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El blog literario latinoamericano

martes, 22 de mayo de 2012

 Río Fugitivo / Blog de Edmundo Paz Soldán

Digno de Hollywood

Ayer un estudiante peruano me dijo que uno de sus amigos tenía que dar una charla en Chicago, pero le cambiaron el horario para que no coincidiera con el partido de los Estados Unidos contra Argelia. ¿Podía ser que algo que estuviera cambiando? A juzgar por lo que veo en el lobby de la biblioteca Mann, en la universidad de Cornell, parece que sí. Han instalado una pantalla gigante (lo han hecho en varios lugares del campus), y quince minutos antes del partido hay un buen grupo de estudiantes agitando banderas y con la tensión en el rostro. Están los indiferentes y los que se detienen a preguntar qué diablos pasa, pero la mayoría al menos está enterada. Las imágenes de ESPN muestran bares en la Florida, en Nueva York, en California: definitivamente, la fiebre del mundial ha llegado a los Estados Unidos. Ya veremos qué pasa cuando la Copa acabe, pero por lo pronto, yo que vivo aquí hace veinte años, noto un cambio.

Algunos estudiantes comentan los cambios estratégicos en la alineación de Bradley: Bornstein no es muy querido, pero se reconoce que Onyewu no ha estado jugando bien. Comienza el partido y todo discurre con normalidad hasta el gol anulado a los Estados Unidos. La repetición de la jugada indica que el árbitro se equivocó, y se instala en el ambiente algo que casi todos los países chicos conocen: que la mano negra de la FIFA conspira contra Estados Unidos. ¿Cuántos goles tiene que meter este país para que alguno cuente? Uno de los estudiantes, seguro de algún postgrado en psicología, dice que no cree en teorías conspiratorias, sino más bien en un "prejuicio inconsciente" de los árbitros, que desde chicos han sido acostumbrados a ir contra los Estados Unidos. Suena plausible, aunque también, a su manera, se trata de una teoría conspiratoria.

Segundo tiempo. Inglaterra está ganando y los Estados Unidos se queda fuera. Se suceden los ataques, Dempsey la tira al palo, los estudiantes se comen las uñas. Se va acabando el partido, y los que nunca dejan de ser optimistas comienzan a resignarse. El árbitro dice que dará cuatro minutos extra. De pronto, salida violenta de los Estados Unidos, galopada de Donovan liderando la carga de caballería, pase de la muerte, rebote, y un final feliz digno de Hollywood: Donovan ha marcado y se ha hecho justicia. Gritos de júbilo, el retumbar del "USA, USA, USA!".

Me abrazo con desconocidos. Uno de ellos dice: "¡Ahora, que venga Alemania!" Da lo mismo cualquier rival, parece, porque Estados Unidos juega de igual a igual contra todos. Una locomotora desbocada (como Altidore), que va al frente con más corazón que cabeza, que sólo tiene a Donovan para pararla y pensar un poco. Un equipo que falla muchos goles y no tiene a los árbitros de su lado, pero no importa, no ahora. La televisión muestra autos tocando la bocina en Times Square, algarabía en algunos barrios de Los Angeles. Para que se imponga el fútbol aquí no se requiere de la estrategia de la FIFA, lo que se necesita es emoción. Y los muchachos de Bradley, con Donovan a la cabeza (el pobre, no sabe lo que se le viene: ya lo han comenzado a llamar "héroe"), se han dedicado a darle emoción al mundial.  

(Blog Papeles Perdidos, Babelia, El País, 23 de junio 2010)
   
 

 
 

[Publicado el 24/6/2010 a las 02:12]

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Comentarios (6)

  • Edmundo, ya ves que tampoco las genialidades individuales sirven por sí solas. La hummillante derrota de Argentina ante Alemania, puso al desnudo las flaquezas del equipo albiceleste. Contaba con, por lo menos, 6 brillantes jugadores, de medio campo hacia el ataque pero, amén de una defensa no muy lucida, nunca funcionó como un equipo coordinado. Nunca hubo estrategia. Eso les sirvió contra equipos menores pero, a la hora de enfrentar un equipo en serio, no hubo nada que hacer.

    Comentado por: Stiffelio el 05/7/2010 a las 03:00

  • Es increible la relación que existe entre la cultura y estilo de enfocar la vida de un país y la forma de encarar un partido.
    Unos planifican y actúan en conjunto, otros improvisan y son individualistas.
    En este mundial aparentemente los segundos tienen mas éxitos.
    La combinación perfecta......las ligas europeas.
    Saludos,

    Comentado por: todotranqui el 30/6/2010 a las 18:20

  • Stiffelio, EE.UU es un equipo de lucha y disciplinado, pero eso no es suficiente, ¿no? Tu viste a la Alemania de hoy, a Uruguay, a Argentina. Todos, equipos que al final ganaron por sus individualidades. Eso es lo que le falta a EE.UU, me parece. Ya llegará.

    Comentado por: edmundo el 28/6/2010 a las 06:59

  • el Messi es una maravilla
    y ahora Paraguay tambien adentro
    Vamos los nuestros que no ni no !

    Comentado por: juan andres el 24/6/2010 a las 18:35

  • Estoy contento por el triunfo de EE.UU., ampliamente merecido. Es un equipo que lucha, disciplinado. Le tengo fe ante Ghana y, tal vez, hasta los cuartos de final. Con respecto a que tenga los árbitros en contra, yo no creo que sea tan así. Más bien lo atribuyo a la inoperancia de muchos árbitros en este Mundial. No sé si has visto los partidos de Argentina, pero en el último contra Grecia era vergonzosa la 'vista gorda' que hacía el árbitro ante los repeitidos fouls contra Messi. Más no le pudieron pegar y no cobraba nada. Tampoco cobran cuando toman de la camiseta. Pero el escándalo mayor fue el árbitro francés en el partido de Brasil vs Costa de Marfil.

    Comentado por: Stiffelio el 24/6/2010 a las 17:40

  • No puede ser.
    ¡No!
    ¡¡¡¡¡NNNOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!

    Comentado por: LuchinG el 24/6/2010 a las 15:55

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Biografía

Edmundo Paz Soldán (Cochabamba, Bolivia, 1967) es profesor de Literatura Latinoamericana en la Universidad de Cornell. Es autor de nueve novelas, entre ellas Río Fugitivo (1998), La materia del deseo (2001), Palacio Quemado (2006) y Los vivos y los muertos (2009); y de los libros de cuentos Las máscaras de la nada (1990), Desapariciones (1994) y Amores imperfectos (1998). Ha coeditado los libros Se habla español (2000) y Bolaño salvaje (2008). Su libro más reciente es Norte (Mondadori, 2011). Sus obras han sido traducidas a ocho idiomas, y ha recibido numerosos premios, entre los que destaca el Juan Rulfo de cuento (1997) y el Nacional de Novela en Bolivia (2002). Ha recibido una beca de la fundación Guggenheim (2006). Colabora en diversos medios, entre ellos los periódicos El País y La Tercera, y las revistas Etiqueta Negra, Qué Pasa (Chile) y Vanity Fair (España).

Bibliografía

Portada 'Los vivos y los muertos'

Norte (2011). Mondadori

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