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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 17 de mayo de 2008

Blog de Jorge Volpi

El jardín 74. Pecado

¿Existe un pecado más vulgar, más siniestro, que hacer cualquier cosa, la que sea, con tal de llegar al paraíso? 

[Publicado el 18/3/2008 a las 11:00]

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Comentarios (40)

  • sería interesante leer LA PUTA DE BABILONIA...del colombiano Fernando Vallejo, como unu punto de referencia...

    Comentado por: rolando gabrielli el 24/3/2008 a las 16:29

  • Por eso es que se peca ,para obtener el paraiso deseado ,claro , pagando la respectiva cuota en el purgatorio antes o despues.

    Comentado por: red moooon el 24/3/2008 a las 03:50

  • el pecado es infantil?

    Comentado por: rolando gabrielli el 23/3/2008 a las 16:16

  • Disculpas por la mala repitición. Es mi mala relación con la técnica.

    Comentado por: elsa el 20/3/2008 a las 11:49

  • Pero ?es que acaso existe el paraíso?

    Comentado por: elsa el 20/3/2008 a las 11:48

  • Pero ¿es que existe el paraíso?

    Comentado por: elsa el 20/3/2008 a las 11:47

  • SILENCIO EN EL PARAÍSO
    Mi suicidio fue como un viaje a Nueva York. Una ciudad que no conocía. Pensé en tomarme un helado y entrar al paraíso. Estaba todo ocupado aparentemente. Yo mismo me declaré fuera de servicio. Había perdido mi caledoscopio en una playa del Caribe. Ahí estaban todas las ciudades y estrellas clasificadas en un almanaque irlandés.
    Puse primero el pie izquierdo y fue un error que no estuve dispuesto a rectificar. Después explicaré por que, si lo recuerdo, porque lo primero que le solicitan a uno al entrar al paraíso, es que deposite la memoria en la caja del olvido.
    Ahí está el borrador que tropieza con el pasado, lo más denso del presente y un futuro sin clasificar. Todo se hace en silencio como en los castillos en el aire y así también se clavan los alfileres en las almohadillas.
    Vi un parque inmenso, que a la entrada ofrecía un menú visual para escoger colores. "Pinte el paraíso perdido antes de ingresar", un titular de los tabloides de la tarde hace 10 millones de años. Noticia vieja, noticia nueva. Prefería las ramas rojo terracota, porque hacían juego con unos shorts que usé en el Caribe, el primer paraíso donde quise suicidarme.
    No funcionó, porque el mar me produce una profunda felicidad, tiene un atractivo irresistible, me rumora cosas que ya no volvería a escuchar jamás en silencio. La muerte necesita algo más que un ruido en el alma. La mar es mujer, porque es el origen de la vida y huele a esas magníficas selvas vírgenes penetradas por la humedad del tiempo.
    No ví a Adán, ni Eva. Ya habían dejado el paraíso. Agua y más agua, así se me presentó el edificio de la mano. Alcancé a leer un aviso que decía: no entre aquí, perderá el paraíso. Revise siempre su espalda al dejar su antigua realidad.
    Cavilé con mi sombra. Le revisé las costillas. No faltaba ninguna. Repetí la escena, pero con sombras ajenas que abundaban en el lugar.
    ¿De dónde habrá salido Adán? ¿De dónde habrá salido Eva?
    Prefiero comerme una manzana.
    Rolando Gabrielli©2007

    Comentado por: rolando gabrielli el 19/3/2008 a las 16:37

  • A mí me parece que la frase es intercambiable por cualquier otra de las de la familia de los aforismos morales

    Comentado por: y como no entiendo el significado de la palabra paraíso ni tampoco el de la palabra pecado me resulta incomprensible el 19/3/2008 a las 16:11

  • Ay, el pecado...

    Si tu mano derecha te ofende córtatela ¿Y si después te ofende la izquierda?.. ¿Te lías a bocados?

    Cabe duda

    Comentado por: Paraisito el 19/3/2008 a las 12:03

  • Parasiteando por la vida nos enriquecemos, parece que el paraíso se acerca. Llevo días dándole vueltas a un comentario que leí en el blog de Gómez Pin: "El hombre libre no desea". ¿Tendrá algo que ver con el paraíso? Saludos

    Comentado por: parasiteando el 19/3/2008 a las 11:02

  • El pecado me recuerda a esas cabinas oscuras: los confesionarios.

    Mientras no inventen detectores de pensamientos en los aeropuertos, la literatura estará a salvo. Aunque los hombres de negocios nos rodeen con miles de tiendas de libros, con blogs provisionalmente 'gratuitos', con prepuplicaciones o con tendencias en suplementos 'culturales'.

    Comentado por: ay, el paraíso terrenal... el 19/3/2008 a las 01:40

  • Clonclón dijo...
    parásito dijo...
    Gracias a los comentaristas por sus intervenciones ilusionadas y a Clonclón por su constitución genética
    __________________________


    Buen nick, amigo Parásito. Yo he sido, y en cierto modo sigo siendo, un parásito de blogs ajenos. Ahora que tengo uno propio lo llevo más en secreto, pero sigo pensando que la condición parasitaria es la más alta a la que puede aspirar un nick.


    (Coda: nadie me había elogiado el ADN hasta ahora; gracias por la originalidad).

    2 de agosto de 2007 0:57

    Comentado por: Citando espero al parásito que más quiero el 19/3/2008 a las 00:57

  • El descanso se lleva dentro, como la bulería, que se lleva en el alma, y eso lo dijo Patanegra.

    Comentado por: Citando espero al parásito que más quiero el 19/3/2008 a las 00:53

  • (es muy bello su texto)
    Enea

    Comentado por: Enea el 19/3/2008 a las 00:47

  • Touché, el pecado es una creencia, como lo es el paraíso. Confío que "si haberlo hailo", no tenga internet. Sería un descanso. Saludos

    Comentado por: va-pal-paraiso el 19/3/2008 a las 00:36

  • Valparaíso, Ava Gardner, el ministro de Dios y las maracas en la playa, con los hermanos Silva.

    En la escalera, la Iguana.

    Comentado por: Imserso el 19/3/2008 a las 00:30

  • Y ahora apareció una magnífica carta desde Nueva York.

    Estupendo poder leerla ya.

    Comentado por: Heaven is a place, a place where nothing ever happens... el 19/3/2008 a las 00:24

  • Y Silva se parece al barman de la película Coers (vaya traducciones de títulos de películas, dicho sea del bar "De Paso", que tiene dos puertas: una para entrar y otra para salir, lo cual encuentro fantástico como metáfora del tránsito con secuelas, pues uno -lógicamente- nunca puede salir igual que entra. Dos puertas, sí señor. ¿Tendrá "El Paraíso" dos puertas? Sí: tiene dos puertas, dos espejos colgados, dos mujeres, e incluso horario de mañana y noche. Y las dos puertas dan a calles distintas, por si las moscas o la guardia urbana.)

    Comentado por: Heaven is a place, a place where nothing ever happens... el 19/3/2008 a las 00:21

  • y mejor si el viento se enfurece ( no hay palabra, no se puede decir sopla fuerte) sí... mejor, aún.
    Sí, que levante las olas negras y les ponga puntillas blancas como enaguas sin fiesta"!Q
    sí, no necesito un faro... sí
    estoy en tierra.
    que sople fuerte, muy fuerte, porque me encanta el viento y ori como embravece al mar... uf!
    así, es... y subo el volumen... y oigo a Bach
    Enea
    ( impresionante, así es... esos momentos)
    ( es impresionante, parece que todo va a estallar, y es el momento demayor tranquilidad... uf!m, qué bello, ese momento que parece que la naturaleza del mar y el viento desafía la fuerza de la tierra... ese momento!
    es impresionante, en serio... uf!
    si bajas el volumen, y poco a poco apagas... oyes el mar...
    qué bello
    ya es.

    Comentado por: Enea el 19/3/2008 a las 00:08

  • ...nothing!

    (En el paralelo barcelonés existe el bar PK2..., en serie!)

    Comentado por: Heaven is a place, a place where nothing ever happens... el 19/3/2008 a las 00:04

  • En "El Paraíso", amar a una sola persona es imposible. Tal vez por eso la gente bebe en la barra, mientras silba. (Silva es el barman del turno nocturno)

    Comentado por: Heaven is a place, a place where ever happens... el 18/3/2008 a las 23:59

  • Muy bello, su texto.
    Pecado, es una creencia. Así es.
    muy bello, pues.
    Enea

    Comentado por: Enea el 18/3/2008 a las 23:53

  • siniestro? oh! que pecado no es siniestro, para quien cree en ello. existe un pecado más vulgar....
    me encantó eso...
    ....
    sí, es vulgar ese pecado.
    el paraíso soy Yo. Ercie! Ercie! ( Erice, La Colmena) no!
    no ! nooooo... qué hace esa niña allí, paseando en mi ventan ( para algo tengo asma!!!!!!, asma del mundo y mi ventana!!!!!!!!!)
    qué hace esa niña paseando allí, estoy dirigiendo la orquesta es Bach! calla! oh! Erice, ojos desorbitados, llévatela!!!!!!1
    el paraíso soy yo.
    .....
    este ser nuevo que crece... esa niña! ahhhhhhh! estoy dirigiendo la orquesta!!!!!!!
    ah!
    ah a... ...--.-.ñ, ------ (.)
    .....
    el paraíso soy Yo.
    no es necesario buscarlo, no soy Yo. No soy Yo.
    es ese momento en esa terraza baja, blanca (debo ver la noche)
    es esa terraza, ese momento donde ... ( lo social soy yo, las fiestas, los amigos, la familia, el vecino... el sol ! vete!)
    El paraíso soy Yo, cuando me siento en esa terraza, no.. No soy Yo...
    es esa terraza, en ese momento.... sin viento, Bach, y si hace viento y no me deja escucharle y brama el marrrrrrrrr

    entonces, digo: Yo... Bach! sube! puedes a las olas, braman esta noche, fuerte. Fuerte, no estridente... alrededor , la noche, negra rota como siemrpe por las estrellas... y si brama el viento mejor!
    eso es el paraíso
    Bach ( o...) y esa terraza, blanca, baja para ver el mar, cerca la tierra las baldosas calientes por el sol, los pies descalzos, pero serena... serena... sentada y más fuerte que el mar... Bach...
    y yo

    Ese es el paraíso
    ( m)
    otros, quizás deban comer... no sé... por la noche si estoy allí, ese es el paraíso... mañana ya pensaré ...
    sí... brama, y mejor si el viento brama más fuerte que el mar y le levanta, entonces, subo el volúmen (') no lo oyen, fuera.... sí...

