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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 17 de noviembre de 2019

 Blog de Jorge Volpi

Cenicienta S&M

-Tienes que leerlo -le dice la chica en la fila del cine a su amiga-. Hay cosas que nunca imaginé.

            -Tienes que leerlo -le dice la joven madre a su marido mientras atraviesan el Adriático-. Es súper sexy.

            -Tienen que leerlo -le dice la abuela a sus amigas en su círculo de lectura de los miércoles.

            Cada cierto tiempo, por razones que escapan a cualquier previsión -y a los gurús de la mercadotecnia-, un libro consigue abrirse paso entre los lectores, de mano en mano y de boca en boca, hasta convertirse en una epidemia que llega a infectar millones de cerebros a la vez. El fenómeno sigue el mismo patrón: una obra atrapa a unos cuantos aficionados, los cuales la recomiendan a sus conocidos, y éstos a otros, hasta alcanzar una masa crítica que por fin despereza a sus editores. Cuando éstos constatan el crecimiento canceroso de su criatura, una repentina inyección de publicidad puede transformar un éxito local en un best-seller global. Así ocurrió con Harry Potter, con El código Da Vinci, con La sombra del viento, con la trilogía de Stieg Larsson y ahora con Cincuenta sombras de Gray y sus secuelas, de E. L. James, el pseudónimo de una antigua ejecutiva de la televisión británica que en las últimas semanas ha vendido más de 15 millones de ejemplares. Con una diferencia: el libro primero fue autoeditado en versión electrónica y sólo después apareció en papel.

            En esta ocasión no nos hallamos frente a una epopeya juvenil, ni un thriller eclesiástico, ni una aventura libresca, sino una novela porno-romántica (o romántica-porno). En una era en que las escenas de sexo se encuentran por doquier, nadie anticipaba que una historia de amor y sadomasoquismo (o de sadomasoquismo y amor) pudiese interesar a nadie, y menos a las desprejuiciadas mujeres burguesas de Gran Bretaña y Estados Unidos. Ante la magnitud del torbellino -eriza la piel que 15 millones de personas estén leyendo las mismas frases-, los analistas no han tardado en pronunciarse. Para numerosas feministas, el éxito de las Sombras sugiere un retroceso: mujeres liberales que necesitan fantasear con la dominación. Para los críticos literarios, se trata de una engañifa debido a su estilo descuidado, sus personajes estereotípicos y sus diálogos risibles (aunque hace mucho que nadie hace caso a los críticos literarios). Y para los lectores comunes, o al menos para quienes califican los libros en Amazon, hay una clara división de opiniones: 3900 reseñas le otorgan cinco estrellas, frente a 3100 que le conceden apenas una.

            La trama central de la trilogía no sorprende, en efecto, por su audacia: una joven y guapa estudiante de literatura (virgen) se topa con un joven y guapo multimillonario (S&M) que no duda en iniciarla en las prácticas de la sumisión sexual: un relato repetido en cientos de novelas románticas y libertinas. ¿Dónde se halla la originalidad? Acaso en la mezcla de los dos géneros, como si las Cincuenta sombras buscasen ser un híbrido entre la Juliette del Marqués de Sade y una novela de Danielle Steel. Mientras Gray se esfuerza en "educar" a su pupila en las delicias del látigo y su "cuarto rojo del dolor" (y le regala coches último modelo, primeras ediciones de clásicos literarios e incluso una editorial), Anastasia nunca pierde su naturaleza romántica: aunque Gray la azote y la amarre, ella no descansará hasta "domarlo" a él y convertirlo, muy a su pesar, en un enamorado común.

            La mezcla de géneros parece garantía de éxito: si Harry Potter oscila entre la novela gótica y la novela de formación, El código Da Vinci, entre el thriller y la historia sacra o La sombra del viento entre la erudición y la aventura, las Cincuenta sombras se balancean entre el romance y la pornografía. Y acaso lo peor sea que, al final, triunfa el primero: por más que Gray abuse de Anastasia, obligándola a firmar un contrato -procedimiento robado a La venus de las pieles de Sacher-Masoch-, será ésta quien al final dulcifique a su Barbazul o su Bestia, como si las 1500 páginas de la trilogía fuesen un maratón de foreplay que termina con un matrimonio en el que, más allá de sus gustos "excéntricos", sus protagonistas "vivieron felices y comieron perdices".

            Quien busque una obra más ambiciosa y arriesgada sobre el tema, podría desempolvar la Historia de O, de Pauline Réage (pseudónimo de Anne Desclos), pensada como un regalo para su amante, el editor Jean Paulhan, el cual escribiría el prólogo para la edición de 1954. Desclos también era una mujer moderna y liberada que soñaba con escenas de sumisión sólo que, a diferencia de su desvaída émula británica, llevó su fantasía hasta las últimas consecuencias, trastocando los roles sexuales de su tiempo y atreviéndose a exhibir, sin tapujos, su vocación de esclava. Por desgracia, nuestra infantilizada sociedad contemporánea continúa decantándose por inocuas historias de amor romántico... aunque sus páginas estén llenas de latigazos, fisting y bondage

 

twitter: @jvolpi

 

 

[Publicado el 06/8/2012 a las 14:19]

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Comentarios (6)

  • Mejor nos remitimos a los originales ¿Leíste la trilogía Volpi?

    Comentado por: Umizoomi el 05/6/2015 a las 21:49

  • buenísima reseña, yo sí leo mucha novela romántica, Nora Roberts, J.R. Ward, Susan Mallery, Penny Jordan... y solo leí completo el 1 de #50SahesodGray me aburrió

    si la regla de la novela romántica es chica conoce a chico, chicos se casan después de 'resistirse'

    en esta saga... demasiada tontería

    ¿el es experto sexual a los 27?
    ¿ella se molesta porque él quiere saber si está menstruando, en pleno 2011?
    ¿ella toma unos 'Cosmo' con su mamá?
    ¿la mamá de él los interrumpe en un mañanero?
    ¿el lee el periódico 'impreso' incluyendo la sección de sociales?

    nah... demasiado

    gracias por las recomendaciones de lectura

    yo agrego--> Los esclavos de Alberto Chimal
    y la trilogía de La Bella Durmiente de Anne Rice

    Comentado por: Claudia G @clausgr el 03/10/2012 a las 18:06

  • Ojalá hubiera fisting, pero ni a ésas llega. Hasta el sadomasoquismo que presenta es light y rosita.

    Comentado por: Nina el 23/8/2012 a las 03:29

  • ¿Leíste la trilogía Volpi?

    Comentado por: Emy el 16/8/2012 a las 02:42

  • Mejor nos remitimos a los originales, ¡viva el marqués de Sade!

    Comentado por: Berenice B el 10/8/2012 a las 22:18

  • Me ha gustado mucho tu reseña, especialmente el final "Por desgracia, nuestra infantilizada sociedad contemporánea continúa decantándose por inocuas historias de amor romántico... aunque sus páginas estén llenas de latigazos, fisting y bondage." Pero me hubiera gustado que fueras más crítico, a mi en particular el libro me parece una salvajada por un lado demasiado infantil al tomar algo así como un amor romántico y por otro una pornografía que no es del todo sana, por mucha vocación de esclava que se tenga, hay que animar a la lectura crítica, no es cuestión de decir que no se lea este tipo de literatura, sino que se sea justo y crítico con los libros así.

    Comentado por: Lucía el 06/8/2012 a las 14:32

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Biografía

(México, 1968). Es autor de las novelas La paz de los sepulcros, El temperamento melancólico y En busca de Klingsor (premios Biblioteca Breve y Deux Océans-Grinzane Cavour). Con ella inició una "Trilogía del siglo XX", cuya segunda parte es El fin de la locura y la tercera No será la Tierra. También ha escrito las novelas cortas reunidas en el volumen Días de ira, así como Sanar tu piel amarga, El jardín devastado y Oscuro bosque oscuro. Es autor de los ensayos La imaginación y el poder, La guerra y las palabras, Mentiras contagiosas (Premio Mazatán al mejor libro del año 2008), El insomnio de Bolívar (Premio Debate-Casa de América 2009) y Leer la mente. En 2009 obtuvo el Premio José Donoso de Chile por el conjunto de su obra. Ha sido profesor en las universidades de Emory, Cornell, Las Américas de  Puebla, Pau, Católica de Chile, Nacional Autónoma de México y Princeton. Ha sido becario de la Fundación Guggenheim y miembro del Sistema Nacional de Creadores de México. Ha sido condecorado como Caballero de la Orden de Artes y Letras de Francia y con la Orden de Isabel la Católica de España. Fue director de Canal 22 entre 2007 y 2011. Es colaborador de los periódicos Reforma y El País. Sus libros han sido traducidos a veinticinco idiomas. En 2012 recibió el premio Planeta-Casa de América por su novela La tejedora de sombras. En 2014, publica su novela Memorial del engaño en América Latina y España y, para el año 2015, estará publicada en Brasil, Portugal, Italia y Francia. Actualmente es director general del Festival Internacional Cervantino. 
 

Bibliografía

Memorial del engaño (2014). Ediciones Alfaguara, España

Leer la mente (2011). Ediciones Alfaguara, España

No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España

Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España

Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España

Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España

La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España

El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España

Desafíos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España

En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España

El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España

Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España

 

 

 

 

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