El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
Sesión I. Consignas para escritores II
Bueno, terminamos la primera semana de este espacio desbordados por el entusiasmo de los escritores que nos han enviado sus aportes desde Argentina, Uruguay, México, Perú, Venezuela... y también, claro, desde España. Hemos recibido textos pequeños y también bastante largos, algunos muy prolijos y otros más flojillos, otros realmente valiosos e inteligentes, algunos más en los que se nota la pericia que da el oficio y tampoco hemos echado en falta un puñado de aquellos en los que todavía hay serios problemas de "mecánica cuéntica" que se resuelven si sus autores trabajan con rigor y con disciplina, pues como decíamos en el post anterior, la literatura es un oficio que requiere sobre todo constancia. Y claro está, algunos apuntes sobre el oficio nunca están de más... En ese sentido les pedimos a quienes nos envíen sus textos y no sean corregidos o comentados, que no se desanimen porque para ello hemos creado este espacio: un lugar donde todos pueden opinar y seguir las consignas que a partir de la próxima semana se referirán a aspectos muy concretos sobre la creación literaria. Los pocos textos que colgaremos quincenalmente serán siempre elegidos no en atención a su calidad, pues esto no es un concurso, sino porque sus aciertos y sus errores, brevemente comentados, nos parecen oportunos como ejemplos de lo que se debe y de lo que no se debe hacer.
Por lo pronto les pedimos que envíen sus textos en formato de Word y con el nombre del autor como nombre de archivo, más una referencia al número de envío del que se trate, por ejemplo: "Pepe Pérez clase I" al correo tallerdejorge@yahoo.es. Al principio del texto pongan el título del cuento y también su nombre. Y les pedimos -e insistimos en ello- que los cuentos no sean muy largos: máximo dos páginas en interlineado sencillo y en cuerpo 12 de Arial. Así tendremos tiempo de leer y comentar la mayor cantidad posible: a muchos les hemos enviado el comentario a su propio correo. Pedimos también que nos envíen sólo un texto por persona y clase. Finalmente, y como podrán observar, los cuatro textos que han sido elegidos para colgar aquí, con algunas muy breves observaciones hechas por Eva Valeije y por mí, están puestos para que ahora participen los demás con sus comentarios y sus aportes, pues esta parte del taller es la más valiosa, ya que agudiza en nosotros el sentido crítico necesario para analizar nuestros propios trabajos. Tenemos toda la semana para trabajar en ellos.
[Publicado el 23/11/2007 a las 20:21]
Recién descubri este blog. Lo voy a seguir pues me interesa. Leí rápido los 4 cuentos y los comentarios. Voy a regresar a todos para leerlos con calma. Los comentarios me parecen muy cansados. Creo quelas reglas del cuento son 2 páginas con lineado sencillo y los comentarios no recuerdo. Pero habría que ordenar brevedad. Ahì voy. Por cierto ¿puedo enviar un cuento ahora que lea mi primera sesión? Para seguir la secuencia...
Comentado por: Francisco Mejía el 12/6/2008 a las 05:15
Me gustó muchísimo el cuento de Nicole, logra transmitir vívidamente la ansiedad que padece el enamorado, así como la indiferencia de Eugenia... Me queda la duda de por qué ella aceptó copular con él, me parece que fornica por placer pero sin amor, a diferencia de él que se da por completo, como si fuera su primera y última vez en esos escasos 3 minutos...
Comentado por: max el 07/12/2007 a las 19:24
Parafraseando el "Absolutely Sweet Marie", de Bob Dylan,digo que me parece absolutamente citable esa "boutade" sobre la "mecánica cuéntica". Max Planck la aplaudiría,pienso yo.
Comentado por: Lucho el 03/12/2007 a las 17:20
El relato de Samuel Arias Peroleo Azul, tiene mucho potencial, pero necesita mas desarrollo. Me gusta la imagen del azul del cielo y el negro del asfalto encontrandose en el horizonte; lo entendi como el sentido figurado de los parpados cerrandose. Por otro lado, no entendi lo del lunar dorado...
De todas maneras como vignete, como el relato de una imagen, un momento, me parace interesante.
Comentado por: maribel el 02/12/2007 a las 01:51
Ampliando mi anterior comentario, reafirmo que estoy en total desacuerdo con el tipo de pensamiento como el planteado por el autor citado por Samuel Arias (y me apena que Samuel se adhiera a esa posición). Es una posición o mejor dicho una pose ideológica de un tipo de intelectuales de saco y corbata, y de camisa dentro del pantalón, con olorcillo a naftalina, que se regodean escandalizándose ante las nuevas tendencias, formatos y lenguajes que ofrece la actualidad y los autores y artistas contemporáneos. Para ellos ‘‘el arte ha muerto’’ y alguien tiene que salvarnos, como si estuviéramos condenados o desahuciados. Nada menos novedoso que el viejísimo enfoque ‘‘academicista’’ y ‘‘ultra conservador’’.
No es un sentimiento de superioridad sino simple pragmatismo lo que me hace tomar la decisión en este mismo momento de no meterme más en debates y conversaciones interminables ni intercambio de ideas con posiciones tan ideologizadas, obsoletas, e incluso –refiriéndome a la opinión del escritor Adriano Gonzáles León, citada por Samuel- patéticas. No hay nada nuevo ni original ni pensado en ese tipo de opiniones y posiciones. Tengo cosas mucho más importantes en que gastar mi tiempo y mis energías mentales. No soy profesor privado ni público de nadie para estar explicándole las cosas a alguien que no entiende o no comprende que cada época tiene sus propios paradigmas y que es inútil y absurdo pensar que el arte ha muerto y que solo volviendo a ejecutar los viejos paradigmas al pie de la letra podremos ser salvos. El arte es constante transformación, el arte se alimenta de la época en la que transcurre. Esas posiciones de recelo ante todo lo nuevo es digno de personas que han perdido o nunca tuvieron una capacidad de adaptación y entendimiento a las nuevas tendencias, formatos y lenguajes que se crean y se transforman día a día. El arte y la creación artística jamás se han detenido ni desaparecido en ninguna época ni en ningún contexto.
Todo esto me da risa, posiciones como las que manifiesta el autor citado por Samuel Arias son las mismas que se vienen dando desde hace siglos por gente que como ya expliqué, es incapaz de adaptarse a los nuevos formatos, tendencias y lenguajes de lo nuevo y lo actual. Cuando apareció el Jazz en estados unidos (y por favor no me digas ahora Samuel, que el jazz no lo inventaron los estadounidenses sino los cubanos) todos los críticos de música o los ‘‘intelectuales’’ y ‘‘conocedores’’ del género lo consideraban música vulgar, banal, efímera y todos los adjetivos negativos posibles. Música inculta. Un insulto a la buena música. La muerte del arte, arte de esclavos y de pobres. Mira tú como las cosas se transforman y ahora es todo lo contrario y suele considerarse al jazz como un estilo de música de los más refinados y exquisitos, valiosos, complejos y perdurables. Lo mismo vale para la literatura.
De la misma manera, la incapacidad de estos ‘‘críticos’’ y pseudo-intelectuales para comprender la existencia de los paradigmas de cada época los hace pensar que si Mozart o Beethoven vivieran en la actualidad harían el mismo tipo de música que hicieron cuando vivían. Lo más probable es que de vivir en la actualidad, estos genios musicales utilizarían sintetizadores y guitarras eléctricas y tocarían algo mas emparentado con el jazz o el rock progresivo, quien sabe incluso hasta punk rock o música electrónica.
De ahora en adelante, evitaré el debate y las conversaciones interminables con el resto de participantes que al final no me dejan nada positivo, ni ninguna enseñanza nueva. La verdad es que es un esfuerzo que me desgasta sobremanera. Me dedicaré exclusivamente a cumplir con las consignas literarias pedidas por el señor Benavides, mandando mis textos o haciendo mis comentarios a los textos que se elijan para el análisis. Es una decisión irrevocable y que me permitirá mantener mi tranquilidad y salud mental. Los miles de millones de personas que habitan este planeta tienen una opinión respecto de cada tema y no podemos estar prestando atención ni discutiendo o debatiendo con cada una de ellas. Que cada uno elija a que intelectuales o personas escuchar y tomar en cuenta.
No voy a estar tomando pues en cuenta opiniones de pseudo intelectuales de saco y corbata, de camisa dentro del pantalón y olor a naftalina como la que profesa Adriano Gonzáles. Mucho menos si esa opinión ni siquiera es suya sino que copiada de tantos otros que la han dicho anteriormente a lo largo de la historia. Allá los que crean que esa es una posición inteligente o culta, cuando no es más que una pose intransigente e intolerante y que demuestra total ignorancia para comprender la lógica de lo que se produce en la actualidad, según la cual todo lo que no se comprende o se aleja de determinados parámetros es malo, vulgar, banal, superficial etc. (la lista completa de adjetivos la encuentran en el texto del autor citado por Samuel). Y muchas veces son posiciones que nacen también del resentimiento y la envidia hacia el éxito de los demás (critican los best-sellers por que los libros que escriben ellos no venden ni 100 copias) o hacia la rebeldía creativa e innovación propias de la juventud (como ellos son viejos y nadie los toma en cuenta pues entonces todo lo nuevo es malo, ‘‘la música de esos jovencitos de pelo largo es pura bulla’’ solían decir de los Beatles, y lo siguen repitiendo al referirse a las más innovadoras y creativas tendencias musicales de la actualidad, lo mismo con la literatura). Cuando el señor Gonzáles acaba su texto con la frase ¡Viva la imaginación! lo que realmente parecen decir es ¡Muerte a todo lo imaginativo y creativo!
En resumen, a partir de la fecha me dedicaré exclusivamente a cumplir con las consignas de Benavides, ya sea para mandar mis propios textos o para criticar textos elegidos para la discusión. Pero ya no más contra respuestas a los comentarios hechos por otros talleristas ni debates internos con ellos. No más desgaste inútil. Fue un placer.
(Nota final acerca de la no-ficción. Es el norteamericano Capote quien acuña el término ‘‘non-fiction’’. Es posible que como dice Samuel hayan sido autores cubanos quienes por primera vez comenzaron a escribir este tipo de literatura (yo no lo creo), pero lo fáctico es que lo designaban de otra manera ya que como repito, el término de ‘‘no-ficción’’ y que seguimos usando hoy en día fue inventado por Capote para designar el estilo de su novela ‘‘A Sangre Fría’’, al césar lo que es del césar. Dejémonos pues de absurdos orgullos nacionalistas o regionalistas y sepamos dar crédito y reconocimiento a los norteamericanos cuando se lo merecen. Aplaudo la iniciativa de Benavides de dejar de lado por el momento la no-ficción, pues a este paso vamos a considerar también textos periodísticos, crónicas, ensayos, etc. y nos vamos a olvidar de los cuentos y novelas).
