Las moscas
Vivían en la casa prácticamente todo el año o incluso el año completo en todos los hogares porque que no recuerdo ninguna casa, ni la mía ni la de los demás amigos o familiares, desprovista de moscas.
Más aún: con las moscas jugábamos a menudo, fuera desafiándonos a cazarlas o bien a cazarlas y desprenderlas de las alas para colocarlas en calles de cartón y hacerlas competir como corredoras.
También, en otros momentos, les pegábamos unos papeles sobre las alas y el papel volaba con cuatro o cinco moscas aguantándolo por debajo. Las moscas, si nos parecían molestas, era sólo durante los veranos cuando no eran unas cuantas las que revoloteaban sino decenas que se repartían por la cocina, el comedor y el cuarto de baño o el retrete y nos molestaban al comer, al dormir la siesta o cuando leíamos un libro o jugábamos al parchís.
En los cuartos de baño siempre había algunas moscas especializadas que se pegaban al espejo como mirándose o deambulaban en torno al cepillo y la pasta de dientes, lo que resultaba indignante. Con todo nunca se nos presentaban como enemigas o extranjeras sino caprichosas y hasta egoístas acompañantes del hogar que no mostraban el menor miramiento. Se hacían desde luego más insoportables cuando hacía calor y hasta asquerosas cuando necesitábamos colgar una tira de papel marrón pringada de una extraña cola para que se quedaran atrapadas. De otra parte, siendo muchas en el veraneo, daban ocasión a entretenernos con el matamoscas y a desafiarnos entre los hermanos contando el número de las que matábamos. En verano, sin duda, todas las casas disponían de uno o varios matamoscas y de alguna otra clase más de remedios para matarlas fuera mediante el flit o mediante el repugnante papel marrón, impregnado de un pringue semejante a la miel y en el que quedaban pegadas y, al cabo, inmóviles, muertas o casi muertas.
Otra manera de matarlas era hacerlas recaer en el fondo de un tarro de cristal pero no recuerdo qué podía atraerlas hacia adentro. Quitar la vida a las moscas, como arrancarles las alas, era una práctica inseparable de la vida doméstica pero ya digo que la cacería propiamente dicha sólo tomaba ese carácter con el uso del flit y del matamoscas pringoso, siempre en los veranos.
Efectivamente también era corriente colocar las mosquiteras sobre los nidos de los bebés o, en ocasiones, sobre las camas de matrimonio pero formaba parte exclusiva de los veraneos donde a las moscas se le sumaban los mosquitos mucho más aborrecibles porque picaban con obsesiva saña. Poco a poco, con el paso del tiempo las moscas fueron siendo menos y los mosquitos, una vez que fueron desecando los saladares, iban desapareciendo gradualmente y, luego, por completo.
No era entonces signo de suciedad familiar ni tener moscas ni mosquitos, por supuesto. Pero incluso, tampoco, tener cucarachas que se hallaban en los domicilios muy encubiertas durante el día y aparecían de repente al dar la luz cuando se volvía del cine en un número de tres o cuatro. Años después leí que por cada cucaracha que veíamos había otras 17 ocultas en los lugares donde corrientemente habitaban.
Contra las cucarachas había algunos líquidos y polvos así como para combatir las hormigas que, por cientos o casi miles, se manifestaban reptando por los muebles de la cocina o desfilando sobre la superficie en dirección a algún resto de alimento que no se hubiera retirado precavidamente a tiempo.
Las hormigas siempre parecían tan necesitadas, famélicas y faltas de cualquier medio de subsistencia que hasta suponía un genocidio cargárselas a mansalva aplastándolas, barriéndolas o enjugándolas como una bardoma con el paño húmedo del fregadero. Los insecticidas de diferentes marcas y a lo largo de estos años han sido uno de los productos que más han contribuido a ser conscientes del desarrollo económico español porque verdaderamente la lucha era antes desigual y desesperada.
Ahora apenas se ven moscas en las casas, una o dos de vez en cuando y especialmente en los veranos. No hay apenas hormigas en las cocinas de la ciudad y las cucarachas se han convertido por su rareza en una seña de vivienda antigua, en algún modo prestigiosa y cara, en clara relación con la la garantizada antigüedad de sus viejos desagües.
En "La Tienda en Casa" que aparece en algunos canales de la televisión todavía aparecen anuncios para combatir toda clase de insectos o animales indeseables dentro del hogar, como las ratas y se expende un moderno artilugio llamado PestJet que emite unos rayos azulados que ahuyentan a toda clase de bichos indeseables, se trate de escarabajos, mosquitos, moscas o ratas.
En nuestro tiempo y con estos medios radicales desaparece del hogar una variada familia de intrusos que, en el caso de las moscas siempre fueron aceptadas como parte inseparable del hogar o de la casa. Cualquiera de ellas se consideraba doméstica si no formaba parte de una bandada cuantiosa e invasiva. En una proporción razonable las moscas iban y venían con naturalidad por los cuartos, se posaban sobre las colchas o sobre los brazos de los muebles, visitaban la jaula del pájaro o asistían durante la comida como accesorios vivos de la vida en casa.
No les prestábamos nuestro amor pero nos habría resultado inconcebible por no decir inquietante que no estuvieran presentes. No celebrábamos abiertamente su presencia pero su ausencia, con toda seguridad, nos habría llevado a la desazón y, posiblemente, a la alarma.
[Publicado el 11/2/2010 a las 12:45]
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Comentado por: visitante ocasional el 14/2/2010 a las 16:35
Hay que tener cuidado con las moscas. Ya en el siglo pasado Pío Baroja se metió con ellas imaginando una república sin moscas, sin frailes y sin carabineros. Así que más tarde no se lo perdonaron ni los frailes ni los carabineros, ni por supuesto, las moscas.
Comentado por: Hermann el 12/2/2010 a las 18:32
Little Fly
Little Fly,
Thy summer’s play
My thoughtless hand
Has brush’d away.
Am not I
A fly like thee?
Or art not thou
A man like me?
For I dance,
And Drink,& sing,
Till some blind hand
Shall brush my wing.
If thought is life
And strength & breath,
And the want
Of thought is death;
Then am I
A happy fly,
If I live
Or if I die.
William Blake
Comentado por: If thought is life el 12/2/2010 a las 09:51
La memoria como luz que desempolva lo cotidiano y lo rescata de las "oscuras manos del olvido". Verdú en prosa, Eliseo Diego en poesía:
Voy a nombrar las cosas...
Voy a nombrar las cosas, los sonoros
altos que ven el festejar del viento,
los portales profundos, las mamparas
cerradas a la sombra y al silencio.
Y el interior sagrado, la penumbra
que surcan los oficios polvorientos,
la madera del hombre, la nocturna
madera de mi cuerpo cuando duermo.
Y la pobreza del lugar, y el polvo
en que testaron las huellas de mi padre,
sitios de piedra decidida y limpia,
despojados de sombra, siempre iguales.
Sin olvidar la compasión del fuego
en la intemperie del solar distante
ni el sacramento gozoso de la lluvia
en el humilde cáliz de mi parque.
Ni el estupendo muro, mediodía,
terso y añil e interminable.
Con la mirada inmóvil del verano
mi cariño sabrá de las veredas
por donde huyen los ávidos domingos
y regresan, ya lunes, cabizbajos.
Y nombraré las cosas, tan despacio
que cuando pierda el Paraíso de mi calle
y mis olvidos me la vuelvan sueño,
pueda llamarla de pronto con el alba.
Comentado por: Naturaleza Viva el 12/2/2010 a las 01:16
Comentado por: aleteando el 12/2/2010 a las 01:15
Las familiares moscas del post de hoy ya tienen a Machado; a las nocturnas y repugnantes cucarachas que aparecen al encender la luz a la vuelta del cine tampoco les falta quien las llame.
Cucaracha de Anne Sexton
Cockroach
Roach, foulest of creatures,
who attacks with yellow teeth
and an army of cousins big as shoes,
you are lumps of coal that are mechanized
and when I turn on the light you scuttle
into the corners and there is this hiss upon the land.
Yet I know you are only the common angel
turned into, by way of enchantment, the ugliest.
Your uncle was made into an apple.
Your aunt was made into a Siamese cat,
all the rest were made into butterflies
but because you lied to God outrightly--
told him that all things on earth were in order--
He turned his wrath upon you and said,
I will make you the most loathsome,
I will make you into God's lie,
and never will a little girl fondle you
or hold your dark wings cupped in her palm.
But that was not true. Once in New Orleans
with a group of students a roach fled across
the floor and I shrieked and she picked it up
in her hands and held it from my fear for one hour.
And held it like a diamond ring that should not escape.
These days even the devil is getting overturned
and held up to the light like a glass of water.
Anne Sexton
Comentado por: María el 11/2/2010 a las 21:58
No sufra señor Verdú. Las moscas, mosquitos, cucarachas, y otros acompañantes de la anterior vida ciudadana no han desaparecido. Soy testigo de ello en mi hogar, en la escasa huerta murciana a la que la Crisis ha dado una prórroga. Hasta los insectos saben donde vivir mejor que los humanos.
Comentado por: Bruma el 11/2/2010 a las 20:46
qué bueno
m
es el animal que desparasita a las vacas, a los hipopótamos, a los leones les acompaña y ... pero son moscas de la selva y solo se las abanica con la cola
no recuerdo nada eso... sí recuerdo la aficción de mi abuelo por enseñarme como irar y acercarme a las abejas, estar quieto,s entarse y luego al acercarse poner la mano
eso sí decía si llega un saltamontes... rcuerda respira por el abdomen... ok!
muy bello
Comentado por: Enea el 11/2/2010 a las 16:17
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).
Galería de cuadros del autor
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama
La Ausencia (2011) Editorial Esfera de los libros

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
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