El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
La impagable levadura de la elegancia
La visita a Helsinki fue tan breve que solo nos permitió admirar las obras de Alvar Aalto. O diciéndolo de otra manera, la visita a las obras de Alvar Aalto fue tan admirativa que el desembarco en Helsinki nos pareció muy corto. En España se cuentan por decenas los buenos arquitectos que tienen algo de Alvar Aalto (1898-1976) o han pretendido su contagio profesional. No un contagio atufante o virulento al modo que podría producir un Calatrava o un Gehry. El contagio de Aalto siempre confiere salud, afina el propio juicio estético y, si no hace cambiar aparatosamente las convicciones sustantivas, añade a la sustancia la impagable levadura de la elegancia.
Ojalá la mayor parte de los arquitectos que proyectan no ya para los ricos y famosos sino para los clientes de las VPO recibieran esta inspiración poética y meticulosa con que Aalto trata las formas y los materiales.
Como norma general parece establecido que los ricos disfrutan el privilegio de poseer cosas bellas y los más pobres las muy feas. La belleza se relaciona maquinalmente con lo caro y el adefesio con lo que es más barato. Por si hiciera falta refutar esta creencia, Aalto ofrece ejemplos de todos los órdenes, desde la escala de un apartamento a la de un vaso, desde una escalera a una butaca. Sillas con el diseño de Aalto se venden en Ikea y cada vez más. Ikea es sueca y Aalto finlandés, con lo que parecería un obvio contagio vecinal. Pero es más. Ikea ha arrasado en el mercado del mueble barato no solo por valer poco dinero sino por valer formalmente más.
Hay familias pobres que visten con elegancia y mujeres de pueblo que crean estilo en la región. Es más: actualmente las tendencias de la moda arrancan de los márgenes y como decía el diseñador Alexander McQueen "es acaso cruel decirlo pero lo más atractivo en la actualidad se encuentra en la ropa de los proletarios". De los obreros de la construcción, de los camioneros, los estibadores y los clochards, sin contar con los presidiarios, los drogadictos de barrio o los mendigos, que han creado lo mas cool en casi todos los órdenes. Es cruel decirlo pero es ya lugar común. Parece una indignidad aceptarlo pero induce a dudar de que el referente estético se encuentre tan solo en los altos ambientes multimillonarios. Este crucero donde me encuentro todavía en el Báltico es una grandilocuente parodia del gusto rico. Hecho a imagen y semejanza de lo que apreciaría, con otras condiciones materiales, el nuevo rico, y para remedar, en esta rasa fantasía lujosa de surcar los mares con balcón al mar, lo grotesco de la hermosura trufada en oros.
Alvar Aalto es su fino revés. El latón frente al metal precioso, la cerámica popular frente al lapislázuli o la malaquita. A primera vista todo parece fácil y hacedero, simple y consecuente con la idea de un sencillo profano que buscara sensata y honradamente satisfacer su necesidad de bienestar. Llevar a cabo ese diseño es, indudablemente, delicado. Pero ¿por qué las escuelas no difunden este conocimiento que a fin de cuentas no será de ningún modo más arduo que la electrónica o la física nuclear? Y más todavía: ¿por qué esta manera de procurar el gozo de relacionarse con el espacio y sus objetos no pasa a ser parte del estado general del bienestar? No es suficiente ofrecer viviendas baratas para los trabajadores. El objetivo realmente social sería dignificarlos mediante la procuración de hogares donde, a la fuerza, su cuerpo y su alma mejorarían fundamentalmente y desde ellos, como desde los márgenes de moda, se extendería una tendencia amplia y arrolladora sobre el nuevo sentido estético y moral de la ciudad.
[Publicado el 09/6/2006 a las 10:25]
Lo de 'raza' suena algo antiguo, Pedro, pero la educación y los valores vigentes sí creo que marcan diferencias notables entre unos países y otros. Por supuesto los nórdicos también tienen su cara B, porque nada es perfecto.
Las generalizaciones siempre son peligrosas, y además injustas con las minorías. Sé que en España hay muchos y buenos profesionales, en todos los ámbitos; pero me consta el desinterés por lo público. Por otra parte, mi crítica iba dirigida hacia el mantenimiento de los espacios y servicios comunes, (como las aceras, calles y jardines), y el contraste con obras faraónicas como la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia: vanidad de vanidades que ha endeudado al Ayuntamiento por varias generaciones. Una aberración más y otra injusticia que sumamos.
Saludos
Comentado por: francesca el 11/6/2006 a las 22:41
Desde luego que Aalto reluce frente al panorama arquitectónico actual finés y español.
En Finlandia le recomiendo buscar en su próxima visita las obras del estudio de Kaija y Heikki Siren. Esta obra y tantas otras contemporáneas de Aalto están silenciadas por el poder seductor de un Aalto, gladiador mediático, con levadura más vistosa que elegante.
