El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 10 de octubre de 2008
Clase III. La única forma de esquizofrenia que es vocacional...
Lo realmente notorio de las ficciones literarias es que su sustancia sea constituida por palabras, no la anécdota en sí. Eso es lo que la particulariza y la vuelve independiente de lo que llamamos realidad. El narrador, escriba cuentos realistas o no realistas, está sumergiéndose en las aguas de un mundo donde, para seguir las tesis de Vargas Llosa de las que hablamos en algún momento, la única verdad que entrañan estas mentiras literarias es la capacidad de sugestionar al lector, de imantarlo y hacerle vivir, mientras lee, esa otra realidad fraudulenta que el narrador ha creado. Un buen escritor maneja los hilos de su historia de manera convincente, procurando que sus artificios logren el efecto deseado. Pero para ello es necesario primero que ese narrador se crea lo que está escribiendo. Si yo no lo creo, ¿cómo espero que lo haga el lector? Sinceramente: cuando empiezo a escribir una historia... ¿sé cómo es el personaje? ¿O simplemente lanzo a andar a una figurilla gris, de rostro borroso, al que he bautizado de manera apresurada "Juan" o "María", así a secas?
De manera que hay que creerse lo que uno cuenta. El escritor tiene que estar convencido de lo que fabula, tiene que vivir -aunque sea parcialmente- en el mundo que ha creado. Por eso me gusta pensar que la del escritor es una especie de esquizofrenia, pero vocacional... Ocurre que parte de esa confianza en nuestra propia historia se pone en marcha después de muchas, muchísimas horas batallando con una idea que suele ser bastante esquiva al principio y que poco a poco, y sólo a fuerza de dedicarle entusiasmo, trabajo, ensoñación y ardor, empieza a parecer cada vez más irrefutable: sus piezas lentamente comienzan a encajar y en la mente del escritor aquella tenue ficción inicial se va haciendo más poderosa, como si empezara a desalojar a la realidad de su espacio reinante. Muchos amigos escritores me han descrito ese proceso de manera muy parecida, y casi todos convienen en que hay un momento en que parece que lo único que falta ya es ponerse a escribir la historia. Es como si el proceso previo al de la escritura en sí fuera la tensión del arco que disparará la flecha: una vez que hemos apuntado cuidadosamente al blanco y tensado la cuerda de manera correcta, la flecha sale disparada hacia su objetivo sin vacilación alguna...
Sin embargo, para que todo lo dicho no quede en un terreno abstracto, vayamos al principio de ese mecanismo del que hemos hablado y que se activa -para empezar- con la observación. En efecto, una ágil observación de lo que ocurre a nuestro alrededor es de valor capital para el escritor. ¿Realmente vemos la multitud de hechos que forman parte de nuestro día a día? Probablemente ni siquiera nos hemos fijado bien en la plaza mayor de nuestra ciudad y es que, como decía Chesterton, «sólo cuando vemos un objeto mil veces, volvemos a verlo como por primera vez».
La Propuesta
Y esa es precisamente la propuesta de esta semana: Vamos a intentar una descripción de la plaza mayor de nuestra ciudad, o si se prefiere, de algún otro punto emblemático: un calle principal, un parque por todos conocido... pero lo vamos a hacer utilizando para ello una perspectiva ajena a la nuestra, de tal manera que no sea nuestra opinión la que impregne este cuadro que compondremos, sino el de un personaje. Pero no será tampoco un personaje cualquiera, sino uno cuyos atributos resulten especiales. Así, para el siguiente ejercicio podemos elegir uno de estos puntos de vista:
a. Un niño.
b. Un turista.
c. Un comerciante de la zona.
Procuremos que la descripción no se caldee de tópicos. Para ello es necesario primero meterse en la piel de nuestro personaje y mirar la plaza como si nosotros fuéramos ese niño, ese turista o ese comerciante. Como resulta fácil de deducir, cada uno de ellos tendrá una visión completamente distinta de lo que observa...
[Publicado el 28/12/2007 a las 16:19]
A mí si me atraparon las fiestas. Tenía entre mis planes ir a la Plaza de armas de Lima y mirarla con ojos de niña o de turista pero se me pasó el tiempo de entrega. Me gustó mucho "El tesoro". Todos hubiésemos deseado dejar esa caja que contenga las maravillas de nuestra infancia. Muy buena la descripción. Consiguió que me transportase ahí. Los demás textos tambien me gustaron mucho. Ha sido una muy buena selección. Un abrazo Ce
Comentado por: Cecilia Roggero el 07/1/2008 a las 17:39
Hola otra vez. Creo que logré enviar el correo. Lo hice por otra cuenta. Disculpen si la tecnología conspira contra mí (o si yo no me entiendo con ella). Gracias.
