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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 23 de agosto de 2019

 Blog de Jorge Volpi

Rabiosos

Decepcionados. Desencantados. Molestos. Enfadados. Enojados. Indignados. Coléricos. Furiosos. Rabiosos. Así se sienten millones de ciudadanos en todo el mundo. ¿Qué los mantiene así? El "estado de cosas" en sus países. La inmovilidad y el desasosiego frente a sus respectivos sistemas de gobierno. Y, en especial, la desconfianza hacia sus líderes, sin importar el partido al que pertenezcan o la ideología que los anime. Un desdén hacia la "clase política" en su conjunto: ese sector del gobierno que en el mejor de los casos perciben indiferente frente a sus problemas y, en el peor, centrado en su ambición y su avaricia. Ese grupo en el poder que exhibe sus desplantes y su corrupción impunemente.

            Un fantasma recorre el planeta: el de la rabia hacia los políticos profesionales. Poco tienen que ver las historias de cada nación y mucho una actitud asumida por todos los hombres y mujeres de poder: su desapego hacia cualquier ideal, un pragmatismo a toda prueba y sobre todo una escandalosa falta de empatía hacia quienes los han elegido. En medio del capitalismo neoliberal que continúa animándonos a ver sólo por nosotros mismos, nuestros políticos no parecen preocuparse por otra cosa que sus privilegios -y los de los magnates que los financian-, medrar para seguir escalando la pirámide y enriquecerse en el proceso. El "fin de las ideologías" acarreó en ellos la ideología de despreciar a la mayoría y mantener el statu quo.

            ¿Cómo no concordar con esos ciudadanos rabiosos que no ven en su clase política sino un estamento burocrático obsesionado con verse el ombligo o, peor aún, en utilizar sus puestos públicos -y los ingentes recursos derivados de nuestros impuestos- para sus propios intereses? ¿Cómo no comulgar con el asco que provocan sus maniobras ocultas, sus cuentas en el extranjero, sus discursos vacuos o melifluos, sus voces cansinas, desprovistas de toda ilusión, sus coches y choferes y comilonas y viajes al extranjero, sus dietas y bonos millonarios? ¿Cómo no pensar que no sirven de nada, que sus altísimos sueldos son un insulto tanto para la clase media como para los pobres, que es necesario echarlos de sus puestos?

            Ocurre en Estados Unidos y en España; en Francia y en México; en Italia y en los países nórdicos; en Alemania y en Japón; en Taiwán y en Argentina; en Chile y en Sudáfrica. Se trata de un fenómeno auténticamente global. En cada sitio hay razones precisas para la furia -la inmovilidad social en los países avanzados; la crisis y el desmantelamiento de los servicios sociales en el sur de Europa; la corrupción en la península ibérica y en nuestro país-, pero la razón principal puede resumirse en una sola palabra: la inequidad. Desde el desmantelamiento del socialismo real, ésta no ha hecho sino acentuarse por doquier. El alud de políticas neoliberales impuestas de arriba para abajo desmanteló las sociedades más justas jamás creadas en la historia -los estados de bienestar de Europa Occidental y Norteamérica- y radicalizó la apabullante desigualdad que siempre caracterizó al Tercer Mundo. ¿El resultado? Una clase media desesperanzada y alicaída. Un aumento de los niveles de pobreza. Y la sensación de que unos pocos, muy pocos, siempre en la parte más alta de la sociedad, son quienes ganan.

La convicción de que a los políticos ya no les importa otra cosa que sí mismos ha generado, desde entonces, distintas respuestas. En algunos países, movimientos de izquierda radical opuestos a la "dictadura de Wall Street"; en otros, frentes de ultraderecha que buscan culpar de todos los males no sólo a sus políticos, sino a los inmigrantes; y, por supuesto, un sinfín de figuras antisistema -o que se fingen antisistema- dispuestas a aprovecharse de la confusión y el desencanto.

            Por más que todas estas figuras se opongan al statu quo, no debemos confundirlas. No es lo mismo Podemos que Trump ni Marine Le Pen que López Obrador ni los partidos de ultraderecha de Europa del Este que el movimiento Cinque Stelle en Italia. Justo por ello, tendríamos que estar más atentos para vigilar a esos "candidatos ciudadanos" e impedir que este marbete se convierta en una máscara que oculta posiciones mucho más oscuras y funestas que la mera oposición al sistema. Nada más preocupante, pues, que el ascenso de Trump y Marine Le Pen (o Ted Cruz): detrás de su indignación y su rabia no se esconde nada más cierto populismo -otra etiqueta que ya nada significa-, sino un fascismo en ciernes. Tendríamos que llamarlo así y combatirlo de frente.

 

Twitter: @jvolpi

[Publicado el 25/3/2016 a las 16:34]

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Biografía

(México, 1968). Es autor de las novelas La paz de los sepulcros, El temperamento melancólico y En busca de Klingsor (premios Biblioteca Breve y Deux Océans-Grinzane Cavour). Con ella inició una "Trilogía del siglo XX", cuya segunda parte es El fin de la locura y la tercera No será la Tierra. También ha escrito las novelas cortas reunidas en el volumen Días de ira, así como Sanar tu piel amarga, El jardín devastado y Oscuro bosque oscuro. Es autor de los ensayos La imaginación y el poder, La guerra y las palabras, Mentiras contagiosas (Premio Mazatán al mejor libro del año 2008), El insomnio de Bolívar (Premio Debate-Casa de América 2009) y Leer la mente. En 2009 obtuvo el Premio José Donoso de Chile por el conjunto de su obra. Ha sido profesor en las universidades de Emory, Cornell, Las Américas de  Puebla, Pau, Católica de Chile, Nacional Autónoma de México y Princeton. Ha sido becario de la Fundación Guggenheim y miembro del Sistema Nacional de Creadores de México. Ha sido condecorado como Caballero de la Orden de Artes y Letras de Francia y con la Orden de Isabel la Católica de España. Fue director de Canal 22 entre 2007 y 2011. Es colaborador de los periódicos Reforma y El País. Sus libros han sido traducidos a veinticinco idiomas. En 2012 recibió el premio Planeta-Casa de América por su novela La tejedora de sombras. En 2014, publica su novela Memorial del engaño en América Latina y España y, para el año 2015, estará publicada en Brasil, Portugal, Italia y Francia. Actualmente es director general del Festival Internacional Cervantino. 
 

Bibliografía

Memorial del engaño (2014). Ediciones Alfaguara, España

Leer la mente (2011). Ediciones Alfaguara, España

No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España

Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España

Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España

Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España

La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España

El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España

Desafíos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España

En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España

El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España

Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España

 

 

 

 

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