PD: Ayer vi en Cinecanal el comienzo de una película hollywoodense protagonizada por Reese Whiterspoon, filmada el 2005 y me dí con la sorpresa que el comienzo (no pude ver el resto de la película pues tuve que cambiar de canal para ver otro programa que siempre veo) es casi idéntico a tu relato. A grandes rasgos es así: El director de un hospital le comunica a una joven doctora que ha sido ascendida e incorporada como parte del staff medico principal del hospital, lo cual emociona a la doctora que incluso abraza al director, y le explica lo que tiene pensado hacer a continuación. ‘‘Lo que vas a hacer a continuación es irte a tu casa a dormir, tienes 26 horas acá, yo lo se todo’’. Cuando la doctora se está yendo en el ascensor, un enfermero le pide ayuda con una obstrucción intestinal en el cuarto 14, y ella accede, se queda un par de horas mas en el hospital. Finalmente, en el camino de regreso a casa en su vehículo, y debido a que la lluvia hacía resbalosa la pista y también a que la doctora estaba distraída hablando por celular y sintonizando la radio, pues se estrella contra un camión. Antes del choque, el vehículo se ilumina con una luz de mediodía. Te recomiendo ver la película, aunque como dices que piensas igual que Adriáno Gonzáles lo mas seguro es que ni siquiera le des un chance (me pregunto también si él le daría un chance a tu texto, lo mas probable es que no).
Por último, repetir mi argumento final: a mi lo que me interesa son las buenas historias y el buen arte, no me importa el formato en la que se exprese. Una novela clásica del siglo XIX, una película de comienzos de siglo, o una serie de TV de la actualidad, una película de culto del cine europeo o una de hollywood, la música de Beethoven o la de The Ramones. No me importa si el autor es Navokov o un escritor actual de 30 años de edad. Una gran obra maestra o un thriller policial. Allá ellos los que solo pueden disfrutar de un solo tipo de cosas.
Durante todas las épocas y en todos los diferentes formatos en los que se expresa el arte, siempre se han producido cosas buenas y cosas malas. Atribuirle lo bueno y genial solo a una época o a un cierto sector o grupo de autores o artistas a los cuales debemos imitar para salvarnos de la muerte del arte es simplemente ‘‘fanatismo academicista conservador’’ (las cosas por su nombre), como el expresado por Adriáno Gonzáles León, y al cual lamentablemente se adhiere Samuel Arias.
Comentado por: GUIDO CUADROS el 30/11/2007 a las 20:14
Bueno, soy nuevo en esto. A ver...
Azul Petróleo. Desde que lo leí me encantó el título, muy llamativo, bien elegido (nunca sé elegir los títulos, espero que pongan alguna consigna sobre eso, por favor! ). Me encantó, como a muchos creo, la imagen del asfalto encontrándose con el cielo, y aunque como anécdota está bien, también coincido que falta algo más, digo, un cuento es pequeño (relativamente) y debe tener todos los elementos necesarios para dejar satisfecho al lector (y otros que se puede permitir que se los imagine, insinuando algo tal vez).
El cuento de Nicole me encantó, es tan intenso, cómo usa los puntos, frases pequeñas hacen que los hechos (acciones)sean rápidos, intensos (a pesar de la pausa).
Bueno, espero con ansias este sábado la próxima consigna, que yo también quiero mandar algún cuento.
Comentado por: Erwing Ruiz el 30/11/2007 a las 15:38
estimados amigos,
por el momento, la dinámica de este pequeño curso no contempla textos de no ficción... sólo por el momento y según tal y como lo hemos diseñado. Lo cuál no es obstáculo para que más adelante propongamos algunos trabajos al respecto. Esta tarde se colgará la nueva consigna y se propondrá un trabajo más específico, pues el primero era sólo para conocernos y saber de nuestros trabajos creativos. Seguimos con mucho interés los comentarios, el debate abierto, y los animamos a todos a participar.
saludos
Jorge
Comentado por: Jorge el 30/11/2007 a las 14:57
Estimado Samuel, es cierto que cada uno puede tener su concepto personal de lo que significa poesia, pero es cierto tambien (y a esto me refería yo) que el mismo diccionario considera dos acepciones diferentes de la palabra poesía, una mas específica y otra más amplia. Yo no estoy dando mi punto de vista netamente personal, si no me estoy amparando en el real significado que tiene la palabra y sus diferentes acepciones, en un sentido académico.
Por otro lado, sobre esa cita que has puesto de una entrevista a un escritor, tu dices que estas totalmente de acuerdo con él, pues yo estoy en total desacuerdo.
Ese tipo de pensamiento no es único de ese escritor y es un pensamiento ''apocalíptico'' segun el cual todo tiempo pasado fue mejor y segun el cual todo lo que se hace ahora es pura basura. Que ahora todo es superficial.
Me parece que es una opinion muy radical. A mi me gustan diversos tipo de literatura, puedo disfrutar con un clásico del siglo XIX, como tambien con novelas actuales, hasta con best sellers (no todos los best sellers son malos), y hasta con la considerada literatura light, yo soy un amante de la diversidad, a mi lo que me importa es leer historias interesantes, bien contadas.
Ese tipo de opiniones como la del escritor citado no ven matices, yo creo que en todas las épocas y en todos los estilos has cosas buenas y malas.
Eso de que solo la poesía puede salvarnos me parece una frase de repertorio. ¿A que se referira con poesía? Yo ya he dejado bien en claro que la inspiración puede venir de cualquier tipo de arte o experiencia personal, y no necesariamente de la poesía.
O a lo mejor se refiere a que todo lo que está bien escrito es poesía.
En fín creo que cada uno tiene su opinion y no se la va a hacer cambiar al otro, te recomiendo que leas un texto ensayístico de Umberto Eco ''apocalípticos e integrados''.
Hay dos tendencias, los que reniegan de las nuevas tendencias y expresiones artisticas y culturales, los que consideran que nada bueno puede venir de la cultura popular, de la cultura de masas (''los apocalípticos'') y están los que consideran que dentro de todas las nuevas formas de expresíon artistica tambien hay cosas valiosas, incluso dentro de los medios masivos (series de tv, comics, etc.) se puede encontrar arte (''los integrados'').
Yo me considero integrado, no creo que lo unico valioso tiene que ser el arte clásico, los grandes maestros de la literatura o la poesía, tambien en la actualidad hay cosas valiosas, impregnadas con las nuevas tendencias de nuestro tiempo.
Sobre la no-ficción el debate da para largo, como dije antes, si nos ponemos estrictos, hasta la labor de los cronistas coloniales puede ser considerada no-ficcion.
Sobre las revistas que comentas pues no me parecen ''excelentes'', etiqueta negra y gatopardo dejan mucho que desear en mi humilde opinion. Luego te explico lo que no me gusta de Etiqueta Negra. ahora no tengo tiempo...
Comentado por: GUIDO CUADROS el 30/11/2007 a las 05:29
No ficción
Contrario a lo muchos creen el "nuevo periodismo" o el "peridismo literario" no nació en los Estados Unidos con Wolfe, Capote, Mailer o Talese; nació en Latinoamérica con José Martí y Ruben Darío. Los invito a leer el excelente ensayo de Susana Rotker "Fundación de una escritura o La invención de la crónica". Desde entonces Latinoamerica sí ha tenido una importante tradición en la escritura de no ficción. Recomiendo, al menos, dos antologías muy buenas: la primera, "A ustedes les consta: antología de la crónica mexicana" cuyo editor es Carlos Monsiváis y "Antología de grandes crónicas colombianas" editada por Daniel Samper Pizano.
Es cierto, en los últimos años, esfuerzos como los de revistas como Letras Libres de México, Etiqueta Negra de Perú, Granta en español de España, El Malpensante, Número y SoHo en Colombia, Marcapasos en Venezuela, y Gatopardo y Travesías de distribución en toda Latinoamérica han aportado mucho en el posicionamiento de la crónica y el reportaje como género literario. Por ese carácter literario de la crónica el gran Kapuscinski fue candidato al Nobel y Gay Talese va por el mismo camino (si la muerte no se lo topa primero). Ellos dos nunca escribieron un texto narrativo de ficción en sus vidas y son, sin duda, grandes artistas.
Por las razones anteriores considero que Wilbert no está "inhabilitado" para comentar los textos de ficción que se dejen en el blog.
También, toda esta carreta es para solicitarle a Jorge y a Eva que nos permitan incluir textos de no ficción dentro de las tareas que tengamos que cumplir. ¿Qué opinan?
Comentado por: Samuel Arias el 29/11/2007 a las 14:43
Leña al fuego... poético
Estoy de acuerdo con Guido en que todo depende de qué es poesía para cada uno de nosotros. Mi posición está sentada desde la poética de Aristóteles, por eso mi invitación a leerla. Para avivar la hoguera adjunto un fragmento de una entrevista que le hizo Julio Ortega, gran crítico peruano, a Adriano González León, escritor venezolano. Sobra decir que comparto totalmente la posición de Adriano:
J.O.: ¿Tu formación literaria se da en torno a la poesía, ¿qué lugar le das a la poesía en la narrativa?
A.G.L.: La poesía es la esencia del ser, dijo Heidegger, a propósito de Hölderlin, y no de él mismo. Ninguna obra literaria importante se conoce, desde los sumerios hasta nuestros días, que no esté contaminada del veneno poético. Lo demás es discurso banal, historia, farragosa, relato repetido, situaciones que vuelven, cuento ya echado, deseo de divertir, suspenso y ganas de conocer el final. Valery sigue teniendo razón cuando dice que jamás escribiría: La condesa salió a las cinco y treinta. Todo relato normal es obvio. A nadie encanta ni turba. Esa falta de conmoción explica el éxito de los best-sellers. A los juglares los escuchan porque le ponían a la historia conocida palabras nuevas. Cervantes y Shakespeare son importantes, porque sus temas, conocidos por todo el mundo, estaban revestidos de la magia que otorga la palabra. Y el ejercicio de la palabra es la poesía. Un sólo párrafo bien escrito, de una novela, basta para que sea perdurable, por encima de su intriga, que después de todo es la misma de toda la vida. La narrativa contemporánea sufre un gran retroceso. Pareciera ser que sólo interesa el asunto rápido, la banalidad, el estar al día, el sensacionalismo, lo oportuno, la complacencia, el no exigir ningún esfuerzo, ni de parte del escritor ni de parte del lector. Un libro es válido porque vende, no porque posee posibilidades deslumbrantes. Y el deslumbre está en la poesía, negada en la mayor parte de la narrativa actual. Todos los esfuerzos de Joyce, Virginia Woolf, Faulkner, Vallejo, Breton, Borges, Asturias, Carpentier, Lezama Lima, se perdieron. Los realistas, socialistas, los sociólogos de la literatura, los estructuralistas han hecho todo lo posible para recibir el rechazo del público. Y la industria cultural se aprovechó y ha conquistado ese público. Entre las dos monstruosidades, sólo la poesía puede salvarnos. ¡Viva la imaginación!
Comentado por: Samuel Arias el 29/11/2007 a las 14:16
Alumno: Guido Cuadros
Asunto: Respuesta a algunos comentarios hechos por los compañeros.
Respuesta al comentario de Samuel Andrès Arias el 26/11/2007 a las 15:56
Interesante el debate acerca de la relación poesía-narrativa. Yo he pensado bastante al respecto desde hace mucho tiempo y espero sintetizar aquí algunas de las ideas que tengo sobre el tema.
