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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 28 de noviembre de 2020

 Río Fugitivo / Blog de Edmundo Paz Soldán

Apple, del culto a la adicción de masas

Estaba en mi segundo año del doctorado cuando me presté dinero de un amigo para comprarme una Macintosh. Era mucho más cara que una PC, pero argumenté que no sabía nada de computadoras y con una Apple me iría mejor: todo el mundo decía que era más fácil de usar. Por supuesto, se trataba de una de esas razones que utilizamos seguido para engañarnos a nosotros mismos. Lo que en el fondo yo quería era una Mac, y punto. Las había visto en la tienda de la universidad de Berkeley y quedé fascinado por su diseño, por la simpleza de sus líneas. También me atraía que no fueran tan populares (llegaban al 15% del mercado de computadoras personales).

Ser un acólito de Mac tenía muchas desventajas en los noventa. Los programas eran más caros que para las PCs, y había muy pocos; en materia de juegos, a lo máximo que se podía aspirar era a SimCity. Sin embargo, los que utilizábamos Mac no nos guiábamos por la conveniencia. Había un obvio capital simbólico en la Mac. Juan Villoro, un adicto confeso, señaló en un ensayo que "las razones para escogerla iban del exclusivismo fashion a la superioridad de un códice sobre un trabalenguas. Apple permitía activar un ícono, PC obligaba a teclear telegramas cifrados del tipo: ‘=C)F3'".

No fue casualidad que cuando Mondadori publicó la antología McOndo en 1996, en la portada se hubiera utilizado a una Venus de Botticelli con el logo de Apple (una manzana de colores) reemplazando a la manzana del pecado. Ni que en el prólogo a la antología, Alberto Fuguet y Sergio Gómez hubieran sugerido de manera provocativa que una de las pocas opciones que le quedaba al joven escritor latinoamericano era escoger entre Windows y Mac. En realidad el joven escritor ya se había decantado por Windows. Pero siempre estaba la Mac como un gesto de distinción.

A fines de los noventa, mientras Apple seguía diseñando computadoras elegantes y cada vez más caras, Microsoft crecía y se convertía en un monstruo que dejaba a Apple en la irrelevancia. Apple sobrevivía como un culto esotérico, con rituales herméticos que ni siquiera entendían muchos técnicos en computación (una vez se me arruinó la Mac en Bolivia y me costó encontrar alguien que me la arreglara). Y llegó la nueva década y con ella el iPod, un MP3 que tenía todas las características de las laptops de Apple, tanto las positivas como las negativas: diseño elegante, fácil de usar y nada barato. Las críticas arreciaron, pero la estrategia de Jobs funcionó esta vez: hoy el iPod tiene más del 70% del mercado de MP3s.

Los críticos de Apple han aprendido a respetar a Steve Jobs. Por eso no dijeron mucho cuando la compañía decidió ingresar el 2007 al terreno de los celulares con el iPhone. Ni tampoco ahora, cuando se acaba de presentar el iPad en ese formato de tableta en el que tantas otras compañías han fracasado. Con cierta perspectiva histórica, está claro que Jobs es uno de los grandes revolucionarios de nuestro tiempo. El iPhone parecía ser un celular sofisticado más, pero hoy es una poderosa computadora que puede transformarse en múltiples cosas dependiendo de la aplicación que se utilice. Con el iPad, Apple se anima a inventar un mercado. Lo que comenzó como una caprichosa cuestión de diseño y facilidad de uso se ha convertido en una forma influyente de interactuar con el mundo. Microsoft sigue enriqueciéndose, pero Apple acumula capital simbólico y es el nuevo monstruo de nuestro imaginario.

Escribo este artículo en mi MacBook Pro. Observo la manzana mordida en su cubierta: es un fetiche, claro, y me pregunto qué pasa con la distinción cuando el culto se transforma en adicción de masas. ¿Será que llegó la hora de pasarme a las PC?