    Comentado por: Enea el 18/3/2008 a las 23:52

  • El asunto es saber hasta donde cada uno está dispuesto a hacer para conseguir su personal Paraíso. Ese "cualquier cosa" encierra todas las posibilidades. Y lo malo es que, a veces, resulta que una vez alcanzado, el paraíso no lo fue tanto.

    Comentado por: Lucía el 18/3/2008 a las 23:37

  • la accion o la omosion con el fin del paraiso es en si vulgar, tanto como amar para no sentirse solo.

    Comentado por: abrome el 18/3/2008 a las 23:31

  • Nada que objetar. Excepto el marketing de la Iglesia.

    Comentado por: catódico (no practicante) el 18/3/2008 a las 21:09

  • Si pecamos para evitar ir al paraíso ¿eso le quita o le aumenta lo siniestro a nuestros actos?

    Comentado por: Julia el 18/3/2008 a las 20:40

  • el pecado se muerde la cola desde el paraíso...

    Comentado por: rolando gabrielli el 18/3/2008 a las 19:51

  • Díganme en qué consiste el Paraíso y si eso ya me voy pensando qué hacer. Mientras, ¿qué más da?

    Comentado por: indolente el 18/3/2008 a las 17:12

  • cua-cua cua-cua guau-guau guau-guau miau miau miau miau tortilla de patatas

    Comentado por: tortilla de patatas el 18/3/2008 a las 17:07

  • ...

    Comentado por: ... el 18/3/2008 a las 17:03

  • o llorar

    Comentado por: o suspirar el 18/3/2008 a las 17:03

  • partimos de presupuestos equivocados

    Comentado por: al menos deberíamos intentar hacernos reír el 18/3/2008 a las 17:02

  • y si no hacer nada -como hacerlo- no tiene ningún objetivo ¿por qué intentar dárselo?

    Comentado por: ¿por qué otorgar un significado a lo insignificante? el 18/3/2008 a las 17:00

  • hacer cualquier cosa ya es en sí pecado

    Comentado por: cuanto mejor estarse quieto el 18/3/2008 a las 16:58

  • decia mi abuela, robar y que te cachen ... aunque en el sentido común era vergüenza, pero para ella, también era vulgar.

    Comentado por: Lili el 18/3/2008 a las 16:44

  • Quizá.

    Hacer cualquier cosa para que otros se vayan al infierno.

    Comentado por: Noa el 18/3/2008 a las 16:40

  • Existe el pecado?

    Comentado por: rolando gabrielli el 18/3/2008 a las 16:05

  • ¿No será llegar al paraíso?

    Comentado por: Ángela González Ruiz el 18/3/2008 a las 14:29

  • Sí. No hacer nada.

    Comentado por: indolente el 18/3/2008 a las 12:32

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Biografía

Jorge Volpi (México, 1968) Es licenciado en Derecho y maestro en Letras Mexicanas por la unam y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca.

 

Es autor de las novelas A pesar del oscuro silencio (Joaquín Mortiz, 1992; Planeta, 2000), Días de ira, en el volumen Tres bosquejos del mal (Siglo XXI, 1994; Muchnik Editores, 2000), La paz de los sepulcros (Aldus, 1995; Seix Barral, 2007), El temperamento melancólico (Nueva Imagen, 1996; Seix Barral, 2004) Sanar tu piel amarga (Nueva Imagen, 1997; Algaida, 2004) y El juego del Apocalipsis (DeBolsillo, 2000) y de los ensayos La imaginación y el poder. Una historia intelectual de 1968 (Editorial Era, 1998) y La guerra y las palabras. Una historia del alzamiento zapatista (Editorial Era en México y Seix Barral en España, 2004).

 

En 1999 obtuvo el Premio Biblioteca Breve por su novela En busca de Klingsor (Seix Barral, 1999), con la cual inició una "Trilogía del siglo xx", y de la cual se han publicado ediciones en veintisiete idiomas y más de treinta países. En 2004 publicó la segunda parte de la trilogía, El fin de la locura (Seix Barral) y en 2006 la última parte, No será la Tierra (Alfaguara).

 

Ha sido profesor en las Universidades de Emory, Cornell y Las Américas de Puebla y ha dado conferencias numerosas instituciones educativas en México, Europa, América Latina y Asia. Fue miembro del Sistema Nacional de Creadores de México y becario de la Fundación John S. Guggenheim. Actualmente es director del Canal 22, televisión cultural del Estado mexicano.

Bibliografía

No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España

Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España

Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España

Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España

La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España

El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España

Desafíos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España

En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España

El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España

Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España

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