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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 25 de junio de 2019

 Blog de Jorge Volpi

Tirano(s)

Un típico país árabe, con sus desiertos poblados por beduinos, sus costas arenosas y sus atardeceres sanguinarios, sus plácidos oasis y sus abigarrados palacetes -con sus ineludibles cúpulas de oro-, sus oligarcas fatuos o corruptos y sus masas sojuzgadas y, por supuesto, sus fanáticos rebeldes dispuestos a inmolarse en la yihad. Un típico país árabe con el improbable, cuando no ridículo, nombre de Abuddín.

Luego, un típico dictador, Khaled al-Fayeed (en la correcta transliteración española, Jaled al-Fayid), tan brutal como comprometido con su patria, rodeado por su monstruosa familia: su primogénito Jamal, destinado a convertirse en su heredero, tan frágil como cruento, tan mujeriego como soberbio, y la esposa de éste, una misteriosa -y típicamente perversa- Lady Macbeth levantina, Leila; y, por último, el general Tariq, responsable del ejército y de las sucesivas olas de represión sufridas por sus habitantes. Hasta aquí, el escenario parecería calcado del Irak de Saddam Hussein si no fuera por la súbita aparición de la oveja negra de la familia: Bassam (mejor conocido como Barry), el hijo menor del tirano, el cual, luego de pasar veinte años en Estados Unidos, donde se graduó como pediatra y se casó con una rubia para procrear una típica familia estadounidense, regresa a Abuddín para asistir a la boda de su sobrino con la hija del dueño del monopolio televisivo del país.

            La premisa de Tyrant, la nueva serie creada por Gideon Raff (uno de los responsables de Homeland), producida por FX y actualmente al aire tanto en Estados Unidos como en México, radica en la confrontación entre estos dos estereotipos: la corte de Abuddín, inspirada tanto en los excesos de un sinfín de dictadores y jeques árabes como en los cuentos de las Mil noches y una noche, y una familia estadounidense normal, esto es, una pareja con dos hijos adolescentes: una chica frívola y un chico gay.

            En el capítulo piloto, observamos el primer choque entre estos dos mundos -en donde Barry/Bassam hace de puente- justo cuando el patriarca Khaled muere de pronto. A partir de aquí, la serie aspira a convertirse en un relato más sobre la lucha por el poder, al estilo de House of Cards, sin llegar a conseguirlo. Mientras Jamal asume la presidencia, Bassam se transforma en su consejero áulico. Con sus ideales típicamente estadounidenses, éste se dedicará entonces a tratar de educar a su violento hermano en los valores de la democracia y la libertad. La tarea no se revelará, evidentemente, sencilla, y nuestro héroe, en su afán por modernizar a su país, descubrirá que "para cocinar un omelette hay que romper varios huevos" y que sus buenas intenciones no sólo se verán traicionadas por su iracundo hermano, sino que su "intervención humanitaria" provocará decenas de muertes.

            Como metáfora de la invasión de Irak y del fracaso estadounidense a la hora de imponer allí una democracia por la fuerza, Tyrant se queda corta: por más que Barry/Bassam tenga que ensuciarse las manos y, por tanto, se convierta en otro de esos antihéroes que tanto encandilan a las audiencias televisivas hoy en día (con Tony Soprano y Walter White como epítomes), su papel como representante de la civilización -así sea corrupta- frente a la barbarie de Abuddín no hace sino confirmar todos los prejuicios occidentales frente al mundo árabe. Si acaso el deseo de sus creadores fue acercar esa realidad ajena a cada hogar estadounidense, no han hecho más que reforzar los peores prejuicios sobre esta parte del mundo, reiterando la costumbre que Edward Said estudió en su célebre Orientalismo (1978). Para muestra, un botón: mientras que Barry/Bassam se expresa en un inglés perfecto -de hecho, con un inverosímil dejo británico-, todos los demás, incluido el carismático actor árabe-israelí Ashraf Barhom (Jamal), lo hacen en un inglés quebrado por más que se suponga que están hablando en árabe.

Desde luego, sus productores no podían prever que el estreno de Tyrant coincidiría con el auge del terrorismo radical del Estado Islámico de Irak y de Levante o con la lamentable incursión israelí en Gaza -dos pruebas del fracaso de Estados Unidos en Medio Oriente-, pero su superficial y unívoco retrato del mundo árabe en poco contribuirá a que una comunidad tan variada -que va de Marruecos a Irak y de Líbano a Yemén, y en la que conviven radicales con moderados y musulmanes con cristianos- no termine una vez más identificada sólo con los pedestres y malévolos dirigentes de Abuddín. 

 

Twitter: @jvolpi

[Publicado el 31/8/2014 a las 19:04]

[Etiquetas: Tyrant; Obama; ISIS]

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Comentarios (1)

  • Jorge, soy psicóloga clínica, te solicito autorización para publicar su artículo sobre"Intensamente" en mi página www.marabierto.com.mx.

    Comentado por: Guadalupe Coello el 30/6/2015 a las 15:00

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Biografía

(México, 1968). Es autor de las novelas La paz de los sepulcros, El temperamento melancólico y En busca de Klingsor (premios Biblioteca Breve y Deux Océans-Grinzane Cavour). Con ella inició una "Trilogía del siglo XX", cuya segunda parte es El fin de la locura y la tercera No será la Tierra. También ha escrito las novelas cortas reunidas en el volumen Días de ira, así como Sanar tu piel amarga, El jardín devastado y Oscuro bosque oscuro. Es autor de los ensayos La imaginación y el poder, La guerra y las palabras, Mentiras contagiosas (Premio Mazatán al mejor libro del año 2008), El insomnio de Bolívar (Premio Debate-Casa de América 2009) y Leer la mente. En 2009 obtuvo el Premio José Donoso de Chile por el conjunto de su obra. Ha sido profesor en las universidades de Emory, Cornell, Las Américas de  Puebla, Pau, Católica de Chile, Nacional Autónoma de México y Princeton. Ha sido becario de la Fundación Guggenheim y miembro del Sistema Nacional de Creadores de México. Ha sido condecorado como Caballero de la Orden de Artes y Letras de Francia y con la Orden de Isabel la Católica de España. Fue director de Canal 22 entre 2007 y 2011. Es colaborador de los periódicos Reforma y El País. Sus libros han sido traducidos a veinticinco idiomas. En 2012 recibió el premio Planeta-Casa de América por su novela La tejedora de sombras. En 2014, publica su novela Memorial del engaño en América Latina y España y, para el año 2015, estará publicada en Brasil, Portugal, Italia y Francia. Actualmente es director general del Festival Internacional Cervantino. 
 

Bibliografía

Memorial del engaño (2014). Ediciones Alfaguara, España

Leer la mente (2011). Ediciones Alfaguara, España

No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España

Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España

Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España

Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España

La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España

El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España

Desafíos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España

En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España

El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España

Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España

 

 

 

 

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