Las corbatas
Hay, desde luego, esposos que se dejan elegir las corbatas por ellas o incluso les ruegan que lo hagan pero estos tipos pertenecen a una especie casi acabada, ignorante de la importancia de la estética en la imagen de los hombres y de la importancia que conlleva la corbata, expuesta como una banderola de lo que vendrá después.
Se podría adivinar el gusto o el no gusto de cada caballero a partir de sus corbatas y en consecuencia ¿cómo no tenerlas en consideración?. La tendencia creciente a prescindir de ellas, incluso en fiestas u oficinas, anula un notable factor de identidad y de anticipación de la propia persona que, gracias a una bonita corbata, desplegaba buenas impresiones en el contacto social. Y especialmente en aquellos ámbitos -cada vez más amplios- en los que no es lo mismo lo feo que lo bello, lo elegante que lo común, lo exquisito que lo vulgar.
Muchos hombres todavía se ponen la corbata con esmero ante el espejo pero sin añadir a esta acción práctica el haber elegido la corbata con primor Estas gentes que ponen poca lo ninguna atención en las corbatas, las usan como obligados instrumentos y a su pesar, son, a menudo, quienes contemplando el lugar del armario donde las corbatas penden sólo reciben de ellas una confusa o nula evocación.
Las corbatas sin embargo, en la vida de cualquier varón son hitos muy elocuentes de épocas, historias, amores y trabajos pasados. En el dibujo, el color o el estampado o la forma de la corbata puede revivirse el tiempo al que se refiere y de qué modo con ella al cuello entrábamos y salíamos de la oficina, íbamos de fiesta o establecíamos relaciones de amor o de dolor. Ninguna prenda textil es en el hombre es más elocuente puesto que ni los trajes, las americanas o los pantalones dicen demasiado de cada uno siendo como son los grandes almacenes y comercios en general (de imaginación muy restringida) quienes en previsión de la abulia viriloide recortan el muestrario y las capacidades de disfrute en la elección. Quizás tan sólo los zapatos -y los relojes, ahora- se escogen con atención particular pero aparte de ellos el resto de la colección que forma el vestido masculino es la aburrida colección que decide la mayoría de los fabricantes.
Cuando no, como se dice, la prenda particular ( desde los calzoncillos a las camisas y las corbtasa) que escoge la propia esposa que al salir para otra cosa recuerda que el marido necesita esto o aquello a la manera de uno de sus niños que aún no ha cumplido la edad para elegir.
Es cierto que la atención del hombre a su aspecto ha crecido ya mucho y que, por ejemplo, el mercado de la cosmética tiene puestas sus mayores expectativas en los productos de toda la gama orientados a ellos pero, aún así, la corbata continúa siendo un asunto sin redención o emancipación plena. Es, de hecho, muy corriente en encontrar a escritores, pintores y profesionales en general cuya profesión se relaciona estrechamente con la estética llevar unas corbatas insufribles. Tan birrias en los mayores de cincuenta años que el asunto es de una gravedad tan espectacular como representativa de la ocultación del hombre como espectáculo.
Todo lo que en la mujer ha sido natural y elemental en el aspecto exhicionista, en el hombre -sin importar lo pública que sea su función- ha desdeñado construir su imagen, su presencia social como espectáculo. Las mismas circunstancias de la presente sociedad del espectáculo han aliviado esta desidia arcana perto no necesariamente pera conducir a la elección de corbatas distinguidas, bonitas o elegantes. Más aún: puede decirse que tras la fiebre de la moda y el diseño en los años ochenta y parte de los noventa, las colecciones de los grandes modistos, desde Armani a Valentino de Ralph Lauren a Hugo Boss han acomodado sus novedades a la pobre exigencia en la demanda y, movidos por el negocio a granel, han dejado medio paralizada la creatividad.
Como consecuencia, cada vez se ha ven ido haciendo más arduo en el siglo XXI la personalización estética mediante la personalidad de una corbata y muchos que incluso portan marcas muy caras han vuelto a sumirse en el sombrío mundo de hace treinta años o más.
El reloj de pulsera ha ocupado, sin duda, el máximo punto de la personalización. El reloj, la joya por excelencia del hombre, ha ganado enorme interés en las compras masculinas con y sin encanto. Sólo con motivo de acontecimientos destacados la mujer regala un reloj al hombre. Sigue ocurriendo así pero se halla en ascenso el orgullo masculino por mostrar su muñeca ceñida y marcada con un objeto propio y, en parte, a la manera que actualmente se entiende el tatuaje.
Antes los objetos (y las esposas) caían sobre la indumentaria del hombre. Ahora, el reloj y tanto más cuanto más joven es el caballero, refleja el capricho, la debilidad, la particular esencia masculino/femenina que ahora acompaña al aura del hombre.
Pero ¿la corbata? la corbata continúa blandiéndose entre la coerción social y la menesterosidad del gusto. No es extraño que tantas gentes del mundo masculino hayan celebrado el desuso de la corbata como una gran liberación. No la liberación de un dogal molesto sino la exoneración de un ejercicio del gusto estético para el que no le formaron ni en la escuela ni en la universidad ni en el master.