Comentado por: Cecilia de la Vega el 03/1/2008 a las 18:28
Hola, intento enviar mi trabajo de la Clase III pero inmediatamente me llega un correo diciendo que mi correo no ha podido ser entregado. ¿Estará llena la casilla? ¿Tendré tiempo de mandarlo a otra dirección o mañana?
Comentado por: Cecilia de la Vega el 03/1/2008 a las 18:13
Comentado por: carmen el 02/1/2008 a las 20:10
Hola, soy Orlando, los saludo desde el Perú.
Mi pregunta: ¿hasta qué dia tenemos para entregar nuestros trabajos de la CLASE III (descripción de un lugar)? Gracias por su respuesta y los sigo leyendo.
Comentado por: Orlando el 02/1/2008 a las 20:06
Aprecio enormemente el comentario que enviaron de mi trabajo y voy a tener en cuenta las sugerencias para futuros trabajos. Y ahora me presento: Soy una mujer de 31 años, casada, madre de tres varoncitos muy pequeñitos, profesora y traductora de Inglés, que escribe por convicción, por elección y por instinto de autopreservación.
Comentado por: Quillén el 02/1/2008 a las 12:45
Hola,
Me llamo Pepe y he venido siguiendo el curso/blog en las últimas semanas. No sé si tendré capacidad o constancia para seguir hasta donde nos lleve...pero, de momento al menos, estaré por aquí. Un saludo a todos y, como, probablemente, los tópicos son como un agujero negro, ahí va uno: feliz año 2008 a los cuentistas.
Comentado por: jose aguilar el 31/12/2007 a las 21:15
Hola, he estado siguiendo el curso dede que empezó, si bien no he mandado textos antes xD... me gustan mucho los ejercicios planteados y éste igual que los otros, además aprecio mucho el criterio de Eva y Jorge. Por cierto me llamo Rodrigo Vigo, soy peruano, aunque vivo en Barcelona. Por el momento me preparo para la universidad ^^ ...Saludos
Comentado por: Rodrigo Vigo el 30/12/2007 a las 16:26
REANIMACIÓN es con diferencia el cuento que más me ha gustado aunque no se ciña del todo a la consigna dada. Me ha gustado la forma, la cuidada adjetivación y la historia, aunque me haya dejado un no sé qué de desasosiego... hay que volver a ella porque creo que tiene un par de lecturas(por lo menos).
Mi enhorabuena al autor.
Comentado por: Carmen el 29/12/2007 a las 22:32
Para el amigo Ernesto:
efectivamente, puede ser un cuento. Es más, se trata de que esa descripción resulte activa, dinámica, integrada en la acción que supone un cuento. De allí que les pedimos elijan cualquiera de los puntos de vista propuestos, lo que nos permitirá en próximas clases hablar de la importancia de estos a la hora de narrar.
Y para el anónimo de las 05:02: Un requisito básico de cualquier escritor es saber leer: nosotros hemos planteado la descripción de la plaza mayor, pero también “o si se prefiere, de algún otro punto emblemático: un calle principal, un parque por todos conocido…” Ahora bien, otro requisito importante de un escritor es entender que no hay ningún sitio “aburrido”, sólo miradas aburridas.
Pero sobre todo, le recordamos que este es un curso, no un blog al uso. Y los contenidos de este curso están diseñados según un esquema que puede no ser del gusto de todos, por lo cual cada uno es absolutamente libre de participar o no en el mismo. Nos parece bastante fácil de entender. Huelga decir que lo que no aceptamos aquí son anónimos, y esta será la primera y única que vez que perderemos el tiempo contestando uno. Nos vamos a reservar la opinión que tenemos de los anónimos (y más en un curso!) y desde ya les decimos que sólo aceptaremos la participación de quienes se presenten e identifiquen, y cuyos comentarios tanto hacia el curso como a sus participantes resulten respetuosos y constructivos. Como comprenderán, ningún profesor se plantea trabajar explicando una y otra vez su temario, sus propuestas y su método pedagógico. Hay otra opción: si el ejercicio o la propuesta de la semana no les resulta de su agrado, pueden inhibirse de trabajar en ello: no están obligados a hacerlo y prometemos no enfadarnos con nadie... De manera que los anónimos pueden desistir desde ya en sus afanes: sus comentarios serán borrados.
Bueno, nada más. Esperamos sus textos en nuestro correo e intentaremos comentarlos lo antes posible, ya saben que somos muchos (lo cual por otro lado nos alegra).
