El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
LA FLAMA Y LA FARSA
Los incendios forestales fueron, durante decenios, obra del Destino.
Más tarde, el Destino cedió paso a fenómenos propios de nuestra Naturaleza nacional. Sin embargo, cuando, con el tiempo, conocimos que las llamas devastadoras se alzaban también en los veranos de otros países e incluso, a gran escala, en Estados Unidos, fue esfumándose la idea de que fuera la Providencia o nuestra mala suerte quienes patrocinaban nuestra ardiente adversidad.
A partir de ahí fue transformándose la mitología de las hogueras estivales y la asunción de que España iría convirtiéndose en el gran desierto que prolongaba África por el estrecho, puesto que, simultáneamente, ingresamos en la Unión Europea y en los homologables discursos de la razón.
Así, a través del discurso racional, accedimos a suponer que si los bosques ardían era efecto de una conjunción de factores terrestres -no divinos- relativos, por ejemplo, a la falta de limpieza de los suelos y el descuido en la quema de rastrojos.
Finalmente, redondeando esta epistemología, apareció con fuerza la importancia del factor humano en dos grandes y principales versiones. Una consistente en la negligencia de excursionistas y fumadores, en los daños formidables derivados de la barbacoa festiva o de la colilla infernal. La otra versión, más candente todavía, el descubrimiento de terribles pirómanos, individuos locos, individuos vengativos o sicarios a sueldo de especuladores sin corazón.
Y poco a poco, siguiendo el guión más intrigante y periodístico, este último factor ha ido agigantándose y engullendo a casi todos los demás.
Hasta hace cinco o seis años se decía que más de la mitad de los incendios eran provocados. En este mismo principio de verano se llegó a calcular que la intencionalidad se hallaba presente en un 75% de los siniestros; ahora, en las últimas declaraciones de las autoridades más implicadas en la catástrofe de los montes gallegos, el número de fuegos adjudicables a malhechores se ha elevado al 90% y 95%. Gradualmente los responsables políticos de las comunidades autónomas y el gobierno central han cultivado la estratagema de sacudirse de encima toda responsabilidad y cargarla en la delincuencia agresiva. El caso queda, por tanto, en la actualidad, prácticamente, en manos de unos seres malvados, indeseables, malditos que buscan su provecho perverso provocando la destrucción de la arbolada, la desolación del territorio y la muerte, si es preciso, de varios enclaves de población.
La psicosis de inseguridad, propia de estos años, ha encontrado en la proclamación universal de esta acusación el molde apropiado. Nuestra época se puebla de conspiraciones y amenazas constantes, de actos terroristas y de asaltadores, de criminales que asedian nuestra cotidianidad.
El incendio forestal ha sido ya incluido para bien de los políticos en este catálogo de las asechanzas inevitables que bandas asesinas sean rumanas o marroquíes, del condado o del más allá, dirigen contra nosotros.
El terrorismo, en cuanto patrón, ha ganado centralidad como patrón de máxima referencia. Y, de este modo, la responsabilidad política se enmascara o tiende a desaparecer. El terror es incontrolable, la capacidad de matar se encuentra al alcance de cualquiera y anula la posibilidad de la prevención. Casi ninguna reflexión crítica de peso se hace ya sobre la carencia de atención al bosque y las insoportables deficiencias en los servicios de vigilancia. La plaga (demoníaca, imparable, terrorista) posee tal magnitud que no habrá otro camino que unir los recursos de todas las regiones, las acciones de todos los países, para llegar a afrontarla. Pero incluso de este modo, la oleada de los incendios dantescos como la marea de la emigración sin fin, como la tempestad del terrorismo islámico, se despliega con tanta fuerza y sorpresa que exonera a los políticos de culpabilidad. ¿Puede imaginarse, en fin, una estratatagema más radiante, una farsa tan flamante y actualizada según la naturaleza atribuida a los males de hoy?
[Publicado el 14/8/2006 a las 10:00]
¡"El respeto a la complejidad"!
Hace bien en recordárnoslo, dear francesca, por poco lo habíamos olvidado. ¿Verdad, amigos?
Comentado por: G. Farewell el 15/8/2006 a las 17:00
Comentado por: Giulius el 15/8/2006 a las 16:56
Usted sabe bien que el pensamiento analítico, mecanicista, no sirve para tratar con nuestro mundo superpoblado e interconectado; que si no cambiamos la perspectiva y superamos esta visión reduccionista, puede que lleguemos a un callejón sin salida. Lo problemático es 'cómo' superar las inercias, los hábitos, las rigideces, la comodidad.
Supongo que, como sociólogo, sabe que el nuevo modo de ver el mundo se fundamenta en el respeto a la complejidad, sin intentar ser nosotros el centro del mundo, ni buscar tal centro en ningún otro lugar. Ser y no ser.
Es cierto que la situación parece empeorar; pero, o nos abrimos a la incertidumbre, y a la importancia o inutilidad de nuestra sutil aportación, evitando tanto el sentimiento de impotencia como la megalomanía que fácilmente se puede dar, o nos cerramos al mundo y nos desvinculamos de nuestra experiencia de la vida.
Buen momento para la creatividad. Bona nit.
Comentado por: francesca el 14/8/2006 a las 22:40
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
06/7/2008 01:15
Publicado por: no lo entiendo
06/7/2008 01:05
Pero se puede no escribir y...
Publicado por: inesxistente
06/7/2008 01:01
Publicado por: inexistente
06/7/2008 00:49
Publicado por: M.CArmen
06/7/2008 00:42
Publicado por: M.CArmen
05/7/2008 12:54
Renard y vd.,Don Vicente,tienen...
Publicado por: maleas
05/7/2008 10:46
Publicado por: no-on
05/7/2008 09:29
Publicado por: maite
04/7/2008 22:36
Publicado por: no-on
04/7/2008 20:57
Publicado por: evocación
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