Nadie puede negar que la narrativa y la literatura son formas de expresión o artes ‘‘hermanas’’, se retroalimentan mutuamente (creo que acabo de cometer un pleonasmo) y constantemente toman elementos prestados la una de la otra. Ambas utilizan el lenguaje, las palabras, y se presentan usualmente en el formato de letra impresa sobre un papel blanco. El premio Nobel de literatura se entrega por igual a escritores de narrativa como a poetas (Y acá la primera aclaración, si bien hay autores que escriben narrativa y poesía, - incluso teatro, o en estos últimos tiempos hasta guiones de televisión o cine, pero eso no viene al caso, no nos compliquemos inútilmente - hay también autores que escriben exclusivamente narrativa, los así llamados literatos o escritores; y otros que escriben exclusivamente poesía, comúnmente llamados poetas). Es decir dentro del concepto de Literatura están incluidos tanto la poesía como la narrativa, una sola palabra designa a las dos (Y eso que estoy utilizando la acepción culta de la palabra, ya que en un sentido digamos antropológico, cualquier texto escrito por alguien es literatura, cualquier publicación de cualquier índole, incluyendo periódicos, revistas, folletos y fanzines, pero eso tampoco viene al caso, tratemos de no complicarnos).
Sin embargo, y dejando la teoría de lado (por el momento) es bastante fácil distinguir la una de la otra ¿cierto?. Nadie presentaría un poemario al concurso Alfaguara de novela, o al concurso Planeta de novela. Tampoco creo que nadie presentaría una novela a un concurso de poesía. En un sentido, es fácil distinguir entre poesía y narrativa. Claro que vista de este otro ángulo, la línea que las divide puede llegar a ser casi imperceptible.
Creo que podría seguir dilucidando en torno al tema indefinidamente, pero para fines prácticos, simplifiquemos y esquematicemos un poco las cosas. Hablaré de las dos formas literarias que no me llaman la atención, a las cuales definitivamente suelo no acercarme. Serían: la literatura ‘‘demasiado’’ alimentada de poesía en primer lugar, y la poesía ‘‘pura’’ en segundo lugar.
Hablaré un poco de la literatura con ‘‘demasiada’’ carga poética. Prefiero mil veces que un escritor escriba: ‘‘...me levanté tarde, casi al mediodía. Me bañé rápidamente y fui al mercado municipal donde almorcé un muy buen cebiche acompañado de una cerveza negra...’’ etc. a que escriba de esta otra manera: ‘‘... la diáfana luz de invierno se coló por mi colonial ventana, cegando la calma inconsciente de mi profundo sueño, dando por terminada la onírica fantasía que la oscuridad acunaba bla bla bla ... dejé que un mar filtrado me acariciara con agujas liquidas mientras mi mente se acostumbraba a la pálida presión de la realidad que bla bla bla... en el exterior seres felinos se atravesaban por la senda que mi devenir guiaba hacia un antiguo comercio donde sacié mi feroz hambre bla bla bla...’’. Este es un ejemplo simplificado pero creo que me dejo entender. No me gusta cuando ciertos escritores ‘‘adornan’’ demasiado su prosa, regodeándose en la frase rimbombante, atentando contra la fluidez del relato, quitando primacía a la acción y a la historia, a veces hasta el punto en que uno ‘‘ya ni sabe de qué carajo se trata lo que esta leyendo’’, si me disculpan la expresión. Tampoco quiero que se me confunda, y se crea que soy un consumidor de literatura minimalista exclusivamente. Me fascina la obra de Kafka y de Sábato, y pese que algunas de sus obras tienen estructuras muy complejas, se altera el nivel de realidad, y se escribe con un lenguaje exquisito (de esos que te hacen consultar el diccionario de rato en rato), incluso cuando hay espacios para la reflexión subjetiva, para el comentario filosófico, para entrar en terrenos surrealistas y hasta confusos, pues en ningún momento uno pierde la ilación de qué es lo que está sucediendo, en ningún momento se descuida la historia, no se utilizan palabras de más. Tal vez en mi ejemplo usé un lenguaje minimalista, pero los minimalistas no son los únicos en usar un lenguaje claro y directo: Poe, Hemingway y Vargas Llosa por poner solo tres ejemplos, son la antítesis del minimalismo, sin embargo se expresan de forma clara, sin adornar sus frases con demasiados adjetivos innecesarios, sin usar frases rimbombantes, sus obras son colosales, pero sin embargo, muy asequibles, muy directas en su lenguaje y hasta coloquiales. Ése es el tipo de literatura que me interesa, sea del estilo que sea, no me importa. Pero cuando comienzo un libro y voy por las primeras páginas y no entiendo que carajo esta pasando, o tengo que esforzarme demasiado por entrar a la lógica en la que está escrito el texto, cuando tiempo y espacio son una confusión total, o veo que el escritor utiliza demasiadas frases rimbombantes haciendo complicado lo que puede ser escrito de una manera mas clara, pues abandono la lectura sin más miramientos. Jamás leeré novelas como las de Henry Miller o Burroughs, por poner dos ejemplos que me vienen rápidamente a la memoria. La vida es corta y no me da tiempo para estar esforzándome por entender lo que algunos escritores quisquillosos y complicados han escrito. Déjenme tranquilo con mi Hemingway, con mi Vargas Llosa, hasta con mi Dostoievski, gente que escribe claro y que no se esconde en frases rimbombantes, abundantes en poesía, para sorprender a los incautos.
Hablaré ahora de la poesía ‘‘pura’’, la que se manifiesta y se suele presentar en poemarios. No me interesa tres pepinos. ¿Por qué disfrazar lo que realmente pienso con otras frases más elaboradas, cuando además no me importa lo que otros piensen de lo que opino?. Por ejemplo acá en el Perú se nos enseña desde chiquitos en el colegio que César Vallejo es el non-plus-ultra del intelectual peruano, uno de los poetas más importantes de la historia mundial y que todos deberíamos leer etc. Todo peruano que quiera quedar bien o quiera quedar como ‘‘inteligente’’ o ‘‘intelectual’’ pues la tiene tan fácil como empezar a alabar a Vallejo y a la hermosura de sus poemas. No alabarlo es visto casi como un pecado mortal. Acá en mi casa hay dos tomos con la obra completa de Vallejo, obra narrativa y obra poética. Me parece que tiene algunos buenos cuentos, como el excelente relato ‘‘Paco Yunque’’. Pero sus poemas me enferman, totalmente laberínticos, incompresibles muchos de ellos, complicados, yo no sé de qué carajos habla en la mayoría de sus poemas la verdad. Que otros se regodeen con el placer que les causa leer esas cosas incomprensibles y crípticas. Yo no pienso desperdiciar mi tiempo tratando de interpretar esos jeroglíficos hechos de palabras. A mí me parece que la poesía en general es un gran ‘‘engaña muchachos’’, y que mucha gente también la disfruta o cree que la disfruta por el simple hecho de que ello les confiere cierto status intelectual. No niego que haya gente que realmente disfrute leyendo poemas, pero allá ellos. A mí no me metan en ese saco. A mí me interesan las historias bien escritas, bien narradas, que se entiendan. Los devaneos y alucinaciones y frases complicadísimas de los poetas no me interesan. Quiero aclarar sin embargo que alguna vez en mi vida he leído uno que otro poema interesante, pero no al extremo de incitarme a gastar dinero en un poemario, o a leer me un poemario completo. Ahora Samuel, el ejemplo que pones de Carver y Bukowski no es de los mejores, ya que su poesía no es una poesía convencional, es más una prosa con rima, sobre todo la de Bukowski (me refiero a sus poemarios, y cabe resaltar para beneficio del debate que estos escritores escribieron por un lado narrativa, y por otro poesía, es decir separando bien los géneros); algunos puristas ni siquiera la consideran poesía. Yo en ningún momento dije que se debe excluir totalmente la poesía de la narrativa. Incluso desde una concepción más amplia, hasta la frase ‘‘...me levanté tarde, casi al mediodía. Me bañé rápidamente y fui al mercado municipal donde almorcé un muy buen cebiche acompañado de una cerveza negra...’’ pueda encerrar algo de poesía, quién sabe. Pero mi crítica o falta de interés va pues contra la poesía ‘‘pura’’. No creo en la exclusión de la poesía de la narrativa, pero si me desagrada cuando hay demasiada influencia de la primera sobre la segunda.
Tal vez pueda dar otro ejemplo, en este caso de películas. Una de mis películas preferidas es ‘‘El Profesional’’ (La historia del mercenario francotirador que adopta a una niña huérfana a quien decide enseñarle el oficio) no sé si la habrán visto. Tanto la imagen, como la estructura y la historia de la película pueden ser poéticas (bueno es que desde un punto de vista, todo es poesía, creo que estamos confundiendo belleza o calidad con poesía, creo que nos estamos equivocando un poco con los significados de las palabras) pero en general esta es una historia de acción, de amor, de pistoleros, de mafiosos, de violencia, en fin una historia realista. Otra película que me encanta y de otro género es ‘‘Los sueños de Akira Kurosawa’’ que no es de género realista, si no mas bien filosófico, pero tanto en su imagen como en su lenguaje se respira una poesía de calidad (en esa acepción si me parece positiva la poesía). Puedo disfrutar hasta de un ‘‘Ocho y medio’’ de Fellini, película surrealista de estructura complicadísima, pero lo que si no acepto son tomaduras de pelo como las películas de Finch donde deliberadamente todo es un desorden y no hay historia sino confusión y caos gratuitos, eso si no va conmigo.
En fin creo que no me he dejado entender bien, no tengo nada contra la poesía (aunque no lea poemas ni poemarios) en su acepción más amplia. Lo que no me gusta es la poesía complicada, rimbombante e incomprensible, criptográfica. Tampoco me gusta la narrativa que se alimenta de este tipo de poesía. Tampoco soy un consumidor exclusivo de ‘‘realismo’’, para ejemplo un botón: Mi pintor favorito es Dalí. Uno de los genios mas grandes que ha dado la humanidad. A él si puedo alabarlo sin necesidad que nadie ni nada me obligue a hacerlo.
La única poesía que me interesa vienen a ser las letras de las canciones de mis bandas favoritas, entre ellas The Cure, Morrisey, Héroes del Silencio, o Los Shapis, sólo por mencionar algunas pocas. Las letras de las canciones de éstos grupos me parecen poesía seria y de calidad. Y están acompañadas de excelente música lo cual crea algo así como un disfrute multimedia, palabras acompañadas de música, produciendo sentimientos especiales y únicos. Incluso las letras de por sí, leídas como letras negras impresas sobre un papel blanco, mantienen la fuerza del mensaje, la fuerza de la poesía. Ese viene a ser el único tipo de poesía que me interesa. El resto, esos jeroglíficos de palabras impresas sobre un papel blanco, sin sentido y sin música, se los dejo a ustedes mi estimados amigos. Y por último Samuel, solo decirte que Benedetti es el autor más sobrevalorado del Boom Latinoamericano, y me parece que no le llega ni a los talones a gente como Vargas Llosa, Cortázar o Sábato, verdaderos representantes geniales de esa generación. Benedetti me parece tan empalagoso y cursi como el cantante Ricardo Arjona. Ellos creen que arrastrándose en el piso y diciendo frases complacientes a las mujeres están haciendo arte pues allá ellos. Y allá ellos a los que logren engañar con su poesía barata, jovencitos y adultos incultos de alma simple que nunca en su vida han leído buena literatura o escuchado buena música. Gente de espíritu liviano fácil de sorprender con frases fáciles y cursis.