Saludos cordiales a todos!
Eva
Ps;
Estaba terminando de escribir este comentario cuando he leído el de Rafael: si todos lo tienen tan claro como él, les aseguramos que este pequeño taller funcionará muy bien!
Comentado por: Eva el 29/12/2007 a las 12:11
Con todo respeto quisiera contestarle al comentarista "anónimo". Creo que no hay razón alguna para juzgar la estructura que el artífice de este Curso GRATUITO esté queriendo darle y las sucesivas propuestas de escritos que le parezcan oportunas. Y creo que no la hay, sobre todo, porque absolutamente nadie nos está obligando a implicarnos en el curso y a mandar los textos, que luego Jorge, un profesional de la literatura, nos comentará y colgará o no en la web. Somos libres, por tanto, para participar o quedarnos al margen; y, si no nos gusta, para apartarnos definitivamente y entrar en cualquiera de los cientos de escuelas de escritura que existen en el planeta. Insisto, con todo respeto, creo que tu párrafo - mucho más expresado públicamente - está totalmente fuera de lugar. Y puedo garantizarte que no conozco a Jorge personalmente - lo hice sólo a través del blog hace apenas un mes - pero he creido que alguien debía decir algo. Ah, y yo me llamo Rafael Borrás y vivo en Valencia. Por favor, sigamos con nuestro proyecto común con ilusión, buen ambiente y ausencia de polémicas estériles y anónimos; que creo que todos somos ya adultos.
Comentado por: Rafael Borrás el 29/12/2007 a las 12:03
Puntos de vista. A mi me parece interesante. La descripción es básica. Una buena descripción sitúa al lector en el lugar donde el narrador quiere y puede armar un cuadro evocativo interesante. Del mismo modo, una narración lenta o excesiva puede matar una buena historia y llegar a ser lo suficientemente aburrida para hacernos desistir de ir más allá con la lectura. Las historias con pocas descripciones se sienten vacías y pueden denotar una cierta apatía del autor al no querer darse el trabajo de dar un contenido, quedándose meramente en relatar una anécdota.
En los próximos días entregaré mi trabajo. ¿es necesario que sea un cuento o simplemente ha de ser una descripción?
Comentado por: ernesto_g el 29/12/2007 a las 10:51
Seguimos en la linea de la ultima propuesta. Propuestas que nos limitan al máximo. Propuestas que insisten en la descripcion como si la descripcion fuera lo unico importante en una buena historia. ¿Cuando comenzamos a trabajar y a estudiar las estructuras de la trama, la acción, etc.?
Ademas la propuesta de hoy no pudo ser mas limitante de verdad. No dejan espacio minimo para la imaginacion. En ningun pais hay lugar más aburrido que la plaza mayor.
Comentado por: anónimo el 29/12/2007 a las 05:02
Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, Perú, 1964), estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Garcilaso de la Vega, en Lima. Trabajó como periodista radiofónico en la capital y en 1987 fue finalista en la bienal de relatos COPE (Lima); un año más tarde ganó el Premio de Cuentos José María Arguedas de la Federación Peruana de Escritores. En 1991 se trasladó a Tenerife, donde puso en marcha talleres literarios para diversas instituciones. Ha sido finalista del concurso de cuentos NH Hoteles del año 2000. Desde 2002 vive en Madrid donde continúa impartiendo sus talleres literarios. Su nueva novela, Un millón de soles, se publica en España en febrero de 2008.
Cursos presenciales en Madrid
Jorge Eduardo Benavides imparte cursos presenciales en Madrid y ofrece un servicio de lectura y asesoría literaria y editorial. Más información en www.jorgeeduardobenavides.com

Un millón de soles (2008). Alfaguara
La noche de Morgana (2005). Alfaguara
El año que rompí contigo (2003). Alfaguara
Los años inútiles (2002). Alfaguara
Cuentario y otros relatos (1989). Editorial Okura
2003 Finalista del Premio Rómulo Gallegos
2003 Finalista del Premio Tigre Juan de novela
2003 Premio Nuevo Talento FNAC
2000 Finalista del Concurso NH de Relatos
Premio de Cuentos "José María Arguedas" de la Federación Peruana de Escritores
1989 Finalista de la Bienal de Cuentos COPE (Lima)
10/10/2008 18:06
Publicado por: ola
10/10/2008 16:50
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Hola a todos, gracias por los...
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Estimado amigos: Creemos que...
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09/10/2008 15:33
Vaya, que me acaban de llamar...
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09/10/2008 11:02
Puestos a destacar algo del...
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09/10/2008 10:56
Ya me hubiera gustado, Cristina,...
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