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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 5 de julio de 2008

Blog de Vicente Verdú

EL OBJETO PERDIDO

De continuo vivimos con el sobreentendido de que los objetos no cuentan con una vida propia. Poseerían tan sólo la vida derivable de nuestro afecto o nuestra protección, surgida del nombre, la entidad o la profundidad que les concedamos.

Basta, sin embargo, que alguna de esas pertenencias supuestamente inanimadas se extravíe y siga rebelde a nuestra insistente búsqueda para que en la ansiedad por encontrarlas vislumbremos su yo particular y una clase de rebelión  que inesperadamente viene a  poner las cosas en su sitio. El verdadero sitio de las cosas, su independencia real ante nostros, queda rotundamente patente cuando pierden su sitio.

De este modo, demuestran que, al contrario de lo que imaginábamos,  no nos pertenecen por completo y en ese grado de holgura que se reservan, se hospeda todo un mundo. El mundo justamente que nos separa de ellas y las convierte tanto en seres ajenos como seres vivos.

Las cosas se extravían, desaparecen de nuestro control en algún momento imprevisto, se evaden de los lugares que les destinamos tal como si necesitaran iresistiblemente y en la hartura de su sumisión pasar de objetos a sujetos. Sujetos que paradójicamente se desatan de nuestra voluntad y eligen seguir su arbitrio. Objetos que, convertidos en sujetos, se pierden de nuestra vista y no podemos hallarlos en ninguna parte a pesar de la reiteración y vehemencia de nuestros esfuerzos, tal como fieros esclavos que han saltado las cercas de nuestra propiedad y corren erráticos tras su propio y desconocido destino.

Nosotros acentúamos los esfuerzos para encontrarlos mientras ellos buscan por parajes inéditos su identidad exclusiva. ¿Su identidad perdida? ¿Gozaban acaso antes de ser de nuestra propiedad de una condición primitiva y fueron mutilados para hacerlos dóciles y someterlos a nuestro haz de posesiones? ¿Se trataba, en el principio, de seres con su espacio diferente y fueron extraídos de él para procurarnos forzosa complacencia?

En cada pérdida de un objeto querido la melancolía de su desaparición se compone, al menos, de dos naturalezas diferentes; una es el desolador vacío de su ausencia; la otra es la elocuencia de su doloroso desasimiento. El dolor tiende a confundirlo todo pero si prestamos una atención suplementaria enseguida conseguimos distinguir de una parte la pena y de otra la indignación. De un lado el dolor por no poder saber su paradero y, de otro, la irritación por su secreta decisión de abandonarnos. El objeto se ha perdido pero ¿cómo asegurar que no se ha fugado? Sufrimos por  lo que llamamos su desaparición pero todavía más por su enmascarada desafección que ahora se revela con la cruel intensidad de su desvanecimiento.

[Publicado el 22/8/2006 a las 10:50]

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Comentarios (6)


  • Me inclino a pensar que don Vicente se refiere a algún tipo de intercambio simbólico preexistente a los sujetos y a los objetos, pero ¿se trata del habla, quizás? Algo que no tiene precio... Me propongo releer El regreso del sujeto, de Jesús Ibánez, por ver si averiguo de qué se trata en concreto, pues intuyo que tiene importancia.
    Gracias, es un placer leerle.

    Buenos días a todos.

    Comentado por: francesca el 23/8/2006 a las 07:36

  • De hoy...sólo el pesar que me da el desapego de las nuestras cosas... su dócil abandono.

    Comentado por: morgan el 22/8/2006 a las 23:00

  • De hoy...sólo el pesar que me da el desapego de las nuestras cosas... su dócil abandono.

    Comentado por: morgan el 22/8/2006 a las 23:00

  • *Su viñeta de ayer revalida cierta tensión ambivalente que encuentro en mi...entre la hostilidad del enseguida que no (me) da tregua, y la atracción al sondeo, que parece deleitarse con retenerme.

    No tengo nada que escribir sobre el tema y no lo haría, si no fuera porque quiero que sepa el bienestar que produce esta variante: la fermentación en el tiempo.

    Comentado por: morgan el 22/8/2006 a las 22:54

  • sin duda, los objetos más proclives a ser no perdidos sino olvidados son los paraguas, lo cual demuestra- por si hiciere falta- lo mezquinos e ingratos que somos los seres humanos. ¡ah, destino cruel del paraguas! nos acordamos de ellos cuando truena, pero en cuanto escampa... allí que se quedan, pobreticos mios, apoyados en la barra de cualquier bar- como vulgares borrachos- o colgados de quién sabe qué inhóspito perchero. a mayor abundamiento, nadie lamenta amargamente la pérdida de un paraguas, pues son objetos con los que resulta muy difícil mantener un vínculo sentimental, como los buzones de correos y los sacachorchos: objetos de elegante factura, perfectos en su género, pero fríos y distantes, sí, distantes... tanto es nuestro desapego que a veces ni nos molestamos en tratar de recuperarlos. no me sorprendería lo más mínimo que las oficinas de objetos perdidos estuviesen abarrotadas de paraguas, de los que es preciso deshacerse cada cierto tiempo. ¡una pira de paraguas! ¡que horror! prefiero no pensarlo...
    el señor verdú debe de haber perdido un mechero o unas pantunflas. algo que le habían regalado, seguramente. no pondría la mano en el fuego pero es lo más probable. de lo que estoy seguro es de que no se trataba de un paraguas (¿a quién se le ocurre regalar un paraguas?). no, un paraguas no. un mísero paraguas no hubiera motivado un texto tan elegiaco. ¡a los paraguas, que les zurzan!

    Comentado por: matemático demente el 22/8/2006 a las 22:53

  • Pensaba que iba a acabar el artículo revelando cuál es el objeto que ha perdido recientemente y que ha dado lugar al texto...

    Comentado por: Rumi el 22/8/2006 a las 11:14

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Foto autor

Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).

Bibliografía

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

 

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Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

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Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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