El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
27 MUERTOS: LAS CARRETERAS NO SE INMUTAN
Los muertos en accidentes de tráfico en el último fin de semana de julio son los mismos en 2006 que en 2005. Estos 27 fallecidos no se han beneficiado del carné de puntos pero mucho menos de los arrogantes consejos de la Dirección General de Tráfico cuya petulancia haría predecir una reacción adversa. "No podemos conducir por ti", "No podemos ponernos el casco por ti" dice la DGT. ¿Cree la DGT que si pudiera le dejaríamos hacerlo? ¿Cree que si pudiera encarnarse nadie podría detener su voluntad o su tiranía?
Son tan soberbios los de la DGT, sean quienes sean estos tipos, que incluso su jefe repite una y otra vez "hubieron" cuando trata de decir "hubo" más o menos víctimas. Esta mala educación en el habla es el signo de su mala educación radical y la razón, a la vez, de que vea en la educación de los españoles el eje de la culpa.
Obviamente, numerosos accidentes son atribuibles a la temeridad o al alcohol pero muchos más, según muestran los resultados, proceden del mal estado de las carreteras, especialmente las vías secundarias.
Un reciente informe sobre el estado del firme en la red denunciaba los muchos miles de kilómetros -más de la tercera parte del total- en mal estado. Y no se diga ya de los trazados, de la señalización equívoca o inexistente, de los pavorosos pasos a nivel, de los quitamiedos que seccionan los cuerpos de los motoristas.
La DGT, esta odiosa DGT actual, ha elegido el odioso procedimiento de hacernos sentir malvados. Matamos o nos suicidamos en la carretera y no será la mala carretera que nos mata. En consecuencia no somos sólo conductores, sino asesinos en marcha. A través de esta estrategia las dictaduras políticas o religiosas, han buscado reprimir y menoscabar la moral de sus súbditos. Gracias a crear culpables a granel, la autoridad se erige en una elite redentora; gracias a reducir la autoestima de los gobernados se hace más fácil gobernarles.
Los hechos han vuelto a mostrarse, sin embargo, tozudos y delatores. Así ha sido el funesto saldo de este último fin de semana. Los conductores han reducido la velocidad y han vigilado sus tragos de alcohol atemorizados por el carné de puntos. Se han contenido temerosos de la multa directa o por radar, han sido indudablemente más cautos ante las imposiciones de la ley y la patética publicidad de la DGT pero las carreteras, por el contrario, no se han inmutado. Conclusión: los 27 nuevos muertos y las varias decenas de heridos importantes deben caer en su justo peso sobre la responsabilidad del Gobierno y los departamentos directamente culpables.
[Publicado el 01/8/2006 a las 09:22]
Qui prodest? Los banqueros de siempre que no ganan los suficientes cientos de miles de millones de euros a costa de los idiotas súbditos atontados de telemierda. Quién controla las compañías de seguros? Idiotas...
Comentado por: francisco pollardo matamoros. el 24/5/2007 a las 15:12
¡Chapeau, sr. Verdú! Culpabilizar para disimular la cósmica estafa y chapuza que supone la barbarie del automóvil personal. El tótem de nuestros días ante el cual todos los Moloc antiguos parecen caballitos de feria.
Comentado por: furcioles el 01/8/2006 a las 12:00
Érase una vez, en un país muy cercano, una familia que se marchaba como todos los años de vacaciones el día 1 de agosto. Esta familia, compuesta por un papá, una mamá y dos hijos de corta edad se dirigía como cada año a la Costa del Sol, donde la familia tenía un apartamento que compraron con mucho esfuerzo allá por los lejanos años 70.
Tras recorrer unos pocos kilómetros, el padre que como siempre iba al volante del coche, sufrió una leve distracción e invadió la calzada contraria de la autopista, chocando violentamente contra el vehículo que venía en sentido opuesto. Todo ocurrió en décimas de segundo y los testigos que contemplaban la escena, narrarían días después ante el juez cómo ambos coches comenzaron a arder a los pocos segundos del fatal accidente…
Este cuento por desgracia se repite con demasiada frecuencia. Pero con ser un cuento terrible, lo peor no es el desenlace (que luego conoceremos); lo peor es que ¡continuamos creyendo en cuentos! Ya hemos crecido, tenemos hijos, les contamos cuentos por la noche, nos ponemos al volante de unas máquinas que nos facilitan la vida, pero que al mismo tiempo nos exigen una enorme responsabilidad… ¡pero nosotros seguimos creyendo en cuentos!:
La DGT no es el lobo feroz.
El carnet por puntos no es el dragón que raptó a la princesa.
Si lo pensamos un poco, a ninguno de los dos se les va a matar un hijo en la carretera. Pero nosotros seguimos buscando responsables ajenos al problema, porque eso nos reconforta, como cuando mamá nos leía un cuento por las noches hasta quedarnos dormidos. Hoy, de nuevo, nos quedamos dormidos, pero hoy vamos al volante de un coche, con la responsabilidad de un montón de vidas en nuestras manos; y esto convierte el cuento en la peor historia de terror que hayamos podido escuchar.
Claro que sí: “¡No podemos conducir por ti!”, “¡No podemos ponernos el casco por ti!”. No podemos crecer por ti y hacernos responsables de tus actos.
Los 27 muertos de este fin de semana lo han sido en su mayoría por distracción al volante y exceso de velocidad. Esto parece que tiene poco que ver con el mal estado de la calzada.
Mientras continuemos delegando en papá-Estado la responsabilidad que adquirimos individualmente cuando nos ponemos al volante, no hay campaña publicitaria que invierta la tendencia de las frías estadísticas de muertos en carretera.
Y, en fin, si has leído hasta aquí, supongo que querrás conocer el desenlace del cuento con la que comienza este post, ¿no?: ¡Pues era un cuento, hombre, sólo un cuento! ¿No te parece que ya estás demasiado mayorcito para seguir creyendo en cuentos?
Comentado por: ppv el 01/8/2006 a las 11:36
Frente a los 27 muertos del fin de semana, o los miles de todo el año; hay quien fija ya el coste social de tales operaciones salida o retorno o vacación indefinida: Miles de millones por indemnizaciones, por gran invalidez, por daños colaterales, por jubilaciones o por la mortalidad de fuerza productiva. Súmese todo ello y réstense los ingresos, imponentes, de lo que se llama fiscalidad de la automoción. Impuestos de vehículos (matriculación e IVA), impuestos especiales del combustible, multas de tráfico, pago de la ITV, impuestos sobre los seguros, impuestos municipales de circulación, concesiones de los peajes, reparaciones y un cúmulo de dinero. El saldo es, notablemente, a favor de la administración. Que no mejora las redes secundarias, pero que mantiene este carrusel de un espléndido negocio. Que mata mucho y cuesta, pero que ingresa más.
Comentado por: El Pozo y El Numa el 01/8/2006 a las 09:55
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
04/7/2008 22:36
Publicado por: no-on
04/7/2008 20:57
Publicado por: evocación
04/7/2008 20:32
Publicado por: a releer. El domingo comentadas.
04/7/2008 19:32
buenas queria saber si es legal...
Publicado por: fernando jose gil hernandez
04/7/2008 18:13
Hay que ver la tirria que le ha...
Publicado por: vaya
04/7/2008 18:01
Publicado por: escarola
04/7/2008 17:50
Publicado por: escarola
04/7/2008 17:31
Publicado por: escarola
04/7/2008 17:23
No, si yo estoy convencida de...
Publicado por: escarola
04/7/2008 17:19
He de reconocer que mi primer...
Publicado por: piropo
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres