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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 23 de septiembre de 2020

 Blog de Jorge Volpi

El naufragio español

El 19 de febrero de 1588, Felipe II envió a su Grande y Felicísima Armada, formada por unas 127 naves, hacia Inglaterra, con la católica misión de deponer a Isabel I del trono. Tras unas cuantas escaramuzas, ésta se vio obligada a rodear la tormentosa costa británica de vuelta a los puertos españoles -con el naufragio de unos 35 barcos-, sin haber alcanzado su objetivo. El fracaso de la Armada Invencible marcó el cenit del poderío español en Europa y el inicio de un largo periodo de decadencia. Hubieron de transcurrir casi cuatro siglos para que la nación ibérica volviese a ocupar un sitio de honor en el mundo.

 

            Tras la muerte de Franco en 1975, España por fin atisbó una era de progreso ininterrumpido, acentuado por su ingreso a la Comunidad Europea en 1986. Pese a las amenazas de ETA y algún requiebre económico, en menos de tres décadas la España democrática se convirtió en una de las principales economías del planeta e incluso, durante un breve y engañoso lapso, quiso mostrarse como una potencia global: recuérdese el embarazoso trío de las Azores, cuando José María Aznar, entonces presidente del Gobierno, se empeñó en comparecer con Bush Jr. y "el amigo" Blair para decretar la ilegal invasión de Irak.

            Tras la caída de Lehman Brothers en 2008 y la crisis del mercado hipotecario, España ha sufrido una nueva tormenta perfecta que no sólo la ha dejado con los más altos índices de desempleo -cerca de 5 millones en una población de 47, con un paro juvenil del 50%-, sino que amenaza a todas las instituciones nacidas con la transición. Hoy, España parece a punto de naufragar de nuevo, enredada en la telaraña que, al calor de la imprevisión y la avaricia, su élite tejió durante los años de vacas gordas.

            Los últimos días no podían haber sido más turbulentos. Primero, Felipe Froilán, uno de los nietos de don Juan Carlos, de 13 años, se disparó en un pie. Por qué un adolescente manejaba una escopeta calibre .36 es algo que, hablando de la familia real, no hay que preguntar. Apenas unos días después, se anunció que el propio rey se había fracturado la cadera mientras se hallaba en Botsuana en una cacería de elefantes. (Los deslices borbónicos con las armas no son nuevos: en 1956, don Juan Carlos mató accidentalmente a su hermano don Alfonso mientras jugaban con una pistola calibre .22).

            El desliz no podía resultar más incómodo, no sólo porque el rey preside honoríficamente el World Wild Fund o porque la monarquía se encuentre en sus horas más bajas -a raíz de la imputación por fraude del Iñaki Undargarin, esposo de la infanta Cristina-, sino porque ofrece una imagen de soberbia sin precedentes en alguien que había sido protegido de todo ataque por su papel ejemplar durante el fallido golpe militar de 1981. En épocas de bonanza, apenas importa que una familia sin mérito se beneficie de los impuestos ciudadanos, pero cuando el gobierno de Mariano Rajoy ha recortado millones de euros al estado de bienestar y la prima de riesgo vuelve a dispararse -y, para colmo, Cristina Kirchner ordena expropiar YPF, la filial argentina de Repsol-, las voces que exigen la abdicación se multiplican.

            La erosión de la monarquía es un síntoma de la quiebra del modelo español. Pésimamente gestionada por los socialistas, la crisis provocó la estrepitosa caída de Rodríguez Zapatero, pero el nuevo gobierno del PP carece de margen de maniobra. España es, a todos los efectos, un país intervenido -como Grecia, Portugal o Irlanda-, cuyas férreas medidas de austeridad no derivan de la voluntad de sus dirigentes, sino de las órdenes de Bruselas, que son las de Alemania. Ninguna de las medidas de Rajoy estimula el crecimiento o el empleo; obsesionado con reducir el déficit, siguiendo la línea ideológica de Merkel, éstas sólo alargarán la recesión.