En fin, resumiendo: Me gusta (y por tanto suelo admirar y consumir) la narrativa, las historietas o cómics, el cine, la pintura y la música principalmente, y puedo llegar a disfrutar también de las artes plásticas como la escultura o hasta la arquitectura. Todas estas manifestaciones artísticas pueden estar alimentadas de poesía, si es que tomamos en cuenta la acepción menos frecuente de poesía que es según el diccionario: ‘‘cierto encanto o cualidad de lo que eleva el sentimiento o la imaginación, produciendo una emoción estética y afectiva’’. Pero eso sí, la poesía pura, esa que se manifiesta exclusivamente en poemarios, o esa narrativa que toma demasiado de ella, no me interesa. Señores: Nunca me regalen poemarios por que no los voy a leer, y tampoco me inviten al teatro por que no voy a ir.
El teatro tampoco me gusta, no soporto las voces impostadas, odio el teatro. Y no me importa si alguien me considera ignorante o inculto por no leer poemarios ni ir al teatro. Ya estoy bastante viejo (27 años) para saber que es lo que me gusta y lo que no me gusta, y para saber en qué quiero gastar mi tiempo y mis energías mentales y en que no. Quiero ser escritor de cuentos y novelas. Creo que todo este debate se hace confuso y pantanoso si no aclaramos primeramente a qué acepción de poesía (genérica o específica) nos estamos refiriendo en nuestras opiniones.
Respuesta al comentario de Samuel Andrés Arias el 26/11/2007 a las 18:59
Interesantes tus apuntes acerca del texto de Irene: ‘‘Esperar’’. Rescato la idea de la diferencia entre cacofonía y musicalidad, y que la repetición constante de una palabra puede sentirse más natural y menos forzada o notoria si se trabaja adecuadamente en la musicalidad del texto (no soy un experto en musicalidad, pero como ella entiendo la adecuada y armoniosa distribución de las palabras en un texto así como el cuidado y ‘‘elegancia’’ en la elaboración de las frases). También interesantes tus reflexiones acerca del arte, yo también pienso algo parecido. El arte es mostrar lo cotidiano y lo común a todos, solo que expresándolo desde un punto de vista diferente, original, creativo, y como tu dices: contundente.
Respuesta al comentario de Samuel Andrés Arias el 26/11/2007 a las 21:24
Parece que todas las respuestas se las estoy haciendo a Samuel, pero bueno, así lo exige la situación. Para comentar la nueva versión de tu texto: Bueno el detalle ese de darnos una pista acerca del pasado reciente del personaje: sin mayores preámbulos, sabemos que tres mujeres cercanas a él (¿presumiblemente su esposa y dos hijas?) han fallecido solo semanas atrás. Oye pero déjame decirte, que desgraciados los directores de la clínica o quienes sea que estén encargados de asignar los horarios laborales a los doctores. ¿Cómo van a hacer trabajar a un médico 48 horas seguidas, un trabajo de precisión que necesita que la persona se encuentre en un estado de máxima lucidez? Mira tú Samuel, como ya de la nada me imaginé que el personaje es un médico cirujano de renombre. Aunque por el horario que tiene lo más probable es que se trate de un enfermero, un asistente, o incluso un encargado de la limpieza. No, ni así, la verdad es que nada justifica un horario de trabajo de 48 horas interrumpidas, con solo 6 horas de descanso para volver a trabajar. ¿Es un esclavo? Creo que exageras un poco con esas cantidades amigo Samuel, al punto que se vuelve difícil creer que en una clínica moderna se dé una situación de esa clase, el relato pierde credibilidad y capacidad de persuasión. Ponle 24 horas seguidas de trabajo ininterrumpido, creo que con eso suficiente; y que solo tenga 8 horas para ir a su casa y regresar al trabajo. Buena también la forma de explicar que antes de despertar se encontraba soñando con la menor de ¿sus hijas?. Pero déjame decirte que la escena del choque no me ha quedado del todo clara. La luz que inunda el interior del vehículo antes del choque la atribuyo a los faros de un hipotético camión que lo impacta frente a frente (supongo que al quedarse dormido el ‘‘médico’’, se pasó al carril contrario). Luego sale volando por el panorámico (no sé que significado específico le estas dando a esa palabra, supongo que te refieres a la luna frontal) hasta ahí todo claro. Pero luego el personaje ve en el espejo retrovisor el ¿destello? de un poste contra el cual su carro se estrellará posteriormente. No me queda claro, supongo que después del choque con el camión el carro sale rebotando y se termina de estrellar contra un poste, pero para esto, el personaje ya no tiene nada que ver en el asunto, pues el ya salió disparado por el panorámico. Así es como me imagino la escena. Y dale con lo del cinturón de seguridad, ¿Qué diferencia marcaría un cinturón en un choque tan violento? Me parece que es un detalle innecesario (O tal vez es que estoy entendiendo toda la escena del choque muy a mi manera, a lo mejor no se estrelló en ningún momento contra otro vehículo y la ‘‘luz de mediodía’’ provenía de otra fuente, es decir a lo mejor el choque fue totalmente distinto a lo que estoy interpretando, un choque en el que tal vez el cinturón sí hubiera servido de algo). En fin, quizá traigo a colación todo esto de la inutilidad del cinturón ya que cierta vez vi un especial en TV acerca de lo inútil que resulta el cinturón en choques muy violentos, incluso mostraron un caso en el que una persona sin cinturón se salvo milagrosamente tras ser expulsada del vehículo a través de la ventana frontal, mientras que su acompañante acabó con todos los órganos internos pulverizados precisamente por el cinturón de seguridad que llevaba puesto.
Respuesta al comentario de Wilbert Torre el 27/11/2007 a las 00:44
Amigo Wilbert, la verdad es que el dato que faltaba era que tu texto era un texto ‘‘recortado’’, solo una quinta parte del texto original. Ya me parecía que era un texto cortado, pues al leerlo da la impresión de que falta algo. En realidad mi crítica es muy sencilla: No hay una buena mixtura, no hay una buena amalgama entre cuento y crónica, no has logrado una combinación armónica (habría que leer el texto completo en todo caso). Las buenas crónicas literarias si lo logran. Parece como si hubieras escrito un cuento por un lado (la vida y vivencias de Alí) y una crónica por otro (descripción y datos históricos, catastrales y demográficos de una parte de NY), y luego los hubieras cortado en pedacitos, y luego hubieras juntado esos pedacitos intercambiándolos entre sí, formando un solo texto. El problema que yo encuentro en tu texto (al menos en esta versión) es que por ratos aparece Alí, para desaparecer al momento siguiente, justo cuando uno está interesado en saber un poco más del personaje, comienzas a hablar de la ciudad y de su historia y uno se pregunta ¿y donde carájo esta Alí? Luego vuelves al personaje y uno dice, ok, ahora va a comenzar una historia, pero nada. Describes un poquito más al personaje, explicas algunas de sus actividades cotidianas, y luego lo obvias nuevamente, te olvidas de él para seguir hablando de la ciudad. Me parece que la amalgama perfecta hubiera sido escribir todo desde el punto de vista de un personaje, de un habitante de ese barrio, como Alí, sin olvidarte de él en ningún momento; o sino, simplemente escribirlo en primera persona, siendo tú el personaje que como turista visita esa zona, y por ratos haciendo descripciones de cómo viven los nativos del lugar, la gente del barrio, sin centrarte en un personaje específico. O si vas a hablar de un personaje específico pues hazlo de una sola, dedícale un párrafo entero, cuenta su historia y luego déjalo, vuelve a tus asuntos, a tu crónica o a otros personajes. Es decir, de la manera que sea, al texto le falta una coherencia, una linealidad y una fluidez. No se siente como una unidad compacta y coherente.
Respuesta al comentario de Wilbert Torre el 27/11/2007 a las 01:15:
Te pido que, líneas arriba en este mismo post, leas mi contra respuesta al comentario de Samuel sobre el debate narrativa-poesía. Creo que toda la confusión nace por no hacer una aclaración previa sobre cual es la acepción de poesía que estamos utilizando o en la que estamos pensando. Desde un punto de vista, el gol que metió Maradona a los ingleses en el mundial del 86, llevándose a más de medio equipo anglosajón desde la mitad de la cancha, puede ser visto como algo poético. No tengo nada contra lo poético ni contra la influencia de la poesía en la narrativa. Mi crítica va contra cierto tipo de poesía ‘‘pura’’ que me parece un ejercicio de criptografía o de elaboración de jeroglíficos ingeniosos. Bienaventurados aquellos que disfrutan leyendo textos como ‘‘La Vida es Sueño’’ de Calderón de la Barca o ‘‘El Cantar del Mio Cid’’ o los poemas de César Vallejo o ‘‘La Casa de Cartón’’ de Martín Adán. A mí no me interesan esa clase de textos. Prefiero gastar mi tiempo leyendo un buen thriller o un buen policial contemporáneo.
Totalmente en desacuerdo contigo y con Samuel al considerar a la poesía como ‘‘La Madre’’ de toda expresión artística. Yo creo que la madre de una expresión artística puede ser también la música, como la narrativa, o la propia experiencia etc. No es necesario leer un poemario para inspirarse y hacer algo artístico y creativo, puedes escuchar un disco de Sex Pistols también (aunque vuelta y vuelta y vuelta a lo mismo, en la acepción más genérica, la música y letras de los Sex Pistols también puede ser considerada poesía).
Otra cosa, por lo que dices al comienzo de tu comentario creo que estas confundiendo ‘‘no-ficcion’’ con ‘‘realismo’’ los cuales no significan lo mismo. Una novela puede ser totalmente realista, y no por eso deja de ser ficción. Lo digo por que al comienzo dices que eras un ávido lector de narrativa latinoamericana, y en la oración siguiente dices que siempre buscabas libros de no-ficción. Pues la relación entre las dos corrientes es, aunque cercana, muy distinta.
A lo mejor lo que quieres decir es que te gustaban ambas corrientes, si es ése el caso te pido que me disculpes por mi mala interpretación. Pero la narrativa latinoamericana, a menos a partir del boom, incluso desde antes, nunca se caracterizó por ser de ‘‘no-ficción’’, sino por ser ‘‘realista’’(Mario Vargas Llosa su mejor representante, ya que otros representantes del boom como García Márquez derivaron en el ‘‘realismo mágico’’o lo ‘‘real maravilloso’’). La no-ficcion la inauguran los estadounidenses con ‘‘A Sangre Fría’’ de Capote, aunque se puede considerar también que el trabajo de los cronistas europeos y mestizos de todos los siglos anteriores también es no-ficcion. En fin, ahora si se escribe mucha no-ficción en Latinoamérica, pero es una corriente relativamente reciente, no le echo más que un par de décadas.
Respuesta al comentario de Leonardo Cabrera el 27/11/2007 a las 19:06
No creo que ‘‘el ansia de contar’’ de uno, derive necesariamente en ‘‘el ansia de leer’’ del otro. Uno puede escribir un libro de 500 páginas, y el otro, aburrirse en la segunda página y dejar de leer. A eso me refiero con que el ansia de contar de uno no es necesariamente correspondida con el ansia de leer del otro. Respecto del cuento de Nicole, te diré que a mí no me gusto demasiado el comienzo y el cuerpo del relato, aunque debo admitir que el final me gusto y logró que esbozara una sonrisa.
