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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 16 de mayo de 2008

Blog de Jorge Volpi

El jardín 61. Máscaras

En tu patria la gente nunca dice la verdad. Para Hélène, francesa y aguda como un sable -profesora de letras modernas en Cornell-, ésta es la condición que nos define. Mienten todo el tiempo, sin darse cuenta, por deporte.

Como siempre, Hélène acertaba: somos elusivos, hiperbólicos -fantoches-, protegidos por nuestras máscaras de látex (Paz lo dijo). Edulcoramos nuestras idas: la cortesía como variedad extrema del recelo.

La opinión de Hélène me define. Cínico y feroz en silencio, morigerado y tibio a viva voz.  

[Publicado el 21/2/2008 a las 17:30]

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Comentarios (8)

  • Debió arar en el desierto, con las palabras que le quedaran, repasar una y otra vez el silencio oculto en el mediodía de la voz...

    Comentado por: rolando gabrielli el 25/2/2008 a las 00:57

  • Iskandariyah

    Comentado por: Noa el 24/2/2008 a las 18:58

  • La palabra que nace y crece sola, por el gusto de darse, de colocarla ordenadamente formando un conjunto armonioso, aplicándola como se usan los colores en un cuadro. Palabra barroca que se pierde en los entresijos del adorno, palabra exacta y precisa como un signo de suma entre dos números, tan escueta que no parece misteriosa ni encantadora, aunque la simplicidad también tiene su belleza. Palabra surrealista como el discurso de un autista, palabra-juego, discurso manando de una fuente luminosa. La mentira por el adorno, por la búsqueda de emoción, por la historia que contar, por evitar un sentimiento que nos hace vulnerables. La palabra inexacta como protección, como guarida hasta que el cuerpo aprenda a soportarla. Y la palabra que creemos sincera, tan pura.

    Comentado por: alicedd el 24/2/2008 a las 13:51

  • Mentir no como máscara,sino jardín de la palabra...

    Comentado por: rolando gabrielli el 24/2/2008 a las 05:35

  • Prometo ponerme al corriente. Por lo pronto, a la ventana le faltaron los olores,los olores a madera del interior de la casa, los olores de los años.
    Y estoy de acuerdo con Hélène.

    Comentado por: Araceli Salazar el 24/2/2008 a las 05:27

  • Qué sangre es la más mentirosa? Europea o indígena? o es propio de la condición humana? un acto de entrega al propio demonio, quizás...ese aperitivo que hace antesala a la traición...fugaz...fugaz.... siempre verdadero.

    Comentado por: rolando gabrielli el 24/2/2008 a las 01:22

  • "Klingsor, como el demonio, promete pero no cumple. Jura que entregará amor y verdad, pero es falso: él mismo está hecho de piedra. Es una criatura con el alma deforme. En la cima de su castillo no hace otra cosa que mirarse en un enorme espejo...Es un narcisista que sólo puede amarse a sí mismo, pero que necesita comprobar su amor, como un marido celoso, vigilando su propia imagen. O quizás sea que la imagen del espejo resulta tan falsa como quien se refleja en él....Es una especie de Mefistófeles, el espíritu que niega, un extraño hijo del caos...”
    Estoy leyendo "En busca de Klingsor" (y me está gustando mucho), pero veo muchas semejanzas con lo que escribes aquí, ¿sigues buscando tu propio demonio?

    Comentado por: gloria el 22/2/2008 a las 20:26

  • La palabra felicidad es demasiado ambiciosa, dicha es quizás menos pretenciosa. Schopenhauer sostenía que el arte de la felicidad consistía ante todo en el conocimiento de sí mismo y en el aprovechamiento de la propia personalidad con vistas a conseguir la alegría del ánimo, la salud del cuerpo y tranquilidad del espíritu. La vida -según él- es una lucha continua, en perpetuo dolor, que sólo puede ser aliviado a través del arte y el ascetismo. A mí, la literatura no me ha salvado ni mitigado el sufrimiento. El conocimiento es un viento feroz y su silencio, la piel. Mis lecturas sólo me han servido para reanudar el vínculo con los creadores y sus obras literarias: Cabrera Infante, hace un “collage” con todos los hechos y nombres que terminan por dilatar el presente. Durrell es una especie de Anti-Proust que clama el imposible regreso, el milagro de la madeleine reflejándose inversamente en el perverso milagro del perfume de Justine que, reconocido alejaba para siempre a su amante. Pizarnik me inhibe. La belleza de sus versos son descubrimientos casi milagrosos del lenguaje. Los escritores del postboom escriben para satisfacer las demandas del mercado. Ellos se consideran producto de la cultura light (en estos tiempos donde lo que importa es el "aquí y ahora"), y se entregan a la fácil formula de "escribir para entretener". Así pues, después de haber estado leyendo con el cálculo y la astucia de los grandes -según parece, no han dejado sucesores- es obvio, sentirme perturbada a la hora de escribir. Sin embargo, me digo día trás día, debo ser más racional o intelectual, pero lamentablemente, me he quedado atrapada en las fantasías ocasionales perdiendo de esta forma los grandes hallazgos.

    Comentado por: patricia el 22/2/2008 a las 19:04

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Biografía

Jorge Volpi (México, 1968) Es licenciado en Derecho y maestro en Letras Mexicanas por la unam y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca.

 

Es autor de las novelas A pesar del oscuro silencio (Joaquín Mortiz, 1992; Planeta, 2000), Días de ira, en el volumen Tres bosquejos del mal (Siglo XXI, 1994; Muchnik Editores, 2000), La paz de los sepulcros (Aldus, 1995; Seix Barral, 2007), El temperamento melancólico (Nueva Imagen, 1996; Seix Barral, 2004) Sanar tu piel amarga (Nueva Imagen, 1997; Algaida, 2004) y El juego del Apocalipsis (DeBolsillo, 2000) y de los ensayos La imaginación y el poder. Una historia intelectual de 1968 (Editorial Era, 1998) y La guerra y las palabras. Una historia del alzamiento zapatista (Editorial Era en México y Seix Barral en España, 2004).

 

En 1999 obtuvo el Premio Biblioteca Breve por su novela En busca de Klingsor (Seix Barral, 1999), con la cual inició una "Trilogía del siglo xx", y de la cual se han publicado ediciones en veintisiete idiomas y más de treinta países. En 2004 publicó la segunda parte de la trilogía, El fin de la locura (Seix Barral) y en 2006 la última parte, No será la Tierra (Alfaguara).

 

Ha sido profesor en las Universidades de Emory, Cornell y Las Américas de Puebla y ha dado conferencias numerosas instituciones educativas en México, Europa, América Latina y Asia. Fue miembro del Sistema Nacional de Creadores de México y becario de la Fundación John S. Guggenheim. Actualmente es director del Canal 22, televisión cultural del Estado mexicano.

Bibliografía

No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España

Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España

Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España

Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España

La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España

El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España

Desafíos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España

En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España

El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España

Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España

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