            Y es aquí donde otro pilar de la transición podría hundirse: el sistema autonómico. Para responder al centralismo franquista, España se dotó con regiones cuyas competencias exceden las de muchos estados federales. Durante la prosperidad, éstas no sólo mejoraron las infraestructuras públicas -las mejores de Europa-, sino que dilapidaron sus recursos en incontables proyectos faraónicos. Otra vez: en épocas de crecimiento, a nadie le preocupaba el derroche; ahora, la existencia misma de las autonomías está en cuestión (sobre todo al revisar sus cuentas).

            Lo peor del laberinto de España es que no ofrece salida. Su pertenencia a la Unión Europea, que la catapultó al primer mundo, motiva ahora su letargo -al menos mientras domine la ortodoxia germana-, pero abandonar el euro suena impensable. La monarquía ya no sólo resulta anacrónica, sino vergonzosa, pero nadie exige su abolición. Las autonomías son corruptas y onerosas, pero nadie llama a descabezarlas. Mientras tanto, la educación es degradada, el paro aumenta, se impone el copago sanitario -burdo eufemismo: el pago sanitario-, y España naufraga. Al menos hasta que los ciudadanos, no sólo de la península, sino de toda Europa, digan basta.

             

twitter: @jvolpi

 

[Publicado el 23/4/2012 a las 08:14]

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Comentarios (1)

  • ¿Dónde esta el desliz del Rey? El Jefe del Estado español es un reconocido cazador. Y supongo que los de WWF ya lo sabían cuando le ofrecieron ser presidente honorífico. Aquí estaría el error en todo caso, en la parte de los conservacionistas. Ahora le quieren quitar el honor, algo muy español, aquí hacemos y deshacemos “personas gratas” a golpes electorales. Sí, a golpes electorales de esos ciudadanos en los que Ud. confía; y que se han dejado manejar, mangonear y manosear impúdicamente durante “la prosperidad”. Un poco tarde para decir “basta”.

    Comentado por: Holden el 05/5/2012 a las 15:43

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Biografía

(México, 1968). Es autor de las novelas La paz de los sepulcros, El temperamento melancólico y En busca de Klingsor (premios Biblioteca Breve y Deux Océans-Grinzane Cavour). Con ella inició una "Trilogía del siglo XX", cuya segunda parte es El fin de la locura y la tercera No será la Tierra. También ha escrito las novelas cortas reunidas en el volumen Días de ira, así como Sanar tu piel amarga, El jardín devastado y Oscuro bosque oscuro. Es autor de los ensayos La imaginación y el poder, La guerra y las palabras, Mentiras contagiosas (Premio Mazatán al mejor libro del año 2008), El insomnio de Bolívar (Premio Debate-Casa de América 2009) y Leer la mente. En 2009 obtuvo el Premio José Donoso de Chile por el conjunto de su obra. Ha sido profesor en las universidades de Emory, Cornell, Las Américas de  Puebla, Pau, Católica de Chile, Nacional Autónoma de México y Princeton. Ha sido becario de la Fundación Guggenheim y miembro del Sistema Nacional de Creadores de México. Ha sido condecorado como Caballero de la Orden de Artes y Letras de Francia y con la Orden de Isabel la Católica de España. Fue director de Canal 22 entre 2007 y 2011. Es colaborador de los periódicos Reforma y El País. Sus libros han sido traducidos a veinticinco idiomas. En 2012 recibió el premio Planeta-Casa de América por su novela La tejedora de sombras. En 2014, publica su novela Memorial del engaño en América Latina y España y, para el año 2015, estará publicada en Brasil, Portugal, Italia y Francia. Actualmente es director general del Festival Internacional Cervantino. 
 

Bibliografía

Memorial del engaño (2014). Ediciones Alfaguara, España

Leer la mente (2011). Ediciones Alfaguara, España

No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España

Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España

Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España

Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España

La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España

El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España

Desafíos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España

En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España

El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España

Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España

 

 

 

 

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