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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 16 de junio de 2019

 Blog de Jorge Volpi

Lluvia negra

1

Más de seis décadas después, a fuerza de una repetición tan inclemente como vana, la imagen se ha vuelto casi anodina: la sublime belleza del horror. La columna de humo incandescente elevándose hacia el cielo. El paraguas espumoso y criminal. El ángel de la muerte. El hongo de fuego.

            Habría que imaginar, en cambio, el primer día. Ese día. Hiroshima, 6 de agosto de 1945. Los primeros ojos que admiraron el estallido. Los primeros ojos que quedaron ciegos. El primer rostro calcinado. El primer cuerpo desollado.

            Y el primer sobreviviente.

 

2

¿Para qué sirve una novela? Hay una respuesta que incomoda a escritores y críticos por igual, pero que no por ello es menos verdadera: para vivir las vidas que no tenemos. Para observar aquello que no podríamos observar de otra manera. Para romper el severo aislamiento que nos separa de los otros. Para sentir, por un instante, como sienten los otros. Para, por un instante, ser otros.

            Para observar por primera vez, sin calcinarnos, el estallido de la bomba.

 

3

No queda más remedio: la bomba se ha convertido en la mejor metáfora del siglo xx. En su condensado o su resumen. El viejo pacto de Fausto con el diablo: se ha dicho una y otra vez hasta el cansancio. La ciencia al servicio del poder y sus fantasmas. Habernos convertido en la única especie capaz de extinguirse por propia voluntad.

            Pero, al convertirse en símbolo, en emblema, la bomba casi ha borrado lo que fue: las muertes puntuales de miles de inocentes. Las heridas ciertas, dolorosas, inocultables, de cientos de miles de víctimas. Vidas destruidas. Vidas al garete.

            Aborrecemos la bomba pero procuramos ocultar sus efectos. Nadie quiere acordarse ya de los cadáveres. Menos aún de los supervivientes. De esos que vivieron para contarlo pero de los que por fortuna, a más de seis décadas de distancia, quedan ya muy pocos. Porque ellos son el último testimonio de lo que somos, en realidad, los humanos.

 

4

Durante la segunda guerra mundial, Masuji Ibuse (1898-1993) trabajaba en el departamento de propaganda del Ministerio de Guerra japonés. Ni más ni menos. Podemos imaginarlo redactando informes -reconozcámoslo: mentiras; reconozcámoslo: ficciones de novelista- y transmitiéndolos a sus superiores, y luego a sus compatriotas, para levantar sus ánimos mientras se prolonga el conflicto. Y entonces, un día, recibe una noticia imposible de maquillar. Una noticia que, todos lo saben, precipitará la rendición del Emperador. Una noticia que, quizás él lo adivina, cambiará no sólo el destino del Japón, sino el del planeta.

            ¿Cuánto habrá tardado Masuji Ibuse en comprender que algún día tendría que narrar aquello? Su empresa literaria es el reverso exacto de sus labores durante la guerra: despojar una noticia de eufemismos, arrancarle toda floritura y toda retórica, despojarla de ideología. Reducirla a lo único que, en realidad, importa. Las vidas de unos cuantos personajes. No: la vida de unas cuantas personas. Una familia. Una familia que sobrevive a la bomba y a la lluvia negra. Una familia que, al sobrevivir, no sobrevive ni a la bomba ni a la lluvia negra.

            Y entonces Masuji Ibuse escribe, transcribe: Lluvia negra (Koroi Ame). Y se vuelve célebre. Pero eso no importa. Sólo importan las personas que la habitan.

 

5

"Yo soy la muerte", se fustigó con cierta dosis de histrionismo J. Robert Oppenheimer al enterarse de la explosión de Hiroshima.

            Frente a esta frase grandilocuente -y al arrepentimiento del científico que por un momento prefirió la ciencia a la justicia- quedan los personajes, no, las personas de Lluvia negra. Shigematsu Shizuma y su sobrina Yasuko son el reverso de Oppenheimer.

            Son la vida.

 

6

Lluvia negra posee el estilo de la tierra devastada. Tan árida como la ciudad luego del ataque. Una novela en ruinas.

 

7

La novela, como toda gran novela, da voz a los sin voz. Y, mejor que eso, nos permite creer o quizás sentir que esa voz es también la nuestra.

