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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 13 de agosto de 2020

 Río Fugitivo / Blog de Edmundo Paz Soldán

El shock del presente

Hubo una época en que leía muchísima literatura clásica. Estudiaba en Buenos Aires y quería ser escritor; en mis tiempos libres me dedicaba a leer a Faulkner, a Stendhal, a Dostoyevski. Esas lecturas tenían que ver sobre todo con una idea tradicional de la formación del escritor. Sin embargo, sospecho que había algo más: no vivía tan esclavizado al presente. Leía a algunos de los autores de moda -Eco, Kundera-, pero mis ritmos de lectura no estaban tan en sincronía con los del mundillo editorial, con la tiranía de las novedades.

Ahora se apilan los libros en mi mesa de noche, algunos comprados y otros enviados por amigos y editoriales; casi todos son libros contemporáneos de ficción narrativa. Lo más antiguo que he leído este año son los cuentos del galés Arthur Machen, escritos a fines del siglo XIX y principios del XX. De pronto descubro que he dejado atrás los clásicos y me he reducido a leer lo que se publica estos días, que, por ser mucho, da la impresión de una enorme variedad.

Soy uno más de esos seres enfermos de lo que él crítico Douglas Rushkoff llama "presentismo" en su libro El shock del presente. Según Rushkoff, "nuestra sociedad se ha reorientado al presente. Todo se muestra en vivo, en tiempo real, y está siempre conectado. No se trata sólo de un aceleramiento de las cosas, por más que nuestro estilo de vida y tecnologías hayan acelerado al ritmo al cual tratamos de hacer las cosas. Es más una disminución de todo lo que no está ocurriendo ahora -y la embestida furiosa de todo lo que supuestamente está ocurriendo".

En mi caso los libros son un síntoma, pero es suficiente ver ciertas prácticas cotidianas para entender que son pocos quienes se salvan del "presentismo": no podemos estar una hora sin revisar el correo electrónico, nos preocupamos a la noche si alguien no nos ha contestado un e-mail enviado durante el día, y desarrollamos el "síndrome de vibración fantasma" que nos hace revisar el celular cada rato a pesar de que éste no ha sonado; enganchados a las redes sociales, estamos pendientes de lo que hacen nuestros amigos y conocidos a través de sus actualizaciones en Facebook y Twitter; siempre hay un mensaje de texto o un Whatsapp que leer, una foto en Instagram para admirar o criticar, un artículo periodístico para leer en la red, un posteo en un blog que necesita ser comentado.

La escritora Joyce Carol Oates dice que "el más profundo cambio de la ‘conciencia' hoy es la necesidad compulsiva de estar tan interesado en las más cambiantes nociones y prejuicios de los otros". ¿Nos ayuda en algo esa adictiva curiosidad? Seguro que sí, pero hay que pensar también en lo que se pierde. No soy de los apocalípticos que piensan que las nuevas tecnologías destruirán de golpe todo lo conseguido previamente a lo largo de siglos; eso sí, creo que debemos analizar el impacto de estas nuevas tecnologías --ver cómo nos están cambiando como individuos y como sociedad--, para usarlas con cierta perspectiva crítica. En mi caso, sé que soy capaz de proyectos de largo aliento sin un resultado concreto a la vista, pero, aun así, sufro de "presentismo" mucho más que antes. De modo que apenas termine de escribir este artículo iré a la biblioteca a buscar libros de poetas italianos del siglo XIV (eso, por supuesto, si en mi celular no aparece un pedido urgente para reseñar la nueva novela de Coetzee).

 

(El Deber, 7 de abril 2013)

[Publicado el 11/4/2013 a las 13:40]

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Comentarios (5)

  • Interesante, casi siempre utilizamos el internet para descargar libros, películas, series etc ya no es como antes en donde teníamos que ir a la biblioteca o ir al cine, a hora dependemos siempre de la red o el celular. Pero bueno todo tiene consecuencias, a hora los niños utilizan tabletas para estar a la moda.

    Comentado por: miguel laurel el 24/4/2013 a las 16:21

  • ME sucede lo mismo es parte de la siciedad esta manera de vivir estar siempre al pendiete de todo lo que se puede encontrar en la red para realizar tareas de inmediato corremos a buscar la inforancion en la computadora y con los celulares que se llaman inteligentes imginense

    Comentado por: Armando Lopez Becerril el 23/4/2013 a las 00:31

  • Me gusto tu artículo, de cierto modo muchos dejamos de leer libros clásicos, por que comentas nos enfocamos a leer aquel libro que esta de "moda" dependiendo que tema trate o simplemente te guste la novela o por referencias del autor, por otro lado la vida que llevamos de estar pegados a la maquina o celular por ser lo mas común, en una constante en nuestros dias que cuando te encuentras con tus amigos en un café es increible, por que me ha pasado, que esten ensimismados en su dispositivo movil, mas que prestarte atención o tener una conversación sin interrupciones de la llmada o mensaje, espero no caeer en eso, por lo pronto seguire tomando el cafe con los amigos y viendo que estan ahí pero no conmigo.

    Comentado por: Gerardo el 17/4/2013 a las 15:08

  • Muy bueno tu artículo! A mí me pasa exactaente igual. No me puedo concentrar en la lectura por culpa del 'presentismo' o 'inmediatismo' de Facebook, emails, whatsapp, etc. Además está la invasión mediática y sobreabundancia de películas, series y otros eventos artísticos tentadores, sobre todo en mi caso que vivo en una gran ciudad.

    Comentado por: Stiffelio el 12/4/2013 a las 19:48

  • hay algo descabellado
    Como un niño de cuatro años puede matar con un calibre 22 a un niño de seis años ? Ya no es noticia No hemos acostumbrado
    Quizas es que los cambios tecnologicos nos ayudaron para perder el poco dominio que teniamos sobre nosotros mismos
    hay algo descabellado Por qué lo soportamos ? dice Idea

    Comentado por: juan andres el 11/4/2013 a las 14:27

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Biografía

Edmundo Paz Soldán (Cochacamba, Bolivia, 1967) es escritor, profesor de literatura latinoamericana en la Universidad de Cornell y columnista en medios como El País, The New York Times o Time. Se convirtió en uno de los autores más representativos de la generación latinoamericana de los 90 conocida como McOndo gracias al éxito de Días de papel, su primera novela, con la que ganó el premio Erich Guttentag. Es autor de las novelas Río Fugitivo (1998), La materia del deseo (2001), Palacio quemado (2006), Los vivos y los muertos (2009), Norte (2011), Iris (2014) y Los días de la peste (2017); así como de varios libros de cuentos: Las máscaras de la nada (1990), Desapariciones (1994) y Amores imperfectos (1988).

Sus obras han sido traducidas a ocho idiomas y ha recibido galardones tan prestigiosos como el Juan Rulfo de cuento (1997) o el Naciones de Novela de Bolivia (2002).

Bibliografía

Los días de la peste (2017) 

 

 

 

Iris (2014). Alfaguara

 

 

Portada 'Los vivos y los muertos' 

Norte (2011). Mondadori

 

 

Billie Ruth (2012). Páginas de Espuma

 

 

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