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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 26 de agosto de 2019

 Río Fugitivo / Blog de Edmundo Paz Soldán

"Su magestad" en el Congreso de la Lengua

San Juan, sede del Congreso de la Lengua

Llegué tarde a la ceremonia de inauguración del Congreso de la Lengua en San Juan. Creí que no me perdería de nada, convencido de que, como suele ocurrir en estos casos, todo no pasaría de los huecos, inofensivos ejercicios retóricos que nos gustan tanto. Sin embargo, esta vez en los discursos se dijeron cosas poco diplomáticas que se convirtieron en el centro del debate. En su alocución, Victor García de la Concha, director del Instituto Cervantes, se mostró orgulloso de que por primera vez el congreso se llevara a cabo en un país no hispanoamericano; el rey Felipe de España dijo sentirse feliz de volver a los Estados Unidos.

Al leer que Puerto Rico es a la vez un estado "libre" y "asociado" de los Estados Unidos, es fácil confundirse; como dice la escritora Marta Aponte, la isla, "en cuanto a entidad jurídica, debería exhibirse en un gabinete de curiosidades". En la base de su situación colonial está un caso de 1901 que obligó a la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos a pronunciarse con un argumento claramente discriminatorio: Puerto Rico "pertenece a, pero no es parte de los Estados Unidos". Es entonces un territorio colonial, un botín de guerra no incorporado del todo al país. Los puertorriqueños tienen pasaporte norteamericano pero no pueden votar; dependen del imperio, pero su identidad está muy arraigada en la cultura hispanoamericana. El escritor Eduardo Lalo lo afirma con claridad: "en el supuesto de que un día, Puerto Rico llegue a formar parte de Estados Unidos en plenitud, seguirá siendo Hispanoamérica".
Las palabras de García de la Concha y el rey Felipe no son simples lapsus; demuestran que una idea decimonónica del panhispanismo todavía sigue vigente entre las instituciones españolas; también, como sugieren fuentes diplomáticas al periódico El País, que era muy importante para España que Estados Unidos no viera el congreso como una provocación. De golpe y plumazo, el esfuerzo de Puerto Rico por organizarlo fue echado simbólicamente por la borda: resultaba que para algunas de las instituciones españolas más representativas, Puerto Rico era un país extraño a ese gran territorio de la lengua que se estaba celebrando en estos días. Quizás por eso, a manera de venganza -intencional o no-- en la retransmisión televisiva del discurso del rey, los rótulos se hayan referido a él, al menos por un rato, como "su magestad".
El embrollo puede tratar de entenderse a partir del choque de lógicas opuestas -la de la resistencia y la de expansión-- articuladas detrás del congreso: como sugiere el crítico y editor Gustavo Guerrero, mientras que Puerto Rico creía haber sido elegido para organizarlo por su capacidad cultural de resistencia, por haber afirmado su pertenencia al ámbito de la lengua española pese a los embates de los Estados Unidos, las instituciones españolas parecían haber elegido a Puerto Rico como un punto de entrada a ese mundo que les interesa tanto, al de los latinos en los Estados Unidos.
Durante los días que duró el congreso hubo presentaciones brillantes - Álvaro Pombo y una performance sobre Juan Ramón Jimenez y su obra; Luis Felipe Fabre y la lectura de su "Sor Juana y otros monstruos: una ponencia en verso", ya un texto fundamental de la poesía latinoamericana contemporánea--. Se notó el esfuerzo desplegado por los organizadores para armar debates que llevaran al español a lugares no muy transitados, como el de su relación con la ciencia o el de su presencia en las nuevas tecnologías de la comunicación; lamentablemente, las intensas discusiones que produjeron quizás no sean tan recordadas como un par de discursos inaugurales, convertidos esta vez en -las palabras son de Lalo- "actos de barbarie".

 

(La Tercera, 20 de marzo 2016)

[Publicado el 20/3/2016 a las 20:38]

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Biografía

Edmundo Paz Soldán (Cochacamba, Bolivia, 1967) es escritor, profesor de literatura latinoamericana en la Universidad de Cornell y columnista en medios como El País, The New York Times o Time. Se convirtió en uno de los autores más representativos de la generación latinoamericana de los 90 conocida como McOndo gracias al éxito de Días de papel, su primera novela, con la que ganó el premio Erich Guttentag. Es autor de las novelas Río Fugitivo (1998), La materia del deseo (2001), Palacio quemado (2006), Los vivos y los muertos (2009), Norte (2011), Iris (2014) y Los días de la peste (2017); así como de varios libros de cuentos: Las máscaras de la nada (1990), Desapariciones (1994) y Amores imperfectos (1988).

Sus obras han sido traducidas a ocho idiomas y ha recibido galardones tan prestigiosos como el Juan Rulfo de cuento (1997) o el Naciones de Novela de Bolivia (2002).

Bibliografía

Los días de la peste (2017) 

 

 

 

Iris (2014). Alfaguara

 

 

Portada 'Los vivos y los muertos' 

Norte (2011). Mondadori

 

 

Billie Ruth (2012). Páginas de Espuma

 

 

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