008 22:44
he tenido la suerte de haber...
Publicado por: pablo
04/7/2008 16:43
Estimados profesores: siento...
Publicado por: Ana Herrera Peña
04/7/2008 04:44
Me gusta el cambio de ritmo en...
Publicado por: Gloria
03/7/2008 20:29
Publicado por: Trini http://calvario.wordpress.com/
02/7/2008 11:23
estimados Javier y Carlos, les...
Publicado por: Jorge
02/7/2008 10:46
Hola! Me llamo Carlos Arnal,...
Publicado por: Carlos Arnal
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