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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 15 de octubre de 2019

 Blog de Jorge Volpi

Palabras inaugurales del Festival Internacional Cervantino

Me corresponde el honor de darles la bienvenida al cuadragésimo segundo Festival Internacional Cervantino, el festival de música y artes escénicas más importante de América Latina y uno de los más diversos y relevantes del planeta. En otras palabras: a esta celebración que, gracias al empeño continuado de quienes lo han hecho posible, los gobiernos federal y del Estado, la alcaldía de Guanajuato, la Universidad de Guanajuato y, de manera especial, los propios habitantes de ésta, la ciudad más hermosa del mundo, se ha convertido en uno de los mayores orgullos de nuestro país y una cita obligada para los grandes artistas de nuestro tiempo.

            En Euforia, de la escritora norteamericana Lily King, un fascinante triángulo amoroso situado en Nueva Guinea durante la edad de oro de la antropología, los personajes de la novela, libremente basados en Margaret Mead y su círculo, no tardan en constatar, mientras estudian los comportamientos de distintas tribus de la zona, que en muchos sentidos ellos mismos, los expertos que enarbolaban los valores de la civilización occidental, eran mucho más salvajes que sus objetos de estudio.

            Si hoy abrimos un diario, nos sentamos frente a un noticiario televisivo o dejamos que nuestro teléfono nos informe en directo sobre el estado del mundo y de nuestro país, tendríamos que admitir que seguimos siendo salvajes. Bastaría enterarnos de las tragedias que cimbran a Siria o Irak o, más cerca de nosotros, de los brutales crímenes contra los jóvenes normalistas de Ayotzinapa, en Iguala, para perder cualquier confianza en el género humano. Seguimos dominados por prejuicios ancestrales, por el ansia de poder o la venganza, y olvidamos a diario que todas las vidas humanas poseen el mismo valor.

            Pero, si bien estas tendencias asesinas y excluyentes permanecen arraigadas en nosotros, también es cierto que, desde épocas inmemoriales, los seres humanos hemos buscado conjurarlas a través de ese conjunto de manifestaciones que solemos llamar "arte". Todas las culturas comparten esta vocación por la danza y la poesía, el teatro y la música, como si supiéramos que son el único bálsamo frente a la barbarie. Por eso el arte no es un simple entretenimiento ni una mera forma de evadir el horror cotidiano, sino una fuerza que nos permite indagar en lo más profundo de nosotros mismos con la esperanza de llegar a conocernos mejor. Si el arte no garantiza nuestra redención, al menos nos permite reconocer nuestras flaquezas y delirios, y transformarnos, por un instante, en otros: en los otros. En nuestros semejantes.

            Shakespeare, de quien hoy celebramos 450 años, lo supo como nadie: sus obras jamás ocultan la vileza, la ambición o la crueldad, pero tampoco la ternura, la amistad o la pasión, nuestras grandes virtudes. A lo largo de estas semanas, el Bardo será uno de nuestros guías por los claroscuros de la naturaleza humana, y su vigencia se verá reflejada en numerosas puestas en escena y adaptaciones de sus obras. El horror que nos circunda demuestra que vivimos tiempos eminentemente shakespearianos.

            Las fronteras siempre han sido fuentes de disputas, guerras y masacres. Desde Rómulo, que trazó los lindes de Roma y asesinó a su hermano por cruzarlos, hasta los miles de mexicanos y centroamericanos que ahora mismo arriesgan sus vidas para traspasar la línea artificial que nos separa de Estados Unidos, las fronteras muestran lo peor -y lo mejor- de nosotros. Yo estoy aquí y tú allá. Y, sólo por eso, soy mejor que tú. Ideas atroces frente al que se han rebelado un sinfín de artistas -y de hombres y mujeres comunes. El Festival Cervantino también será el escenario en que se discutan, se subviertan y se vulneren las fronteras.

            La música, la danza, el teatro, el cine, las artes plásticas y la literatura como acicates para la reflexión sobre los problemas de nuestro tiempo, sí, pero también como un espacio para la solidaridad y la comunión. Por ello, también tendremos la oportunidad de apreciar el singular trenzado entre tradición y modernidad que ofrecerán las prodigiosas culturas de nuestros invitados de honor: Japón y Nuevo León.

            A lo largo de estos 19 días, Guanajuato -y México- recibirán a cerca de 4 mil artistas que, en más de 685 actividades, nos mostrarán nuestros abismos: nuestro dolor y nuestra risa, nuestra sinrazón y nuestra capacidad para sobreponernos al infortunio, nuestros torvos miedos y nuestras gloriosas esperanzas. Un recorrido de 19 días, pues, para aquilatar la avasalladora complejidad que nos hace tan apasionadamente humanos.

            Bienvenidos sean al cuadragésimo segundo Festival Internacional Cervantino.

 

[Publicado el 22/10/2014 a las 20:38]

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Comentarios (1)

  • Es interesante saber que existen personas interesadas en este tipo de eventos y que no solo violencia se lee a diario, este tipo de información es alimento para el desarrollo de la cultura y bellas artes en general.

    Comentado por: Helena el 23/10/2014 a las 01:43

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Biografía

(México, 1968). Es autor de las novelas La paz de los sepulcros, El temperamento melancólico y En busca de Klingsor (premios Biblioteca Breve y Deux Océans-Grinzane Cavour). Con ella inició una "Trilogía del siglo XX", cuya segunda parte es El fin de la locura y la tercera No será la Tierra. También ha escrito las novelas cortas reunidas en el volumen Días de ira, así como Sanar tu piel amarga, El jardín devastado y Oscuro bosque oscuro. Es autor de los ensayos La imaginación y el poder, La guerra y las palabras, Mentiras contagiosas (Premio Mazatán al mejor libro del año 2008), El insomnio de Bolívar (Premio Debate-Casa de América 2009) y Leer la mente. En 2009 obtuvo el Premio José Donoso de Chile por el conjunto de su obra. Ha sido profesor en las universidades de Emory, Cornell, Las Américas de  Puebla, Pau, Católica de Chile, Nacional Autónoma de México y Princeton. Ha sido becario de la Fundación Guggenheim y miembro del Sistema Nacional de Creadores de México. Ha sido condecorado como Caballero de la Orden de Artes y Letras de Francia y con la Orden de Isabel la Católica de España. Fue director de Canal 22 entre 2007 y 2011. Es colaborador de los periódicos Reforma y El País. Sus libros han sido traducidos a veinticinco idiomas. En 2012 recibió el premio Planeta-Casa de América por su novela La tejedora de sombras. En 2014, publica su novela Memorial del engaño en América Latina y España y, para el año 2015, estará publicada en Brasil, Portugal, Italia y Francia. Actualmente es director general del Festival Internacional Cervantino. 
 

Bibliografía

Memorial del engaño (2014). Ediciones Alfaguara, España

Leer la mente (2011). Ediciones Alfaguara, España

No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España

Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España

Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España

Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España

La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España

El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España

Desafíos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España

En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España

El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España

Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España

 

 

 

 

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