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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 7 de abril de 2020

 Río Fugitivo / Blog de Edmundo Paz Soldán

La reinvención del intelectual

Cruces en memoria de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez

En El País de hoy, José Andrés Rojo analiza los cambios en el lugar que ocupa el intelectual hispanoamericano en la sociedad, desde los comprometidos años 60 hasta nuestros días:

Cuando Mario Vargas Llosa (Arequipa, 1936) presentó hace poco su último libro en Madrid, se refirió de manera crítica a los intelectuales de nuestros días. "No sienten la necesidad de comprometerse", dijo, "creen que los sistemas democráticos ya garantizan por sí solos la democracia, pero no es así... en América Latina todo está por hacerse, la democracia no está allí para quedarse". En Sables y utopías (Aguilar), Carlos Granés ha reunido medio centenar de artículos, seleccionados entre unos 400, que Vargas Llosa ha escrito en los últimos años y cuyo hilo conductor viene subrayado en el subtítulo: Visiones de América Latina. Es ahí, al otro lado del charco, donde no terminan de echar raíces sólidas las democracias y donde "el intelectual tiene la obligación de intervenir en el debate cívico".

El escritor peruano Santiago Roncagliolo considera que "hay mucha gente que sigue escribiendo de política". Pero observa: "Lo que no hay tanto son autores que defiendan de una manera radical una idea, como hace Vargas Llosa con el liberalismo, o García Márquez con el socialismo. El siglo XX se encargó de mostrar los límites de ambas opciones, y seguramente mi generación ha visto cómo el socialismo cubano no supo convivir con la libertad y cómo las democracias latinoamericanas no terminan de acabar con la pobreza. Así que tampoco podemos ser tan entusiastas".

"El modelo de intelectual ha cambiado drásticamente", dice el boliviano Edmundo Paz Soldán. "Cada vez es más difícil ocupar un lugar en la plaza pública como el que ocupan autores como Carlos Fuentes o el propio Vargas Llosa", explica. "La realidad se ha fragmentado, y aunque son muchas las voces que se pronuncian sobre lo que está pasando, ya no existe ese intelectual con vocación de convertirse en conciencia moral de la sociedad".

Para seguir leyendo este artículo, pinchar aquí.

 

[Publicado el 01/10/2009 a las 13:29]

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Comentarios (13)

  • El intelectual no busca aportar a su entorno(o por lo menos el buen intelectual) si no,enriquecerse a si mismo...
    El problema de hoy en dia,es que el intelectual no busca ser culto,ni intenta buscar la cultura...

    Comentado por: Yasmine Arnez el 16/10/2009 a las 12:30

  • Partiendo de la base de que no se puede generalizar y que esta es sólo mi opinión, considero que el "intelectual" de hoy vive en un mundo muy distinto al que vivían los mencionados García Márquez y Vargas Llosa en los años de la revolución cubana o de las dictaduras. Creo que el intelectual de hoy se ha enfocado al estrellato, a buscar y luego gozar de los beneficios de la fama. Hoy en día hay pocos personajes a quienes seguir, que propongan acciones o promuevan una reflexión que pudiera ser tan masiva como hoy permiten los medios de comunicación. Considero que no es que los espacios se hayan cerrado o se nieguen a los intelectuales, aunque por otro lado no se puede dejar de lado que probablemente tampoco ha aumentado el número de quienes están dispuestos a mantener ese diálogo.
    ¿Quién puede o debe ser denominado "intelectual? ¿Qué acciones, actitudes o atributos le dan esa catagoría a alguien? Para mi el intelectual es el que a base de investigación, observación, crítica, genera una propuesta de reflexión en otros. Escritor, científico, economista, artista, o cualquiera que sea su actividad, comprometido con una idea.
    Tengo en mente el ejemplo de cómo el adjetivo intelectual es ya moneda devaluada. Alguien que en México es reconocido como un intelectual, un gran escritor, Pedro Ángel Palou estuvo durante varios años al servicio del gobierno priista de Mario Marín (el Gober Precioso para efectos de contexto mexicano)como Secretario de Cultura y de ahí brincó a la rectoría de una universidad local en donde una de sus principales acciones en promoción de la crítica fue cerrar el periódico universitario por la crítica que hicieron de su amistad con el gobernador (ligado con pederastas y coludido con ellos para vengarse de Lydia Cacho, periodista que denunció los hechos). A Pedro Ángel, como le dicen sus amigos, esto le costó muy barato, se fue de la universidad y entre sus amistades intelectuales su acción contra la libertad de expresión de un medio universitario no ha hecho mella. Mi punto es que a cualquiera se le trata ya de intelectual cuando en ocasiones algunas de sus acciones hablan de todo lo contrario.
    ¿De qué sirve un intelectual si no va a aportar a su entorno? Tal vez sólo para firmar libros.

    Comentado por: NEcia el 11/10/2009 a las 05:57

  • "Entonces... ¡Claro!... Entonces... ¡ni palabra!"
    C.V.

    Comentado por: Juan-Andrés el 05/10/2009 a las 13:50

  • Ricardo, me alegra que te haya gustado Río Fugitivo. En cuanto a lo otro, supongo que no nos entendemos, y está bien que sea así. Opinar sobre el rol de los intelectuales no es pontificar (justamente, mi idea es que los intelectuales de hoy ya no pontifican, para suerte nuestra). Y el problema no es aceptar una cena del poder (ni tuya) sino qué hacer con eso. Si ves que hay un cambio en su actitud después de la invitación, tienes todo derecho a criticar la falta de ética. Pero si no, tu postura haría que nos quedemos sin críticos, sin intelectuales. Y me doy cuenta que en nuestros comentarios tú y yo estamos en líneas paralelas, no estamos avanzando sino repitiendo lo mismo.

    Comentado por: edmundo el 03/10/2009 a las 23:26

  • Me alegra haber generado este intercambio entre los lectores del blog de Edmundo. A mí sus novelas me gustan (particularmente "Río fugitivo"), aunque "Los vivos y los muertos" me ha decepcionado. Pero mi comentario no iba destinado a opinar sobre sus libros sino sobre su falta de ética al aceptar una invitación del poder (se llame como se llame) y después andar pontificando sobre el rol de los intelectuales (y para colmo no diciendo nada nuevo ni jugado; gracias Violeta). Si a un escritor lo pueden comprar con una cenita, entonces no vale la pena tomarse sus opiniones en serio.

    Saludos.

    Comentado por: Ricardo el 03/10/2009 a las 18:17

  • Yo he aprendido muchas cosas en este blog, temas mucho más trascendentales que ciertos comentarios que leo ahora.
    En lo personal pienso que Edmundo dedica parte de su tiempo a éste, tengo entendido que tiempo no le sobra, no dejemos que éste blog entre en un ambiente básico y elemental.

    Comentado por: todotranqui el 03/10/2009 a las 14:12

  • Queridos: lo primero que haré será entonces disculparme por haber venido al blog del autor a poner comentarios maleducados y fuera de lugar. Estoy de acuerdo en que no se puede ir a la casa de nadie a insultar al dueño; sin embargo, pensé que sería la única manera de que Paz Soldán leyera alguna opinión crítica, entre tanta adulación que lo rodea últimamente. Entiendo que las críticas pueden sentar mal a cualquiera, así que me las reservaré para quien quiera escucharlas y quizá plantearse seriamente el contenido.

    Aparte de eso, querido Stiffelio, yo nunca dije que las novelas de Paz Soldán fueran ambiguas. Quizá eres tú el que necesitas prestar más atención a lo que lees. Yo dije que sus artículos son siempre ambiguos. Las novelas de Paz Soldán me parecen de todo menos ambiguas. Ya lo dije, pero no lo voy a repetir. Y las leo, querido Edmundo, para poder hacer críticas constructivas y para poder hablar con gente como Stiffelio, para quien parece que hay que leer mucho para estar a la altura de su conversación. Comencé a leer tus novelas porque escuché que eran buenas.

    Sin embargo, un artículo de opinión no es literatura, y yo creo que no debería ser ambiguo. Y el del Babelia, querido Edmundo, no me pareció tan claro como tú lo expones ahora. Esa manera tan sutil y amable de disentir ideológicamente se me queda un poco corta; pero de nuevo, me disculpo porque aquí estoy metiendo mis ideas "panfletarias y groseras", aquí en este blog de gente tan correcta y educada. Entiendo que matar al padre es siempre duro y además no permite medrar con la rapidez que permite la adulación.

    Por último, querido Stiffelio, encantada esucharé tus sugerencias para enriquecer mi espíritu un viernes por la tarde, aunque a estas alturas permíteme que dude de tu criterio, sobre todo cuando lo acompañas de ese tono tan paternalista (pero tan educado). Quizá cuando te sientes a leer algo de crítica sobre Vargas Llosa (por ejemplo te recomiendo los artículos de William Rowe) entiendas que su discurso siempre ha sido y es un largo y prepotente monólogo.

    Comentado por: violeta el 03/10/2009 a las 09:19

  • Vayamos por partes:

    Por empezar, este es el Blog de Edmundo y él tiene derecho a expresarse como quiera, incluyendo la auto-promoción (que bastante poco la hace, comparado con otros bloggeros!). Por lo tanto, me parece que quien visita este Blog, y lo utiliza para destilar sus resentimientos e insultar al dueño del mismo, es por lo menos un maleducado.

    Violeta: estás en todo tu derecho de que no te gusten las novelas de Edmundo. Allá tu....'de gustibus non est disputandum'. Pero el resto de las cosas que dices están sesgadas de cierta posición ideológica que tienes, y que nada tiene que ver con el hecho e sí de estar o no comprometido. Una cosa es estar comprometido y otra es ser panfletario y grosero.

    Tu dices que a Vargas Llosa habría que "condenarlo" por "actitudes neoliberalistas y prepotentes". Por empezar, Vargas jamás se ha expresado en manera prepotente. Todo lo contrario, su estilo, ya sea escrito u oral, es siempre de una clara mesura. Deberías leerlo con más detenimiento. Por otra parte Vargas no es un "neo" liberal, sino un auténtico liberal, y a mucha honra. Él mismo ha criticado con vehemencia (mas no con prepotencia!) lo excesos neoliberales ocurridos en ciertos países. Me parece que la que se comporta en forma prepotente ante el disenso eres tu.

    Con respecto a los discursos ambiguos, deberías saber que la mejor literatura es, casi por definición, ambigua.

    Tal vez te convendría tomarte un buen refresco, ahora que es viernes por la tarde, y que te sientes a leer buena literatura. Yo podría recomendarte varias cosas "ambiguas" que enriquecerían tu espíritu.

    Comentado por: Stiffelio el 02/10/2009 a las 20:24

  • Stiffelio, tienes razón :)

    Comentado por: edmundo el 02/10/2009 a las 19:16

  • Ricardo, es mi blog, y ahí pongo lo que yo leo, donde voy, lo que veo, etc. En ese sentido, todo el blog es autopromoción. Lo único que faltaría es que en mi blog yo no puede mencionar las cosas que yo digo o hago.
    En cuanto a que me invite a comer Evo, en realidad la invitación vino de la Casa Real de España. Y si la acepté fue porque quedé en hacer una crónica del encuentro para Letras Libres. Si cambiara mi opinión de Evo por una cena, sería servil. O si aceptara un puesto después de criticarlo.

    Comentado por: edmundo el 02/10/2009 a las 19:05

  • Ricardo, me parece que eres muy injusto y tu agravio hacia Edmundo está fuera de lugar. Se nota que no te has tomado el trabajo de leer ninguna de las novelas de Edmundo, ni muchos de sus artículos.

    Con respecto al tema en general, mi opinión es que cada quien ha de hacer lo que sienta. Es importante que los intelectuales estén comprometidos en la sociedad (y no sólo en la política). Pero una cosa es estar comprometido y otra es aprovechar la condición de intelectual para perorar pomposamente por doquier (ej. un Saramago!!). A mi juicio es también válido el valor del intelectual aunque sólo sea tal, permaneciera en su torre de marfil.

    Comentado por: Stiffelio el 02/10/2009 a las 13:43

  • Paz Soldán afirma que "Cada vez es más difícil ocupar un lugar en la plaza pública como el que ocupan autores como Carlos Fuentes o el propio Vargas Llosa", pero no le hace ascos (como los anteriores) a comer con cuanto político se le cruza por el camino. Que alguien como Paz Soldán que tan valientemente le ha criticado se humille para que le inviten a comer con Evo Morales es una demostración de que si "el modelo de intelectual ha cambiado drásticamente" no han cambiado la vocación de servilismo, el doble discurso y la autopromoción, que es lo que Paz Soldán hace incluyendo este texto en su blog.

    Saludos desde Arequipa.

    Comentado por: Ricardo el 02/10/2009 a las 10:12

  • Deben estar aburridos los intelectuales de latinoamérica para opinar sobre política, es que no hay nada nuevo.
    Todo vuelve, la misma esencia con distinto empaque.
    Estámos viviendo el "Socialismo del siglo XXI".
    Se están despertando los "Los Golpes de estado estilo siglo XXI".
    Y el liberalismo del siglo XXI duerme, descansa para volver con fuerzas en su momento.
    Me suena familiar la historia, me parece que los intelectuales jóvenes de la américas no le dan mucha importancia a la política, es repetitiva y no hay creatividad en sus actores.
    Saludos.

    Comentado por: todotranqui el 01/10/2009 a las 15:01

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Biografía

Edmundo Paz Soldán (Cochacamba, Bolivia, 1967) es escritor, profesor de literatura latinoamericana en la Universidad de Cornell y columnista en medios como El País, The New York Times o Time. Se convirtió en uno de los autores más representativos de la generación latinoamericana de los 90 conocida como McOndo gracias al éxito de Días de papel, su primera novela, con la que ganó el premio Erich Guttentag. Es autor de las novelas Río Fugitivo (1998), La materia del deseo (2001), Palacio quemado (2006), Los vivos y los muertos (2009), Norte (2011), Iris (2014) y Los días de la peste (2017); así como de varios libros de cuentos: Las máscaras de la nada (1990), Desapariciones (1994) y Amores imperfectos (1988).

Sus obras han sido traducidas a ocho idiomas y ha recibido galardones tan prestigiosos como el Juan Rulfo de cuento (1997) o el Naciones de Novela de Bolivia (2002).

Bibliografía

Los días de la peste (2017) 

 

 

 

Iris (2014). Alfaguara

 

 

Portada 'Los vivos y los muertos' 

Norte (2011). Mondadori

 

 

Billie Ruth (2012). Páginas de Espuma

 

 

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