PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 21 de septiembre de 2020

 Río Fugitivo / Blog de Edmundo Paz Soldán

Carver no era carveriano

Después de una larga batalla, se ha publicado por fin Beginners (Principiantes), el manuscrito original que Raymond Carver entregó a su editor Gordon Lish y que fuera la base para su celebrado libro de cuentos, De qué hablamos cuando hablamos de amor (1981). En Inglaterra, Beginners puede conseguirse en una edición en tapa dura, mientras que en los Estados Unidos el libro es parte de Carver: Collected Stories, el volumen que acaba de publicar The Library of America.

El libro publicado en 1981 sirvió para consolidar la reputación de Carver como el cuentista más importante de su generación. Sin embargo, la polémica lo acompañó desde el principio: Carver se quejó de la "amputación" a la que fueron sometidos los 17 cuentos que componían el libro, se distanció de Lish e inició un proceso de restauración de algunas de las versiones originales; llegó a publicar cinco hasta su muerte en 1988. Tess Gallagher, su viuda, continuó la batalla con la editorial Knopf, dueña de los derechos de De qué hablamos. Con los años, salió a la luz la angustiada carta de Carver a Lish, fechada el 8 de julio de 1980, en la que le pedía que hiciera "lo necesario para detener la producción del libro... Estoy confundido, cansado, paranoico, y sí, con miedo a las consecuencias si el libro es publicado tal como está ahora". Lish no le hizo caso, y Carver terminó cediendo al ímpetu y convicción de su editor.

Se sabía entonces que Lish tuvo una participación activa en los cuentos; lo que no se sabía era cuán radicales eran los cambios propuestos por Lish. Comenzando por la cantidad: Carver entregó un manuscrito de más de 200 páginas, pero, después de dos rondas de trabajo de edición línea tras línea, Lish lo redujo a apenas 100 páginas. Ejemplos: "Where is Everyone?" tenía quince páginas, pero en la versión de Lish tiene sólo cinco; las 37 páginas de "A Small, Good Thing" se redujeron a 12. Otros cambios tienen que ver con los títulos: Lish mantuvo sólo 7 de los 17 títulos (el cuento "De qué hablamos cuando hablamos de amor" se llama originalmente "Principiantes"). Lish incluso cambió, de manera caprichosa, los nombres de los personajes: Herb se convirtió en Mel, Cynthia en Myrna, Bea en Rae...

En cuanto al estilo, lo "carveriano" es en buena medida una creación de Lish. Carver no era un minimalista; sus personajes no eran lacónicos, y sus silencios no lo eran tanto; había desolación, pero también una mirada sentimental que Lish eliminó sin compasión. Lo que en Carver es explícito se convierte implícito en la versión de Lish: en "I Could See the Smallest Things", Nancy escucha un ruido y trata de despertar a Cliff, su esposo; fracasa en el intento y sale a la calle y se encuentra con el vecino; después de una conversación con él, vuelve a la cama, y la ansiedad ahora se ha dirigido a su matrimonio, aunque eso no está dicho sino apenas sugerido. En la versión original de Carver, titulada "Want to See Something?", Nancy vuelve a la cama y se dirige a su esposo dormido: "Comencé todo lo que quería decirle diciéndole que lo amaba. Le dije que siempre lo había amado y siempre lo amaría. Esas eran las cosas que necesitaban decirse antes que otras cosas... Continué diciéndole, sin rencor ni pasión de ningún tipo, todo lo que estaba en mi mente. Terminé diciéndole lo peor y lo último que quería decirle, que sentía que no íbamos a ninguna parte y que era hora de admitirlo, a pesar de que probablemente no había forma de solucionarlo".

La publicación de Beginners no va a alterar el prestigio de Carver; está claro que Carver era un gran escritor, pero también que Gordon Lish lo convirtió en uno aun mejor. ¿Con cuál de los Carver nos quedamos? Yo, con el de Lish. Sin él, Carver no hubiera sido tan influyente en el desarrollo de la cuentística de los últimos veinte años. Hay cosas que no necesitan decirse, aunque la ironía de leer a este Carver desde esa perspectiva es que la hemos aprendido leyendo al otro Carver.

(La Tercera, 19 de octubre 2009)

P.D. Hace más de un año, el New Yorker publicó la versión original del cuento "Beginners", comparada con la editada por Lish. El documento se encuentra aquí

 

[Publicado el 19/10/2009 a las 01:10]

Compartir:

Comentarios (8)

  • Para algun traductor: me parece que la traduccion de Anagrama de "Podia ver hasta las cosas mas minusculas" le erra feo:
    Cuando Sam dice "I quit" se refiere a la bebida. "We still keep it around the house" dice, y en anagrama traducen "Seguimos manteniendo las formas en casa", como si abandonara a la mujer y no al chupi.
    Alguien me ayuda con esto que tengo que hacer un trabajo sobre el cuento?
    Aguante Lish y su podadora.
    Manuel.