[Publicado el 26/2/2010 a las 09:00]
Comentado por: ;) el 01/3/2010 a las 14:25
Mire Grillo si es ud que es mal día para asomar hoy las antenas, que vengo del blog de Rioyo muy irritada.
Así que déjese de jueguecitos e identifíquese, please.
No sé si les falta sentimiento a estos post si les falta amooor por las corbatas Cree ud.?
¿Sería mejor que desarrollara sus sentimientos en contra de las corbatas
Odia las corbatas sr Verdú?
¿Las ama o las odia?
Yo diría que no lo tiene muy claro
Pruebe a odiarlas
Escriba un post odiando las corbatas
Escriba un post mientras odia fíjamente a las corbatas
Desarrolle una fijación morbosa odio-amor con las corbatas
Y entonces
sólo entonces
escriba un post
Ya que le dicen que le falta sentimiento
Pasión, duelo
Por las corbatas
Comentado por: escarola el 01/3/2010 a las 13:47
Comentado por: dalas el 01/3/2010 a las 12:32
Escarola, yo diría que en estos post falta sentimiento, pero no podría decir si es exactamente en ellos
Buenas
Comentado por: a ver si sabe quién el 01/3/2010 a las 12:24
No sé realmente si el hombre pretende manifestar su personalidad a través de la corbata o es que está harto de ella, como parece muestra la desidia en sus diseños y su uso.
Si fuera así, el equivalente en la mujer -la parte del atuendo más emblemática, en la que proyecta más su personalidad, que escoge en función de su modo de ser y de vida- sería el bolso.Leí una novela de P.Mondiano cuyo título no recuerdo en la que no paraba de hablar del gracioso bolso de mimbre de la protagonista, hasta el punto de que parecía una parte suya, un miembro más.
Pero más bien el hombre de hoy en día parece que manifesta su personalidad negándose a llevar la corbata.
Puede que a estos post de Verdú les sobre volumen, ganarían eficacia si los condensara más, eliminando la grasa sobrante, los excesos de palabrería (seguro que leyó el artículo de Muñoz Molina en Babelia).
Comentado por: escoba el 01/3/2010 a las 10:49
Buenos y malos maridos,un merengue
de corbatas y zapatos.Dan un verdadero
repaso a su vida en la ceremonia del nudo
ante el espejo y la primera mirada de un
hombre a otro va siempre a su corbata Es su compra y su consumo y
me parece muy bien porque todo el mundo
tiene derecho a la satisfaccion de la
busqueda y obtencion de algo hermoso que
los personalice. Cada cual su piedra pre-
ciosa.
En cuanto a la otra categoria,la de
los amantes,esos deben ser los de los re-
lojes por aquello de que el tiempo es muy
importante para ellos. Ya se sabe,si hoy
es martes esto es Belgica y a las diez en
tu casa estes. No necesitan mas consumo
pero si ,la visa entre los dientes ,cual
corsarios,que ya la contraparte dara las
mordidas correspondientes .
Comentado por: nubes,nubes el 28/2/2010 a las 21:20
Puede que con la crisis la moda se haya vuelto más conservadora ¿impulsando el retorno de la corbata? justo cuando parecía a punto de extinguirse entre los ejecutivos, y relegada para unas cuantas ocasiones especiales.
¿El desenfado en el atuendo, el desenfado en el mundo laboral ya no puede mantenerse entre la precariedad y la amenaza permanente de despido?
¿Y qué bobada es esa de que las mujeres no podemos elegir corbatas? ¿Acaso la mayor parte de los diseñadores para mujeres no son hombres? ¿Acaso no vale con el gusto estético?
Yo se las seguiré comprando a mi padre, de cuando en cuando, porque es un regalo muy socorrido, aunque ni mi padre se las pone ya.
Comentado por: la repostera el 28/2/2010 a las 18:31
¿Aconsejar a un escritor que deje de escribir y se convierta en amo de casa? ¿Dormir entre
sábanas sucias es propio del XXI?
No creo que le haga ningún daño que le resuelvan la vida práctica, hay gente que ha nacido para otra cosa.
Mi consejo es que huya de los consejos.
Tal vez esté buscandose a sí mismo, bajo la capa del super-gurú de la modernidad que llevaba puesta. Tal vez viva debajo un corazón del sXX
Estos post respiran autenticidad, pero "la verdad" no suele ser un espectáculo agradable, fácil
A veces es sórdido, duro de ver.
Como una autopsia, salen a la luz desagradables tumores, vísceras llenas de fluidos.
La literatura no tiene por qué ser complaciente ni sencilla
Puede que yo esté en contra de todo lo que él escribe últimamente, que a veces tenga que leer tapándome la nariz ante estos vahos de naftalina, pero me siguen gustando.
Comentado por: la repostera el 28/2/2010 a las 18:22
Por lo que más quiera: No escriba durante un par de meses.
Tire todas sus corbatas, despida a la criada e intente vivir solo: vaya a la compra, hágase la cama, limpie el polvo, lave su ropa, llévela sin planchar. Deshágase de todo objeto inútil y sentimental que le rodee. Duerma en la misma cama durante tres meses sin lavar las sábanas
Luego vuelva y cuéntenos como se vive en el siglo XXI.
No es usted tan viejo, pero está totalmente desfasado por haber vivido rodeado de personas que lo han hecho todo - excepto escribir - por usted.
Descubra que no todo lo que escribe merece la pena publicarse y publique sólo lo excepcional. Si hace todo esto , seguro que se sentirá más joven, más alerta, más inteligente de lo que ya es.
Comentado por: consejo el 28/2/2010 a las 04:13
¿de dónde saco ánimos para confesar y/o proclamar que no tengo una sola y triste -ni tampoco alegre- corbata desde mayo/1980?
desde el siglo 20...
Comentado por: jbv a 10.710 km el 26/2/2010 a las 22:24
Verdú, escribe siempre con talento, pero que tostón este tema de las corbatas ¿no es la corbata sinónimo de esclavitud? ¿No está de alguna manera aprisionando el cuello o gaznate?
Las que hay en el armario de mi hombre, tienen todas más de treinta años y no se usan, lo que quiere decir que vivimos más libres, por lo menos en ese aspecto.
Comentado por: Joxepaximur el 26/2/2010 a las 22:15
sí el bing-bang creó el espacio pero no el tiempo o no lo han logrado ver, m? y si realmente no existía antes de la gran explosión, es posible qu el legado de Einstein sólo haga referencia a la energía de este Universo , no de los que desconocemos, eso es así como pensar en que el tiempo se mide de difeente manera si es el Universo o la Tierra, eso ya es! el no va más...
En uno de los episodios de Mentes criminales, cuando ya regresan volando a casa ( en avión) uno del equipo le regala al más joven unas entradas para ir al fútbol, y contesta... ah, son muy buenos, y le dice quien se las regala no son cantes es un equipo de fútbol, ah!, y le pregunta por qué hay dos? porque una es para tu compañera que le gusta ese equipo y la otra para tí que nunca has ido a un partido, brutal! porque antes dijo..era su cumple, no se apagan estas velas ( de broma que se encienden cuando soplas) y le dicen son así... ah! es que es lo bello de la mente... puedes ser totalmente brutal en la lectura de 20 mil palabras por minuto y no entender esas velas
como las corbatas ok!
por que cuando uno trabaja va desabrochándose la corbata, eso es fascinante pues
Comentado por: Enea el 26/2/2010 a las 12:03
oh! qué de belo, para los fabricantes o diseñadores, pues, puede cambiar la triangularidad en tono a la barbilla, se cuadrada o ligeramente redonda según la faz (el rostro) de quien la compra, podría ser diseñada con aguejros, no con tipo redondo lunare sino, con forma de ojal y abrochar con el botón de la camisa y así no precisa aguja
oh! belísimo, es ok! hay más de posibilidad de diseñar en diferentes telas larguras o acomodación pectoral, pero también en el lugar, puede ir a la espalda en lugar de ser la separación de las costillas y el esternón, ok! creo que como cinturón estaría en un kit mejor, así mil d eideas, pues
estoy pensando por que la Tierra tiene tantas capas de atmósfera, no es la piel pero ... creo que si el tiempo no existía antes del bing-bang, se puede hallar la fórmula para que la E de la gravitación pueda hacer expandir la Tierra y entoncessería un planeta de tamañao mayo, cambiar el lugar , donde está ubicada no cambiaría el clima, eso me parece casi aprobado, pues...
y hay algo que debo comprobar el por qué los romanos no llegaron a América antes que Colón.
genial
es que la energía es distinta sí precede al bing-bang lo que puede impulsar a pensar que descubrir la otra masa sería dar la posibilidad de absorver este universo con otro bing-bang, es posible...
aunque la pregunta es si realmente la Tierra puede crecer, ese tema me apasiona, pues
Comentado por: Enea el 26/2/2010 a las 11:47
Comentado por: escarola el 26/2/2010 a las 10:25
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).
Galería de cuadros del autor
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
29/7/2010 17:42
Publicado por: Enea
29/7/2010 17:34
Publicado por: Enea
29/7/2010 17:27
Publicado por: Enea
29/7/2010 17:05
Publicado por: Joxepaximur
29/7/2010 03:59
esos fanaticos q nisiquiera leen...
Publicado por: aclarando
28/7/2010 16:06
To creo que, simplemente se ha...
Publicado por: Chica Cam
28/7/2010 10:52
me gusta el futbol en su justa...
Publicado por: pedro
28/7/2010 10:27
Publicado por: escarola
28/7/2010 07:11
El texto es muy hermoso con...
Publicado por: la tortuga varada
27/7/2010 16:49
Publicado por: KEN
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