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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 6 de julio de 2008

Blog de Vicente Verdú

NAVIDADES DEL ESPÍRITU

Una información reciente dice sumariamente que los consumidores prevén hacer menos compras estas navidades de 2006 que en las del año pasado.

No van a gastar menos en general pero sí, probablemente, en bienes materiales. Los bienes materiales comienzan a hastiar. Si es que no han hartado ya. Juguetes que multiplican por tres la posible ilusión del niño, regalos que se despilfarran sin otro destino frecuente que ser reciclados una o dos veces para endosarlo a otro, golosinas que se acumulan junto a las botellas de cava hasta llegar a la descomposición.

La gente dice preferir emplear su dinero en algún viaje o, lo que sería de parecida naturaleza, procurarse determinadas experiencias de vida. La Navidad como proyecto ha terminado por aburrir del todo en apenas un par de décadas. Y ¿cómo esperar el éxito de una película, un vídeo o un recorrido, si se presenta traspasada de este mal?

Efectivamente sigue existiendo el acicate del ritual tradicional pero cada vez con una intensidad más desvaída, adulterada y barata. Los rituales, las liturgias, los ceremoniales preestablecidos, no concuerdan con una época que valora especialmente la novedad y la variabilidad.

Desde las letanías vigentes hace unos decenios hasta los surtidos religiosos de hoy ha sobrevenido una metamorfosis general de la cultura popular.

Del gusto por aquello conocido se ha pasado a la continuada valoración de la aventura, del amor por ciertas rutinas protectoras se ha saltado a la ilusión por las sorpresas.

La Navidad pasó primero de ser una fiesta empantanada en las brumas de la  fe a un festival del placer y el gasto. Ahora se asiste a la salida de ese tremedal con el ánimo ahíto y anhelante de otros espacios de ventilación  que atiendan más al sujeto que al objeto, más al ánimo personal que al tributo colectivo, más a la búsqueda de algún recreo inédito que a la insistencia sobre el mismo expediente. En definitiva, más al disfrute de la imaginación sin plan que a la imaginería planificada.

¿Terminarán con ello las Navidades? Claro que no. Pero a imagen y semejanza de otras fiestas transformarán aceleradamente su tratamiento y los que fueron contenidos fundacionales de su lenguaje.  O no. Porque, paradójicamente, de lo que en el fondo se trata gastando menos en objetos es de sustituir lo material por el gozo del corazón,  el afán del regalo físico por el regalo (o autoregalo) intangible. ¿Un rescate, pues, de la espiritualidad, por laica que sea?

[Publicado el 11/12/2006 a las 10:58]

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Comentarios (12)

  • La desmesura de lo que hoy día se entiende como fiestas navideñas, es un retrato sin paliativos de nuestra asociedad, por muy zafia, casposa y hortera que nos parezca.
    Algunos ciudadanos asistimos estupefactos a esta ceremonia ritual, que cada año adquiere tintes cada vez más insoportables. Pero desafortunadamente la demanda va por ese camino; y por tanto, como el pueblo siempre tiene razón, aquí paz y después gloria.

    Comentado por: galgo el 26/12/2006 a las 12:22

  • Joquinita, que bien tenerte de vuelta. Esos jabones de Mirurgia… ¡me está entrando morriña! Llevas razón, no hay y todo te empuja a usar la tarjeta de crédito...Después no vienen los Reyes Magos a pagarla. Nosotros les dábamos más importancia a las Navidades cuando mis hijos eran pequeños. Era bien importante que nos reuniéramos toda la familia un par de días y que se juntaran con los primos y abuelos.En esos años si que, bajo el árbol de Navidad, se juntaban un montón de regalos. Ahora, ya crecidos, no solemos viajar (aquí las distancias son muy largas).Ellos vienen y somos un grupo pequeños. Comemos más de la cuenta, vamos a algunos estrenos de películas juntos y discutimos de política (inevitable).Antes de que vuelvan a sus respectivas ciudades salgo con ellos a las "rebaja" y esos son mis regalos de Navidad.

    Comentado por: chiqui el 12/12/2006 a las 03:02

  • La mujer del jefe de mi abuelo le regalaba a mi abuela cada Navidad una cajita de tres o cinco jabones Mirurgia en forma de frutas: un racimo de uvas, una mora, una manzana… Cuando tuvo más de tres, ella empezó a regalarlos a su vez a las nueras. Aún hoy se conservan las cajas intactas con todo su olor cuando las abres (es que ya no se hacen cajas como aquellas). Pero es que mi abuela utilizaba el tetrabrik vacío de 1l.de leche como contenedor de basura, primero porque hacia poca basura, y segundo porque decía que lo que había allí dentro no era leche.
    A mí la mujer del jefe no me regala nada por Navidad.
    Los tiempos cambian, eso está claro. Pero es nque además creo que no todo el mundo vive de igual manera la Navidad. Acabo de descubrir lo que me pasa con los artículos del Sr. Verdú, y creo que es que establece unas verdades absolutas y yo debo conocer otras realidades que no son contempladas, y entonces me ofusco y me enfado. (Menos mal que este es un lugar sereno)
    Quiero decir, que reconozco todo lo que dice, ya que por suerte o por desgracia –como diría aquel- vivo en una “gran” ciudad, pero sé de buena tinta que hay mucha gente que no vive de esa manera la navidad (voy a decirlo con minúscula ¡corcholis!), bien porque en los pueblos (al menos los que yo conozco) es distinto aún (quizás no por mucho tiempo, pero aún) ; o también puede ser diferente no precisamente por espiritualidad, sino porque “NO SE LLEGA”. Y también creo que si se va a consumir menos este año es porque “NO HAY”. Y como todo esto me lo ha inspirado tan solo la primera frase del texto, casi mejor que me callo, y lo dejo para mañana.

    “Te juro que es mentira los reyes son los padres,
    es mentira que ha muerto el rocanrol
    es mentira que sepan a vinagre
    los besos sin amor”

    (J.Sabina.Es mentira)
    Sabrán disculpar, aún sueno un poco desafinada.

    Comentado por: Joaquinita el 12/12/2006 a las 01:05

  • a Sergio

    no sé si verás este post ¿leíste el cuento? ¿qué te pareció? es un poco cruel, pero no había mala intención por mi parte.

    Me pareció que Onetti expresaba mucho mejor lo que yo podría decirte: me encanta tu empuje y ojalá perdure al tiempo, la rutina, las experiencias y a tus vivencias.

    Lo que me enseñó este cuento es a tener perspectiva y a darme cuenta de que no somos tan distintos, solo ha pasado el tiempo.

    Comentado por: cenutria el 12/12/2006 a las 00:18

  • No tuve este fin de semana la impresión de que éstas navidades vayan a ser menos consumistas que otra cualquiera, sobre todo cuando te mueves por el centro de Madrid (Sol y alrededores) y tienes que hacer cola hasta para salir del metro.

    En lo que sí le doy la razón a Verdú es en que estamos aburridos y ya no sabemos qué regalarnos, porque tenemos de todo (privilegiados) y estamos hastiados. Y tiene razón, según el telediario, se está poniendo de moda regalar viajes.

    En lo que no confío mucho es que esto conduzca al "rescate de la espiritualidad", más bien al contrario, buscamos nuevas vías de escape de nuestra vacuidad: que nos den placer inmediato sin tener que pensar mucho en ello.

    ¡benditas compras liberadoras del estrés cotidiano!

    Comentado por: cenutria el 11/12/2006 a las 21:52

  • Mis primeros recuerdos de Navidad: los mantecados de hojaldre. Mas tarde, a los 8 años, cada vez que acompañaba a mi madre al hospital, para su quimioterapia, pasábamos por una confitería y ella me compraba uno. Era como celebrar la Navidad otra vez.

    Los Reyes: Un muñeco de cartón piedra hermosamente adornado. Durante un par de años los Reyes me traerían uno muy parecido, con distinta ropa. Con el tiempo descubrí que era el mismo muñeco. Mi madre lo lavaba y coloreaba. Le hacía un nuevo vestido.
    Mi primera desilusión: mi hermano, 3 años mayor que yo, me mantuvo despierta hasta que mis padres entraron al dormitorio para poner los regalos encima del armario. Con una risita de diablo me dijo "ves, ya te lo decía yo"

    Mi primer descubrimiento: Vivíamos en un pueblecito de la sierra de Granada. La nieve no faltaba en Navidad. En una noche estrellada seguí a mi padre hasta el corral. Me encantaba verlo cubierto por completo de nieve. Esa noche, desde detrás de mi padre, descubrí un largo chorro amarillo. No sabía bien de donde venía, se hundía en la nieve estropeando ese efecto de ilusoria perfección. Mi padre volvió la cabeza y dijo algo así... ¡Pero niña, que demonios haces aquí!

