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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 17 de mayo de 2008

Blog de Jorge Volpi

El jardín 12. Dolor propio

Coincido: acaso la única forma de comprender, o más bien de acercarse, al dolor ajeno es a través del dolor propio. O, al menos, de la memoria del dolor propio (que es una forma de la imaginación).

Contaré, pues, mi historia.

La historia de mi dolor.

La historia del dolor que yo he compartido, o provocado.

No será sólo, pues, sólo la historia del dolor de Laila, o de lo que el dolor de Laila me provoca, sino la historia de mi dolor y el dolor de mis prójimos.

Pero, insisto, estas páginas no pretenden conformar un diario, ni siquiera un diario literario (en este caso electrónico), sino una novela.

-¿Y eso por qué?

-Porque, como he insinuado antes, la memoria de uno mismo siempre tiene algo de ficción. Y porque la imaginación literaria, aquella que permite no sólo retratar los hechos sino interpretarlos -y, a partir de allí, recrearlos-, ofrece una forma de investigar la realidad que considero más poderosa que la simple transposición de lo vivido.

-¿No será una trampa para ocultar aquello que te perturba, para alterar los recuerdos y acoplarlos a tu voluntad?

-El relato de uno mismo siempre tiene algo de máscara. La sinceridad absoluta es imposible. Pero una novela, una novela sobre uno mismo, debe rastrear en el fondo, acercarse al abismo. De otro modo sería inútil. Y, peor aún, inmoral (estéticamente inmoral).

-Repito: ¿usar la ficción para investigarte a ti mismo no será otra manera de querer manipularlo todo, de ordenar tu relato?

-Sin duda. Pero siempre hacemos eso. El relato del paciente en psicoanálisis (o en el confesionario) también es producto de una construcción imaginaria. Escribir una novela sobre uno mismo, en cambio, permite explorar intencionadamente no sólo lo que ya sé de mí, lo que intuyo de mí, sino lo que desconozco. Al modificar unos cuantos factores, al introducir elementos imaginarios, al alterar ciertas conductas, pretendo develar lados de mí mismo que jamás me atrevería a confesar de otra manera. 

[Publicado el 03/12/2007 a las 11:32]

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Comentarios (3)

  • Nunca intentaste escribir tu diario con la falsa línea que te lleva a un receptor al que querías manipular? O con la idea de que en el futuro quieres tener otra versión de tu propia vida, y a propósito escribiste desde el principio otra historia? Parece que estamos haciendo eso constantemente. Ustedes tienen un control perverso sobre los lectores, porque nos entregan esa otra cara de la historia. ¡Cómo me gustaría saber la verdadera historia!

    Comentado por: Araceli Salazar el 14/12/2007 a las 04:07

  • Enunciar el dolor de otros es sencillo, el propio es reconocernos vulnerables, es indagar en los cuartos que preferimos cerrar y abandonar en el inconsciente. Narrar el dolor para descubrir los otros yo que enterramos vivos para no sentir más, es creer en nuestros misterios, en nuestra posibilidad.

    Comentado por: Julia el 06/12/2007 a las 17:31

  • No hay como el dolor propio y la literatura para exorcizarlo o abandonarse a él como una tabla en pleno naufragio...
    Ya no sé si el orden está pre-escrito o proscrito...Yo no estoy escribiendo esa novela...

    Comentado por: rolando gabrielli el 03/12/2007 a las 14:51

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Biografía

Jorge Volpi (México, 1968) Es licenciado en Derecho y maestro en Letras Mexicanas por la unam y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca.

 

Es autor de las novelas A pesar del oscuro silencio (Joaquín Mortiz, 1992; Planeta, 2000), Días de ira, en el volumen Tres bosquejos del mal (Siglo XXI, 1994; Muchnik Editores, 2000), La paz de los sepulcros (Aldus, 1995; Seix Barral, 2007), El temperamento melancólico (Nueva Imagen, 1996; Seix Barral, 2004) Sanar tu piel amarga (Nueva Imagen, 1997; Algaida, 2004) y El juego del Apocalipsis (DeBolsillo, 2000) y de los ensayos La imaginación y el poder. Una historia intelectual de 1968 (Editorial Era, 1998) y La guerra y las palabras. Una historia del alzamiento zapatista (Editorial Era en México y Seix Barral en España, 2004).

 

En 1999 obtuvo el Premio Biblioteca Breve por su novela En busca de Klingsor (Seix Barral, 1999), con la cual inició una "Trilogía del siglo xx", y de la cual se han publicado ediciones en veintisiete idiomas y más de treinta países. En 2004 publicó la segunda parte de la trilogía, El fin de la locura (Seix Barral) y en 2006 la última parte, No será la Tierra (Alfaguara).

 

Ha sido profesor en las Universidades de Emory, Cornell y Las Américas de Puebla y ha dado conferencias numerosas instituciones educativas en México, Europa, América Latina y Asia. Fue miembro del Sistema Nacional de Creadores de México y becario de la Fundación John S. Guggenheim. Actualmente es director del Canal 22, televisión cultural del Estado mexicano.

Bibliografía

No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España

Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España

Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España

Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España

La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España

El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España

Desafíos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España

En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España

El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España

Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España

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