El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
El jardín 47. Ideología
Ana era más radical -valdría decir: estaba más enojada con el mundo- que yo. No había leído a Bakunin o a Kropotkin ni, para el caso, al Toni Negri que yo le descubría en esa época: su anarquismo era autobiográfico. Por definición los políticos le parecían hienas siempre hambrientas (fue ella quien lo dijo) y no dejaba de satirizar su mediocridad o su perfidia.
No soporto que finjan preocuparse por los otros, subrayaba. Habría que ponerlos en fila y caparlos uno a uno.
Hace quince años yo era un tipo sensato y anhelaba la utopía democrática (el imperio de los mediocres, según ella). Odiaba al Partido, por supuesto, pero confiaba en el cambio paulatino. Ana juzgaba mis argumentos infantiles: las bestias que nos gobiernan nunca serán redimidas, los define la avidez y la falta de memoria.
Nuestras disputas ideológicas terminaban en dramas de alcoba. Yo defendía cierta mesura, la necesidad del compromiso, mientras ella insistía en mantenerse lejos del poder y sus insectos. El fraude le dio la razón:
Te lo dije, no soltarán el dinero, antes muertos.
Pero entonces Ana y yo librábamos nuestras últimas batallas.
Desde que abandoné mi patria, desde que la abandoné a ella, he tratado de corregir aquel error. Apropiarme de su ira.
[Publicado el 30/1/2008 a las 12:06]
¡Hombre! yo también estoy tratando con una Ana. Ahora creo que puedo presumir de tener algo en común con Volpi
Comentado por: El Tato el 31/1/2008 a las 15:56
Disculpe,¿cuál fue su error? ¿ser moderado en ese entonces o andar ahora con ira ajena? o ¿es parte del misterio?
Comentado por: Nora Diaz el 31/1/2008 a las 06:25
Comentado por: rolando gabrielli el 31/1/2008 a las 03:11
ando otra vez por aquí. vuelvo.
...congelador de lo justo quería decir supongo ahora más tarde memoria de las injusticias.
cada día es más ridículo hablar de memoria de las injusticias. ¿cuántos gigabites hay que tener, visto el día a día? ¿se puede hablar de memoria "histórica"? ¿tortura a lo memorioso?
no hay partícula que se zafie de "su realidad, la suya de ellos" (ellos, sí, como cuando no se veía bien la tv, y se decía que el problema era "de ellos"). no es posible olvidar según qué cosas: hay un ejército global que cada día se empeña en recordártelas.
en cambio las algas en la orilla de esa playa otoñal que sólo vi yo o que me pareció sólo ver a mí, esas sin ejército, evidentemente reales sin avales, a esas me acojo.
¿sabes cuántos somos? muchos. pero cada uno lo vive solo hasta que se muere...
pero se puede vivir con los otros sin vivir en los otros. recito la lección, es cierto. también hay lecciones y lecciones.
escribir hasta encontrar el punto de inflexión, en eso pienso últimamente. cuando sabes que tenías que parar y sigues y ya no vale nada. hay que seguir y que nada valga nada: entonces tal vez valga algo el intento.
puras palabras. siempre por delante. inalcanzables. uno se empeña en adelantarlas pero ellas son más de uno mismo o de lo que uno mismo trata de vencer.
palabras de nadie. ¿existiran?
me temo que las ajenas juegan siempre con ventaja.
me ha salido largo y ni siquiera sé de qué trato.
un saludo y mañana... (qué palabra, mañana)
Comentado por: F el 31/1/2008 a las 01:08
la ira apropiada por una persona inofensiva debe ser el hazmereír de los hazmereíres.
hazme reír y llorar tú, mundo de verdad sin realidad.
del otro desisto de insistir. además toda ira es poca. demasiadas mediaciones y pactos (siempre renuncias, amputaciones, rebajas, de la misma parte, la única sensible)
lo llaman adaptarse, moverse como pez en el agua para cambiar las cosas desde dentro, etc. etc. etc. capacidad de influir.
capacidad de influir? se la regalo toda a los tiburones, y creo que la ira también. la ira no sirve de nada, es como un congelador de lo justo. tener permanentemente congelado lo justo ¿para qué?
el otro día se hablaba de la gloria por ahí. la gloria, se decía, ¿si estoy muerto de qué me sirve? He estado pensando en ello: es impagable poder tener amigos de otros siglos, sin duda. pero comparado con tres bombas bien lanzadas... ¿qué se puede comparar con eso? tres bombas bien lanzadas y no escribiremos ni aquí ni en ningún sitio. escribiran las bombas. esa escritura será sincera y sin autor. escritura social, democrática, terráquea.
apropiarme de su ira.
la ira deja un extraño regusto a realidad más irada que el irado.
y no sé más que esto.
El sagrado instinto de no tener teorías: Pessoa (me gustó esta cita ajena, apropiarme de aforismos tranquilos...)
por otra parte... :) está todo lo otro, i n f i n i t o
Comentado por: F el 30/1/2008 a las 23:22
Comentado por: J. P. Castel el 30/1/2008 a las 22:33
Jorge Volpi (México, 1968) Es licenciado en Derecho y maestro en Letras Mexicanas por la unam y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca.
Es autor de las novelas A pesar del oscuro silencio (Joaquín Mortiz, 1992; Planeta, 2000), Días de ira, en el volumen Tres bosquejos del mal (Siglo XXI, 1994; Muchnik Editores, 2000), La paz de los sepulcros (Aldus, 1995; Seix Barral, 2007), El temperamento melancólico (Nueva Imagen, 1996; Seix Barral, 2004) Sanar tu piel amarga (Nueva Imagen, 1997; Algaida, 2004) y El juego del Apocalipsis (DeBolsillo, 2000) y de los ensayos La imaginación y el poder. Una historia intelectual de 1968 (Editorial Era, 1998) y La guerra y las palabras. Una historia del alzamiento zapatista (Editorial Era en México y Seix Barral en España, 2004).
En 1999 obtuvo el Premio Biblioteca Breve por su novela En busca de Klingsor (Seix Barral, 1999), con la cual inició una "Trilogía del siglo xx", y de la cual se han publicado ediciones en veintisiete idiomas y más de treinta países. En 2004 publicó la segunda parte de la trilogía, El fin de la locura (Seix Barral) y en 2006 la última parte, No será la Tierra (Alfaguara).
Ha sido profesor en las Universidades de Emory, Cornell y Las Américas de Puebla y ha dado conferencias numerosas instituciones educativas en México, Europa, América Latina y Asia. Fue miembro del Sistema Nacional de Creadores de México y becario de la Fundación John S. Guggenheim. Actualmente es director del Canal 22, televisión cultural del Estado mexicano.
No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España
Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España
Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España
Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España
La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España
El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España
Desafíos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España
En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España
El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España
Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España
14/5/2008 19:27
Estimado: mira, lo que es la...
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14/5/2008 16:19
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13/5/2008 00:16
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IS THERE ANYBODY OUT THERE?????...
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