    Mi padre era un buen padre. Estoy segura que escogía la nieve mas limpia que podía para hacernos helado. Nos lo comíamos sentados alrededor de la chimenea.

    Quién pudiera comprar hoy unas Navidades así.
    Ah, se me olvidaba…la Misa del Gallo!

    Comentado por: chiqui el 11/12/2006 a las 20:58

  • Conde Draco y Coco (365 navidades)

    http://www.youtube.com/watch?v=O8211w3nRlo

    Comentado por: cenutria el 11/12/2006 a las 18:03

  • @centuria

    Si que lo dio , pones un nombre y dos apellidos y dices algo logico y todo el mundo te da por real y serio , pero en realidad no has dicho nada . La opinion era mia ,es algo que puedo pensar a veces , cuando hay mil clips de musica y nada de conversación ,pero a veces me gusta poner una cancion de pla , que es otro personaje , un cantautor que puede decir de todo , porque el de verdad es asi . Somos poliedricos .

    Comentado por: albert pla el 11/12/2006 a las 17:42

  • Indudablemente la Navidad es un movimiento especulativo, un asunto cuyo fin es recuperar el dinero que los currantes han recibido como paga extra y un gran negocio para todos menos para ese currante que despues se queda medio enfermo de tanto beber cava, comer turrón y desgañitarse cantando villancicos.Pero que le vamos ha hacer, la vida nos la han montado así y a obedecer que para eso,alguien dijo que somos como los borregos.Para mi cualquier dia puede ser bueno para celebrar lo que me dé la gana y no tiene que venir nadie a marcarme fechas, de hoy has de ser feliz y mañana no. ¡Anda ya !

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 11/12/2006 a las 16:42

  • ahora no tengo tiempo de comentar el artículo (se supone que estoy currando) aunque el tema de la navidad no es que me inspire mucho que digamos (malos pensamientos más que nada).

    En fin, acabo de descubrir leyendo el blog de Azúa que "Miguel Fernandez Roca" era Albert Pla. Y yo contestándole en plan "purista" del blog. jejeje

    ¡qué surrealista es el blog a veces! y yo qué ingenua (me encanta, caer en estos juegos: me demuestra que nada es lo que parece y que este medio es tan virtual que nada es real)

    En mi lista de buenos propósitos para el 2007 (es broma, nunca la hago, ni siquiera me la planteo) voy a incluir no creer en nada ni en nadie...

    Cuéntanos, Pla ¿el experimento dió el resultado que esperabas? sdos

    Comentado por: cenutria el 11/12/2006 a las 13:21

  • Ahora, muchos, lo que tratamos es de huir de unas ciudades que se hacen inhabitables, en las que no puedes cenar tranquilo en un restaurante, en las que ir a una librería es misión imposible y ver una película en el cine, una experiencia terrorífica.

    El viaje navideño como experiencia de vida, sí, pero también como huida ante la insensatez reinante.

    Comentado por: Placero el 11/12/2006 a las 12:54

  • Volviendo a los economistas clásicos y marxistas, estaríamos pasando el punto de saturación de la fase de acumulación de capital, por lo que la necesidad humana de saciar sus deseos e ilusiones se satisfaría con la oferta virtual y espiritual. Que, de paso, cubriría la necesidad de depurar los excesos materiales cometidos en la fase de acumulación.

    Una purga de conciencia para realimentarla con provisiones espirituales: paz, solidaridad, igualdad, diálogo, salud. En la fase de provisión de esos bienes nos encontramos ahora. Y no son de temporada navideña, sino duraderos.

    Cuando se llegue a la saturación de esos nuevos juguetes-ilusión, se renovará la oferta de entretenimiento y sueños del humano con nuevos gadgets.

    Comentado por: Bartleby el 11/12/2006 a las 12:41

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).

Bibliografía

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

 

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1998 Premio Espasa de Ensayo

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1996 Premio Anagrama de Ensayo

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