    Comentado por: manuel el 18/11/2009 a las 19:09

  • Qué bueno, es de risa, el representante del minimalismo quejándose del recorte de sus cuentos. Sí, se queda uno un tanto desconcertado, como si nos hubiéramos tomado el pelo a nosotros mismos. A veces pienso cuánto del traductor hay realmente en algunos de los escritores que conocemos. La obra en cierto modo es casi por completo suya, del traductor. Es como una creación nueva.

    Comentado por: Bisiesta el 21/10/2009 a las 20:17

  • ¡Caramba, qué sosrpresas nos da la vida! Le confieso que soy gran admiradora de su obra y me acabo de quedar a cuadros Muchas gracias por su artículo amigo

    Comentado por: Ana Karenina el 20/10/2009 a las 14:41

  • Qué tanto de Carver había en Carver me lleva a qué tanto de Lish había en Lish. ¿Quién lisheó a Lish?

    Comentado por: Diego F el 20/10/2009 a las 04:44

  • Plop! Esto ni se me había imaginado. Hace poco un amigo (Fernando Barrientos de la editorial "El Cuervo") me pasó "Catedral" de Carver y a pesar de que a primera impresión no me resultó deslumbrante, conforme avancé en la lectura quedé sinceramente vencido a su calidad.
    Ahora ya no sé como quedo, jé. Con lo que dice el anterior comentario, seguramente... tendré que leer más.
    saludos.

    Comentado por: Marco el 19/10/2009 a las 21:09

  • Lo que luego no dice la viuda, Tess Gallagher, es que aquí, en estos retoques, en este editing, aprendió tanto Carver que luego eso le ayudó en el futuro. La viuda carga contra Lish sin darse cuenta de que él no sólo editó esos textos, sino que le enseñó "autocrítica", le enseñó a editarse a sí mismo en el futuro. Sin Lish no tendríamos el Carver que tenemos hoy. Como no tendríamos la Cinthia Oczick o el Don DeLillo que tenemos hoy.
    JLuis.

    Comentado por: jl el 19/10/2009 a las 16:11

  • Precisamente ahora, Edmundo, publicamos en Periférica (muy pronto en las librerías españolas, y enseguida en México, Chile, etc.) la primeras de las varias novelas de Gordon Lish que vamos a traducir al castellano. Pues no sólo era un gran editor sino un excelente escritor, que comenzó su carrera ya maduro, al borde de los 50 años. Comenzamos por "Perú", elogiada por Bloom, DeLillo, Tyler, etcétera, para continuar con "My romance", "Epigragph", etcétera. En nuestra nueva colección, LARGO RECORRIDO, que hemos abierto con el maravilloso EN GRAND CENTRAL STATION ME SENTÉ Y LLORÉ, de Elizabeth Smart, otra autora de culto.
    Gracias.
    Paca Flores. Difusión Periférica

    Comentado por: Paca Flores. Difusión Periférica el 19/10/2009 a las 15:24

  • Muy bueno el artículo. Es interesante poder leer las dos versiones, con o sin la edición de Lish. Yo creo que Carver es igualmente uno de los más grandes cuentistas del siglo XX. Lish descubrió un diamante en bruto y lo pulió. Pero luego Carver tomó vuelo por si solo. Toda su producción "post-Lish" es igualmente maravillosa, aunque su estilo se haya vuelto menos lacónico y más expansivo.

    Comentado por: Stiffelio el 19/10/2009 a las 14:27

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Edmundo Paz Soldán (Cochacamba, Bolivia, 1967) es escritor, profesor de literatura latinoamericana en la Universidad de Cornell y columnista en medios como El País, The New York Times o Time. Se convirtió en uno de los autores más representativos de la generación latinoamericana de los 90 conocida como McOndo gracias al éxito de Días de papel, su primera novela, con la que ganó el premio Erich Guttentag. Es autor de las novelas Río Fugitivo (1998), La materia del deseo (2001), Palacio quemado (2006), Los vivos y los muertos (2009), Norte (2011), Iris (2014) y Los días de la peste (2017); así como de varios libros de cuentos: Las máscaras de la nada (1990), Desapariciones (1994) y Amores imperfectos (1988).

Sus obras han sido traducidas a ocho idiomas y ha recibido galardones tan prestigiosos como el Juan Rulfo de cuento (1997) o el Naciones de Novela de Bolivia (2002).

Bibliografía

Los días de la peste (2017) 

 

 

 

Iris (2014). Alfaguara

 

 

Portada 'Los vivos y los muertos' 

Norte (2011). Mondadori

 

 

Billie Ruth (2012). Páginas de Espuma

 

 

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2020 | Fundación Formentor | Barceló Torre de Madrid. Plaza de España, 18 28008 Madrid (España) | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres