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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 18 de agosto de 2019

 Blog de Jorge Volpi

Guerras en la Red

El 5 de junio de 2013, los periódicos The Guardian y The Wasnington Post comenzaron a publicar los documentos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) que les habían sido confiados por uno de sus antiguos empleados, el hoy célebre Edward Snowden. Unas semanas después, el incidente había provocado un avalancha diplomática al demostrarse que Estados Unidos había espiado a los dirigentes de sus principales aliados, como Francia, Gran Bretaña, España o México. Pero serían dos mujeres, la canciller alemana, Angela Merkel y la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, quienes expresarían de manera más tajante su indignación.

            Durante su intervención en la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre pasado, Rousseff declaró: "Entrometerse de esta manera en los asuntos internos de otros países constituye una violación del derecho internacional y una afrenta a las principios que deben guiar las relaciones entre ellos, en especial entre naciones amigas." Y añadió: "Como muchos latinoamericanos, yo he luchado contra el autoritarismo y la censura y no puedo sino defender [...] el derecho a la privacidad de los individuos y la soberanía de mi país."

            A partir de entonces, la presidenta brasileña ha querido convertirse en la voz más crítica no sólo del espionaje indiscriminado de la NSA, sino del control que Estados Unidos -y sus empresas tecnológicas- ejercen sobre la Red. Aunque después de ello la administración Obama ha intentado corregir los excesos y ha pedido disculpas por doquier, Rousseff no dudó en aprovechar la ocasión para convertir a su país en el líder de quienes se oponen a la hegemonía estadounidense en el mundo cibernético.

            La celebración de NETmundial, el principal foro para la gobernanza planetaria de la Red, en São Paulo, los pasados 23 y 24 de abril, ofrecía la mejor oportunidad para que Rousseff y sus aliados pudiesen no sólo defender sus posiciones, sino contribuir a que Estados Unidos y sus corporaciones dejasen de ser los únicos actores relevantes en el manejo de la Red. Centrada en una doble estrategia de política interna y exterior, justo en una época en que su popularidad ha descendido de manera considerable, Rousseff aprovechó la ocasión para promulgar la Ley de Marco Civil, pomposamente anunciada como la "primera constitución de internet", que incorpora un buen inventario de derechos de los usuarios y defiende una de las principales demandas de los activistas, la "neutralidad de la Red" que impide la discriminación geográfica o los accesos privilegiados por parte de las operadoras.

            El desafío de Rousseff tuvo, desde el inicio, un revés: la imposibilidad de obligar a las grandes empresas de Internet a tener servidores en Brasil, la única manera auténtica de blindar los datos de sus ciudadanos. (Una propuesta en todo muy caso cuestionada por numerosos sectores de la sociedad civil.) No obstante, las esperanzas desatadas por la nueva ley brasileña no lograron trasladarse a NETmundial, donde al final las grandes corporaciones mantuvieron el statu quo, en buena medida porque la propia Rousseff, una vez satisfecha su agenda interna, pareció inclinarse a las presiones de Washington.

            En São Paulo, la estrategia estadounidense de "multiactores" -una idea aparentemente democrática que incorpora numerosas voces al debate, pero que coloca en el mismo nivel a las grandes corporaciones y a los estados- consiguió imponerse, dando lugar a un documento que, como tantas declaraciones internacionales, es más un catálogo de buenas intenciones que producto de una auténtica gobernanza internacional de internet a no tener un carácter vinculante. En ella no aparece más que una manida condena del espionaje y se pospone el debate en torno a la neutralidad de la Red. Por otro lado, tampoco se logró que ICANN, la agencia que concede los dominios de Internet siempre conforme a los intereses de Estados Unidos, vaya a convertirse en un organismo planetario más transparente y abierto en su nueva encarnación como IANA.

            Más allá de aspectos positivos, como la interacción de cientos de voces disidentes, en esta batalla os triunfadores volvieron a ser los mismos: Estados Unidos y los grandes proveedores de servicios, los cuales consiguieron mantener un Internet unificado y "multiactoral" pero, como denuncia Jean-Christophe Notias de The Global Journal, profundamente asimétrico, dominado por quienes siguen considerando que el control estadounidense de la Red es el menor de los males.

           

Twitter: @jvolpi

 

 

[Publicado el 04/5/2014 a las 16:26]

[Etiquetas: Netmundial; Rousseff]

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Biografía

(México, 1968). Es autor de las novelas La paz de los sepulcros, El temperamento melancólico y En busca de Klingsor (premios Biblioteca Breve y Deux Océans-Grinzane Cavour). Con ella inició una "Trilogía del siglo XX", cuya segunda parte es El fin de la locura y la tercera No será la Tierra. También ha escrito las novelas cortas reunidas en el volumen Días de ira, así como Sanar tu piel amarga, El jardín devastado y Oscuro bosque oscuro. Es autor de los ensayos La imaginación y el poder, La guerra y las palabras, Mentiras contagiosas (Premio Mazatán al mejor libro del año 2008), El insomnio de Bolívar (Premio Debate-Casa de América 2009) y Leer la mente. En 2009 obtuvo el Premio José Donoso de Chile por el conjunto de su obra. Ha sido profesor en las universidades de Emory, Cornell, Las Américas de  Puebla, Pau, Católica de Chile, Nacional Autónoma de México y Princeton. Ha sido becario de la Fundación Guggenheim y miembro del Sistema Nacional de Creadores de México. Ha sido condecorado como Caballero de la Orden de Artes y Letras de Francia y con la Orden de Isabel la Católica de España. Fue director de Canal 22 entre 2007 y 2011. Es colaborador de los periódicos Reforma y El País. Sus libros han sido traducidos a veinticinco idiomas. En 2012 recibió el premio Planeta-Casa de América por su novela La tejedora de sombras. En 2014, publica su novela Memorial del engaño en América Latina y España y, para el año 2015, estará publicada en Brasil, Portugal, Italia y Francia. Actualmente es director general del Festival Internacional Cervantino. 
 

Bibliografía

Memorial del engaño (2014). Ediciones Alfaguara, España

Leer la mente (2011). Ediciones Alfaguara, España

No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España

Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España

Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España

Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España

La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España

El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España

Desafíos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España

En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España

El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España

Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España

 

 

 

 

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