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El blog literario latinoamericano

martes, 22 de mayo de 2012

 Río Fugitivo / Blog de Edmundo Paz Soldán

Estados Unidos: como si fuera China

Vi el partido entre Estados Unidos e Inglaterra en la casa de mi pareja en Santa Cruz (Bolivia). Solo frente a una pantalla de televisión, pensé que no me perdía de nada: incluso en un bar en Boston me hubiera sentido igual. Para evitar desilusionarse, hay que asumir la soledad del que sigue el fútbol en los Estados Unidos.

En los papeles, Inglaterra partía como el favorito: un equipo que tiene como estrella a Rooney debería ser mucho más que uno cuya carta principal se llama Landon Donovan (elegido mejor jugador joven del mundial 2002, Donovan se ha convertido en un armador decente, pero su juego nunca ha terminado de explotar). Los primeros cinco minutos, así fue: llegada clara, toque de Heskey para la definición de Gerrard. Estados Unidos, sin embargo, no se achicó, y mostró la mejor cara que tiene, quizás la única que entiende: salir al frente con valentía, olvidarse de quién es el rival. Así, poco a poco, la pelota pasó a poder de los norteamericanos, que no son maestros del pase corto pero sí son capaces de complicarle a cualquiera y entienden que el fútbol debe ser vertical. Y llegó el gol, de forma inesperada: un remate de Dempsey que no llevaba peligro, y las manos de Green que empujaron el balón adentro. Para los tabloides ingleses, seguro habrá una culpable: la Jabulani. Pero está claro que un equipo en el que el portero titular es conocido como "Calamity" James (que hoy no jugó por estar lesionado) no tiene mucho de qué enorgullecerse en este tema.  

En el segundo tiempo, hubo un remate de Altidore, y eso fue todo para los Estados Unidos, que pareció contentarse con el empate. O quizás no daba para más. Se trata de un equipo correcto, que juega al fútbol de la manera más clásica y tradicional posible. Ningún jugador se sale del libreto estratégico, todos tienen una gran disciplina táctica y su despliegue físico es envidiable. Curiosamente, un país en el que el individualismo es la clave del éxito, tiene un equipo de abejas obreras, en el que lo colectivo es lo único que cuenta: si vamos a los lugares comunes de las idiosincracias nacionales, digamos que Estados Unidos juega al fútbol como si fuera China.

Me estoy olvidando del portero, Tim Howard. Elegido por la FIFA como el mejor jugador del partido, él sí demostró seguridad en cada una de sus intervenciones. Nueva ruptura del lugar común: una nación imperialista, acostumbrada a la guerra y al ataque, tiene a su figura principal allá atrás, de custodio. Me temo que eso no hará que los norteamericanos se conviertan en fanáticos de este deporte.   

(Blog Papeles perdidos, Babelia, El País, 13 de junio 2010)
 

[Publicado el 13/6/2010 a las 16:49]

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Comentarios (4)

  • Estoy desolado.El resultado ha sido injusto,sí,pero cabria reparar en la falta de alternativas y el poco aconsejable exceso de confianza,siempre fronterizo con la prepotencia.Ya sabemos...toca arremangarse para las citas con Honduras y Chile.
    Mientras tanto,me siento como un personaje vulnerable de Fitzgerald o como el último Emperador dentro de la Ciudad Prohibida.Para seguir con tu título referencial,Edmundo.

    Comentado por: ÁNGEL el 17/6/2010 a las 09:21

  • Carla, gracias

    Comentado por: edmundo el 17/6/2010 a las 01:33

  • En este mundial, creo que hasta Brasil va a llevar a un equipo de obreros.

    Comentado por: gonzalo el 15/6/2010 a las 19:33

  • Muy de acuerdo con tus agudas obsevaciones,Edmundo.Cierto,la disciplina y el rigor se imponen en la selección USA.Es un equipo gregario y hecho para el esfuerzo y sacrificio.Sin más.No es poco.Conocen bien sus limitaciones y optimizan sus recursos.O como dices tú,jugando al fútbol parecen chinos estajnovistas.La reflexión sobre Howard,muy cierta.Su categoria y su rol dentro del pensamiento estadounidense.Si cabe algún atrevimiento personal,un leve asomo de saltarse el férreo guión,ahí está el joven y magnifico Altidore.
    También es verdad que hubo dos aspectos que influyeron en su meritorio empate con Inglaterra,por un lado la nefasta actuación del portero Green y por otro la pobre lectura que del juego hizo Fabio Capello,al hacer jugar excesivamente retrasados a la pareja de pivotes Lampard-Gerrard.Ambos dán su mejor versión cuando están muy cerca de los puntas,inmediatamente detrás de ellos.Situarlos así,es limitar su capacidad de llegada continua.Aún cuando el segundo abriera el marcador,aún así.Además,son demasiado parecidos y la recuperación está descompensada.
    Sí,yo también creo que los norteamericanos no se van a enganchar a este gran deporte,aparentemente sencillo pero de gran complejidad.Como los grandes quids de la vida.

    SALUDOS

    Comentado por: ÁNGEL el 14/6/2010 a las 09:37

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Biografía

Edmundo Paz Soldán (Cochabamba, Bolivia, 1967) es profesor de Literatura Latinoamericana en la Universidad de Cornell. Es autor de nueve novelas, entre ellas Río Fugitivo (1998), La materia del deseo (2001), Palacio Quemado (2006) y Los vivos y los muertos (2009); y de los libros de cuentos Las máscaras de la nada (1990), Desapariciones (1994) y Amores imperfectos (1998). Ha coeditado los libros Se habla español (2000) y Bolaño salvaje (2008). Su libro más reciente es Norte (Mondadori, 2011). Sus obras han sido traducidas a ocho idiomas, y ha recibido numerosos premios, entre los que destaca el Juan Rulfo de cuento (1997) y el Nacional de Novela en Bolivia (2002). Ha recibido una beca de la fundación Guggenheim (2006). Colabora en diversos medios, entre ellos los periódicos El País y La Tercera, y las revistas Etiqueta Negra, Qué Pasa (Chile) y Vanity Fair (España).

Bibliografía

Portada 'Los vivos y los muertos'

Norte (2011). Mondadori

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