El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
LA MUJER EMBARNECIDA
No sé decir en qué libro (acaso en Los pueblos) habla Azorín de una mujer a la que encuentra al cabo del tiempo y de la que dice con gusto: "los años la habían embarnecido".
No he podido olvidar esta hermosa palabra y su resonancia, tan certera. Los años engrosan a las personas y, a partir de una edad, nadie se libra de unos kilos de más, aquí y allá, como ineluctables legados de la vida.
Estos kilos de más sobre los que la industria cosmética hace sonar las alarmas son testigos naturales de la biografía y, a menudo, batallar contra ellos comporta un intento de mutilación que destruye la honesta personalidad del sujeto.
La mujer embarnecida, en torno a los cuarenta, sobresale en la página de Azorín como un personaje en su plenitud, rebozado de majestad y argumento. Pero, de la misma manera, muchas mujeres embarnecidas de alrededor nos trasmiten la dulzura de una deseada maternidad y un nuevo sabor sexual que no se conoció de ningún modo en la fragancia de la juventud.
Se trata, absolutamente, de una segunda floración donde sin faltar el primor de la primera se suma el aroma de su maduración. Mantenerse en ese estado de excelencia y preservar su equilibrio requiere un arte superior en la estética femenina. Frente a ello, adelgazar a todo trance supone un requerimiento indigno y un mandato delirante. Porque, cuando fuera posible, el ideal consiste en mantenerse para siempre embarnecida: acampada en esta figura donde se agrega el paso comunitario del tiempo a la densidad personal del gusto por la vida.
[Publicado el 18/8/2006 a las 10:05]
Lo del ceño fruncido no lo decía por usted, quédese tranquilo, señor matemático. Y créame que, después de mi propia contradicción al criticar con dureza su dureza, lamenté mi propio error casi más que el que observé en usted. En fín, que cualquiera tiene un mal momento, y reconozco que usted lo tuvo y yo también. Si herí su sensibilidad, lo siento, discúlpeme.
En lugar de "gusto" quizá sería mejor decir preferencias, pero en cualquier caso entiendo que se trata de algo subjetivo e inmediato. Entiendo que lo sensato es asumir e integrar el paso del tiempo y aquellas variaciones inevitables que le confiere al cuerpo, sin más. La estética se corresponde, también, con ese nivel de conciencia llamado hedónico y que incluye lo más supercial, aunque no es sólo eso, como dice usted, tiene mayor complejidad.
Y respecto a su saludo, le diré que me parece el mejor deseo, aunque no el único, claro. Es fresco y ligero.
Salud. Y una buena sonrisa.
Comentado por: francesca el 21/8/2006 a las 22:18
El blog de Verdu puede que sea todo lo que han dicho y mas. Lo que si ha hecho es que piquemos, que de eso se trata. En la mayoria de las respuestas - no en la de la que no tiene diccionario - se ve un intento de expresion literaria. Que nos de una leccion de como se escribe... ya es algo.
Raramente se permite "D.Vicente" expresarse de una forma tan graciosa y juguetona. Perdonenlo!.Yo, lo que no le perdono es !que se haya parado en los cuarenta!.
Una en los cincuenta.
Tambien, perdon por la falta de putuacion. No soy yo, es mi teclado
Comentado por: Chiqui el 21/8/2006 a las 19:03
para francesca:
¿mi opinión personal acerca del hecho evidente de que las personas- no sólo las mujeres- ganen kilos con los años? no tengo opinión alguna a tal respecto. personalmente, no me desagradan en absoluto las redondeces, pero eso no es una opinión personal sino, todo lo más, un gusto personal, que a nadie tiene por qué interesar. hombre, si me pincha un poco, tengo que admitir que los más de los hombres las prefieren... no sé si rubias pero, desde luego, delgadas, así que está bien que alguien dé la cara por las orondas. más allá de eso, como decía, no le veo la punta al texto. con respecto a sus virtudes literarias, le concedo gustoso que yo escribo todavía peor.