Comentado por: GUIDO CUADROS el 29/11/2007 a las 02:20
Sobre el cuento de Nicole:
creo que allí hay una fuerza, derivada de la urgencia del tema, claro, pero que va más allá, algo que yo llamaría una "potencia narrativa", capaz de subyugar. Aunque ese ritmo de vértigo es imposible de mantener en un texto más extenso y elaborado, y aunque este mismo fragmento tiene cosas para pulir, me parece que tiene algo que no puede ser sustituido por todo el oficio del mundo, el ansia de contar, y eso despierta en el otro el ansia de leer, de saber, de conocer. Me ha gustado mucho.
Comentado por: Leonardo Cabrera el 27/11/2007 a las 19:06
Me quedo con la primera versión de Azul petróleo a pesar de sus pequeños fallos de contenido y forma. Lo mejor, el título. Me encanta.
Comentado por: Carmen Pujol Usandizaga el 27/11/2007 a las 15:56
Leia el comentario del colombiano Samuel Arias y me llamo la atencion la parte relativa a la poesia y su influencia necesaria en la narrativa. Yo creci como un lector de narrativa latinoamericana, siempre busque con afan libros y textos de no ficcion, pero desde que me mude a los Estados Unidos desde 2003 comence a seguir mas de cerca las obras de los grandes narradores contemporaneos americanos y fui descubriendo que todos, sin excepcion, habian sido lectores voraces de poesia. Lo fue Hemingway y tambien lo era Mailer, muerto hace unos dias y lo es Talese. En el homenaje postumo que se rindio a Kapuscinski en la biblioteca de Nueva York, Salman Rushdie decia que lo mas sorprendente de K era su capacidad por escribir la poesia contenida en esos textos narrativos y de no ficcion que hablaban sobre guerras. Creo que, como dice Arias, la narrativa necesita beber siempre de la poesía, que la esencia literaria por excelencia es la poesía y de ella necesitan nutrirse todas las artes literarias. En el ultimo numero del New York review of Books encontre algo relacionado con esto que Arias ha explicado muy bien: Un libro de los poemas escritos por Bucowsky. Aqui transcribo uno de los poemas y el link correspondiente:
it bothers the young most, I think:
an unviolent slow death.
still it makes any man dream;
you wish for an old sailing ship,
the white salt-crusted sail
and the sea shaking out hints of immortality
sea in the nose sea in the hair
sea in the marrow, in the eyes
and yes, there in the chest.
will we miss
the love of a woman or music or food
or the gambol of the great mad muscled
horse, kicking clods and destinies
high and away
in just one moment of the sun coming down?
El review no tiene desperdicio. Aqui va el link. Y perdon por no criticar los cuentos de los tres escritores cuyos textos fueron colgados, pero como les he dicho soy un periodista que se inclina por la narrativa y en ningun modo me siento calificado para revisar un cuento. Saludos. http://www.nytimes.com/2007/11/25/books/review/harrison.html?_r=1&oref=slogin
Comentado por: Wilbert Torre el 27/11/2007 a las 01:15
Hola a Todos. Mi nombre es Wilbert Torre y soy el autor del texto sin nombre que en realidad se publico bajo el titulo: Las Mil y Una Noches de Queens en la revista Travesias de Mexico Agradezco los comentarios de todos y coincido con la mayoria. No es un cuento, sino una cronica escrita para una revista de viaje, y por tanto he debido incluir algunos datos aburridos, densos, catastrales, casi de periodismo de escritorio. El texto completo es cinco veces mas grande, pero con regularidad tiene esos altibajos que todos han hecho notar. Asi que una disculpa por incluir este texto, que no es un cuento. Tal vez fue culpa mia por no preguntar antes si podriamos revisar cronicas. De cualquier modo agradezco sus comentarios y quisiera pedirle a Guido Cuadros del Peru si pudiera abordar con mas profundidad esa parte de su critica donde dice que hay momentos de interés, pero se pierden rápidamente, se desvanecen y difuminan dentro de las abundantes descripciones del lugar. Me seria muy util su ayuda y la de los demas para ir corrigiendo en futuros textos estas zonas obscuras y densas que dan al traste con un texto que intenta ser narrativo. Creo que el problema esencial, contando por supuesto los errores en que incurre el escritor de textos de revistas y diarios, es que casi siempre los editores de esos sitios demandan textos narrativos y al mismo tiempo noticiosos, lo cual es un absurdo. Saludos para todos y seguire leyendo con atencion e interes sus comentarios.
Comentado por: Wilbert Torre el 27/11/2007 a las 00:44
Autoflagelación
Ahora llegó el turno de criticar mi propio texto. Estoy completamente de acuerdo con lo expresado con Eva en su generoso comentario: la literatura (no sólo la ficción literaria) no soporta la arbitrariedad de que goza la vida real. Pongo entre paréntesis “no sólo la ficción literaria” porque como ya lo expliqué en mi comentario anterior, la literatura de no ficción tampoco es arbitraria, la selección que hace un cronista de un pedazo de realidad para ser narrado es intencional y debe contener un fondo conflictivo, un nodo dramático que sustente la anécdota. Con mayor razón debe serlo en la ficción. En conclusión: ¡Mea culpa!
Bueno, como ya he repartido palazos (cariñosos, pero palazos al fin y al cabo) a diestra y siniestra en mis comentarios a los prometedores textos de mis compañeros, quedo a la espera de una buena paliza de parte de todos ustedes a partir de esta nueva versión de Azul petróleo.
Un adolorido abrazo,
Samuel
AZUL PETRÓLEO
Aunque el turno terminó a las diez de la noche, salió minutos antes de las doce, después de cuarenta y ocho horas seguidas de labor. El cotidiano afán de regresar a su hogar había desaparecido dos semanas atrás, luego del funeral de sus tres mujeres.
Subió al carro y tomó la autopista. Mientras contaba las líneas blancas e intermitentes que dividían en dos la carretera, veía como el azul petróleo de la noche se confundía con el negro del asfalto en el horizonte. En la clínica lo obligaron a irse para que durmiera en casa las escasas seis horas que tenía disponibles antes de regresar de nuevo al trabajo.
Al escuchar el grito de la bocina, desapareció la risa de Laura, la menor; abrió los ojos y encontró el interior del auto bañado en una luz de mediodía. Un segundo antes de atravesar el panorámico con su cráneo, recordó que no había ajustado su cinturón de seguridad y vio, en el centro del espejo retrovisor, un lunar dorado y resplandeciente señalando el poste que se hundiría en su Renault diecinueve, modelo noventa y siete, color azul petróleo... como la noche.
Comentado por: Samuel Andrés Arias el 26/11/2007 a las 21:24
La literatura de la realidad
Si Wilmer pretendía hacer un cuento, no hay nada que hacer: ahí no hay un cuento. Pero si la pretensión era una crónica, Wilmer tiene un embrión de crónica.
Así como si fuera un texto de ficción la crónica, la buena crónica, lo que hoy llaman “periodismo literario o nuevo periodismo o periodismo narrativo” requiere de todos los elementos de un buen cuento o de una buena novela. No hay excusa para que sea distinto. Por eso considero que este taller debe estar abierto también a este tipo de manifestaciones literarias. La diferencia radica en que la crónica tiene que hacerlo apegado a la realidad y en la ficción se tiene la libertad absoluta del universo creativo del autor.
De regreso al texto de Wilmer hay al menos dos nodos temáticos que vale la pena explotar: 1) Alí, su descripción, su vida, su historia, su religión, sus conflictos, la relación con su barrio y con NY, 2) El barrio indio (no hindú): su gente, su ambiente, su cotidianidad, etc. Es probable que siguiendo a Alí por la ciudad y por el barrio se puedan conectar los dos nodos y lograr una gran crónica.
De todas maneras, aún como crónica, esos datos que Eva llama “detalles catastrales” si rompen con el ritmo y la tensión del relato. Es necesario encontrar una fórmula que permita incluir los datos informativos que el autor considere necesarios para el texto sin que se rompa con la armonía de la narración.
Por último, cuando leí el texto de Wilmer, de inmediato recordé una de las magistrales crónicas que José Martí escribió durante su estancia en Nueva York y que titula Un funeral chino. Allí el autor hace una hermosa semblanza del barrio chino de NY con la excusa de la muerte de uno de sus hombres importantes. En la siguiente dirección pueden leer un fragmento inicial: http://www.josemarti.cu/?q=obras&catobra=Art%C3%ADculos&catsubobra=Estados%20Unidos&nid=2478
Comentado por: Samuel Andrés Arias el 26/11/2007 a las 20:43
El cuento de Nicole
Coincido con el comentario inicial de Eva en que el ritmo del cuento de Nicole logra transmitir el sentido de urgencia de la situación. Sin embargo, considero que todo el primer párrafo es “editorial”. En mi texto, yo pequé por defecto, porque en ninguna parte se evidencia la intención, el fondo, el motivo del cuento (lo que es completamente cierto), pero me parece que Nicole peca por exceso. El primer párrafo contiene demasiadas explicaciones del narrador sobre la premura de la situación ¿no sería más efectivo si se mostrara la situación desnuda, tal cual, sin que el narrador me la explique?
No estoy de acuerdo con la opinión de Rafael sobre la necesidad de una ubicación, creo que el motivo del cuento es la urgencia del amor, la urgencia del desamor y la situación que dibuja Nicole puede llegar a tener la fuerza de representarlo. Por lo mismo, no estoy seguro hasta dónde sea oportuno introducir algo del pasado de ellos como lo propone Eva (¿cómo es su relación? ¿qué ha pasado entre ellos antes?).
Por último, el diálogo final me gusta y dice mucho (sin decirlo) del motivo del cuento
Comentado por: Samuel Andrés Arias el 26/11/2007 a las 19:51
Sobre Esperar
Coincido con los comentarios de Eva, Alejandra, Guido y Leonardo en que en el texto de Irene hay un tema definido y con potencial, pero… hasta ahí.
El escrito tiene una intención, pero como dice el refrán: "el infierno está lleno de buenas intenciones". Buenos temas hay muchos y se repiten una y otra y otra vez en la literatura; lo que hace que cada una de esas repeticiones sean arte es la forma única de extraer esa esencia y presentársela al lector de una manera original y estéticamente contundente. Eso es lo que se extraña en el texto de Irene.
Por otra parte, la repetición del verbo “esperar” en sus distintas conjugaciones es excesiva. Yo pienso que las repeticiones en un texto narrativo pueden tener sentido sí le confieren un sentido rítmico, musical a la narración. Es muy distinta la musicalidad y la cacofonía.
Una pregunta: ¿qué pasaría si se escribiese el mismo cuento sin utilizar NUNCA la palabra esperar? Es probable que la autora tenga que recurrir a imágenes, descripciones, diálogos, narraciones que reflejen “la espera”, y tal vez así nos pueda hacer sentir a los lectores el desespero de esperar.
Comentado por: Samuel Andrés Arias el 26/11/2007 a las 18:59
He leído el cuento de Nicole Salocin y coincido en parte con la valoración anexa. Yo añadiría, si acaso, que echo en falta una breve reseña, un mero apunte, que permitiera la localización física de los amantes. Dónde ocurre. Y también un porqué, una sospecha al menos, para la frase que cercena el breve encuentro. Es un cuento intenso en que se repite ferozmente la idea del valor del tiempo, de esos tres minutos. Quizá ésa haya sido la intención de la autora: la suspensión en el espacio literario de una situación casi agónica, inmediata y urgente. Quizá sea también que uno escribe diferente, claro, y me gusta tener bien ubicados a los personajes. En todo caso, me parece un relato muy bien trabado. Enhorabuena.
