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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 23 de agosto de 2019

 Blog de Jorge Volpi

El espíritu del General

Bajo el título de "Propiedades petroleras estadounidenses tomadas por los mexicanos", el 18 de marzo de 1938, el New York Times publicó el siguiente cable especial de su enviado en México, Frank L. Kluckhorn: "El control de diecisiete compañías petroleras estadounidenses y británicas, que representan una inversión de $450,000,000 en México, fueron tomadas por 18,000 trabajadores petroleros mexicanos." Luego añade: "Más tarde por la noche, el presidente Lázaro Cárdenas anunció en una transmisión radiofónica en cadena nacional que México estaba expropiando las propiedades estadounidenses y británicas. Se hizo saber que el decreto, ya firmado, sería publicado por la mañana. El presidente Cárdenas llamará a una sesión especial el lunes para la aprobación del decreto. Esto es legalmente innecesario, dado que cuenta con todos los poderes, pero quiere tener el apoyo moral de un movimiento como éste".

Según Kluckhorn, la medida fue recibida con un "entusiasmo salvaje" en los distintos pueblos petroleros del país. El 26 de marzo, el mismo Kluckhorn publicó un nuevo cable en el Times, titulado "La expropiación mexicana abre una gran pregunta", en el cual, en un tono menos aséptico, realiza un primer análisis de las repercusiones de la medida. "¿Dónde parará este movimiento?", se cuestiona. "El presidente Lázaro Cárdenas se jugará el éxito de su administración en los resultados del manejo por parte del gobierno y los sindicatos de la enorme industria petrolera mexicana." Según el enviado, "más allá de su Constitución y sus leyes radicales, es la primera vez desde que se inició la revolución en 1910 que México ha llegado a expropiar un grupo de grandes compañías extranjeras en activo. Con los trabajadores triunfantes, entusiastas y dispuestos, el gobierno mexicano está ahora comprometido con una senda de extrema izquierda."

            El 12 de agosto de 2013, bajo el título "Para mover la Economía, el presidente mexicano busca inversión extranjera en energía", Elizabeth Malkin, del New York Times, escribió: "El plan del presidente, que implica la reforma de dos artículos constitucionales, desafía uno de los postulados de la identidad nacional de México -la soberanía completa sobre sus recursos energéticos- al invitar a compañías extranjeras a explorar y extraer petróleo y gas natural." Al día siguiente, Clifford Kraus escribió: "La controvertida reforma propuesta para las leyes energéticas de México no sólo tiene el potencial de devolver a México a los niveles de extracción de inicios de los ochenta, cuando era uno de los productores más prometedores del mundo, sino también para reducir aún más la dependencia estadounidense de países de la OPEP." Y añade: "Las compañías petroleras estadounidenses respondieron con entusiasmo". 

            En medio del debate abierto por la presentación de la propuesta energética del presidente Peña Nieto -así como la posición previa del PAN y la reciente del PRD, en voz ni más ni menos que del hijo del General-, la mirada del diario más influyente de Estados Unidos acaso sirva para poner en perspectiva nuestra actitud frente al asunto. Para empezar, parece que ambos presidentes se "juegan el éxito" de sus administraciones en sus políticas sobre el petróleo. Sólo que, mientras Cárdenas no necesitó lidiar con una oposición interna a la hora de tomar su histórico decreto, hoy la negociación con las demás fuerzas políticas se vuelve tan fatigosa como imprescindible.

La diferencia más notable entre los dos momentos es que el "entusiasmo salvaje" de 1938 se halla ausente en nuestros días: quienes apoyan la reforma la presentan como una medida inevitable ante el declive de Petróleos Mexicanos, mientras que quienes se oponen a ella lo hacen con una irritación fundada en una decepción equivalente. Más allá de ser acusado por el Times de pertenecer a la "extrema izquierda", cuando Cárdenas decretó la expropiación se creía que el petróleo contribuiría a mejorar en el futuro las vidas de millones. Hoy, desde ese futuro, tanto quienes buscan como quienes se oponen al regreso de la iniciativa privada comparten el mismo malestar.

No hay que olvidar que, desde 1938, el control del petróleo ha recaído en casi todos los sectores del país: la izquierda cardenista y echeverrista -de la que provienen el PRD y el propio López Obrador-, el PRI nacionalista y el PRI neoliberal, e incluso el PAN, sin que ninguno haya sabido qué hacer con el monstruo en que se convirtió el proyecto cardenista. Quizás esta frustración explique la desoladora nostalgia que predomina entre todos nuestros actores políticos, empeñados en mirar hacia ese pasado supuestamente idílico. Si algo valdría la pena recuperar de ese instante fundador de nuestra "identidad nacional" -en las anquilosadas palabras del Times- es la capacidad del general  Lázaro Cárdenas, y en realidad de todo el país, de mirar hacia delante y arriesgarnos a planear un futuro para la industria petrolera que no se parezca a éste.

 

Publicado originalmente en el diario Reforma, 25.08.13

 

Twitter: @jvolpi

[Publicado el 25/8/2013 a las 16:12]

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Biografía

(México, 1968). Es autor de las novelas La paz de los sepulcros, El temperamento melancólico y En busca de Klingsor (premios Biblioteca Breve y Deux Océans-Grinzane Cavour). Con ella inició una "Trilogía del siglo XX", cuya segunda parte es El fin de la locura y la tercera No será la Tierra. También ha escrito las novelas cortas reunidas en el volumen Días de ira, así como Sanar tu piel amarga, El jardín devastado y Oscuro bosque oscuro. Es autor de los ensayos La imaginación y el poder, La guerra y las palabras, Mentiras contagiosas (Premio Mazatán al mejor libro del año 2008), El insomnio de Bolívar (Premio Debate-Casa de América 2009) y Leer la mente. En 2009 obtuvo el Premio José Donoso de Chile por el conjunto de su obra. Ha sido profesor en las universidades de Emory, Cornell, Las Américas de  Puebla, Pau, Católica de Chile, Nacional Autónoma de México y Princeton. Ha sido becario de la Fundación Guggenheim y miembro del Sistema Nacional de Creadores de México. Ha sido condecorado como Caballero de la Orden de Artes y Letras de Francia y con la Orden de Isabel la Católica de España. Fue director de Canal 22 entre 2007 y 2011. Es colaborador de los periódicos Reforma y El País. Sus libros han sido traducidos a veinticinco idiomas. En 2012 recibió el premio Planeta-Casa de América por su novela La tejedora de sombras. En 2014, publica su novela Memorial del engaño en América Latina y España y, para el año 2015, estará publicada en Brasil, Portugal, Italia y Francia. Actualmente es director general del Festival Internacional Cervantino. 
 

Bibliografía

Memorial del engaño (2014). Ediciones Alfaguara, España

Leer la mente (2011). Ediciones Alfaguara, España

No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España

Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España

Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España

Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España

La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España

El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España

Desafíos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España

En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España

El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España

Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España

 

 

 

 

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