El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 10 de febrero de 2012

 Río Fugitivo / Blog de Edmundo Paz Soldán

Los verdaderos dueños de Wall Street

A fines de los noventa tuve una estudiante canadiense que, para descansar de la escritura de su tesis doctoral, se puso a invertir en la bolsa desde la computadora de su departamento. En ese entonces, una de las grandes promesas de Internet era la posibilidad de convertir al ciudadano común en un inversor astuto desde la comodidad del hogar. Mi estudiante me convenció de que le diera buena parte de mis ahorros para que ella los invirtiera por mí; las ganancias estaban aseguradas. Seis meses después, debí retirarme después de haber perdido el 70% del dinero invertido.
   
Al otro extremo del inversor común, en la mitología de la bolsa del fin de siglo, se encontraban los Gordon Gekkos de Wall Street, el filme de Oliver Stone: los hombres despiadados, de reflejos rápidos y nervios de acero, que conocen el mercado perfectamente pero cuyo talento para hacer dinero depende, sobre todo, de su gran intuición. Stone nos hizo creer que eran ellos los que controlaban los vaivenes del dinero. Sin embargo, Scott Patterson, en su libro The Quants (2010), nos muestra que la realidad es, a la vez, más compleja, prosaica y fascinante.
   
En el lenguaje de Wall Street, los quants son los inversores que utilizan supercomputadoras y sofisticados algoritmos para vencer al mercado. Para los quants no hay intuición que valga: todo depende de desarrollar fórmulas y modelos matemáticos que puedan utlizarse para "calcular los patrones predecibles del funcionamiento del mercado". El padrino de los quants se llamaba Ed Thorp, un profesor de M.I.T. que, en la década del sesenta, después de desarrollar estrategias matemáticas para ganar en los casinos de Los Vegas, tuvo la brillante idea de aplicar lo que sabía para triunfar en Wall Street.

Según Patterson, Thorp no sólo entendió que, en el fondo, Wall Street es como un gran casino; también que la hipótesis del mercado eficiente que en ese entonces predominaba en Wall Street -y que sugiere que el mercado es impredecible y que los precios reflejan correctamente toda la información conocida sobre éste- estaba equivocada: "había fallas en la información que tenían algunos inversores en el mercado, factores técnicos que podían llevar a breves discrepancias en precios". Armado de matemática pura y computadoras poderosas, un buen quant podía aprovecharse de esas fallas y volverse millonario.  
   
A principios de la década pasada, los quants no eran la excepción sino los que dominaban Wall Street. Para Patterson, son ellos los principales culpables de la crisis financiera que explotó el 2007 y que provocó el colapso de bancos prestigiosos en Estados Unidos. Los modelos financieros que los quants impusieron en Wall Street durante el último cuarto del siglo pasado se convirtieron en una doctrina invisible de tan poderosa; estos modelos entendían que la volatilidad de los precios en las opciones dependía de movimientos brownianos -no se puede adivinar cuál será el siguiente movimiento, pero sí el promedio, que tiende a obedecer a una distribución normal--, lo cual excluía grandes cambios en los precios. Ya sabemos que en una crisis financiera el pánico y la histeria hacen presa fácil de los inversores, y ocurren esos saltos en los precios para los cuales no están preparados los modelos (a principios de los sesenta, el matemático Benoit Mandelbrot desarrolló teorías que incluían la posibilidad de estos saltos o fat tails, pero los quants no lo tomaron en cuenta).
   
Patterson señala que en los últimos tres años la hipótesis del mercado eficiente ha dado lugar a nuevos modelos que usan teoría del caos para entender los mercados financieros. Han surgido la "neuroeconomía" y las teorías de la conducta financiera que tratan de incluir en los modelos el comportamiento a veces irracional del inversor, incluso la forma en que funciona el cerebro.

Los quants llevaron a muchos inversores al precipicio y fueron humillados. Sin embargo, poco a poco van planeando su venganza. Las computadoras son cada vez más rápidas, y hay quants que ya han desarrollado máquinas inversoras capaces de responder a la orden de un cliente en tres milisegundos. Otros han creado "algoritmos depredadores" capaces no sólo de buscar discrepancias entre precios sino de causarlas. La nueva regulación financiera emprendida por Obama no será un rival adecuado para el deseo del hombre de ganar mucho dinero lo más rápido que se pueda.