            Masuji Ibuse apenas se atreve a comparecer en sus páginas. El novelista enhebra con discreción oriental los diarios de sus personajes. Insisto: de esas personas, de los sobrevivientes. Cada uno cuenta, en un estilo igualmente adusto, despojado, lo que ocurrió ese día. Y, aún más importante -y mucho menos recordado- lo que ocurrió en los días siguientes.

            La Historia resguarda la memoria de ciertos hechos. La Novela, su contraparte, su rival, su enemiga, resguarda la memoria de ciertos individuos. Eso hace Masuji Ibuse. Y por eso Lluvia negra sobrevive.

 

8

Una escena secundaria concentra la visión japonesa del desastre: estalla la bomba, un regimiento de jóvenes soldados recibe quemaduras indescriptibles, su jefe les ordena suicidarse. Según la leyenda, sólo uno incumple la orden.

            Es quien lo cuenta.

            Como Masuji Ibuse.

 

9

Más que una novela sobre la bomba, Lluvia negra es un libro sobre la "enfermedad de la radiación". No caben aquí comentarios geopolíticos, discursos sobre la humanidad y sus chacales, reflexiones sobre el fin de la historia o el fin del mundo.

            Lluvia negra responde a una sola pregunta: ¿qué ocurrió con quienes contemplaron el estallido y luego tuvieron que seguir con sus vidas?

            En otras palabras: qué significó sobrevivir.

 

10

En su diario Yasuko, la hija casadera de Shigmatsu, escribe sobre en su entrada del 6 de agosto de 1945: "A las 4:30, el señor Nojima vino con su camión a recoger nuestras pertenencias para llevarlas al campo. En Furue hubo un gran fogonazo seguido de una explosión. Un humo negro se elevó por encima de la ciudad de Hiroshima como una erupción volcánica. En el camino de vuelta, fuimos por Miyazu, y desde allí en barco hasta el puente de Miyuki. La Tía Shigeko estaba ilesa, pero el Tío Shigematsu tenía heridas en la cara. No se había visto jamás un desastre así, pero es imposible hacerse una idea aproximada. La casa está inclinada unos 15 grados, así que este diario lo estoy escribiendo a la entrada del refugio antiaéreo".

            La descripción es seca, sin apenas dramatismo. Allí está, justamente, lo terrible.

 

11

Lluvia negra, lo he dicho, no es una novela sobre la bomba. Es una novela sobre un padre que quiere casar a su sobrina. Shigematsu Shizuma tiene el deber de casar a su sobrina Yazuko. Y, para ello, debe convencer a su posible marido de que ella no ha contraído la "enfermedad de la radiación". Convencer al otro de que no ha ocurrido nada. De que la lluvia negra que cayó sobre su piel y su cabello no la ha afectado. Como un propagandista de guerra, Shigematsu maquilla la realidad. No quiere que Yazuko se quede sola. No quiere el oprobio para Yazuko. Pero su empresa es, como para los propagandistas japoneses, imposible. La "enfermedad de la radiación" está allí. De hecho, es lo único que existe.

 

12

Yazuko es la víctima perfecta. Joven, tímida, quizás no muy agraciada. Más que casarse, ella sólo quisiera hacer feliz al Tío Shigematsu. Pero no lo consigue. Porque la vida cotidiana no sigue después de la bomba. Porque la bomba no ha cambiado el destino de Japón o de la humanidad: ha destrozado su vida. Y la vida de los suyos. Pese a las bienintencionadas mentiras de su Tío, Yazuko enferma. No puede ser de otra manera. 

[Publicado el 06/8/2015 a las 17:25]

[Etiquetas: Hiroshima; Bomba atómica]

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Comentarios (9)

  • Para mi es muy interesante conocer más sobre escritores mexicanos, son capaces de analizar y hacer una comparación entre el cine y la política del mundo. Ya que sirve para examinar el comportamiento humano para mejorar su pensamiento.

    Comentado por: Margarita Zeferino Villegas el 22/1/2016 a las 05:11

  • hola¡ soy Adrián Hernández Martínez.
    es un tema muy trascendental y de puntos de opinión encontrados, debido a los acontecimientos que se suscitaron en la segunda guerra mundial; mas sin embargo nos podemos dar cuenta de lo mucho que ha avanzado el ser humano, tanto científicamente como tecnológicamente; y esta ocasión sirvió para darle paso a una pagina mas en la historia y pauta a una descabellada y veraz novela, ""lluvia negra"".

    Comentado por: Adrian Hernandez el 04/12/2015 a las 20:27

  • No puedo decir que me parece fascinante el tema de la novela porque la bomba atómica es una cosa que me tiene muy impactada y desde el momento en que conocí el hecho mientras estudiaba la educación secundaria, siempre me pregunto como es que el pueblo japonés se repuso y ha logrado tanto avance, tal vez es porque no se han quedado estancados en su dolor y me apena decirlo pero si me interesa saber más del tema y cada vez que puedo, a pesar de lo mal que me hace sentir leo sobre el tema.

    Comentado por: Lorena Ivonne Pérez Ramírez el 04/12/2015 a las 08:12

  • Pues este blog es bueno por que es interesante lo que paso en la segunda guerra mundial, su forma de expresarse es buena,como es que el ser humano a llegado hacer cosas increíbles como esa bomba.

    Comentado por: Jesús Omar Sanchez Leyva el 09/8/2015 a las 22:58

  • este tema es interesante ya que habla sobre la segunda guerra mundial un acontecimiento importante en la historia

    Comentado por: jose juan vallarde chavez el 09/8/2015 a las 22:32

  • hola a mi punto de vista es muy interesante su blog en la forma de como esta redactado su uso de palabras son muy especiales y esta demasiado interesante al saber como es cada cultura hasta luego

    Comentado por: jovita panacardo martinez el 08/8/2015 a las 06:28

  • Hola,soy jose algredo vazques mora
    ami punto de vista cada cultura es importante pues son nuestros antepasados nuestra historia y es interesante el poder saber como es que con el paso de los años se fue desarrollando el ser humano asta llegar el hombre de la actualidad

    Comentado por: Jose alfredo vazquez mora el 08/8/2015 a las 01:36

  • esta muy bonito el blog esa fue la que masme gusto espero y se den tiempo para leerlo todo

    Comentado por: jeovana guadalupe duarte ramirez el 07/8/2015 a las 00:52

  • http://www.elboomeran.com/ El blog que visite es uno de los que me llamo la atension por sus frases que contenia .....ya que eran frases con cierta realidad de lo que pasa en el mundo y les da un modo de expresión sofisticada .. creo que es una forma de expresión muy especial...

    Comentado por: Fernando Martinez el 06/8/2015 a las 21:43

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Biografía

(México, 1968). Es autor de las novelas La paz de los sepulcros, El temperamento melancólico y En busca de Klingsor (premios Biblioteca Breve y Deux Océans-Grinzane Cavour). Con ella inició una "Trilogía del siglo XX", cuya segunda parte es El fin de la locura y la tercera No será la Tierra. También ha escrito las novelas cortas reunidas en el volumen Días de ira, así como Sanar tu piel amarga, El jardín devastado y Oscuro bosque oscuro. Es autor de los ensayos La imaginación y el poder, La guerra y las palabras, Mentiras contagiosas (Premio Mazatán al mejor libro del año 2008), El insomnio de Bolívar (Premio Debate-Casa de América 2009) y Leer la mente. En 2009 obtuvo el Premio José Donoso de Chile por el conjunto de su obra. Ha sido profesor en las universidades de Emory, Cornell, Las Américas de  Puebla, Pau, Católica de Chile, Nacional Autónoma de México y Princeton. Ha sido becario de la Fundación Guggenheim y miembro del Sistema Nacional de Creadores de México. Ha sido condecorado como Caballero de la Orden de Artes y Letras de Francia y con la Orden de Isabel la Católica de España. Fue director de Canal 22 entre 2007 y 2011. Es colaborador de los periódicos Reforma y El País. Sus libros han sido traducidos a veinticinco idiomas. En 2012 recibió el premio Planeta-Casa de América por su novela La tejedora de sombras. En 2014, publica su novela Memorial del engaño en América Latina y España y, para el año 2015, estará publicada en Brasil, Portugal, Italia y Francia. Actualmente es director general del Festival Internacional Cervantino. 
 

Bibliografía

Memorial del engaño (2014). Ediciones Alfaguara, España

Leer la mente (2011). Ediciones Alfaguara, España

No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España

Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España

Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España

Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España

La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España

El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España

Desafíos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España

En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España

El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España

Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España

 

 

 

 

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