por lo demás, declaro con una sonrisa, si así lo desea, pero con cierta vehemencia, que la estética no se ocupa en absoluto- y si se ocupa, muy mal hecho- de los gustos personales. el arte verdadero nada tiene que ver con la "expresión" ni con el "gusto personal" sino que, como la verdad misma, es impersonal y a todos ilumina con su eviterna y tenebrosa claridad. pero es que, de todos modos, aquí no se trataba de arte sino de algo un poco más trivial: los kilos de más- ominosa expresión, por cierto-.
le agradezco la elegancia y serenidad de su respuesta, así como su preocupación por mi salud mental. lo del ceño fruncido... debe de ser una deducción suya. nada más lejos de la verdad. mi única intención era animar un poco el cotarro.
salud (ya sé, ya, que lo de "salud", a modo de despedida, queda un poco rancio, que le vamos a hacer. otro gusto personal sin el mayor interés). salud, pues.
Comentado por: matemático demente el 21/8/2006 a las 13:48
Siempre habrá alguien que asemeje grosor, seguridad y calma con gordura...en fin.
Yo sólo puedo recordar a Marlene Dietrich subiendo junto a Spencer Tracy...sin atisbo de duda.
Comentado por: morgan el 21/8/2006 a las 05:29
Vaya, ahora se retracta de lo dicho... Pues estaría mejor que nos expusiera las razones, si no es mucho pedir.
Que le conste, señor matemático, que no soy una discutidora profesional. Pero dialogar sí me gusta, la verdad.
Comentado por: francesca el 20/8/2006 a las 22:51
Gracias por su deseo de salud, señor matemático demente. Yo también le deseo que supere la demencia. Lo de matemático está bien.
Hombre, usted debe saber que la estética sigue siendo materia de filosofía, por lo cual, respecto a la belleza, el arte, o el gusto personal se puede teorizar, o especular. Lo que es poco admisible es tratar el tema con dogmas y descalificar "por cursi"; y peor aún "poner a caldo" una visión distinta a la propia. Lo que usted hace es rechazar sin más una opinión distinta a la suya. Aceptaría con gusto que expusiera su concepto sobre el tema, aunque quizá sea demasiada molestia. Por cierto, por su forma de escribir, no parece estar en condiciones de dar lecciones a alguien, ni a nadie. En fin...
Se nota que usted se pasea poco por este blog, pues de ser así sabría que el señor Verdú nos tiene acostumbrados a leer artículos con bastante carga crítica.
Reitero lo dicho con anterioridad, para gustos colores. Y para borrar esos ceños fruncidos, la amabilidad y un poco de lírica pueden funcionar a las mil maravillas.
Nada es mejor que una buena sonrisa. Ciao.
Comentado por: francesca el 20/8/2006 a las 22:46
leyendo mi último post, me apercibo de que estoy de acuerdo con francesca. ¡así no hay forma de discutir!- y conste que yo no tenía ninguna gana, era por levantarle el blog a verdú-. en fin...
salud.
Comentado por: matemático demente el 20/8/2006 a las 22:17
pero es que además no "estamos tan acostumbrados a que se nos diga lo negativo de cualquier situación y sobre nosotros". todo lo contrario. a lo que estamos acostumbrados es a que se nos veje y se nos humille de la forma más desvergonzada y más impune. por eso mismo, nada más natural que cuando alguien nos halaga pensemos que algo debe de querer- o no pensemos nada en absoluto y nos lo creamos como idiotas-.
de todas formas, el planteamiento no me parece relevante. insisto en que no me interesan las efusiones líricas sino los análisis. se supone que este hombre se dedica a eso, no a hacer ripios, ¿no?
salud.
Comentado por: matemático demente el 20/8/2006 a las 22:09
para francesca:
no se trata de colorear nada sino de discernir. una cosa es el análisis- y aun la mera descripción- y otra la efusión lírica. el artículo de monsierur verdú no va más allá de la pura literatura. (por cierto, que debe de ser deliberado y consciente porque en el suplemento de libros del sábado pasado aparece un artículo suyo ensalzando... no sé sabe muy bien qué..., la escritura por encima de los géneros o algo así). el artículo de verdú está mal escrito (es sumamente cursi), no tiene ningún sentido discernible y merece que le pongan a caldo, aunque sólo sea para que salga alguien a matizar y a discutir.
(por cierto, si en lugar de dedicarse a alabar cosas- como los kilos de más o la tele-, este hombre se dedicase a poner a parir cosas, le entraría más gente en el blog. y no lo digo en plan cínico, bien lo sabe dios).
frase del día: "nada hay que alabar ni que denigrar..., pero hay muchas cosas risibles".(thomas bernhard).
salud.
Comentado por: matemático demente el 20/8/2006 a las 21:37
Comentado por: francesca el 20/8/2006 a las 18:30
Estamos tan acostumbrados a que se nos diga lo negativo de cualquier situación, y sobre nosostros, que cuando alguien dice algo bonito de solemos encajarlo sospechando ¿Querrá algo de mí? ¿qué interés ocultará? Es muy lamentable observar la cantidad de prejuicios guardamos en nuestro pensamiento, y sobre todo, la falta de generosidad.
Con sus artículos, el señor Verdú nos muestra, además de su gran talla profesional, una cualidad moral que debería servir de ejemplo para aquellos que todo lo colorean con su negatividad. Personalmente, le agradezco este estimulante y lírico artículo. Merci, monsieur.
Un saludo afectuoso.
Comentado por: francesca el 20/8/2006 a las 18:27
Para mollar mollar, los muslos de la Concha (Gracias, maestro). A ver a ver.
1. Lo de la mujer mercancía es una perogrullada. Todos somos mercancía. Uno que ha descubierto el mundo. Por otro lado, quedarse fuera del mercado le deja a una mucho tiempo libre... por ejemplo para leer. Por cierto, al último sujeto escribiente, lo de Vian vale que vale para sobrellevar los problemas del "tránsito intestinal" (más acusado en la fluida ciudad de Madrid), pero Keruac ni para eliminar las pruebas posteriores de dichos problemas. Pero en lo de Ortega tiene razón el jodío.
2. ¿Slim? Y ¿Eso de Starbucks qué es? En el bar de abajo dicen que no tienen, así que no saben si engorda. Y por otro lado para irse de vacaciones a Europa basta con quedarse en casa. ¿O esto no era Europa? Y por otro lado, "tener parientes en Francia o en España" ¿quiere decir que la familia de uno se compone de emigrantes? En fin...
3. Al tal Tararí le recomiendo un poco más de diccionario y una lobotomía a ver si lo mejoran. ¿Las "mujeres normales" son lo contrario que las "viejas"? Chaval, cuida lo que bebes.
4. A la fondona le recomiendo que si no tiene nada que hacer más que reírse de los demás se vaya al circo.
Y de momento no tengo más que decir. El texto de Verdú es interesante, pero yo soy poco amiga de tales líricas. Supongo que andará de primavera tardía.
Venga, vamos a ver si hacemos algo provechoso.
4.
Comentado por: Papapapagena el 19/8/2006 a las 23:22
la conciencia de la propia fealdad es lo que afea a las más de las gentes. unos kilos de más pueden pesar tanto- o tan poco- como unos kilos de menos. depende de la persona personal, que diría el otro.
dicho esto, no acabo de verle la punta al texto de hoy. ¿pretende don vicente alabar a las orondas para darles ánimos? ¿se trata tan solo de una efusión sentimental? ¿de una estrategia de ligue, tal vez? lo de la segunda floración donde sin faltar el primor de la primera, etc... parece de antonio gala, la verdad. claro que también podría ser de ortega, a quien don vicente se refería el otro día. huelga añadir que no lo digo como un elogio.
frase del día: "prefiero ser flaco que famoso" (kerouac).
lectura recomendada: "que se mueran los feos", de boris vian.
Comentado por: matemático demente el 19/8/2006 a las 22:41
Reposar la cabeza sobre blando es mucho más agradable que dar sólo con huesos. Completamente de acuerdo, aunque para gustos colores. Y para disgustos, ver la tele.
No es lo mismo quedarse en los huesos por seguir los cánones de la moda, que ser inapetente, o no tener qué llevarse a la boca. A mí me parece simplemente una cuestión de equilibrio, entre lo saludable y lo enfermizo; o de relación entre el deseo y el sabor que se ofrece; y en todo caso, de proporciones.
Shangri-La
Comentado por: francesca el 19/8/2006 a las 17:52
Desde luego, el último que ha escrito es un retrógado apestoso y un rojo de mierda, aparte de que no sé si tiene alguna perversión con la tercera edad o qué. Pero el cachondeo se le nota. Vaya tela, con lo que me cuesta a mí mantener la línea, hora y horas de gimnasio para esto. Ahora va a resultar que la "invisible" es la gorda. No te fastidia. A la gorda se la ve más porque... abulta, claro. Invisible. Ya le gustaría. Esas son unas vagas que no dan ni palo en todo el día. Ostensibles es lo que son, de tan embarnecidas y de tan lentas... Porque digo yo que lo que pasa deprisa se ve más delgado.
Por cierto, D. Vicente, en la foto se le nota algo embarnecidillo, ¿eh? Un poquito más de gym y menos diccionario... Besitos
Comentado por: Jane Fondona el 19/8/2006 a las 04:33
Chatis todos, enteraíllos, retóricos pasaos, feministas de pastel, que os estáis equivocando. Eso del "embar..." (grima me da repetirlo) es tontuna, necedad y churro. Lo cierto no es que la edad venga con kilos de más, sino que la otredad viene con kilos de menos. Qué. A ver quién me demuestra que las mujeres normales están flacas y las viejas están gordas. Y por qué no van a ser normales la viejas con sus kilos y la jóvenes simplemente defectuosas, a falta de los kilos necesarios para su "embar... "(ayayay, no puedo decirlo, es demasiado pedante). Lo que pesan no son ni los años ni las grasas, son las putas cocacolas. Que lo sepáis.
¿Para cuándo un artículo sobre la mujer barnizada?
Ánimo, Vicente, tú sí que vales.
Comentado por: Tararí que te vi el 19/8/2006 a las 04:22
Yo creo que la mujer de hoy se divide entre la superficialidad de la estética de lo slim (mujeres que desaparecen de tan delgadas) y el deseo por embarnecer, por llenarse de experiencias-vida-lugares-gente. ¿qué es lo que prefiere el mundo? ¿lo segundo se opone a lo primero?
Todos los días veo mujeres cuya principal preocupación es ser más delgada, vestir la mejor ropa, ir de vacaciones a Europa, decir que tienen parientes en Francia o España, y tomar café con sus amigas en el Starbucks de la plaza de moda.
No creo que a todas las mujeres nos interese embarnecer.
Comentado por: necia el 18/8/2006 a las 22:14
Lo que sucede amigo es que "el paso del tiempo", tan hermosa frase en la literatura, resulta no serlo tanto cuando se trata de la mercancía mujer. Claro, la señal de la edad, o del paso del tiempo que se evidencia en el embarnecimiento, se convierte en los paises desarrollados en una elemnto devaluador de la mercancía en vitrina, por eso el desespero, por eso el mercado para todo lo que represente una lucha contra la marca. Porque el embarnecimiento, o el tomar carnes o engrosar, para muchas significa la transparencia, significa no existir.
Comentado por: Emma el 18/8/2006 a las 15:40
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
05/7/2008 10:46
Publicado por: no-on
05/7/2008 09:29
Publicado por: maite
04/7/2008 22:36
Publicado por: no-on
04/7/2008 20:57
Publicado por: evocación
04/7/2008 20:32
Publicado por: a releer. El domingo comentadas.
04/7/2008 19:32
buenas queria saber si es legal...
Publicado por: fernando jose gil hernandez
04/7/2008 18:13
Hay que ver la tirria que le ha...
Publicado por: vaya
04/7/2008 18:01
Publicado por: escarola
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04/7/2008 17:31
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