El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 13 de febrero de 2012

 Blog de Vicente Verdú

LOS MUERTOS CIVILES

En el Líbano, en Gaza,  en Irak, en Afganistán, en Somalia, los muertos de la guerra son civiles. Mueren algunos militares también pero las noticias registran una creciente  cantidad de víctimas civiles.

Los soldados fueron la materia prima de las contiendas bélicas y su condición de guerreros o piezas funcionales para la  destrucción del bando enemigo camuflaban su condición humana. La muerte de los batallones era lamentable sobre todo en términos de contabilidad militar, en gruesos número sin rostro.

El efecto secundario de ataques y emboscadas, apenas visible en plena narración bélica, sería el llanto de los familiares perdidos en la retaguardia. Con el conflicto en ascuas no había lugar para el  sollozo de los amantes y los parientes, los hijos o los esposos. No se consideraba ocasión propicia para la lamentación individual puesto que lo decisivo consistía en calcular la masiva resistencia del enemigo y el masivo potencial de nuestras fuerzas. El contingente, la tropa, los pertrechos, componían un bloque tecnológico y monstruoso, coherente con la consigna de que las guerras son sustantivamente inhumanas y de por sí encubren continuos casos de crueldad. La guerra abstracta agavillaba el múltiple dolor de la guerra en un dolor a granel,  miles de tragedias particulares apiladas y consideradas  sumariamente.

Hoy, sin embargo, la muerte que produce la guerra llamea más que nunca en estampas individuales. Llamea, como nunca la muerte civil, personal,  absurda, insoportable. A la guerra no hay Dios que la legitime ni bandera que la encubra. Tampoco, sea con bombas o con proyectiles, se ahoga el griterío de los cuerpos destrozados. 

No hay legitimidad para la guerra, sea cual sea. Y, desaparecida su carcasa de honor,  esfumados sus ornatos de deber y de servicio a la patria, queda a la vista su carnicería, la  perversidad de su entraña.

Los civiles parecían hasta hace poco, en cuanto  criaturas inocentes, muertos mudos. En el siglo XXI no han dejado de ser inocentes pero han dejado de ser mudos. Son testimonios aullantes e investidos de una muerte  que refuta la vida de cualquier organización política  y que arrastran consigo, como un enorme y pestilente cadáver, la historia podrida de los peores tiempos.

[Publicado el 17/7/2006 a las 10:32]

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Comentarios (6)

  • yo que he tenido en las narices el conflicto colombiano, me doy cuenta que la guerra ahora es un pretexto de los mercaderes de las armas. Las ideologías por las que se encontraron esas fuerzas beligerantes quedaron atrás para dar paso a las más inexplicables aberraciones y prácticas inescrupulosas. El uso de motosierras, minas y cilindros, el desconocimientos de los mas elementales protocolos y las infulas de luchar por un pueblo que jamás ha pedido redención, descalifica a los actores armados, en especial a las FARC. Yo lo puedo afirmar de primera mano.

    Comentado por: carlos vasquez el 01/5/2008 a las 03:55


  • "... un dolor a granel..." Mientras los señores de la guerra calculan los beneficios contables. Es desesperante, si se tiene dos dedos de frente, leer que hay guerras legítimas. Tenemos la palabra, como seres humanos hay que dialogar, negociar, usando palabras.

    Querida jo tía, ya ves qué espectáculo tan desolador y brutalmente titánico encontramos: guerras, siempre absurdas, y evitables. Y nosotras, pacifistas e inocentes, le preguntamos al aire cómo es posible tanta barbarie, si nos gusta el perfume de claveles, y ver la luz desnuda a orillas del mar, en soledad o acompañadas. El consejo de tu amigo Manuel no anda errado, desde cualquier lugar podemos 'mejorar algo'. Mi amigo Carlos divulga cultura tout de bon, es su forma de contrarrestar el totalismo endiablado que nos rodea. Hasta donde lleguemos... no estamos dispuestos a renunciar a nada ¿verdad?

    Saludos afectuosos.

    Comentado por: francesca el 18/7/2006 a las 01:21

  • Sí hay guerras legítimas, don Vicente; sí las hay. Y usted lo sabe, como cualquiera que tenga dos dedos de frente.

    Comentado por: furcio el 17/7/2006 a las 23:25

  • Querida francesca | 15/07/06 a las 11:22: es cierto, mi vida parece reducirse exclusivamente a trabajar, viajar e ir de compras.A veces, ni siquiera me veo como un animal humano sino como un espectáculo de mí misma. Las puertas están cerradas, no hay nadie en las gradas, el teatro está en penumbra, pero la voz continua articulando palabras que retroceden a su propio rostro. Antes buscaba la salvación; ahora me conformo con la salivación. ¿ A qué estamos renunciando? Un saludo.


    Comentado por: jo tía el 17/7/2006 a las 20:45

  • Jo tía. Recuerdo que durante dos horas, en una desolada playa de la islas Cícladas, en Sérifos, creí sentir algo parecido a esa cosa con plumas que llaman felicidad; ante mí no había tumultos, ni ruinas, ni rebaños de turistas sudones al borde de la lipotimia, sino el milagro de un mar pálido y de una luz desnuda, puestos ante mí, como un regalo. Y qué distinta era esta soledad a la otra soledad de mi vida, qué doloroso comprender que hasta este momento yo, en realidad, nunca había estado sola sino únicamente triste y vencida. Pero ahora se trataba de una soledad nueva: la soledad del presente. Aún no puedo escuchar lo que intenta decirme, aún no sé descifrarlo. A veces, como un piel roja, acerco el oído a la piel de la tierra y espero. Pero es inútil, aún está demasiado cerca y soló percibo el sonido de mi propio aliento que retrocede de nuevo hacia mi boca: algún día las palabras y yo creceremos juntos.

    En Dubronik, la pequeña Venecia que sobrevivió a la catástrofe, desde el pie de la muralla de las veinte torres, aún se pueden apreciar, en el piso más alto de un hotel que se levanta en un acantilado, los impactos de la bombas serbias, sí, ocho meses de bombas y ocho hostias que me cayeron cuando, a los veinte años, le dije a mis padres que iba a alistarme como enfermera de guerra para ayudar a esa pobre gente masacrada. Si quieres ver a gente masacrada y pobre de verdad, dijo Manuel cuando le confesé mis buenos propósitos, vamos al puente de la autopista a ver si soportas el fracaso y la mugre. Fuimos al puente de la autopista. Vimos el fracaso y vimos el asco y la mugre; vimos el culo de dios y el jodido estiércol de la Historia; vimos un paisaje de penumbra y animales que se alzan de su propio excremento, olfatean el viento un instante y se derrumban para siempre en su propia soledad; vimos sus rostros. Por qué no te atreves, preguntó Manuel, por qué no los salvas. No se puede respirar aquí abajo, dije.

    Comentado por: jo tía el 17/7/2006 a las 20:29

  • Hoy en dia en el que todo esta globalizado, el llanto de la retaguardia son las lagrimas de todos.
    Y lo individual, los dos soldados israeliis, la viñeta de un periodico danes, coge una dimensión esperpéntica. El efecto mariposa se convierte en un violento huracan.

    Solo puedo enviar mis mejores pensamientos y deseos de paz, para que el conflicto tenga puntos de encuentro.

    Gracias Vicente por tus palabras. Soy una ferviente admiradora de tus articulos


    Comentado por: Montse el 17/7/2006 a las 11:51

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011) Editorial Esfera de los libros

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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