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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 28 de junio de 2017

 Río Fugitivo / Blog de Edmundo Paz Soldán

Los seres queridos de Vera Giaconi

Un amigo me conminó a que leyera Seres queridos (Anagrama, 2017), el segundo libro de cuentos de Vera Giaconi (Uruguay, 1974); estaba tan desesperado por compartir su entusiasmo que me regaló su ejemplar. Tenía razón en hacerlo. Si hace algunos años Carne viva (2011), el primer libro de Giaconi, fue descrito como "realista con un resquicio gótico", Seres queridos podría describirse de la misma manera hasta llegar al último cuento, "Reunión", en el que el resquicio se amplía hasta dejar un boquete abierto por el que se cuela un mundo sorprendente, complejo y siniestro: treinta de las mejores páginas que he leído este año.

Estos cuentos toman como bandera una frase de Clarice Lispector que habla de "la crueldad de la necesidad de amar... la malignidad de nuestro deseo de ser feliz". Dentro de la institución familiar, estamos condenados a querernos, pero puede que eso permita que afloren sentimientos atroces. En "Pirañas", la metáfora es perfecta: Víctor ha perdido dos dedos por culpa de un ataque de pirañas, pero  su hermana Romina y él son los que en verdad se comportan en su relación como esos peces de "bocas dientudas y feroces". Apenas aparezca una debilidad, uno atacará al otro, replicando al mismo tiempo los ataques de los padres: todo está por estallar desde la primera frase, y estalla en una situación tragicómica, pues mientras un hermano le da un puñetazo al otro, en la cocina los padres están "librando otra batalla y nadie sale a preguntar qué pasó" (hay que decir, de paso, que el "realismo" de Giaconi, que abreva tanto de Alice Munro como de Flannery O'Connor, es lo suficientemente elástico como para incorporar con naturalidad un anómalo ataque de pirañas en este cuento).

La prosa de Giaconi está matizando todo el tiempo: los detalles cuentan, tanto en las descripciones como a la hora de capturar sentimientos sutiles. Los retratos son brillantes: está Dumas, el abuelo del cuento con el mismo título, "eternamente bronceado aunque tenía dos trabajos... Con el fino bigote negro, la sonrisa amplia y esa facilidad para vencer el espacio personal de la gente..."; Adrián, el "tasador", incapaz de tener compasión de nadie: "mira alrededor y sabe que en casa de su madre nada vale nada; que ahí no existe la posibilidad de descubrir un tesoro escondido. En principio están los muebles y esa extraña obsesión de su madre por el mimbre. Los sillones, la lámpara del comedor... Todo es de mimbre"; y las hermanas de "Los restos", que, cuando se muere la menor de las tres, van a su caserón a revisarlo y preparar la "reunión íntima" de despedida: "Para muchos ésa sería una tarde amarga, y Graciela dijo que ellas debían encargarse de que todos tuvieran la boca llena de comida y no de frases hechas y comentarios fuera de lugar".

Los tres cuentos mencionados se encuentran entre los mejores, junto a "Bienaventurados" -una historia devastadora acerca de "un corazón simple"- y "Reunión". Si las atmósferas de Giaconi tienen siempre algo enrarecido, el magistral "Reunión" radicaliza la propuesta: la narradora relata la noche del reencuentro con su amiga Clara y su esposo Javier, que acaban de regresar a Buenos Aires después de vivir un tiempo en Bangkok. Los lectores se enterarán en el segundo párrafo que los esposos, que vivían desesperados por tener un bebé, ahora tienen una hija llamada Mali; la verdad acerca de Mali sugiere algo siniestro --¿magia negra?-- y convierte en literal el gran tema de este libro: una persona, una pareja, una familia pueden crear un espacio en el que sus actos son vistos por ellos mismos como "perfectamente lógicos y entendibles", pero, vistos desde afuera, todos, absolutamente todos, somos unos monstruos.

 (La Tercera, 4 de junio 2017)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[Publicado el 04/6/2017 a las 15:46]

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Biografía

Edmundo Paz Soldán (Cochacamba, Bolivia, 1967) es escritor, profesor de literatura latinoamericana en la Universidad de Cornell y columnista en medios como El País, The New York Times o Time. Se convirtió en uno de los autores más representativos de la generación latinoamericana de los 90 conocida como McOndo gracias al éxito de Días de papel, su primera novela, con la que ganó el premio Erich Guttentag. Es autor de las novelas Río Fugitivo (1998), La materia del deseo (2001), Palacio quemado (2006), Los vivos y los muertos (2009), Norte (2011) e Iris (2014); así como de varios libros de cuentos: Las máscaras de la nada (1990), Desapariciones (1994) y Amores imperfectos (1988).

Sus obras han sido traducidas a ocho idiomas y ha recibido galardones tan prestigiosos como el Juan Rulfo de cuento (1997) o el Naciones de Novela de Bolivia (2002).

Bibliografía

Iris (2014). Alfaguara

 

Portada 'Los vivos y los muertos' 

Norte (2011). Mondadori

 

 

Billie Ruth (2012). Páginas de Espuma

 

 

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