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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 17 de mayo de 2008

Blog de Jorge Volpi

El jardín 39. Consolarla

Era medianoche y me disponía a dormir en casa. Había asistido a otra pueril asamblea de intelectuales que no hacían sino relamerse las heridas: ninguno tenía agallas para desafiar al sistema y sus lisonjas.

Me recosté y, como siempre en aquellos meses, abrí mi breviario de Pessoa: "Siento la náusea de la humanidad vulgar que es, además, la única que hay. Y me obstino, a veces, en profundizar esa náusea, como se puede provocar un vómito para aliviarse del deseo de vomitar." Me ardía la espalda. Paladeaba la acidez de mi saliva.

Sonó el teléfono pero cuando descolgué no había más que un repiqueteo. Me vino Ana a la cabeza y volví a Pessoa. No logré concentrarme. Marqué el número de Ana cada cinco minutos. Nada.

Tomé el coche y me precipité hacia su casa. Reconocía la insensatez de aquel presentimiento, pero temía por ella: esa mañana se había peleado a gritos con la editora de su revista (jamás toleró las órdenes de nadie).

Corrí por las escaleras e irrumpí en el departamento oscuro y sin matices. Ana me recibió sobresaltada: una camiseta amarilla y el contorno de sus piernas.

¿Estás bien?

Por supuesto, me contestó incómoda. Volví a mi casa, abatido. Qué necia voluntad de consolarla.

[Publicado el 18/1/2008 a las 19:27]

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Comentarios (5)

  • Espero que el narrador encuentre la respuesta a su testarudez. Bueno, mientras encuentra la respuesta me gustaría leer cómo sucede ese proceso.

    Comentado por: Araceli Salazar el 19/1/2008 a las 22:44

  • El espacio desconsolado de los dioses...

    Comentado por: rolando gabrielli el 19/1/2008 a las 04:31

  • anoche, soñé. cuando ya andaba por la calle, cerca de casa, estaba la tienda que compro algunas veces. el camión de congelados abierto. retiraban los productos o llegaban. no sé. estaba abierto. tenía tanto sueño. tanto... y con ese frío intenso que da la fiebre. Apretaba los ojos, fuerte,muy fuerte para abrir los párpados y los ojos, para poder abrirlos y ver esa tela, esa tela...cuando tienes fiebre solo ves una tela. al fondo del camión y abrigada por el hielo, la muerte en la nieve es tan bella!,es un sueño. lo último que recuerdo, no es tu voz, es el ruído de la puerta, y el brusco encajar de la manivela.
    A la mañana siguiente, gritaban , voces y más voces: Todo esta descongelado!
    El conductor buscaba los papeles del coche, el seguro y solo decía... como cada noche recojo los congelados y cierro la puerta.
    Bajé empapada, me miró la gente, y hasta el conductor que dijo: ¿estabas dentro?
    Estaba haciendo la revisión,soy del seguro. mañana te llamarán Seguros Antártida.com. Sonrío.

    ( es(la fiebre)
    miré dentro, sí. Sí, allí estaban las cajas de congelados deshechas, es la fiebre...m
    deshechas.
    es la fiebre, pensé.

    Comentado por: Enea el 18/1/2008 a las 23:27

  • ¿Estás bien?

    Por supuesto, me contestó incómodo.
    Sí, estoy bien, me visita todas las noches es como un ajuar sin don,recuerdas. recuerdas tu me dijiste que el ajuar eran los otros, lo traían envuelto en unamanta. Dije que no hacía frió, y que esperaba una carta. cuando al fin me llegó, dije que iría a verle, que quería conocerle. fue entonces cuando Pessoa dijo... no sé... fue y aún recuerda la respuesta
    ( cuando Pesssoa escribió a un ...a una persona para conocerla, esa persona le dijo que sí... entonces pessoa cogió su candela de luz y se dirigió hasta la mesa... la angustia... la angustia... la angustia.... Pessoa nunca fue feliz y aborreció ese encuentro)
    Volví a mi casa, batí varias frutas para un zumo que no , entretuve el tiempo, lo tiré a la basura y es en ese isntante rojo granate de luz... donde vi la chimenea ... pondré unos leños, la luz de la noche era como siempre, dos árboles , el camino abierto, por eso abrí la verja.
    al verme recordé, no debes ... la ventana del baño estaba abierta, me acostumbre a rasurar las mandibulas de noche, sin espuma, con la hoja que corta el pelo de los que quieren ser calvos. me rasuré las mandíbulas y pensé en mi ansiedad
    No debería ir a verla, cuando mi pecho , cuando mi pecho. Hoy fui a la Biblioteca, me dijo el dueño, el señor del mostrdor que el libro estaba prestado... corrí corrí hasta su casa. Allí estaba Ana.

    Comentado por: Ana el 18/1/2008 a las 23:09

  • Va una de Pessoa para tu narrador que no entiende su ánimo de consolar:

    "O coração, se pudesse pensar, pararia".


    -Bernardo Soares
    (Fernando Pessoa)

    Livro do desassossego

    Comentado por: Noa el 18/1/2008 a las 21:53

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Biografía

Jorge Volpi (México, 1968) Es licenciado en Derecho y maestro en Letras Mexicanas por la unam y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca.

 

Es autor de las novelas A pesar del oscuro silencio (Joaquín Mortiz, 1992; Planeta, 2000), Días de ira, en el volumen Tres bosquejos del mal (Siglo XXI, 1994; Muchnik Editores, 2000), La paz de los sepulcros (Aldus, 1995; Seix Barral, 2007), El temperamento melancólico (Nueva Imagen, 1996; Seix Barral, 2004) Sanar tu piel amarga (Nueva Imagen, 1997; Algaida, 2004) y El juego del Apocalipsis (DeBolsillo, 2000) y de los ensayos La imaginación y el poder. Una historia intelectual de 1968 (Editorial Era, 1998) y La guerra y las palabras. Una historia del alzamiento zapatista (Editorial Era en México y Seix Barral en España, 2004).

 

En 1999 obtuvo el Premio Biblioteca Breve por su novela En busca de Klingsor (Seix Barral, 1999), con la cual inició una "Trilogía del siglo xx", y de la cual se han publicado ediciones en veintisiete idiomas y más de treinta países. En 2004 publicó la segunda parte de la trilogía, El fin de la locura (Seix Barral) y en 2006 la última parte, No será la Tierra (Alfaguara).

 

Ha sido profesor en las Universidades de Emory, Cornell y Las Américas de Puebla y ha dado conferencias numerosas instituciones educativas en México, Europa, América Latina y Asia. Fue miembro del Sistema Nacional de Creadores de México y becario de la Fundación John S. Guggenheim. Actualmente es director del Canal 22, televisión cultural del Estado mexicano.

Bibliografía

No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España

Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España

Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España

Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España

La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España

El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España

Desafíos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España

En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España

El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España

Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España

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