Comentado por: Rafael el 26/11/2007 a las 18:47
Vaya por delante ante todo mi enhorabuena y agradecimiento al equipo de este taller. Me alucina lo que hacéis. En general, estoy de acuerdo con las apreciaciones hechas hasta el momento sobre ESPERAR. La repetición de la palabra que da título al cuento se me hace pesada. Pero hay otras redundancias no buscadas que indican que el cuento ha sido poco trabajado. A mi entender le falta tono literario y aunque la idea no me parece original,(ni tiene porqué, todo el mundo tiene buenísimas ideas, la dificultad es hacer literatura de algo anodino) sí su formulación. Porque aunque carece de música, sí tiene un cierto ritmo que podría haber llevado a la autora a escribir un buen cuento.
Comentado por: Carmen Pujol Usandizaga el 26/11/2007 a las 17:33
Asunto: la poesía y la narrativa
Hola:
Soy Samuel Arias, Colombiano. Primero, aplaudo la iniciativa del taller, por la calidad de las intervenciones (unas más apasionadas, otras más objetivas, otras más literarias y otras… ninguna de las anteriores) auguro que será de mucha utilidad para algunos de nosotros. En segundo lugar, agradezco la publicación y los comentarios hechos a mi texto. Pronto pegaré una nueva versión del Azul petróleo para sacarle más jugo a las opiniones de todos.
También estaré pegando también mis apreciaciones sobre los textos de los otros talleristas (¡para que Guido no me regañe por no hacer la tarea!).
Realmente escribo este primer comentario, por una mención de Guido que me pica y no me deja avanzar en mis actividades de hoy: la exclusión de la poesía de los textos narrativos. Este tema da para una extensa discusión y yo me animo a tirar la primera piedra.
Primero, entre gustos no hay disgustos. Está bien que la poesía no esté dentro de las preferencias de Guido, pero eso no significa que la narrativa debe mantenerse incontaminada de la poesía. La verdad, perdón… mi verdad es que la narrativa necesita beber siempre de la poesía, que la esencia literaria por excelencia es la poesía y de ella necesitan nutrirse todas las artes literarias: el teatro, la narrativa (de ficción y no ficción), el ensayo y la misma poesía.
Hace poco volví a ver una entrevista que le hicieron a Roberto Bolaño a finales de los noventa. En esa ocasión dijo que, para él (criterio que comparto), la mejor poesía del siglo XX fue publicada en forma de narrativa, algunos fragmentos del Ulises, de En busca del tiempo perdido o de las novelas de Faulkner son obras maestras de la poesía. Para no ir tan lejos, mencionemos a dos de los autores predilectos de Guido: Bokowski y Carver. Los dos fueron poetas; y aunque sus textos narrativos den una sensación de desnudez, de “minimalismo”, tienen una poética necesaria; una poética sin la que el logro estético de sus obras no sería igual. Claro, la poesía puede ser tan críptica o tan cotidiana como el autor la quiera hacer y el lector la quiera aceptar.
Vos eliges si prefieres leer a Rimbaud, Mallarmé o César Vallejo o prefieres a Jaime Sabines y a Mario Benedetti… la elección es tuya; pero en lo que sí creo con firmeza es que la poesía debe ser parte fundamental de la formación y la obra de escritor, así el tipo sólo escriba crónicas rojas en un periódico sensacionalista… seguramente las escribirá muuuy bien.
P.D. Aunque el texto tiene sus añitos, siempre seguirá siendo vigente. En este enlace encontrarán La Poética de Aristóteles: http://www.apocatastasis.com/poetica-arte-aristoteles-tragedia-comedia.php .
¡Ya ven Internet ayuda hasta para hacer estas tareas!
Comentado por: Samuel Andrés Arias el 26/11/2007 a las 15:56
estimados amigos:
Agradecemos a todos el esfuerzo y el entusiasmo en participar con comentarios aquí, mientras quedan a la espera de la siguiente consigna narrativa que saldrá el viernes o a más tardar el sábado. Son comentarios muy interesantes y en muchos casos agudos, que demuestran el interés por participar y hacer de este espacio algo parecido a un taller presencial. Mientras tanto, nosotros seguimos leyendo y comentando los textos de los demás participantes, y enviándolos a sus correos personales.
Queremos hacer hincapié en que algunas observaciones respecto a repeticiones, cacofonías o faltas de ortografía y sintaxis las colocamos en uno o dos textos --sólo a manera de ejemplo-- y como ha observado atentamente Guido Cuadros, en otros textos no se hacen las mismas observaciones. ¿Por qué? Ello obedece a dos motivos: el primero es de tiempo (no podríamos comentar exhaustivamente todos y cada uno de los textos, y menos aún señalar el mismo error si lo encontramos en la mayoría de los textos; y segundo, que al advertir esos pequeños fallos en un texto y no en otro, ustedes pueden "adiestrar" su capacidad para identificarlos, lo que es uno de los objetivos principales de este espacio. En otros casos es necesaria una precisión: en el texto de Irene, la repetición de la palabra "esperar" nos parece, por el propio tenor del cuento, parte esencial del mismo, su leit motiv: quizá se haya excedido, pero entendemos que se trata de un planteamiento completamente intencional.
saludos cordiales a todos
Jorge
Comentado por: jorge el 26/11/2007 a las 12:18
Alumno: Guido Cuadros - Lima, Perú -
Asunto: Comentarios y crítica de los 4 textos elegidos
Prefacio: Quisiera permitirme hacer una reflexión acerca de la naturaleza de Internet y la forma como las personas suelen utilizarla. Todos los que tenemos más de 25 años recordaremos el esfuerzo (y también la satisfacción ¿por qué no?) que significaba cumplir con las tareas que se nos pedían en el colegio o la universidad: Hacer el resumen de un libro, explicar las diferentes teorías existentes respecto de un fenómeno social o natural, analizar las causas coyunturales y reales (sociales, políticas, económicas) de determinados hechos históricos como por ejemplo la primera guerra mundial, comparar diversas fuentes, repasar nuestros apuntes tomados durante clase, leer, estudiar, pensar, etc. Pero todo esto se ha transformado drásticamente y de una manera negativa. Los jóvenes estudiantes no utilizan el Internet como un archivo de información, como una fuente más de consulta. Todo lo que hacen es meterse a Wikipedia o a alguna otra enciclopedia virtual o canal informativo y ‘‘copiar, pegar; copiar, pegar’’ y en menos de una hora tienen el trabajo listo, sin saber siquiera de que trata el tema en sí. Este es uno de los aspectos negativos de Internet, cuando no es utilizado adecuadamente: ‘‘La ley del mínimo esfuerzo’’.
¿A qué viene esta reflexión? Pues que me ha sorprendido que, pese a que los textos elegidos para análisis están ‘‘colgados’’ hace ya 2 o 3 días, los comentarios hechos por nosotros los participantes de este taller son muy pocos, por no decir casi nulos.
Claro, cuando un website como éste nos ofrece a un escritor de renombre como Benavides para corregir nuestros textos y cuentos gratuitamente, todos enviamos nuestros trabajos y agradecemos los comentarios y correcciones. Pero cuando se nos pide que comentemos los textos de otros, cuando se nos pide una determinada tarea que privilegia el beneficio grupal del taller más que el beneficio individual de tener ‘‘gente trabajando gratis para nosotros’’, entonces ¿qué ocurre?: Ocurre que se cumple la ley del mínimo esfuerzo. Y esto se traduce en los poquísimos comentarios hechos hasta el momento. Yo creo que tan importante como que nos corrijan nuestros textos, es también debatir, criticar y comentar los textos elegidos, ya que como dice Benavides, sólo de esa manera desarrollaremos la autocrítica necesaria para la elaboración cualitativa de nuestros propios textos.
Tal vez me equivoque y esta poca participación se deba a que este proyecto recién esta comenzando y aun no hay gente muy enterada de la existencia de este lugar virtual o de la manera práctica en la que funciona este taller. Por eso es importante leer todos los comentarios que se hacen a cada entrada, muchas veces las respuestas a nuestras preguntas ya fueron respondidas en comentarios anteriores, y también es importante leer bien lo que se especifica en cada entrada quincenal. Veo que hay personas que preguntan cosas que están claramente especificadas en los textos de Benavides, esto significa que no se esta haciendo una buena lectura de lo que se nos indica.
Finalmente, sea por el motivo que sea, encuentro positivo que no haya demasiada gente participando del taller (un máximo de 50 personas sería lo ideal, no más de 30 lo perfecto) ya que es sabido que en toda actividad educativa un número demasiado elevado de participantes (alumnos) dificulta la interacción entre profesores y alumnos y entre los mismos alumnos, ya que hay una atomización y una proliferación excesiva de opiniones y puntos de vista y propuestas etc. y los profesores tampoco encuentran el tiempo suficiente para tomar la suficiente atención a todos los alumnos o talleristas.
Pero lo que sí es importante es que TODOS los que participemos de este taller, seamos pocos o muchos, pues colaboremos con las tareas que se nos pide, si no, ténganlo por seguro que iniciativas tan beneficiosas - y además gratuitas - como éstas no se repetirán nuevamente. Si mostramos desinterés, o interés solo en nuestros propios textos, lo más probable es que desanimemos a los organizadores de este taller a repetir la idea en el futuro. En fin, este experimento recién comienza y es aun demasiado pronto para prever como se desarrollará todo esto con el correr del tiempo, espero que de la mejor manera posible.
Breve presentación: Antes de comentar los textos elegidos quería hacer una muy breve presentación personal. Soy Guido Cuadros de 27 años, recientemente egresado de la escuela de Sociología de la U.N.M.S.M. (Lima, Perú). Siempre he tenido interés en la literatura (narrativa en especial, no me llama mucho la atención la poesía) pero este interés se ha acentuado en los últimos años, de la misma manera en que mi interés por la sociología y las ciencias sociales en general ha decrecido. La razón es simple: después de 5 años de estudios me he llegado a cansar de la forma en que la sociología y demás ciencias sociales utilizan un lenguaje criptográfico, excesiva e innecesariamente complicado, elitista, tecnicista, en fin, una jerigonza incomprensible al común de la gente para elaborar sus ensayos y estudios. Aunque existen excepciones, tengo la firme convicción de que muchos de estos intelectuales utilizan este lenguaje más para satisfacer su propio ego y para lucirse ante sus colegas, que para explicar la causa de los fenómenos sociales y ser claramente entendidos.
Me he acercado mucho más a la narrativa estos últimos años, y creo que la literatura permite en muchos casos explicar los fenómenos sociales y humanos mejor de lo que pueden hacer los así llamados científicos sociales. Por ejemplo: ‘‘La Fiesta del Chivo’’ de Vargas Llosa nos permite conocer los mecanismos internos y el funcionamiento de una dictadura de una manera más didáctica, efectiva y directa de lo que cualquier ensayo sociológico acerca de la naturaleza de las dictaduras podría lograr jamás.