(La Tercera, 24 de mayo 2010)

[Publicado el 24/5/2010 a las 16:16]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir:

Comentarios (8)

  • HELP!ALGUIEN SABE COMO SE LLAMABAN LOS QUANDT QUE APARECIERON EN AMERICAN GREED?

    Comentado por: juan el 13/9/2011 a las 16:02

  • Belleza. Quiero un quant en el living de casa. No: mejor tres

    Comentado por: Diego F el 31/5/2010 a las 19:18

  • Fines de los noventa, fue el pico de lo que el propio Bernanke denominó un "exhuberancia irracional"; es decir, una burbuja financiera. Era momento de VENDER; No de comprar. ;)
    El mercado ES IRRACIONAL, porque la mayoría de la gente, incluidos muchos inversores, olvidan que comprar acciones es comprar una parte de UN NEGOCIO. Nadie compra un negocio sin analizar las posibilidades de que el negocio progrese y sea rentable. Y eso, afortunadamente, no es cosa de algoritmos.

    Comentado por: Erick Rolón Ríos el 25/5/2010 a las 17:35

  • Lo de pi no es relevante a lo que en el fondo quieres decir, y es que la ambición sin límite de los que manejas las bolsas, especialmente la de WS ha hecho que el mundo colapse. Muchos de ellos son ahora los nuevos ricos y hombres más poderosos del planeta.
    Por otro lado, si bien el tema en Europa es complejo, este está intimamente ligado a los Estados Unidos, por tanto a su Bolsa. Mientras las compañías estén bien y paguen sus impuestos, los gobiernos pueden subsidiar un sistema social que da réditos políticos. Caso contrario, colapsan: el sistema, los gobiernos y los partidos políticos.
    Zapatero creo que ha fracasado ante tanta charlatanería.
    Si no se regulan a las bolsas y a sus ganancias, la cosa está dura. El FMI anda persiguiendo gobiernos, en vez de regular las bolsas, por que estas, a su juicio, son eficientes.

    Comentado por: Marcelo Paz Soldán el 25/5/2010 a las 15:22

  • aunque no un rival adecuado Edmundo por lo pronto una intencion de ponerle tope a esta especulacion desatada

    Comentado por: juan-andres el 25/5/2010 a las 03:00

  • Utópico, tienes razón. Ya corregí el artículo. Marcelín, lo de Pi daría para un artículo entero. Me hubiera encantado acordarme de la película mientras escribía el artículo, la hubiera citado.

    Comentado por: edmundo el 25/5/2010 a las 02:05

  • completamente de acuerdo.

    pero la crisis del euro no tiene nada que ver con los quants, es un poco mas complejo, el problema del euro es bastante diferente. si bien el mercado tiene mucho de la culpa, es irresponsable no reconocer que son los europeos los que financian todos los servicios sociales con una tarjeta de credito nacional que no pueden pagar.

    es un tema mas complejo.

    saludos!

    Comentado por: utopico el 24/5/2010 a las 22:02

  • Faltó mencionar la película pi de Darren Aronofsky en la que Maximilian Cohen (Sean Gullette) está en la línea en lo que sería el descubrimiento más importante de su vida. Por los últimos diez años ha estado tratando de decodificar un patrón numérico detrás del nuevo sistema de caos ordenado - el mercado de valores de Nueva York.

    Comentado por: Marcelo Paz Soldán el 24/5/2010 a las 16:49

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Edmundo Paz Soldán (Cochabamba, Bolivia, 1967) es profesor de Literatura Latinoamericana en la Universidad de Cornell. Es autor de nueve novelas, entre ellas Río Fugitivo (1998), La materia del deseo (2001), Palacio Quemado (2006) y Los vivos y los muertos (2009); y de los libros de cuentos Las máscaras de la nada (1990), Desapariciones (1994) y Amores imperfectos (1998). Ha coeditado los libros Se habla español (2000) y Bolaño salvaje (2008). Su libro más reciente es Norte (Mondadori, 2011). Sus obras han sido traducidas a ocho idiomas, y ha recibido numerosos premios, entre los que destaca el Juan Rulfo de cuento (1997) y el Nacional de Novela en Bolivia (2002). Ha recibido una beca de la fundación Guggenheim (2006). Colabora en diversos medios, entre ellos los periódicos El País y La Tercera, y las revistas Etiqueta Negra, Qué Pasa (Chile) y Vanity Fair (España).

Bibliografía

Portada 'Los vivos y los muertos'

Norte (2011). Mondadori

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres