El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
CORPORACIÓN DERMOESTÉTICA
Hay un antes y un después de “Corporación Dermoestética”. Su salida a bolsa, le vaya bien o le vaya mal actualmente –que le va mal-, significa la abierta integración del valor en la cotización de los valores. Los precios de la cirugía estética, de la liposucción, de las inyecciones de botox, han sido introducidos en la economía con la misma condición de los demás artículos del mercado.
Nadie ignora que la belleza física favorece el éxito. Pero, llevado al extremo, ¿será responsable quien se conforme con su fealdad o no se imponga mejorar su aspecto? Si el bienestar económico de la familia, la facilidad de los contactos, la posibilidad de nuestro ascenso laboral, el impulso de nuestra elección en los mil castings se relaciona con nuestro porte ¿cómo no tomar en serio las atenciones estéticas e incluir el acceso a sus beneficios entre los derechos de la Constitución?
Conocer mucho o muchísimo de una materia no se estima ya decisivo para lograr un empleo en el mundo de la creciente flexibilidad laboral y empresarial, pero ser grato a la vista, aparecer atractivo ante los proveedores y clientes, resulta cada vez más importante en la economía personalizada y de servicios.
¿Formarse? Hasta hace poco no había dudas sobre el alcance profesional del verbo. Pero ahora el verbo se hace carne. La instrucción será, en parte, importante pero ¿qué decir de la estética de la corporación?
[Publicado el 19/7/2006 a las 10:05]
El subconsciente de Vincent anda hoy muy en razón. Con razón le leo. Me pregunto dónde guarda tanta mollera. Espero que, al menos, se le pase por ella la duda sobre la necesidad de que le cinchen la piel a ver si le dejan como al escándalo de muchacho que usan de modelo. Es cierto que no puede uno competir con él pero... ¿Necesita hacerlo? Por todas las pulgas del purgatorio, si un subconsciente como el suyo necesita competir ahí... ¿Qué va a ser de nosotros, del resto...? ¿Es que no es usted consciente de su responsabilidad?
Los subconscientes inconscientes me sacan de mí, se lo juro.
Comentado por: plásticos el 20/7/2006 a las 14:54
Comentado por: francesca el 20/7/2006 a las 00:31
Creo que sí podemos adivinar al Señor de su referencia, aunque no lo digamos en forma tan exquisita como usted lo hace: (¿capitalismo?).
Más saludos afectuosos.
Comentado por: francesca el 20/7/2006 a las 00:30
Todo para los ojos, nada para el alma. ¿Por qué la hemos abandonado?
¿Podríamos comprender su abandono por la incapacidad y falta de imaginar? ¿Quizá por la despersonalización de nuestras vidas? ¿Somos como autómatas, alienados? Uno al personalizar vive desde dentro las experiencias y se desaliena; pero imaginar... Dice el I Ching que hay cosas más importantes que la vida ¿Alguien puede imaginarlo?
A todos nos afecta, aunque algunos no lo sepan, la crisis de valores por la que atravesamos. Es de suponer que en algún momento esto cambiará, porque la dinámica de las sociedades tiene esos efectos. No sabemos lo que durará este desaborido espectáculo, como dice jo tía, pero también tenemos antídotos, incluído el humor o ironía, ¿verdad?
Estimado señor furcio: Heráclito hablaba de "lucha", que no es exactamente "guerra". Y sí, es cierto que acostumbro a personalizar mis experiencias, por lo que me sigue rondando la cuestión de la evitabilidad de las Guerras. Por lo demás, es un gusto leerle, se lo agradezco.
Querida Charo: Deseo que tengas un feliz viaje. Ya nos contarás las impresiones del regreso al terruño. ¿Recibiste mi correo? Me extraña no recibir respuesta, pero en fín, usted misma...
Saludos afectuosos a todos.
Comentado por: francesca el 20/7/2006 a las 00:22
Estimada francesca, 19/07/06 a las 8:02, quizá la cifra que supones es demasiado optimista. “ Jo tía” acepta moverse en esa absoluta oscuridad e ignorancia, por eso, pienso, escribe a ciegas y por eso también utiliza su no saber como una fuerza. A lo mejor, lo que ella busca en esos momentos deslumbrantes es una especie de reconciliación y la posibilidad de una vida verdadera. Pero aún no sabe con qué tendría que reconciliarse exactamente, ni qué significa una vida verdadera. Todos los días se oscurece, se ignora, se desprende de lo que cree ser y se desnuda para ser tocada por la piel del mundo. Siempre está naciendo porque siempre está muriendo. Está un poco mareada, y lo que es peor, marea a todo el mundo. Una meticona es lo que es.
Comentado por: nosoyruso,señor el 19/7/2006 a las 20:36
Pues creo que empiezo a necesitar un poco de botox en la pata de gallo...ni con ésas me darán la acreditación ANECA. Sinceramente, sigue para mí siendo un misterio el cómo conseguir un puesto de trabajo fijo en Spain y eso que.....quería poner algo simpático e ingenioso, pero no me sale.
Y ya no tengo muebles, escribo sobre una caja de cartón en la única silla que queda, estoy hasta las mismísimas narices de estos traslados periódicos. Mañana volaré.
El cuerpo II
Comentado por: La simpática bloguera el 19/7/2006 a las 16:13
“Hasta hace poco no había dudas sobre el alcance profesional del verbo”. El viejo alcance profesional del verbo llegaba a confundir el talento con la charlatanería elocuente. El sino imposible e impasible del sacamuelas: “hablas más que un sacamuelas”.Aunque ya no existen tales oficios duros y bravos; hoy ya la odontología dejó paso a la cirugía maxilofacial y, más recientemente, a la odontología estética. Por su bocas y dientes los conocereis.
“Pero ahora el verbo se hace carne”. ¿Ahora o en el, ya lejano, Evangelio? Encarnarse y encarnadura, como prolongación de cierto desencarnamiento verbal y cierto decaimiento intelectual.
“La instrucción será, en parte, importante pero ¿qué decir de la estética de la corporación?” Estética de la corporación como estética de los cuerpos mismos. Carne de mi carne y cuerpo de mi cuerpo, como en la lejana y vieja promesa matrimonial. Ahora todos en uno, en esa nueva Comunión de los Cuerpos en torno a la mesa del Señor. ¿Adivinan a qué Señor me refiero?
Comentado por: El Pozo y El Numa el 19/7/2006 a las 13:49
Forma parte del rebajamiento (o igualación por lo bajo) que hoy se hace, siempre en nombre de la democracia, que los tontos bellos pasen por delante de los inteligentes feos.
¡Los bellos también tienen derechos!...
Y, ¡ay! si realmente fueran "gratos" y "atractivos" como usted dice, sr. Verdú. De momento, con esta práctica lo que se ve es mucho patán ávido. De belleza poca. Hay carne, pero no hay 'charme'. Yo, en cuanto tengo la oportunidad despido a un "guapo" de su puesto de trabajo...
...¿Será que soy feo-refeo y me conformo sin darme cuenta?
Comentado por: furcio el 19/7/2006 a las 13:38
a francesca, día 19, 8:02 (y disculpen)
No, no estimada señora, no me refiero sólo a un asalto por sorpresa, etc.
La palabra, que como usted dice "debe reconducir el choque de intereses" (y estoy de acuerdo), es en sí misma "choque" y previa a otros "choques" indeseables: ello está ya en Heráclito cuando el término lógos se confunde con el de guerra... y según ciertas interpretaciones se toma -a la inversa- la guerra como metáfora de los procesos lógicos... No me extiendo en esto; sólo recordarle a usted el célebre fragmento en el que dice: "Guerra es padre de todos, etc..." y, más aún, otro fragmento en el que escribió: "Cómo es común la guerra, y justicia contienda, y cómo por el enfrentamiento se producen las cosas y se utilizan y definen unas de otras y unas a otras".
Pero, a lo que iba. Ya, claramente, al menos desde Aristóteles (y pasando por nuestro Cervantes) se ha afirmado con certeza que el fin de la guerra es la paz. Y hay que analizar cómo se dan las condiciones de esa paz (hay muchas paces, casi tantas como intereses) que toda persona bien nacida (entre ellas yo, se lo juro) quiere.
La guerra es una característica de la civilización, y es política, y es resultado de eso precisamente, de que existen organizaciones políticas avanzadas que acaban enfrentándose entre sí por intereses mil. Eso es propio de los humanos, parlamentar y guerrear. Y esos estamentos mencionados por usted (ONU, cuerpos diplomáticos,etc.) que, desde luego, han servido y sirven para sentar a la gente en una mesa y hablar, así mismo, han sido y son partícipes, aun indirectamente, de conflictos bélicos, que son fenómenos objetivos que ponen de manifiesto la necesidad de existencia o sostenibilidad de los estados... los mismos estados que crearon esos estamentos de paz.
