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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 6 de julio de 2008

Blog de Vicente Verdú

EL MIEDO AL TRABAJO

El proceso civilizatorio no podrá darse por culminado hasta que el "síndrome postvacacional" haya desaparecido por completo. La totalidad de la población afronta el tránsito del ocio al trabajo entre horribles dolores  que evocan, sin demasiados paliativos, las torturas infames e injustas de épocas en que la condición humana no había emprendido todavía su proceso de redención. Más aún: en el pasado remoto, las plagas, las sevicias, los descoyuntamientos corporales, encontraban su correlato tanto en la misma asunción de la culpa como en la dorada esperanza de la salvación.

En la actualidad, sin ninguno de estos amparos la amargura que sufre el empleado desde la playa a la posición laboral ofrece la peor cara del sufrimiento. El sufrimiento implacable y sin fundamentación, la tortura sin legitimación, el lacerante  imperio de la sinrazón, la ausencia de sentido.

Todo ello, además, ante la indiferencia de la historia. Porque ¿cómo aceptar todavía hoy que el trabajo continúe siendo un castigo, una condena fatal y, de otro lado, el tiempo libre se alce aún como la bíblica metáfora del más allá? ¿Cómo no haber superado el orden primitivo para instaurar un sistema en donde ocio y laboriosidad formen una continuidad de profundidad indistinguible cuyas emociones  sean tan compatibles como intercambiables, proveedoras de peripecias surtidas y no sólo representativas del bien y el mal?

Si, a estas alturas, como se constata masivamente, el bien se encuentra separado del trabajo ¿no se habrá dado por buena una brumadora victoria del mal?

Casi la mayor parte de los escolares (y de los adultos) manifiesta su padecimiento postvacional, de acuerdo con los servicios de urgencia, mediante vómitos, diarreas, angustia, insomnio, pérdida de apetito y fuerte dolor abdominal. Los escolares se retuercen como envenenados y tratan de arrojar convulsivamente el tósigo laboral que, empezando por la escuela, se administra a granel, sin revisión ni consideraciones humanas. ¿Molicie de la civilización? ¿Civilización del dolor? ¿Civilización de las desdichas?

[Publicado el 04/9/2006 a las 10:10]

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Comentarios (9)

  • muy oportuna la cita de chesterton.

    en efecto, don ortega, para las más de las gentes trabajar no significa otra cosa que cubrir el expediente, pero la culpa no es de las gentes sino del trabajo. trabajar es aburrido. trabajar no consiste sino en hacer lo mismo una y otra vez- garcía calvo dice "hacer lo que ya está hecho", aunque no sé por qué sospecho que no es santo de su devoción-. cuando no resulta aburrido (porque surgen dificultades o porque el trabajo se acumula o por las razones que sean), suele ser penoso y hasta angustioso. merced a tan repugnante vaivén y alternancia, el trabajar resulta, a fin de cuentas, soportable e incluso, ocasionalmente, satisfactorio. no necesito decirle lo poco que valoro dicha satisfacción. una verdadera satisfacción, resultado del trabajo, habría de ser de muy diferente naturaleza: tendría que ver con el gusto por el oficio y con un cierto afán de pefección, cosas que no se ven hoy por ningún lado. (observe, francesca, que usted misma se refiere al trabajo como un medio, no como algo deseable en sí mismo. además, paladinamente, se refiere tan sólo a aquellos productos del trabajo en verdad útiles y necesarios (la ducha, la cama), no a la inmensidad de inutilidades que el trabajo produce habitualmente).

    no, los hombres no aman su trabajo; si alguno dice amarlo- y tal vez incluso lo cree- lo dice y lo cree por motivos espurios; si alguno lo ama de veras, esta excepción no cambia en nada el estado de cosas en su conjunto.

    saludos.

    Comentado por: matemático demente el 05/9/2006 a las 08:01

  • Vaya, disculpen, he duplicado la publicación.

    Buenas noches.

    Comentado por: francesca el 04/9/2006 a las 21:35

  • ¿El bien está separado del trabajo?
    Si todos pensáramos así, seguiríamos viviendo en cuevas y durmiendo en el suelo. Sin embargo, todos quieren ducharse con agua caliente, comer sentados a la mesa y dormir en cómodas camas. Pero trabajar...

    Alguna vez he reflexionado sobre este asunto, y lo primero que deduzco es que soy algo marciana; lo segundo, que abundan los seres parasitarios. ¿Cómo es posible, me pregunto, desear disfrutar de los beneficios del trabajo de otros, sin aportar algo por nuestra parte? Ya sé que la respuesta es simple, pero no me saca del asombro.

    Precisamente ayer, matemático, mientras tomaba el sol en la playa, terminé de leer el cuento de Kafka "Investigaciones de un perro". Es perfecto. La ingenuidad me lleva a decir, como él, que nunca he visto a un congénere volar, pero sé que algunos pueden.

    Saludos



    Comentado por: francesca el 04/9/2006 a las 21:33

  • ¿El bien está separado del trabajo?
    Si todos pensáramos así, seguiríamos viviendo en cuevas y durmiendo en el suelo. Sin embargo, todos quieren ducharse con agua caliente, comer sentados a la mesa y dormir en cómodas camas. Pero trabajar...

    Alguna vez he reflexionado sobre este asunto, y lo primero que deduzco es que soy algo marciana; lo segundo, que abundan los seres parasitarios. ¿Cómo es posible, me pregunto, desear disfrutar de los beneficios del trabajo de otros, sin aportar algo por nuestra parte? Ya sé que la respuesta es simple, pero no me saca del asombro.

    Precisamente ayer, matemático, mientras tomaba el sol en la playa, terminé de leer el cuento de Kafka "Investigaciones de un perro". Es perfecto. La ingenuidad me lleva a decir, como él, que nunca he visto a un congénere volar, pero sé que algunos pueden.

    Saludos



    Comentado por: francesca el 04/9/2006 a las 21:32

  • A matemático demente.
    Alguien decía (¿Chesterton?) que tradición es dar voto a los muertos.

    En las encuestas aparece habitualmente como una de las primeras preocupaciones de los españoles el paro (no trabajo). A menudo me da la impresión de que en cuanto se obtiene el trabajo, la preocupación pasa a ser como trabajar lo menos posible.

    Comentado por: ortega el 04/9/2006 a las 20:20

  • los griegos, a eso de morirse, lo llamaban "pasar a los más", queriendo significar que los muertos son siempre más numerosos que los vivos.

    ¿qué clase de democracia es ésta en la que los muertos, siendo los más numerosos, no tienen derecho al voto? ¡ni votan los muertos ni los niños, que son todos genios en potencia! y en cuanto a los muertos, no me parece absurdo suponerles dueños de una misteriosa sabiduría de la que los vivos no tenemos el menor barrunto. ¿a qué obedece esta abyecta segregación? sin duda, al convencimiento de que ni unos ni otros habían de protestar... bueno, ¡pues hasta aquí hemos llegado!

    así pues, reclamo el derecho al voto para ambos colectivos: los niños y los muertos. ¡salvemos la democracia, amiguitos!

    salud.

    Comentado por: matemático demente el 04/9/2006 a las 16:17

  • Se nos dice que "no hay opción", pero lo que eso viene a significar es que no hay más que una opción.

    A una opción, sin embargo, siempre se le puede dar la vuelta, pues "no hay ley ni dios que, a contradanza, no se pueda bailar". Y ya tenemos dos opciones.

    Como no hay dos sin tres y siempre se puede tirar por el camino de en medio, el dos se transfigura mágicamente en tres- el número maravilloso-.

    Así, las opciones se multiplican. Esa es la verdadera tortura: no la falta de opciones, sino su proliferación.

    ¡Ójala no hubiera opción y estuviésemos todos muertos! Entonces, tal vez- sólo tal vez-, podríamos descansar. Si bien se mira, no tenemos otro deseo que ése... Dormir, tal vez, soñar...

    Comentado por: El quimérico inquilino el 04/9/2006 a las 15:41

  • No, no voy a hablar del 11-M desde el punto de vista de la confrontación entre ideologías partidarias, sino de una crisis anunciada que se evidencia cada día más: la de la credibilidad del Sistema.

    Mientras, por una parte, El Mundo de hoy (4-9-2006) publica la entrevista con Suárez Trashorras, segundo implicado en el 11-M que “canta” –al estilo de Amedo y Domínguez, en el GAL, y tras Rafa Zouhier–, en la que acusa a las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad de dar un golpe de estado, por otra, el Presidente extremeño Rodríguez Ibarra, tras desmentir toda implicación del PSOE en ese crimen, promete que, si se equivoca (es decir, si alguien del PSOE ha estado implicado en la masacre) propondrá que el Partido Socialista se disuelva para siempre.

    El día en que eso sucediera, no sólo habría que disolver el PSOE, sino también el PP, y el Partido Comunista en todas sus variantes, y todos los partidos nacionalistas; y refundarlos tras el advenimiento de una verdadera Democracia a España. Una Democracia que haga imposible que delincuentes capaces de matar españoles para poder seguir vaciando las arcas del Estado tengan cabida en el sistema representativo o funcionarial del Estado Español.

    Para evitar los crímenes de Estado, debe imponerse, como se inyecta antibiótico ante una tuberculosis, la separación de poderes en el sistema democrático español. Y si el Ejecutivo delinque, o no evita males como el 11-M, el Legislativo debe saltar sobre él y depurar responsabilidades políticas, en vez de encubrirlo; y el Judicial debe investigar hasta sus últimas consecuencias, e imponer penas ejemplares, en vez de procurar su inmunidad.

    Pero, para eso, primero han de poder ejercer el poder que les confiere el Pueblo Español. Y el sistema actual, de Poder Único y tres funciones fingidamente independientes, lo impide.

    No hay otro procedimiento ni táctica: o reclamamos un cambio de sistema, y conquistamos la verdadera Democracia, o seremos cómplices por omisión de todos esos crímenes que nos revuelven el estómago y hacen picadillo a muchos de nuestros compatriotas.
    Algún día, puede que nos toque a nosotros mismos. O a alguno de nuestros propios familiares, y nos veamos en el trance de identificarlos en un depósito de cadáveres.

    Comentado por: MessageInOut el 04/9/2006 a las 14:20

  • en una carta a felice bauer, escribía kafka: "en la oficina está el auténtico infierno. ya no temo a otro".

    un gran artículo, sí señor.

    Comentado por: matemático demente el 04/9/2006 a las 11:07

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).

Bibliografía

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

 

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