Por eso no les sorprenda si de aquí en adelante, notan cierta predilección o tendencia mía a favorecer en mis críticas y comentarios a textos escritos en un lenguaje coloquial, directo, no muy adornado de poesía (ya que desde mi punto de vista, la poesía es una manera de criptografía también, y como me he explicado, yo vengo precisamente huyendo de eso). Para terminar con esta presentación y para que se me entienda mas o menos cual es el tipo de narrativa que me gustaría ser capaz de escribir algún día, les dejo la lista de mis escritores favoritos: Julio Ramón Ribeyro, Mario Vargas Llosa, Jaime Bayly, Santiago Roncagliolo, Oscar Málca, Ernesto Sábato, Raymond Carver, Charles Bukowski, Ernest Hemingway, Edgar Allan Poe, H.P. Lovecraft y Bram Stocker. (Definitivamente estoy omitiendo muchos nombres que en este momento no me vienen a la cabeza) Como pueden comprobar, me gustan escritores de diversos estilos, pero que se caracterizan (al menos en la mayoría de sus libros) por un lenguaje directo, netamente narrativo, llámenlo lineal si quieren, que no distrae al lector con demasiada poesía o divagaciones estéticas, un lenguaje simple (ojo que escribir algo simple es lo más dificil) y claramente entendible. También me han gustado mucho los últimos libros de De Santis ‘‘El Enigma de París’’ y de Alonso Cueto ‘‘El Susurro de las Mujer Ballena’’, ganador y finalista del I Premio Planeta-Casamérica respectivamente. Ahora si, a lo nuestro...
Comentarios y crítica de los textos elegidos:
1) ‘‘Esperar’’ de Irene Marquez: Algunos aspectos técnicos: coincido plenamente con Benavides en que el cambio de primera a tercera persona en la voz del narrador es muy brusco y no esta plenamente justificado, no contribuye en nada a que el cuento esté mejor escrito. La técnica es válida y la conozco, pero creo que en este caso no ha sido empleada correctamente. Lo mejor hubiera sido contar toda la historia en primera o tercera persona. Por otro lado: en muchos de los textos corregidos (incluso el mío) nos encontramos con el siguiente comentario del señor Benavides ‘‘la palabra se repite líneas abajo, evitar las repeticiones’’, sin embargo, a este texto no se le hace tal recomendación, pese a que la palabra ‘‘esperar’’ se repite alrededor de 20 veces. La frase ‘‘se enteró’’ se repite también en líneas muy cercanas. También me parece que hay signos de puntuación mal colocados y algunos otros omitidos, y me sorprende que el señor Benavides no haya corregido este aspecto.
Respecto al texto en si, hay poco trabajo en la descripción de los personajes, es decir no se les dota de una determinada individualidad. Por momentos hay un uso del humor que no me parece el más óptimo o logrado (por ejemplo: meterle una patada en el culo a su acompañante). Y repito, hay frases mal construidas, y la historia está contada de una manera muy infantil o juvenil, es decir no creo que una historia escrita de ésta manera pueda llamar la atención del publico lector adulto promedio.
La idea es buena, juega con la idea de que la vida es una constante espera y es que si lo vemos de determinada manera esto es así verdaderamente, siempre estamos esperando algo.
Al final se da una explicación a la obsesión del personaje, el haber nacido sietemesino y escuchar las frases de su madre durante el tiempo que pasó en la incubadora. Una pequeña fábula o paradoja que se presenta en un formato al estilo de los capítulos de la serie ‘‘la dimensión desconocida’’ o de los comics de la antigua 2000 AD.
Interesante, pero me parece que falta pulir bastante.
2) ‘‘Azul Petróleo’’ de Samuel Andrés Arias: Poco queda por decir de este texto después del magnifico comentario hecho por Benavides acerca de la naturaleza del cuento y la novela, y que en el nivel de realidad ficticia todo debe tener una justificación y que no se puede o no se debe reproducir la arbitrariedad de la vida real, para evitar defraudar al lector etc.
El detalle de si se abrochó o no se abrochó el cinturón de seguridad me parece intrascendente, en un choque tan violento frente a frente es difícil que el cinturón marque alguna diferencia (y si te salva la vida, pues será el mismo cinturón el que te perfore y pulverice varios órganos internos). Me parece que la muerte del personaje es una liberación, quien sabe si él mismo no buscó esta terrible suerte. Con un trabajo de 48 horas después de las cuales solo puede dormir 6 horas para volver a trabajar, pues la muerte es una liberación, unas vacaciones muy bien merecidas.
Esto es lo interesante del texto, que provoca cierta reflexión personal. Pero como planteo en mi presentación personal, me hubiera gustado mas un texto realista, cotidiano, de lenguaje coloquial en el que se relate la historia de este aparente ‘‘suicidio encubierto’’, o explicar un poco más la situación laboral del personaje, describir su jornada, el hartazgo y el hastío de tanto trabajo, las pocas horas de sueño, escribir tal vez lo que pasa por su cabeza, sus pensamientos etc.
Me parece que se puede trabajar la idea de que de alguna manera, el personaje buscaba su propia muerte.
Ese toque místico de la noche y de los colores de la noche y el vehículo etc. no son de mi predilección, le dan un toque místico al relato, lo convierten nuevamente en una especie de fábula, de paradoja, de cuento misterioso, del misterio de la noche etc.
Creo que la historia da para un enfoque realista.
Propongo lo siguiente: que tal si el personaje al abrir los ojos y ver que el choque es inevitable, se aferra al timón y acelera, acelera y suelta una estruendosa carcajada. Sin querer, se encontró con lo que buscaba.
Finalmente, en vez de ‘‘azul petróleo’’, me gusta más la frase ‘‘azul profundo’’.
3) ‘‘Texto sin título’’ de Wilmer Torre: Efectivamente, coincido en parte con el comentario hecho por Benavides. No hay una definición muy clara acerca del tipo o género de texto. Al comienzo parece un cuento, pero luego nos damos cuenta de que es más una crónica, o una nota periodística acerca del barrio indio (o hindú) de Nueva York y de la forma de vida de sus habitantes. Se descuida al personaje que se presenta en un comienzo y los datos demográficos ‘‘enfrían’’ al lector sobremanera. Luego se vuelve al personaje de Alí y parece que ahora sí se nos va a comenzar a contar una historia, pero nada, solo se ofrecen un par de datos e imágenes acerca del personaje y se vuelve a la descripción ‘‘periodística’’ de la zona. Hay frases muy bien construidas y algunos otras menos logradas, pero en general resulta en una lectura aburrida (no es mi intención ofender al autor, pero es lo que pienso). Hay momentos de interés, pero se pierden rápidamente, se desvanecen y difuminan dentro de las abundantes descripciones del lugar.
En todo caso creo que lo que quiso hacer el autor, es pues una crónica acerca de esta parte de Nueva York, una especie de informe periodístico. No puede considerarse cuento. No hay historia de por sí, solo pequeños atisbos que al final no nos comunican nada (nada en cuanto a un relato, a una historia, a un personaje).
Nota para el señor Benavides: creo que se debería especificar si este taller estará dedicado exclusivamente al estudio y producción de obras literarias de ficción. Cuentos y más adelante, novelas. ¿O es que también analizaremos crónicas, ensayos periodísticos, relatos tipo blog etc.? Personalmente, doy mi voto para que nos centremos en la elaboración de relatos de ficción (sea ficción realista o fantástica) en formatos de cuentos o novelas. Es solo mi opinión. No es que no me gusten las crónicas o los ensayos, pero creo que deberíamos concentrarnos en lo que es cuentos y novelas.
4) Texto de Nicole Salocín: Me gustó mucho el final, ya que previamente durante todo el relato se destila un tufillo de cursilería extrema que a mí francamente se me hace insoportable. El final es ingenioso y causa un efecto inesperado. Es un texto rescatable que podría encajar muy bien como parte de un capítulo de una novela romántica. También me sorprende que Benavides no haya hecho ningún comentario respecto de que en este texto se repiten muchas veces las mismas palabras (‘‘tres minutos’’ por ejemplo). Nota para Benavides: de la misma manera como en el caso de ‘‘Azul Petróleo’’ se le exige al texto un motivo, una trascendencia, una relación causa efecto, un trasfondo para no quedar en la simple anécdota. Pero ¿no será tal vez demasiado pedir para textos con un máximo de dos páginas? Tal vez en la próxima consigna seria bueno ir trabajando textos de aunque sea tres o cuatro páginas, para trabajar un poco en este aspecto que usted ha hecho muy bien en hacernos notar.
Definitivamente que esto se puede lograr hasta en un texto de pocas líneas (por ejemplo ahora me vienen a la cabeza excelentes cuentos de Kafka que solo tienen unas pocas líneas de extensión y que definitivamente cuentan con un trasfondo, motivo, relación causa-efecto, motivaciones etc.) pero creo que esto solo lo logran los grandes maestros.
Eso es todo por el momento, saludos a todos y a esperar la siguiente clase.
Comentado por: Guido Cuadros el 26/11/2007 a las 02:43
Como he sido un poco críptica, voy a traducir:
Tema: Espera vital.
"Trama maestra": Historia en texto oriental sobre la espera vital.
Tramas filiares, fractales, etc: La versión radiofónica a la que alude Leonardo Cabrera, la trama del cuento de Irene Márquez... Yo creo que lo que muta aquí es la trama, no el tema, ¿no?
Tópico: En un sentido restringido, sería un tema que se repite excesivamente en literatura, un "tic" literario. Por ejemplo, el "carpe diem" o aprovecha el día. En el sentido amplio en el que yo lo utilizo, el tópico no llegaría sólo a temas sino que llegaría a haber tramas que entrarían dentro del tópico, por ejemplo en las historias de detectives o en los asesinatos en los que el asesino es el mayordomo para aclarar. El tópico puede ser un lugar, la historia ambientada en un bar, pero yo he oído a hablar a gente que ha acusado ciertas estructuras como tópicas, por ejemplo la estructura circular, lo cual no comparto.
Tal vez he sido demasiado complicada en el léxico, pero es díficil abordar estas cuestiones tan complejas sin extenderse y sin hacerlo "de una manera propia", que no para acuñar términos. Considero que es una manera de empezar a desbrozar maleza literaria.
Comentado por: Alejandra Sirvent el 25/11/2007 a las 18:22
Hola a todos y a todas:
Lo primero que quiero decir es que la iniciativa me parece excelente.
En segundo lugar, comentarios:
1º. El cuento de Irene Márquez me ha gustado mucho. Lo que plantea Leonardo Cabrera, esto es lo que me parece: El tema del cuento de Irene es la espera vital, con lo cual es un tema más amplio de lo que puede parecer. Los temas suelen ser muy amplios y se repiten a lo largo de la historia de la literatura, y no suelen agotarse, por eso, porque son amplios, simples madejas que se van pasando los escritores. Otra cosa es la trama, que sería lo que primero se planea tejer y luego se teje con esa madeja. En el caso de este cuento, la trama es la de la paradoja, creo entender, de la persona que espera que lleguen cuanto antes distintos momentos de su vida, pero espera justamente para que pasen, lo cual es una contradicción. Por eso la conclusión limpia de la paradoja es que lo que espera con fruición es la muerte y no la vida. Su espera es falsa, y todo lo que en principio parece valorar en realidad lo desprecia. Hay una serie de "tramas maestras", lo digo con cierta ironía, que son tramas fascinantes e impecablemente acabadas que proceden muchas veces de textos antiguos y otras no tanto y que "inspiran" otras historias filiares o tramas que son como fractales de la original. En cierto sentido, yo creo que cabría hablar de tópicos también en la trama, aunque no sería exacto. Bueno, a lo que voy, considero que el hecho de que una de esas tramas deudora de otra "trama maestra" vertebre un cuento no tiene porque mutilar la calidad del mismo, si, como es este caso lo hace una forma totalmente nueva, adaptándola a través de diferentes métodos: el ritmo, el lenguaje actual, ese recurso estilístico de repetir el verbo "esperar" jugando un poco con la ironía o con un humor muy ligero- se nota que la narradora conoce bien a su personaje, por eso me gusta la historia-. Todo lo que he dicho es válido si "se crea" de alguna manera una "trama nueva" a partir de la original.
