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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 16 de diciembre de 2019

 Río Fugitivo / Blog de Edmundo Paz Soldán

Japón

Descubrí al cineasta mexicano Carlos Reygadas hace un par de semanas en un hotel en Santa Cruz. Ví, por fin, Japón, una película que conseguí en México meses atrás. ¿Por qué se llama Japón? No lo sé, pero seguro hay una explicación críptica. El cine de Reygadas tiene algo de enigmático: esos planos largos de gran belleza -el paisaje desolado del campo mexicano, las nubes que pasan dejando tras de sí una estela melancólica- parecerían querer decirnos algo sobre la profunda trascendencia de la vida y también sobre su precariedad. En Japón, su primera película (2002) --luego vendrán Batalla en el cielo (2005) y Luz silenciosa (2007)-- se encuentran fácilmente las huellas de los maestros de Reygadas: Kiarostami, Tarkovsky, Bresson. Un hombre se va de la ciudad al campo a buscar su muerte; allí, al toparse con una anciana, se reconectará con el deseo de vivir. Hay una escena grotesca de sexo (algunos la encontrarán conmovedora), y largos momentos de tedio: eso también es Reygadas. Lo que hace el mexicano es aquello que los críticos franceses de los sesenta buscaban como si se tratara del Santo Grial: cine de autor. No es fácil tomarlo, pero es imposible dejarlo. 

[Publicado el 07/8/2008 a las 13:31]

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Comentarios (6)

  • Loli, no hay nada que agradecer. A veces, los cursos funcionan muy bien, y otras no tanto; todo depende de la relación que se establece, de las resonancias, de los ecos. He estado en muchos cursos y yo también creo que el de la semana pasada fue muy especial. Un abrazo fuerte y espero encontrarte en alguna otra ocasión

    Comentado por: edmundo el 13/8/2008 a las 19:19

  • Hola Edmundo: De regreso en casa después del curso en El Escorial, quiero agradecerte a tí y a todos los que lo hicieron posible, esos estupendos días que pasé, esas interesantes conferencias y debates a los que yo le tenía mucho miedo. Era mi primera experiencia en algo parecido y dado que mi preparación académica no esta al nivel (no soy sino una lectora encandilada con Suramérica) bien podía no entender, no opinar, no integrarme, pero desde el principio fue todo lo contrario. Me sentí muy bien, me integré, participé con normalidad y éso fue posible gracias sobre todo a los ponentes que fueron tan amigos, tan próximos, tan claritos y naturales.
    Aprendí cosas, desmitifiqué otras, conocí otros puntos de vista, escuché hablar de autores que desconocía,me reí (sobre todo con Santiago Vaquera y con Jorge Volpi) compartí con
    los demás sin sentirme pedante por hablar de libros. Me subió la autoestima y vine encantada. Por todo éllo tanto a tí como a los demás les estoy muy, muy agradacida.
    Un abrazo.

    Comentado por: Loli Barbón el 13/8/2008 a las 01:04

  • Los mexicanos de provincia ni lo conocemos, a nuestras salas nunca ha llegado este cine, sólo de oídas, y coincido con Federico.

    Comentado por: Claudia el 09/8/2008 a las 05:06

  • Héctor, lamento que no te haya gustado el blog de Volpi, que en realidad, creo, eran capítulos de su próxima novela. Y gracias por los comentarios respecto a mi blog, la idea del formato es esa para mí, algo que puede ser serio pero tiene un tono informal, reacciones captadas al vuelo. un saludo

    Comentado por: edmundo el 08/8/2008 a las 19:46

  • El tipo, en mi opinión, tiene un ojo altamente desarrollado y ha visto, como bien apuntas, a Kiarostami, Tarkovsky (los detractores del mexicano dicen que lo copia francamente), Bresson y, añadámosle, Dreyer.

    Dices que hace lo que buscaban los críticos de los sesenta, ¿no crees que Reygadas lo tiene en mente? Creo que, sin ser malo, su cine está pensado para agradar al crítico europeo. O sea, posa un poco, presenta al chilango (el nacido en la Ciudad de México) pobretón, feo, un tanto grotesco, exótico al ojo europeo, tanto como el "bello" paisaje rural mexicano (pienso en la primera y larguísima secuencia de Luz Silenciosa), etc. Se me ocurre que es la forma por la forma misma. El 'mírenme, sé mucho de cine, mis planos son de una belleza irreprochable, resuelvo los conflictos de mi narración como nunca se resolverían en Hollywood' es su divisa, a mi parecer.

    Es bueno que nos represente un cineasta de esta índole, pero con uno nos basta. Ojalá que no se convierta en ejemplo, porque, creo, el cine en estado químicamente puro es tan dañino como los "churros" (así les decimos en México a los bodrios de cartelera) estadounidenses.

    PS: Perdón por la ligera verborrea

    Comentado por: Federico el 07/8/2008 a las 20:28

  • Edmundo:

    No sé qué pensar de los blogs de los escritores que ahora se han vuelta una práctica tan extendida. Digo que no sé por qué primero habría que responder a la pregunta de qué se supone que un blog haga. Por eso la única catolgación que tengo (y que, sin saber qué tan buena sea, al menos me evita pasar ratos de tedio): es entre blogs aburridos y otros que no lo son. El de Volpi, siendo un escritor que en otros formato disfruto (y ya), por este medio se vuelve peor que una anciana enumerándote sus padecimientos en una letanía sin fin. Pero el tuyo me gusta. Es de esos en los que sabes en que lo mínimo que te queda es la sensación de haberte topado con un amigo en la calle. Una recomendación de un buen libro, un buen disco (aunque sea pirata) o el relato de las últimas emociones, todos siempre tan disfrutables.

    Un saludo,

    Héctor (Ciudad de México)

    Comentado por: Héctor el 07/8/2008 a las 20:06

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Biografía

Edmundo Paz Soldán (Cochacamba, Bolivia, 1967) es escritor, profesor de literatura latinoamericana en la Universidad de Cornell y columnista en medios como El País, The New York Times o Time. Se convirtió en uno de los autores más representativos de la generación latinoamericana de los 90 conocida como McOndo gracias al éxito de Días de papel, su primera novela, con la que ganó el premio Erich Guttentag. Es autor de las novelas Río Fugitivo (1998), La materia del deseo (2001), Palacio quemado (2006), Los vivos y los muertos (2009), Norte (2011), Iris (2014) y Los días de la peste (2017); así como de varios libros de cuentos: Las máscaras de la nada (1990), Desapariciones (1994) y Amores imperfectos (1988).

Sus obras han sido traducidas a ocho idiomas y ha recibido galardones tan prestigiosos como el Juan Rulfo de cuento (1997) o el Naciones de Novela de Bolivia (2002).

Bibliografía

Los días de la peste (2017) 

 

 

 

Iris (2014). Alfaguara

 

 

Portada 'Los vivos y los muertos' 

Norte (2011). Mondadori

 

 

Billie Ruth (2012). Páginas de Espuma

 

 

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