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El blog literario latinoamericano

martes, 22 de mayo de 2012

 Río Fugitivo / Blog de Edmundo Paz Soldán

La actualidad del comunismo


Zizek en Wall Street
 
La gente se asusta ante la idea del comunismo. No es difícil ver por qué: la historia de la implementación de esta ideología está llena de fracasos. El sueño comunista del "hombre nuevo" y la sociedad justa terminó en totalitarismos salvajes, en las purgas y las muertes de Stalin, en la ruptura de la libertad en Cuba y Europa del Este, en acusaciones y contraacusaciones de desviacionismo en todas partes. Pese a todo ello, la crisis económica de los últimos años ha llevado a un cuestionamiento tan severo de los preceptos más sagrados del capitalismo que algunos intelectuales prominentes -Alan Badiou, Slavoj Zizek, Toni Negri-- se han atrevido a desempolvar del archivo histórico la idea del comunismo. Un ya mítico congreso en Londres el 2009 cristalizó ciertas tendencias de la izquierda contemporánea; la próxima semana en Nueva York, otro congreso -"Comunismo: ¿Un nuevo principio?"-- tratará de mantener el impulso.
 
Bruno Bosteels, mi colega en Cornell y uno de los intelectuales más reputados de la izquierda, acaba de publicar The Actuality of Communism (Verso Books), un libro esclarecedor en el que analiza el trabajo de los ideólogos de este renacimiento comunista (Badiou, Zizek, Ranciere). Uno de los principales aportes de Bosteels es el de sacar la discusión de sus límites eurocéntricos y ampliar el marco, con un análisis fascinante del pensamiento de Álvaro García Linera, actual vicepresidente de Bolivia. Bosteels valora el mérito de García Linera de afirmar su marxismo o rechazar la muerte del socialismo a principios de los 90, en un momento en que no era tan fácil hacerlo (acababa de colapsar la Unión Soviética), y analiza los cambios de su pensamiento en la relación sociedad/Estado. A principios de los 90, García Linera veía al Estado como un obstáculo para la emancipación social -llegó incluso a pedir la destrucción del Congreso y todo el aparato estatal--; hoy, la paradoja consiste en que, junto a Evo Morales, está a cargo de un proyecto hegemónico centralista desde el Estado. Bosteels concluye sugiriendo acertadamente que hay que criticar los triunfos y fracasos del gobierno de Morales y García Linera a partir de las conclusiones derivadas de una lectura del mismo García Linera: "comunismo es nada menos que el acto total de autoemancipación colectiva por el cual el pueblo -como comunidad, sociedad civil, nación u organización internacional-asume el control de su propio destino".
 
Bosteels recuerda que Badiou define el comunismo como una serie de "axiomas invariables" que aparecen cuando una movilización de masas se enfrenta a "los privilegios de la propiedad, la jerarquía y la autoridad", y de cómo "actores políticos específicos" tratan de "implementar los invariables comunistas". Para Bosteels, el problema de los invariables es que pueden llevar a una "purificación del comunismo", a hablar de éste "fuera de un tiempo y lugar dados". Para evitar los peligros del "izquierdismo especulativo", Bosteels cree que el comunismo debería ser "rehistorizado"  y actualizado en formas concretas internacionalistas de acción que no deberían pasar necesariamente a través un partido político. Esto no es fácil, porque aquí comienzan los desacuerdos, pero es necesario; después de todo, como dice Bosteels, el socialismo y el comunismo fueron derrotados (quizás no filosóficamente, pero sí política e ideológicamente).
 
Para Badiou, de Espartaco a Mao, la "subjetividad rebelde" se refiere al comunismo, a pesar de que no se mencione la palabra. Es notable el esfuerzo de Bosteels por dotar de realismo a la discusión, pero lo cierto es que, aun así, la historia no está desligada de la palabra. "Comunismo" se refirió alguna vez a la utopia de una sociedad de iguales; hoy es una palabra manchada a la que no se podrá rehabilitar fácilmente. Lo que sí es actual, desde los "indignados" en España a la "primavera árabe" y el movimiento Occupy Wall Street de los Estados Unidos, es la subjetividad rebelde; quizás sea necesario entonces, antes que nada, buscar nuevas formas de nombrar un viejo sueño.

(La Tercera, 8 de octubre 2011)

[Publicado el 12/10/2011 a las 19:55]

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Comentarios (2)

  • "quizás sea necesario entonces, antes que nada, buscar nuevas formas de nombrar un viejo sueño":

    -Indignaccionismo

    -Imaginactivismo

    Comentado por: Rodrigo el 17/10/2011 a las 00:05

  • bueno primero el Verbo cierto Nombrarla
    bien se puede suponer que despues de este salvaje se fuese a una medida humana
    A no ilusionarse que esta en la vuelta de la esquina (aunque los Ocuppy pasaron por aqui Algo es algo ...

    Comentado por: juan andres el 12/10/2011 a las 22:23

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Biografía

Edmundo Paz Soldán (Cochabamba, Bolivia, 1967) es profesor de Literatura Latinoamericana en la Universidad de Cornell. Es autor de nueve novelas, entre ellas Río Fugitivo (1998), La materia del deseo (2001), Palacio Quemado (2006) y Los vivos y los muertos (2009); y de los libros de cuentos Las máscaras de la nada (1990), Desapariciones (1994) y Amores imperfectos (1998). Ha coeditado los libros Se habla español (2000) y Bolaño salvaje (2008). Su libro más reciente es Norte (Mondadori, 2011). Sus obras han sido traducidas a ocho idiomas, y ha recibido numerosos premios, entre los que destaca el Juan Rulfo de cuento (1997) y el Nacional de Novela en Bolivia (2002). Ha recibido una beca de la fundación Guggenheim (2006). Colabora en diversos medios, entre ellos los periódicos El País y La Tercera, y las revistas Etiqueta Negra, Qué Pasa (Chile) y Vanity Fair (España).

Bibliografía

Portada 'Los vivos y los muertos'

Norte (2011). Mondadori

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