Los tópicos que, en poesía por ejemplo, creo entender no resultaban fastidiosos - el carpe diem o el collige virgo rosas-, acabaron por convertirse en el monstruo del laberinto del escritor. Se pueden hacer dos cosas: huir del monstruo o intentar lidiarlo.
Bueno, por otro lado, las anotaciones me han parecido afortunadas, por supuesto, pero sobre todo para mejorar un texto que ya funcionaba. Es una opinión.
En realidad, lo de los tópicos enlaza con el tema de las técnicas. Vargas Llosa señala una serie de técnicas en su Cartas a un joven novelista y dice que el no encuentra más técnicas destacables (es curioso, sin ánimo de contradecir a un novelista -esperemos que pronto nobelista- de la talla de Vargas Llosa, además de a un ser humano con tanto buen juicio, sería interesante, con el tiempo, buscar si no habría más técnicas pues me sorprende que sean tan poquitas técnicas para tanto escrito), con lo cual las técnicas se repiten, son útiles de trabajo, y yo creo que puntualmente los tópicos también pueden ser útiles de trabajo.
2º. Dado que mi opinión sobre el primer cuento ha sido tan extensa, y que tenía una opinión más formada sobre el primero que sobre el resto, haré mi comentario sobre los otros textos en otra ocasión.
Saludos,
Alejandra Sirvent.
Comentado por: Alejandra Sirvent el 25/11/2007 a las 18:08
AMIGO ALVARO ANCONA:
No quiero tomarme atribuciones que no me corresponden ya que yo soy un simple alumno, un tallerista más y no uno de los administradores del taller, pero me tomaré la libertad de responder a tus inquietudes:
Te recomiendo leer un comentario anterior escrito por Eva Valeije en el cual especifica claramente cual es la dinámica de trabajo del taller.
Pero en resumen: son J.E. Benavides y Eva Valeije quienes nos indicarán cada 2 semanas las ''propuestas'' específicas. Estas propuestas nos indican a nosotros qué es lo que debemos entregar (la primera semana pidieron textos cortos de no mas de 2 paginas), ellos son los encargados de pedirnos textos de tal o cual tipo.
Entre semanas, es decir, las semanas en que no nos pidan una ''propuesta'' (como ésta), pues debemos analizar los textos de los compañeros elegidos y hacer nuestros comentarios y críticas.
Yo voy a leer los textos a conciencia hoy dia, y mañana postearé mis criticas y comentarios.
Comentado por: Guido Cuadros el 25/11/2007 a las 04:14
Estimado Jorge:
primero, hacer público mi agradecimiento por la erudita y generosa crítica a mi cuento "Focalizaciones".
Segundo: ¿podría enviar para la siguiente semana un fragmento del tamaño sugerido de una novela? Me sería de enorme utilidad antes de mandarla a la guerra.
Tercero: ¿fuera del taller hacen correciones, por supuesto, cobrando honorarios?
un abrazo fuerte desde México
Álvaro
Comentado por: Álvaro Ancona el 24/11/2007 a las 19:50
Respecto a "Azul petróleo", de Samuel Arias, y el comentario que se le ha hecho, mi opinión es que el brevísimo texto podría funcionar adecuadamente a un texto de mayor extensión, que lo envolviese otorgándole eso que se le reclama, transformar la arbitrariedad en la estructura literaria que lo sustente. Respecto a esa idea de que la el texto literario no soporta, como sí lo soporta la vida, la arbitrariedad, coincido, pero agrego que todavía menos lo soporta un cuento, y menos que menos un cuento tan breve, y es que éste debe funcionar como un mecanismo de relojería, con precisión tal que el lector debe tener la seguridad de que todo lo que hay en él, así sean diez líneas, está allí por algo, por un motivo que el autor tuvo claro: intencionalidad en lugar de arbitrariedad, supongo. Y en la vida no hay intencionalidad en los sucesos del mundo, a menos que, después de todo, Dios sí exista.
Comentado por: Leonardo Cabrera el 24/11/2007 a las 18:26
He leído, "Esperar", de Irene Márquez: puedo decir que coincido con el comentario que se le ha hecho acerca del texto... yo no he sentido latir a los personajes, y aunque reconozco que en tan poco espacio es difícil llegar a dibujar la profundidad de los actores de la historia, creo que al menos debería verse esa intención.
Por cierto, en cuanto al tema, ya existe en las fábulas orientales, contado con un atractivo que a mí me parece superior (esta versión es la que ha contado Alejandro Dolina, en su programa radial, en más de una ocasión): "Todos conocemos la historia del joven ansioso que esperaba hacerse mayor de edad. Sus padres le habian prometido costosos obsequios y desde luego soñaba con una vida llena de decisiones propias. Pero el dia tardaba en llegar y el muchacho no soprtaba tanta dilacion. Una noche se le presentó un genio y le ofreció como regalo un ovillo de hilo sedoso. "Este evita la espera" dijo el genio " cuando quieras que algo suceda inmediatamente, suelta un poco de este hilo que es el tiempo y el futuro se hará presente. Eso si, usalo con mucho cuidado" El joven aceptó el obsequio, tiró del hilo, y se hizo mayor de edad en una fiesta deslumbrante. Ahi conoció a una jovencita que le dio esperanzas de amor. Entonces tiró del hilo para que esas esperanzas se cumplieran. Se arregló el matrimonio y entonces el joven siguió tirando del hilo para que llegara el dia de la boda. Despues tiró del hilo para que naciera su primer hijo, y para verlo crecer y hubo otros hijos, y sus hijos tuvieron otros hijos y todo sucedió sin esperas gracias al hilo prodigioso.
Una tarde ya viejo y enfermo quiso soltar un poco del hilo para aliviar sus dolores. Al hacerlo, vio que el cordel se habia terminado. Entonces apareció el genio que era un genio demoniaco y le dijo "Te dije que lo usaras con prudencia. El hilo es tu vida y tu vida se acabó" El hombre murió. Desde su primer encuentro con el genio habia pasado un mes.
La historia entre muchos otros significados admite que casi toda nuestra vida es espera. Vivimos en visperas perpetuas de sucesos que cuando ocurren resultan tambien ser visperas...".
Comentado por: Leonardo Cabrera el 24/11/2007 a las 18:14
Hola Guido,
Tal y como lo comentamos ya en el blog, el funcionamiento del taller es el siguiente: se cuelga una clase y una propuesta (por ejemplo, un sábado) durante esa primera semana ustedes nos envían sus trabajos. Les pedimos que sean breves para poder atender al mayor número posible. Nosotros leemos sus textos y colgamos una pequeña muestra (sábado siguiente) para que durante la segunda semana comenten los relatos de sus compañeros y nuestras observaciones. Quincenalmente ( tercer sábado) se colgará una nueva clase y una propuesta que nos enviarán a lo largo de esa semana. Ya hemos dicho que se analizará un trabajo por cada participante y que consideramos muy importante que ustedes comenten los textos de sus compañeros. De manera que esta semana les esperamos en el blog con sus aportaciones. Y sí, las próximas clases tendrán consignas narrativas más específicas.
Un saludo
EvaValeije.
Comentado por: Eva Valeije el 24/11/2007 a las 16:20
Señor Benavides, soy Guido Cuadros de Perú y queria agradecerle por corregir y comentar mi cuento ALFAJOR AREQUIPEÑO ( gracias por enviarmelo a mi e-mail ).
Yo no tengo internet en mi casa, asi que estoy grabando en un diskette los 4 textos elejidos para leerlos en mi casa y comentarlos y compartir mis opiniones con el resto de la ''clase''.
Estare presentando mis comentarios el domingo o a mas tardar el lunes ( directamente aqui, en la zona de comentarios ).
La duda que tengo es: ¿cual es la tarea especifica para esta semana? es decir para la semana 2.
¿Seguimos entregando cuentos de 2 páginas? Es decir, yo entregue uno la primera semana, pero en esta segunda clase, aparte de comentar los textos de los compañeros, ¿tambien puedo mandar otro cuento a su correo?.
Tambien a manera de recomendacion como alumno, espero que mas adelante, quien sabe unos 3 o 4 meses mas adelante nos deje otro tipo de tareas, quizá cuentos mas largos, o presentar ''proyectos'' o ''escaletas'' de novelas.
Muy agradecido por este curso gratuito y por lo alucinante que resulta que un escritor de renombre como usted, se tome el tiempo de leernos y corregirnos a nosotros, escritores aspirantes.
Comentado por: GUIDO CUADROS el 24/11/2007 a las 03:43
Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, Perú, 1964), estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Garcilaso de la Vega, en Lima. Trabajó como periodista radiofónico en la capital y en 1987 fue finalista en la bienal de relatos COPE (Lima); un año más tarde ganó el Premio de Cuentos José María Arguedas de la Federación Peruana de Escritores. En 1991 se trasladó a Tenerife, donde puso en marcha talleres literarios para diversas instituciones. Ha sido finalista del concurso de cuentos NH Hoteles del año 2000. Desde 2002 vive en Madrid donde continúa impartiendo sus talleres literarios. Su nueva novela, Un millón de soles, se publica en España en febrero de 2008.

Un millón de soles (2008). Alfaguara
La noche de Morgana (2005). Alfaguara
El año que rompí contigo (2003). Alfaguara
Los años inútiles (2002). Alfaguara
Cuentario y otros relatos (1989). Editorial Okura
2003 Finalista del Premio Rómulo Gallegos
2003 Finalista del Premio Tigre Juan de novela
2003 Premio Nuevo Talento FNAC
2000 Finalista del Concurso NH de Relatos
Premio de Cuentos "José María Arguedas" de la Federación Peruana de Escritores
1989 Finalista de la Bienal de Cuentos COPE (Lima)
04/7/2008 22:44
he tenido la suerte de haber...
Publicado por: pablo
04/7/2008 16:43
Estimados profesores: siento...
Publicado por: Ana Herrera Peña
04/7/2008 04:44
Me gusta el cambio de ritmo en...
Publicado por: Gloria
03/7/2008 20:29
Publicado por: Trini http://calvario.wordpress.com/
02/7/2008 11:23
estimados Javier y Carlos, les...
Publicado por: Jorge
02/7/2008 10:46
Hola! Me llamo Carlos Arnal,...
Publicado por: Carlos Arnal
01/7/2008 20:41
Publicado por: Javier Gutiérrez
27/6/2008 21:54
Hola . kisiera decir ke la tesis...
Publicado por: santi_22
27/6/2008 18:17
Estimado amigos: Por un error...
Publicado por: Eva Valeije
27/6/2008 16:30
Hola a todos. Quisiera antes que...
Publicado por: Jose R. Pino
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