El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
lunes, 7 de julio de 2008
EL DÍA ACIAGO
Hay días en que, sin ninguna razón aparente, se vive con un rencor general. Las circunstancias no presentan grandes variaciones respecto a días anteriores e incluso en relación a unas horas antes y, sin embargo, el escenario despide un aire hostil, tan difícil de concretar como efectivo.
En esas tesituras, donde resultaría muy arduo encontrar al adecuado culpable, el mundo entero queda condenado por el desánimo que padecemos. Prácticamente no se logrará salvar a un sólo elemento o al suficiente número de factores que nos procuren, aún selectivamente, el pequeño consuelo que nos niega la totalidad y de cuyo acoso no hallamos la menor explicación. O, más todavía: la explicación consiste acaso en la falta de una mínima voz que nos nombre y nos ame. Porque el centro de la hostilidad procede de la cósmica ausencia de nominación personal o, exactamente, del insoportable anonimato. Este máximo padecimiento coincide con sentir, de golpe, la inanidad, constatar algo semejante a haber desaparecido para los demás y desembocar en el convencimiento, sin razón aparente, de que el mundo nos ignora.
En ese día, la aflicción coincide con una suerte de impalpable afrenta y la clase de afrenta no es otra que haber sido borrados, haber quedado sin rostro o poseer un rostro tan descaracterizado que no convoca ninguna atención, no suscita el interés de los demás que evolucionan impasibles y desasidos de nosotros. Liberados, por un lado de nuestro ser y despojándonos, a la vez, de toda materia, volumen o densidad real.
Es decir, los demás nos matan sin hacer nada. O, precisamente, nos matan porque no nos hacen nada. El rencor en que entonces nos vemos sumidos responde a la visión de no reconocernos amados en la acción de los demás que es donde se cuece nuestra consistencia. El pan y la sal de estar aquí.
[Publicado el 24/8/2006 a las 10:10]
Bueno, araceli, lo que para ti son "chiquilladas" para mi es "ironia". Chiqui es mi queridisimo perro que me salva continuamente de dias aciagos. Lo recomiendo - o un gato, un pajaro, incluso un pez - como remplazo a los narcoticos y la siquiatria.
Lo de google...pues no, no merece la pena pegarse un tiro, pero hoy dia es como apoarecer en la lista telefonica. Que le vamos a hacer!. Sr. abatido, apuesto a que ud. anda por ahi y ni se ha enterado. saludos
Comentado por: Chiqui el 25/8/2006 a las 22:45
Jo, qué visión más certera y cercana para mi de una realidad que yo también he sufrido muchos días desde hace muchos días. Esa sensación de día aciago que te invade se hace pesada como una losa cuando te ves obligado a pasar días y días sin ver a nadie fuera de tu entorno familiar, trabajando solo en casa (soy autónomo) o lo que es peor, no trabajando sino esperando trabajar, solo en casa. Y la visión de Vicente Verdú es e-xac-ta-men-te así como yo la he vivido y la he sentido. Ese sentimiento de desastimiento, de soledad, casi de abandono total es algo real y cierto. Sencillamente hay días que no suena el teléfono, no recibes ningún mail, tus mensajes no tienen respuestas, tus manías no encuentran comprensión y te sientes perdido en el mundo sin más asideros que los que tú te proveas. Y es entonces cuando te das cuenta de lo ínfimo que eres, de lo dependiente y vicario que te has vuelto, y, en el fondo, de lo que necesitas que te quieran… y te lo digan.
(De un discípulo de Ibáñez, investigador cuali de mercado, residente en Madrid, criado en Alicante y veraneante en Santa Pola 40 años y con toda la familia entre Elche, Santa Pola y Alicante)
Comentado por: Julián Sánchez el 25/8/2006 a las 00:23
Por más que el ojo del otro se haya apagado, y ya no sea fiel o habite en otro mundo, uno no pierde la luz interior y se mantiene fiel aun en la soledad. Con estas bonitas y sentidas palabras del I Ching observamos algo que vale para todas las relaciones humanas, sobre todo para las que nos defraudan. En realidad la única pérdida insuperable es la propia.
Saludos matemático. Buenas noches a todos.
Comentado por: narade el 24/8/2006 a las 23:55
Comentado por: matemático avergonzado el 24/8/2006 a las 23:12
yo ni siquiera aparezco en google. ¿debería pegarme un tiro? no, no debería. hoy en día, no salir por la tele ni aparecer en internet es casi un signo de distinción.
con respecto a lo del intelectual como una criatura incapacitada para el rencor..., en fin, no sé... recomiendo a doña araceli- si es que no las conoce- las obras completas de thomas bernard, prototipo del intelectual bilioso.
me ha gustado mucho, sin embargo, lo de intelectual "en el mejor sentido de la palabra". me ha recordado un episodio que tuvo lugar durante una conferencia de garcia calvo. resulta que a uno del público no se le ocurrió otra cosa que llamar "filósofo" al conferenciante- no hace falta decir que sin ninguna intención peyorativa- y garcía calvo, muy enfadado, le espetó: "!a mí no me insulte!".
salud.
Comentado por: matemático abatido el 24/8/2006 a las 23:09
Creo que artículos como el de hoy son muy de agradecer: sirven para que, al menos algunos, borremos de un plumazo una serie de prejuicios. No sé, por ejemplo la imagen del intelectual (en el mejor sentido de la palabra) como ser racional que no puede verse abatido por sentimientos tan "irracionales" como el de vivir con un rencor general.
No, no puede ser, muchos apreciamos la labor intelectual y literaria del señor Verdú. Y sus textos nos sirven de alimento.
No creo que sea necesario, por otro lado, incurrir en el narcisismo de buscarse en google con tal de animarse un poco. ¡Chiquilladas!
No es necesario. ¡De verdad!
Comentado por: Araceli Llompart el 24/8/2006 a las 22:37
Pues hombre,me has dejado con un nudo en la garganta. No sospechaba que le pasara eso a alguien como tu. Claro que a mi me pasa con mucha frecuencia. Si te quieres consolar, pon tu nombre en "google" y pincha en "imagenes". tu cara esta multiplicada en varias paginas, y eres muy fotogenico, ademas de un escritor increible.
Comentado por: Chiqui el 24/8/2006 a las 18:07
pues sí, esas cosas pasan...
recuerdo que la escena que más me impresionó de la novela "el proceso" es aquella en la que el abogado informa a k. de que la sentencia puede recaer sobre él cuando menos lo espere, en cualquier momento y circunstancia. la podría dictar- por ejemplo- un transeunte casual con el que joseph se cruzase por la calle y que le mirase con desaprobación: ese transeunte sería el juez y su mirada, la sentencia.
hasta ese extemo estamos en manos de los demás..., del juicio de los demás.
saludos a francesca y a todas las personas de buena voluntad.
Comentado por: matemático demente el 24/8/2006 a las 11:40
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
07/7/2008 00:07
Publicado por: comentario
07/7/2008 00:03
Puede ser, Comentario. Trata de...
Publicado por: escarola
06/7/2008 23:56
Publicado por: comentario
06/7/2008 23:53
Publicado por: buenas noches
06/7/2008 23:51
Creo que le va eso de despertar...
Publicado por: escarola
06/7/2008 23:46
Publicado por: ¿querían palabras?
06/7/2008 22:57
Publicado por: ¡genial!!
06/7/2008 22:34
Publicado por: comentario
06/7/2008 21:44
Yo creo que la literatura se...
Publicado por: escarola
06/7/2008 20:58
Publicado por: a qué sí?
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres