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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 25 de octubre de 2020

 Río Fugitivo / Blog de Edmundo Paz Soldán

Onetti en el convento

La semana pasada tuve la oportunidad de asistir a uno de los encuentros más originales de todos los que se han realizado este año para conmemorar el centenario de Juan Carlos Onetti. Un grupo de escritores, periodistas y críticos nos reunimos en el convento de San Benito, en Alcántara, una población extremeña a quince kilómetros de Portugal. ¿Onetti en el convento? Sí, se trataba de la sede de la fundación que auspiciaba el encuentro, pero no era motivo suficiente. El último día, sin embargo, conocimos la iglesia del convento, dejada a medias en el siglo XVI debido a que el rey requirió los servicios del arquitecto para la construcción del palacio de El Escorial, y entendimos que había algo de justicia poética en que estuviéramos allí celebrando al escritor uruguayo. Onetti era el gran escritor de los proyectos fallidos, y se hubiera sentido muy a gusto en ese convento majestuoso con una iglesia a medio hacer.

El escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez habló de Onetti como un adelantado. Recordó un artículo de García Márquez, publicado en 1954, en el que señalaba que Joyce, Woolf y Faulkner eran los escritores necesarios para la renovación de la literatura latinoamericana; el artículo no mencionaba que ya en la década del treinta Onetti los había leído y procesado. La renovación estaba en marcha sin que Gabo lo supiera, y se había iniciado en 1939 con la publicación de El pozo, primera novela de Onetti. A esto, el escritor uruguayo Rafael Courtoisie, uno de los que más sabe sobre Onetti -tiene anécdotas para todas las ocasiones--, añadió otras influencias en la obra del inventor de Santa María: Arlt y Dos Passos. Esas primeras influencias están en las novelas fallidas de esta época -Tiempo de abrazar y Tierra de nadie--, pero Dos Passos desaparecerá pronto para dar paso a Faulkner. Arlt, en cambio, seguirá presente, y será clave para que Onetti desarrolle ese estilo que Vargas Llosa llama "crapuloso" (el narrador insulta a los personajes con frecuencia y provoca al lector mostrándole lo más deleznable de la condición humana).

La grandeza de un escritor se mide por su capacidad de permitir lecturas disímiles de su obra. Los dos días en el convento mostraron que hoy son muchos los Onetti que interesan. El peruano Santiago Roncagliolo prefiere al escritor apolítico y antiépico, autor de textos intimistas y perversos como Los adioses; ese Onetti está presente hoy en películas como Whisky y La ciénaga. El chileno Carlos Franz articula una lectura político-económica y se queda con el Onetti de El astillero y Juntacadáveres, el de los fracasados sueños de progreso ("toda Latinoamérica como un gigantesco astillero astillado, en ruinas... La empresa de la modernidad la corrompemos o bien nos viene ya corrupta-como el prostíbulo de Juntacadáveres", ha escrito Franz en un brillante artículo sobre Santa María). Yo estuve alguna vez con el Onetti existencialista y nihilista de "Bienvenido, Bob" y "El infierno tan temido", y ahora me deslumbro con un autor tan contemporáneo que en 1950, con La vida breve, se anticipaba a todos esos escritores posmo que décadas después inventarían ficciones muy conscientes de ser ficciones (el publicista Brausen inventa en su cabeza la ciudad de Santa María y luego se va a vivir allí).

Courtuoisie recordó al autor mítico de las mil anécdotas; el que alguna vez, luego de leer un relato de Cortázar ("El perseguidor"), entró al baño del piso en el que vivía y rompió un espejo de un puñetazo; a Onetti le hubiera gustado escribir ese texto. Juan Cruz y Roncagliolo coincidieron: estar en Montevideo es como visitar una versión fantasmal de Santa María. Como en un cuento de Borges, las ficciones de Onetti se van imponiendo sobre la realidad, e incluso un convento español perdido en la frontera con Portugal nos remite a sus páginas.

La Tercera, 21 de septiembre 2009

[Publicado el 21/9/2009 a las 19:23]

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Comentarios (7)

  • además quiero argumentar que Vicente Molina Foix es un viejo pedofilo.

    Comentado por: Andrés Calderón Prado el 03/10/2009 a las 16:52

  • Estimado Edmundo,

    Agradezco enormemente la franqueza y prontitud con que ha respondido usted a mi pregunta.
    Las observaciones de gente con voz, como usted, se escuchan siempre con mayor claridad. Es fácil judgar una novela gráfica (y realmente cualquier obra) por su esencia y no por su formato; lo único que hace falta es un ejercicio de mente abierta. Y no creo yo que a alguien de mente abierta como usted (o gente como Umberto Eco o Perez Reverte), el señor MF se atreva a llamarle precisamente "infantil".
    Así pues, le animo a que siga haciendo la magnífica labor que realiza, y le mando un fuerte abrazo.

    Un cordial saludo y gracias de nuevo,

    Chema Lobo

    Comentado por: Chema Lobo el 01/10/2009 a las 12:08

  • Chema, tengo en mi mesa de noche Asterios polyp, de Mazzuchelli. El que vea ese libro y piense que la novela gráfica o históorieta o comic no ha alcanzado ya la plena madurez, está equivocado. De hecho, a veces pienso que en las próximas décadas la novela gráfica puede terminar devorando a la tradicional...

    Comentado por: edmundo el 30/9/2009 a las 16:59

  • aguardando la pedida opinión de Edmundo, me atrevo a comentar que lo de Molina Foix puede llegar a ser interesante pero en tal caso el problema no creo que sean los comics sino que es mucho mayor Que MF intente por lo menos denunciar alguna de las barbaridades por qué no darlo como bienvenido

    Comentado por: Juan-Andrés el 29/9/2009 a las 15:05

  • Y en otro orden de cosas... ¿Usted que opina de lo vertido por su colega Molina Foix en el artículo "Dibujos Animados"?

    Por conocer un poco la opinión de otra gente respetable del gremio...

    Gracias por su tiempo

    Comentado por: Chema Lobo el 28/9/2009 a las 15:30

  • Disculpe que no hable sobre el tema, soy estudiante del colegio don Bosco de Cochabamba y nos dieron una tarea de describir las caracteristicas de sus novelas y cuentos, no se si podria darme una pequeña descripcion, le agradeceria mucho, que le vaya bien.

    Comentado por: Andrés Calderón Prado el 23/9/2009 a las 19:33

  • yo quiero esos poemas le decia Onetti a Idea

    el gran escritor no nace de su gusto por lo negro y menos, eso, tiene que ver con decadencia pero qué linda esa iglesita a medio hacer !

    (se han publicado las cartas de Onetti a Payró Ahí hay material que está por ser estudiado El hombre ya sabía que iba a ser Juan Carlos Onetti, impresionante, todavía no había salido El Pozo

    Comentado por: Juan-Andrés el 22/9/2009 a las 16:00

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Biografía

Edmundo Paz Soldán (Cochacamba, Bolivia, 1967) es escritor, profesor de literatura latinoamericana en la Universidad de Cornell y columnista en medios como El País, The New York Times o Time. Se convirtió en uno de los autores más representativos de la generación latinoamericana de los 90 conocida como McOndo gracias al éxito de Días de papel, su primera novela, con la que ganó el premio Erich Guttentag. Es autor de las novelas Río Fugitivo (1998), La materia del deseo (2001), Palacio quemado (2006), Los vivos y los muertos (2009), Norte (2011), Iris (2014) y Los días de la peste (2017); así como de varios libros de cuentos: Las máscaras de la nada (1990), Desapariciones (1994) y Amores imperfectos (1988).

Sus obras han sido traducidas a ocho idiomas y ha recibido galardones tan prestigiosos como el Juan Rulfo de cuento (1997) o el Naciones de Novela de Bolivia (2002).

Bibliografía

Los días de la peste (2017) 

 

 

 

Iris (2014). Alfaguara

 

 

Portada 'Los vivos y los muertos' 

Norte (2011). Mondadori

 

 

Billie Ruth (2012). Páginas de Espuma

 

 

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