Por otro lado (Francesca) yo no sacaría conclusiones racial-culturales sobre el rigor nórdico y el porrón mediterraneo. Veréis, un arquitecto admirador de la arquitectura nóridca, recibió un encargo en la costa mediterranea por parte de promotores finlandeces, frustrado quedó cuando vio que que los señores estaban muy lejos de valorar la impagable levadura de la elegancia.
Comentado por: Pedro el 11/6/2006 a las 13:36
Delos países nórdicos me impresionaron sus paisajes de tonalidades matizadas, muy suaves y armoniosos; también el no encontrar grandes contrastes entre el campo y las ciudades, ni entre el centro y las periferias. Todo tan cuidado, me daba cierta envidia, la verdad. Algo que llamó mi atención fue que, al contrario que en España, vi pocas joyerías en las calles de Upsala, por ejemplo.
Es evidente la diferencia del pensamiento o nivel de conciencia entre ciudadanos de diferentes países como Suecia y España. Se nota un sentido utilitario y más funcional en los nórdicos, el confort antes que el adorno.
Aquí somos pobres, pero con pretensiones. La megalomanía que en los últimos años observamos en las obras públicas es ya preocupante; sobre todo por el mal gusto y además por el grado de endeudamiento al que nos están llevando los ayuntamientos. Seguimos parcheando en exceso y el desequilibrio entre zonas privilegiadas y deprimidas, es, más que de mal gusto, penoso.
No tenemos visión de conjunto, y ya estaría bien que la fuéramos adquiriendo, ¿verdad?
Feliz crucero, señor Verdú.
Saludos afectuosos.
Comentado por: francesca el 10/6/2006 a las 20:00
¡Bello y complejo tema! Don Vicente. Bello como las curvas de los diseños de Aalto. Curvas recurrentes y entrecruzadas, que aluden más a un sentido moral de la existencia que a un goce estético. Las primeras lecturas críticas (y tal vez crípticas) del maestro finés por parte de la historiografía convencional, hablan más de la elocuencia del paisaje de fiordos y taigas que de la necesidad de ser coherente con un medio que vamos rectificando y complicando con nuestras actuaciones. Y de todo ello, queda ese poso innombrable del ‘Organicismo’ como un atributo formal que rompe la línea blanca y estandarizada del Purismo o del Bahuaus precedente. Es decir, queda el empeño por ubicar a Aalto en una encrucijada estilística y en un laberinto formal. Cuando Aalto reivindica el amor a la vida en sus formas elementales o combinadas. El amor por los materiales y su utilización correcta. Sin menoscabo de ladrillo, chapa de fresno, viga de abedul o pieza de barro. Sin exhibiciones ostentosas, sino con una meticulosidad de relojero amable.
Y no es, pese a todo, la ‘belleza de lo pobre’, sino el valor ejemplar de lo correcto y la visibilidad de la materia bien dispuesta. Tampoco es el sentido moral que tratara David Watkin en su trabajo ‘Moral y Arquitectura’, trufado de neoconservadurismo y de rencores hacia toda ‘forma moderna’. Es, más bien, la moral del agua y del tiempo, como lo que comentaba usted ayer.
Aunque esa visibilidad y esa corrección de lo elemental no sea siempre bien recibida por el proletariado o por los sectores populares. Ávidos de imitar los pleonasmos burgueses con sus altibajos y su copetes, sus mobiliarios pesados y palurdos y su moral chirriante de ‘parvènus’. Hay todo un glosario de deserciones a esas propuestas: desde los orígenes de la colonia del Viso, a los mobiliarios de Lahoz para las casas sindicales. Ese esquematismo formal (que hoy predica Ikea, línea Bauhaus y Ülm por delante) era visto como ‘un insulto a su pobreza’. Era el insulto a sus expectativas de promoción social a través de la forma mimética de los patrones. En las antípodas, la justificación formal del metro moscovita: ¡Para que el proletariado disfrutara de los tesoros de los zares!
Hay, además, todo un anecdotario posible sobre Aalto, que ubica su renuncia (moral e insobornable) a ejercer de profesor de Arquitectura en USA, ante un padre texano e impetuoso; creyente de que ciertos saberes eran comprables con un mazo de dólares. O esa más sutil y poética, como el nombre de su barco ‘Nemo propheta in patria’. Pues eso: sin profetas y sin profecías.
Comentado por: El Pozo y El Numa el 09/6/2006 a las 12:38
Comentado por: Vigi el 09/6/2006 a las 12:15
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
06/7/2008 01:15
Publicado por: no lo entiendo
06/7/2008 01:05
Pero se puede no escribir y...
Publicado por: inesxistente
06/7/2008 01:01
Publicado por: inexistente
06/7/2008 00:49
Publicado por: M.CArmen
06/7/2008 00:42
Publicado por: M.CArmen
05/7/2008 12:54
Renard y vd.,Don Vicente,tienen...
Publicado por: maleas
05/7/2008 10:46
Publicado por: no-on
05/7/2008 09:29
Publicado por: maite
04/7/2008 22:36
Publicado por: no-on
04/7/2008 20:57
Publicado por: evocación
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres