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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 25 de junio de 2019

 Blog de Jorge Volpi

Geopolítica del narco

Desde que el 11 de diciembre de 2006 el gobierno mexicano declaró la guerra contra el narco, el discurso público mexicano se vio infestado de toda suerte de metáforas bélicas, al tiempo que el territorio nacional se fragmentaba en regiones ("plazas") sujetas al control de diversos grupos criminales (llamados forzosamente "cárteles") y se producían decenas de miles de muertes, entre ellas un alto porcentaje de civiles ("daños colaterales"), en un proceso que provocó que nuestro de por sí precario estado de derecho se viese anulado al perderse cualquier frontera entre lo legal y lo ilegal.

La transformación radical del país en un periodo tan corto -si bien podríamos rastrear sus orígenes hasta 1994- nos dejó tan anonadados que apenas hemos reparado en que lo ocurrido no sólo respondió al capricho del presidente en turno, con su obsesión maniquea por destruir a los villanos que asolaban al país, sino a la mutación estratégica posterior a la desaparición del bloque comunista en 1991, así como a las nuevas prioridades geopolíticas de Estados Unidos. De pronto la multiplicidad de los árboles -la avalancha de homicidios, secuestros y desapariciones- nos impidió observar el bosque: ese nuevo escenario en el que México, con todos sus conflictos, se convertía en un laboratorio bélico para el siglo XXI.

Uno de los mayores méritos de Campo de guerra (Anagrama, 2014), de Sergio González Rodríguez, consiste en analizar el narcotráfico desde esta perspectiva geoestratégica, mostrando con lucidez la forma como el mapa de México se transformó en el último lustro a partir de las nuevas tensiones generadas no sólo por las batallas entre los distintos grupos criminales, y entre éstos y los variados cuerpos de seguridad, sino de la miríada de conflictos que nos ubican como un siniestro teatro de operaciones en el centro de las pugnas planetarias. Tras el fallido El hombre sin cabeza (2009), González Rodríguez vuelve a ofrecer en este ensayo un enfoque valiente y novedoso para referirse a las grandes amenazas de nuestra era, como ya había hecho en Huesos en el desierto (2002).

A partir del análisis de buen número de informes (oficiosos y formales) preparados tanto por las agencias de seguridad de México y Estados Unidos como por consultorías y organismos internacionales, González Rodríguez muestra cómo la presión de Washington fue determinante para la militarización de México y, más que eso, para que su territorio fuese administrado por el Comando de América del Norte como una de las antiguas marcas del imperio carolingio: una zona fronteriza, limítrofe con la barbarie, al margen de toda legalidad, que habría de servir como contenedor de las amenazas provenientes de otras partes del planeta.

"La inestabilidad mexicana tiene que ver con un factor infrecuente entre los analistas", se aventura a escribir González Rodríguez: "el interés del Pentágono en acrecentar, a través de la CIA, la manipulación al interior de los grupos criminales". El argumento se repite en varias ocasiones a lo largo del libro: "El horizonte para México indica la normalización de la violencia comunitaria, el fortalecimiento del estado represivo y la implantación de la máquina de guerra como resultado de ser el traspatio de EE.UU." Más allá de la corrupción de nuestros cuerpos de seguridad, o de la infiltración de las redes del narco en todas las áreas de nuestra vida pública, la estrategia geopolítica de Estados Unidos hacia la región, cuyo epítome es la Iniciativa Mérida, ha desempeñado un papel determinante en la desarticulación del Estado (o, como lo llama González Rodríguez, valiéndose quizás con demasiada frecuencia de una jerga esforzadamente filosófica, "an-Estado").

             La conversión de México en este nuevo campo de guerra, anómalo y amorfo, ha provocado que los ciudadanos pierdan esta condición; a partir de allí, González Rodríguez los estudia en un inventario -claro homenaje a "La parte de los crímenes" del 2666 de Roberto Bolaño- que exhibe cómo el sometimiento del cuerpo/persona de las víctimas funciona como metáfora de nuestra degradación civil. Sometidos a los intereses geoestratégicos estadounidenses y a las pugnas económicas y políticas de la red formada por los criminales y quienes los combaten, concluye, nuestra libertad cívica ha quedado reducida al mínimo. En el escenario bélico que esconde el nuevo orden global, México despierta la triste impotencia que uno experimenta al pasear por los campo de batalla del pasado.

 

Twitter: @jvolpi

 

 

[Publicado el 22/6/2014 a las 17:42]

[Etiquetas: González Rodríguez; Campo de guerra; guerra del narco]

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Biografía

(México, 1968). Es autor de las novelas La paz de los sepulcros, El temperamento melancólico y En busca de Klingsor (premios Biblioteca Breve y Deux Océans-Grinzane Cavour). Con ella inició una "Trilogía del siglo XX", cuya segunda parte es El fin de la locura y la tercera No será la Tierra. También ha escrito las novelas cortas reunidas en el volumen Días de ira, así como Sanar tu piel amarga, El jardín devastado y Oscuro bosque oscuro. Es autor de los ensayos La imaginación y el poder, La guerra y las palabras, Mentiras contagiosas (Premio Mazatán al mejor libro del año 2008), El insomnio de Bolívar (Premio Debate-Casa de América 2009) y Leer la mente. En 2009 obtuvo el Premio José Donoso de Chile por el conjunto de su obra. Ha sido profesor en las universidades de Emory, Cornell, Las Américas de  Puebla, Pau, Católica de Chile, Nacional Autónoma de México y Princeton. Ha sido becario de la Fundación Guggenheim y miembro del Sistema Nacional de Creadores de México. Ha sido condecorado como Caballero de la Orden de Artes y Letras de Francia y con la Orden de Isabel la Católica de España. Fue director de Canal 22 entre 2007 y 2011. Es colaborador de los periódicos Reforma y El País. Sus libros han sido traducidos a veinticinco idiomas. En 2012 recibió el premio Planeta-Casa de América por su novela La tejedora de sombras. En 2014, publica su novela Memorial del engaño en América Latina y España y, para el año 2015, estará publicada en Brasil, Portugal, Italia y Francia. Actualmente es director general del Festival Internacional Cervantino. 
 

Bibliografía

Memorial del engaño (2014). Ediciones Alfaguara, España

Leer la mente (2011). Ediciones Alfaguara, España

No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España

Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España

Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España

Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España

La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España

El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España

Desafíos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España

En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España

El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España

Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España

 

 

 

 

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