Que me dice usted que todo esto es penoso... pues sí, lo es. Y es terrible y horroroso y lo que quiera. Pero es la realidad, y cerrando los ojos no la vamos a evitar, al contrario, tenemos que ver e intentar mejorarla. Usted aún no se cree lo de Yugoeslavia, dice "me cuesta creer que nadie pudiera..."; pero ocurrió y la gente se mató y duró años y destrozaron el país y murieron cientos de miles... Pero usted sigue diciendo "me cuesta creer que nadie pudiera...", ¡¿pues qué necesita para creerlo a estas alturas?!!!
En cuanto a lo de la "música celestial", le aseguro que sé algo de eso y que pocas cosas me gustan más en el mundo. Pero con música celestial no se pueden entender las organizaciones humanas y sus relaciones.
PD. ¿Acaso es usted tan fina que le ofende escribir mi nombre? Le pido, por favor, que la próxima vez lo haga con toda naturalidad si su sensibilidad no se siente herida en exceso.
Gracias y un muy cordial saludo, estimada señora.
Comentado por: furcio el 19/7/2006 a las 13:01
Jo tía. Aunque se me solicitase, acaso no podría explicar con meridiana claridad cómo he llegado a ponerme este patético vestido de flores y estas sandalias de cuero mugriento como si pretendiera imitar a una de esas famosas estrellas internacionales que olvidan su pequeña condición deslumbrante y renuncian a todas las normas del decoro y buenvestir para valerse de cuatro trapos que los apean de su gla gla gla glamour y los hacen insulsamente humanos y dolorosamente visibles. Por nada del mundo, pero a quién se le ocurre, queremos que sean humanos, ni queremos tampoco que abandonen su insípido encanto, ni siquiera exigimos, fíjate bien, que sean sencillos; sino que vivan y se comporten como payasos endiosados y nos entretengan, si fuera necesario hasta la muerte y más allá, que para eso se les consiente todo y pagamos sus libros, revistas y películas: para ver cómo renuncian, se humillan y se devoran, e incluso se creen los seres más felices de su propia vida, sin atreverse a desobedecer las siniestras voces que los sostienen y les piden cada vez más y cada vez más fuerte: diviérteme o te mataré, diviérteme o te mataré, diviérteme o te mataré. El espectáculo se extiende hasta contaminar lo más íntimo. El espectáculo devora a sus hijos.
Por la mañana, cuando me despierto, si me despierto, lo primero que tocan mis pies desnudos, son los pájaros tramados en los hilos de un alfombra. Los pájaros vuelan a través de las ramas de un bosque profundo. Durante años ese es el primer paisaje que he visto al despertarme. Luego bajo a tomar un café grasiento y abro un periódico para contemplar y sentirme acompañada por las catástrofes. En realidad, me despierto para la catástrofe. Me visto para la felicidad de las catástrofes. Luego viene la mosca. Mosca y catástrofe. Hay una mosca en el cristal de la ventana que no se mueve; durante un instante, me pregunto si estará viva o muerta o ambas cosas a la vez, como ocurre en el improbable mundo del gato cuántico, que en la gloria esté, de todos modos. Pero esta pregunta no es divertida, así que poco a poco, empiezo a sentir como una nostalgia de la catástrofe, una añoranza de la desdicha y un apetito de la ruina, y voy apartando la vista del discreto pero impertinente insecto hacia el pedazo de papel que me devuelva mi intimidad con la desgracia.
He intentado no emplear aquí la palabra “espectáculo”; esa palabra ubicua, roja y culona, esa larga tripa rellena de ruido y falso esplendor, ese desierto que se filtra por el umbral de la puerta de la casa del ser. Pero otra gente más sabia e instruida la ha usado con insistencia para describir el espíritu de los tiempos; a veces se hace imposible evitar a los maestros antiguos. Recurra el lector a la abundante bibliografía sobre el asunto. Es espectacular.
Comentado por: jo tía el 19/7/2006 a las 11:48
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
06/7/2008 11:40
Leo por encima las Reglas para...
Publicado por: no-on
06/7/2008 01:15
Publicado por: no lo entiendo
06/7/2008 01:05
Pero se puede no escribir y...
Publicado por: inesxistente
06/7/2008 01:01
Publicado por: inexistente
06/7/2008 00:49
Publicado por: M.CArmen
06/7/2008 00:42
Publicado por: M.CArmen
05/7/2008 12:54
Renard y vd.,Don Vicente,tienen...
Publicado por: maleas
05/7/2008 10:46
Publicado por: no-on
05/7/2008 09:29
Publicado por: maite
04/7/2008 22:36
Publicado por: no-on
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