Por supuesto que no.

(La Tercera, 8 de febreo 2010)

[Publicado el 08/2/2010 a las 22:17]

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Comentarios (6)

  • Creo que el eterno debate entre pc y mac, desde un punto de vista pragmático, es bien simple: si quieres utilizar tu ordenador para internet, office, juegos...etc utiliza un pc ya que en cuanto a oferta de contenidos de ese tipo gana por goleada.

    Pero si quieres usar tu ordenador para trabajar profesionalmente para algo relacionado con imagen o sonido.....mac es lo ideal por su increíble potencia.

    Bien es cierto que pc cada vez es mas potente, pero bien es cierto que están aun lejos de un mac pro.

    Comentado por: david vozoso el 11/8/2011 a las 12:01

  • Gracias por los comentarios y sugerencias, Verísimo y Carolina.

    Comentado por: edmundo el 19/2/2010 a las 22:53

  • Ey, un ¿¿"celular en esteroides"??? La expresión anglo te la dejo para el inglés, en español no cuadra.

    Comentado por: Carolina el 19/2/2010 a las 21:23

  • Steve Jobs nunca inventó nada. Jamás. Ni ahora ni nunca. Quien inventó los primeros ordenadores Apple fue Steve Wozniak. Quien los vendió muy bien vendidos y sigue vendiéndolos fue Steve Jobs. Cuando compras algo de Apple, compras una aparato para seguir comprando más cosas. LG sacó a la venta la pantalla táctil de los móviles, dos años antes que el iPhone de Apple. Steve Jobs tiene problemas hasta para ponerle un nombre original a uno de sus productos. De ahí sus líos judiciales con las patentes y los nombres. Steve Jobs sabe muy bien que hay millones de personas con el suficiente dinero e ignorancia para comprar productos bien anunciados y publicitados, productos que ya están en el mercado y que él los presenta como novedad. Steve Jobs es un genio de las ventas, y un perfecto conocedor de la estupidez humana.

    Comentado por: Verísimo Vizoso Feijoo el 17/2/2010 a las 02:59

  • ¿y cuál es tu análisis en cuanto al título de tu nota?

    Comentado por: Rebeca el 12/2/2010 a las 19:36

  • Desde la resistencia, suscribo esta opinión. Mac es sobre todo una gran marca que ha logrado colocar el diseño por encima de la funcionalidad, que no es que no la tenga, pero a cada uno de sus productos existe al menos una alternativa mejor en cuanto a precio y calidad.
    Regreso a la resistencia, no he comprado nunca un gadget de Mac porque algún aspecto me ha desanimado. Con todo y eso no sé cuanto podré resistir.

    Comentado por: NEcia el 11/2/2010 a las 17:28

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Biografía

Edmundo Paz Soldán (Cochacamba, Bolivia, 1967) es escritor, profesor de literatura latinoamericana en la Universidad de Cornell y columnista en medios como El País, The New York Times o Time. Se convirtió en uno de los autores más representativos de la generación latinoamericana de los 90 conocida como McOndo gracias al éxito de Días de papel, su primera novela, con la que ganó el premio Erich Guttentag. Es autor de las novelas Río Fugitivo (1998), La materia del deseo (2001), Palacio quemado (2006), Los vivos y los muertos (2009), Norte (2011), Iris (2014) y Los días de la peste (2017); así como de varios libros de cuentos: Las máscaras de la nada (1990), Desapariciones (1994) y Amores imperfectos (1988).

Sus obras han sido traducidas a ocho idiomas y ha recibido galardones tan prestigiosos como el Juan Rulfo de cuento (1997) o el Naciones de Novela de Bolivia (2002).

Bibliografía

Los días de la peste (2017) 

 

 

 

Iris (2014). Alfaguara

 

 

Portada 'Los vivos y los muertos' 

Norte (2011). Mondadori

 

 

Billie Ruth (2012). Páginas de Espuma

 

 

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